miércoles, 30 de marzo de 2011

Continúan las reuniones institucionales para la JMJ


El responsable de la organización en Zamora de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011, Juan Carlos López, se acaba de reunir con el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Alberto de Castro, avanzando en la colaboración de las Administraciones con la celebración en Zamora de los días previos a la JMJ, que congregarán a más de 1.500 jóvenes de otros países.

Zamora, 30/03/11. Continúan los contactos institucionales entre la organización de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y las Administraciones públicas de Zamora, con vistas a la celebración de los Días en la Diócesis previos a la JMJ, y que congregarán en Zamora, Benavente, Toro y otras localidades a 1.500 jóvenes extranjeros, del 11 al 15 de agosto próximos.

Si hace dos semanas el director del Secretariado de Pastoral Juvenil y responsable de la JMJ en Zamora, Juan Carlos López, se reunió con la subdelegada del Gobierno, Pilar de la Higuera, el último encuentro ha sido con el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Alberto de Castro.

En el transcurso de la reunión, Juan Carlos López le explicó con detalle al delegado cada uno de los actos masivos que tendrá lugar en la provincia Zamora durante los Días en la Diócesis, con la participación de esos 1.500 jóvenes de una decena de países, que podrán tener unas jornadas de convivencia, conocimiento del medio, actividades culturales y oración..

En este segundo encuentro entre el representante del Obispado y el de la Junta de Castilla y León, Alberto de Castro manifestó su voluntad inequívoca de colaborar en lo que esté de su mano. Se le planteó la posibilidad del uso de algunos espacios escolares en el caso de que no se alcanzase el número de familias necesarias para la acogida, también la necesidad de que se provean adecuadamente los servicios sanitarios durante esos días, y se abrió un diálogo para cualquier otra colaboración que se dejó al estudio de ambas partes.

Por parte de la Diócesis, Juan Carlos López se comprometió a pasarle por escrito las necesidades planteadas por la organización de la JMJ para que la Delegación Territorial pueda disponer de tiempo para programar su servicio, y por parte de la institución autonómica se indicó la conveniencia de acudir a la Dirección General de Juventud de la Junta para solicitar algunas otras ayudas que están centralizadas desde la Consejería correspondiente.

lunes, 28 de marzo de 2011

Peregrinos por un Día, de Villafranca de Duero a Toro


El próximo sábado 2 de abril vuelve la iniciativa diocesana “Peregrinos por un Día”, que recorrerá a pie el trayecto entre Villafranca de Duero (Valladolid) y Toro, que es parte del Camino jacobeo de Valencia.

Zamora, 28/03/11. El próximo sábado 2 de abril, la Delegación Diocesana de Religiosidad Popular retoma las marchas de Peregrinos por un Día con una etapa por el Camino de Valencia, entre Villafranca de Duero (Valladolid) y Toro, en total unos 15 kilómetros. Vuelve así una iniciativa que reunió a gran cantidad de personas el año pasado, que fue Año Santo Jacobeo, y que quiere seguir congregando a peregrinos con una periodicidad más amplia, habida cuenta de la importancia de la peregrinación compostelana y la riqueza de Caminos que cruzan la Diócesis de Zamora.

El autobús puesto por la organización saldrá a las 8 horas de la Plaza de la Marina (del lugar acostumbrado, junto al teatro de la Delegación Territorial de Cultura de la Junta), para estar a las 9 horas en Villafranca de Duero, tener una pequeña oración y comenzar a caminar. Los interesados en utilizar el autobús pueden inscribirse en el Seminario San Atilano hasta el jueves 31 (tel. 980 514 998).

Está previsto llegar sobre las 12 horas a Toro, donde los peregrinos de dirigirán a la Colegiata de Santa María la Mayor, donde tendrá lugar el sellado de credenciales y la celebración de la eucaristía. Después habrá un refresco y de vuelta a Zamora para la hora de comer.

Junto a las rutas jacobeas más importantes que atraviesan la Diócesis de Zamora, hay dos, casi paralelas, que son los Caminos de Levante, que atraviesan La Mancha, Toledo, Ávila, Valladolid… y en Zamora empalman con la Vía de la Plata. Son el Camino de Valencia, que por Toro y Villaralbo llega hasta la ciudad de Zamora, y el Camino de Alicante, que llega hasta Villalpando y Benavente.

domingo, 27 de marzo de 2011

Agua que sacia


AGUSTÍN MONTALVO FERNÁNDEZ

Domingo III de Cuaresma – Ciclo A

“El que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed” (Jn 4, 5-42)

A la hora de ponerme a redactar el comentario de este domingo me ha costado decantarme por un aspecto concreto, ante la riqueza de temas que ofrece el precioso relato de la samaritana que presenta el evangelio de hoy. Por eso animo a releerlo con calma y con fe. Al final me he decidido por el más obvio, el que se presentaba a los catecúmenos en las últimas catequesis previas a su bautismo, y el que se nos ofrece a nosotros antes de la renovación bautismal en la próxima Pascua: Jesús es el agua viva, la respuesta definitiva de sentido a las aspiraciones más profundas del ser humano.

Es un tema siempre interesante, pero que en este momento adquiere especial actualidad. Hay en los hombres y mujeres una sed innata de ser más, de llegar más arriba en todas sus capacidades, y esta sed es motor de búsqueda para lograrlo. Sin duda el mundo ha conseguido elevadas cotas en muchos ámbitos del saber, de la sanidad, de la tecnología, de la economía, etc. Pero la experiencia le muestra tozudamente que esos logros no le han dado la felicidad ni el sentido último de la vida. El mapa del hambre no se reduce, ni las guerras han perdido virulencia, ni podemos detener las catástrofes naturales, las nuevas energías que el hombre ha puesto en funcionamiento escapan muchas veces a su control, la crisis económica hace tambalearse a las economías potentes y hundirse a las frágiles.

Todo esto genera una situación de desencanto, de desconfianza y hasta de impotencia, signo de las esperanzas insatisfechas, que llega al ámbito de la política, de lo social e incluso de lo religioso cuando no está correctamente orientado. Y surgen amenazantes el miedo al futuro y la añoranza de la seguridad (¿) del pasado.

Jesús de Nazaret, el que anuncia a la samaritana insatisfecha un agua que brota hasta la vida eterna, se presenta hoy como la respuesta definitiva a la búsqueda de los últimos por qué y para qué, la esperanza ante el desencanto y la frustración, el agua definitiva por la que quien la beba no volverá a tener sed.

¿Quiere esto decir que no merecen la pena los esfuerzos por el desarrollo? De ninguna manera; el «trabajad la tierra y sometedla» del principio significa la bendición divina que promueve y dignifica esos esfuerzos. Pero el hombre debe saber que él no puede, como un nuevo Adán o Prometeo, pretender ser como Dios. El Señor y los valores de fraternidad, de paz, de amor… que encarna la nueva vida que él ofrece son el agua viva que fecunda y que hace verdaderamente humano todo esfuerzo por el desarrollo y toda conquista social, económica o tecnológica.

La Opinión-El Correo de Zamora, 27/03/11.

Lento caminar que construye


JOSÉ ÁLVAREZ ESTEBAN

Este espacio dominical va oscilando a un lado y a otro de ese fiel de balanza que es el Evangelio de cada domingo. Hacia la izquierda las ya superadas fechas de San José y de la Anunciación con el añadido del Día del Seminario y de la Jornada por la vida; adelante y a la derecha la ya inevitable Semana Santa, final y meta con sus más y sus menos, con sus excesos y reticencias, con las incidencias e incidentes que acostumbramos los zamoranos. Busco documentación y cae en mis manos un cuadernillo, que acompaña al CD «Logos, música para el Evangelio de San Juan» del compositor florentino Daniele Gazella (1961). «La lectura de los Evangelios y de los textos de Juan, dice, es un acto tan comprometido y profundo que no requiere ninguna ayuda. La fuerza evocativa de los textos se basta por sí misma para cursar la invitación a emprender el mismo viaje de Jesús y buscar en sus diversas etapas las huellas de un posible recorrido personal».

De camino y cansado llegaba Jesús a Samaría, al pozo de Sicar, y allí mismo se detiene también el creyente porque estos Evangelios de los domingos de Cuaresma guían a un encuentro especialmente intenso con el Señor. Cinco etapas marcan el camino hacia Jerusalén, ésta la tercera, y en ellas se suceden una serie de momentos sobresalientes en los que el creyente buscará, y seguramente encontrará, razones para el acercamiento. Recuerdo esas etapas: Somos hijos de Dios y nuestro organismo se resiente si se lo alimenta de solo pan. Siempre hay un brocal en el que sentarse a escuchar a Jesús y dejarse leer la vida y un monte al que subir para contemplar, desde el silencio y la soledad, el rostro resplandeciente de Dios. Vamos por la vida de ciegos y necesitamos que se nos abran los ojos. Estamos enfermos, pero no de muerte.

Esta escena de Jesús con la Samaritana traslada y acompaña al lector a uno de los momentos más fascinantes que un texto haya ofrecido nunca al ser humano. Todos buscamos luz en el pozo oscuro, en lo más hondo de la vida, y Jesús viene dispuesto a llegar hasta el fondo, a tirarse, cubo y todo, para dejar allá dentro una luz que nos permita leer nuestro interior, descubrir nuestros vacíos y orientarnos a Dios. Allí, en Sicar, se construye serenamente una relación del todo singular entre Jesús y la Samaritana, reflejo de una lenta restauración que mira tanto a la vida sentimental del creyente como a las formas de su encuentro con Dios.

La Opinión-El Correo de Zamora, 27/03/11.

sábado, 26 de marzo de 2011

Obispo de Zamora: “no hay catequesis si no hay anuncio de Jesucristo”


Hoy se ha celebrado en Zamora un Encuentro Diocesano de Catequistas, en el que más de 200 catequistas y párrocos han trabajado en torno al proyecto de reforma de los procesos catequéticos en la Diócesis, sobre los criterios expuestos por el obispo.

Zamora, 26/03/11. Esta mañana se ha celebrado en el Colegio Divina Providencia, regentado en la capital por las Siervas de San José, un Encuentro Diocesano de Catequistas, que ha contado con más de 200 participantes. Numerosos catequistas de toda la Diócesis, acompañados muchos de ellos por sus párrocos, han acudido a la convocatoria de la Delegación de Catequesis para estudiar los nuevos procesos e itinerarios que quieren ir implantándose en las comunidades cristianas.

Tras la oración en la capilla del centro educativo, en torno a la figura de la beata Bonifacia Rodríguez de Castro, fundadora de la congregación religiosa, y que será canonizada el próximo 23 de octubre, los participantes se reunieron en el salón de actos del colegio, donde el obispo presidió el encuentro. En su intervención, al comienzo, destacó la importancia de la iniciación cristiana, “el camino que la Iglesia sigue para hacer discípulos a otros, y del cual no puede separarse la tarea de la catequesis”.

Gregorio Martínez Sacristán afirmó que “el catequista, antes que nada, es un iniciador a algo y a Alguien, y esto hay que recuperarlo en este momento de crisis de la fe”. Hizo una llamada a sumir la catequesis en clave de iniciación cristiana, un proceso que incluye fundamentalmente “cuatro elementos: la fe conocida, el sacramento celebrado, la oración practicada y la caridad comprometida”.

El prelado insistió en que “dar catequesis no es hacer una sesión didáctica o escolar”, y por eso “hemos de des-escolarizar la catequesis, y vivirla como la iniciación de una persona que no conoce la fe, realizada por una persona ya creyente. No somos maestros ni pedagogos, pero somos iniciadores porque somos cristianos y formamos parte de una comunidad”.

Para Martínez Sacristán, está claro que “tiene que haber anuncio, una invitación a la conversión a Cristo. Si no, no hay catequesis. Su cometido fundamental es el anuncio de Jesucristo como el Señor, y esto es fundamental que se transmita de generación en generación. Vosotros, los catequistas, estáis en los grupos como anunciadores del Señor Jesucristo, de la forma más sencilla y natural”.

El obispo les dijo a los catequistas que “son más importantes por lo que son que por lo que hacen o dicen”, y los invitó a que “den testimonio, de palabra y de obra, de aquello a lo que introducen a los demás”, insistiendo en dos aspectos centrales: el testimonio y el acompañamiento. La razón es que “necesitamos testigos vivos para la catequesis, que puedan ganar el corazón para Cristo. El testimonio es el que gana el corazón. Sólo por el corazón se llega a la conversión”. Junto a esto, el acompañamiento, ya que “los catequistas tienen que sentirse obligados a acompañar a otros en el camino de la fe, de forma personal y grupal al mismo tiempo, más allá de la sesión de catequesis: en las calles, en los encuentros, en los momentos lúdicos”.

Insistió en el carácter vocacional del ministerio del catequista, que es “un servicio permanente que se realiza en la Iglesia e implica a la persona hasta el fondo. No se reduce a una hora que se da, sino que es una entrega en la parroquia, algo vocacional”. Agradeció a los asistentes, que representaban a los más de 500 catequistas con los que cuenta la Diócesis de Zamora, su entrega y dedicación, y los llamó a buscar “el alimento espiritual, que lo necesitáis para poder resistir a la dureza increyente de este momento de nuestra sociedad”.

Terminó con una apelación directa a los catequistas, invitándolos a una constante renovación: “sed catequistas nuevos, con un corazón nuevo, para el nuevo tiempo que nos viene y que ya está aquí”.

El vicario general y delegado diocesano de Catequesis, Juan Luis Martín Barrios, presentó ante el auditorio la aplicación práctica que se va a llevar a cabo en la Diócesis de los criterios expuestos por el obispo. Su ponencia, titulada “Claves de los diversos itinerarios catequéticos en servicio a la iniciación cristiana”, resumió en sus puntos principales el proceso que se quiere poner en marcha de renovación de la catequesis en la Iglesia local de Zamora.

Martín Barrios señaló que en un ambiente actual de paganismo e indiferencia religiosa “sólo una buena iniciación cristiana puede asegurar, bajo la acción continua de la gracia, la emergencia de cristianos para el siglo XXI”. Hizo algunas sugerencias prácticas para la catequesis en las parroquias y hubo un turno de diálogo con los asistentes. Además, los catequistas tuvieron la ocasión de visitar los lugares en los que vivió la Madre Bonifacia, y escucharon algunas indicaciones del obispo en torno a la preparación, a la celebración y a la posterioridad del sacramento de la confirmación.

jueves, 24 de marzo de 2011

Los catequistas de Zamora abordan la reforma de la catequesis


Zamora, 24/03/11. El próximo sábado 26 de marzo se celebrará el Encuentro Diocesano de Catequistas, en el que se abordará la reforma que se quiere realizar en los procesos catequéticos de la Diócesis de Zamora. Tendrá lugar en el Colegio “Divina Providencia” de la capital, regentado por las Siervas de San José (c/La Reina, 9, junto a la Plaza Mayor) a partir de las 10,30 horas.

Como explica en su carta convocando a este encuentro el delegado diocesano de Catequesis, Juan Luis Martín Barrios, recientemente se ha revisado el Directorio diocesano de la iniciación cristiana, el documento que regula la catequesis en la Iglesia local de Zamora. El obispo, Gregorio Martínez Sacristán, oído el Consejo Presbiteral, “ha aprobado aquellos aspectos fundamentales que se requieren para una verdadera catequesis iniciática, con sus itinerarios correspondientes”, y que darán lugar más adelante a la promulgación de un decreto que fije esta reforma.

El delegado de Catequesis afirma que “antes, y en consonancia con la preocupación de los agentes pastorales más implicados en la catequesis –sacerdotes, padres y catequistas–, es necesario y conveniente ofrecer una reflexión completa y específica en torno al significado y al cambio que esto conlleva”.

El encuentro tendrá el siguiente esquema:

Ø 10,30 horas: Acogida y oración inicial.

Ø 10,45 horas: Saludo y palabras introductorias del obispo.

Ø 11 horas: Ponencia de Juan Luis Martín: “Claves de los diversos itinerarios catequéticos en servicio a la iniciación cristiana”. Diálogo con el ponente.

Ø 12 horas: Visita a los lugares conservados de la vida de la beata Bonifacia Rodríguez de Castro.

Ø 12,30 horas: Sugerencias concretas para poner en práctica en la catequesis.

Ø 13 horas: Intervención del obispo en torno al sacramento de la confirmación.

Las cofradías de Sayago se reúnen en Bermillo


Después de las convocatorias que se han realizado en Aliste y en Alba, es el turno para reunirse las cofradías y hermandades del Arciprestazgo de Sayago. Este encuentro se celebrará el próximo sábado 26 de marzo a las 17 horas en Bermillo.

Zamora, 24/03/11. Bermillo de Sayago, y en concreto el Salón de la Asociación de Empresarios, será la localidad anfitriona del I Encuentro de cofradías y hermandades del Arciprestazgo de Sayago, organizado por la Delegación Diocesana de Religiosidad Popular y por la Delegación Episcopal para Cofradías y Hermandades. En él se darán cita representantes de alrededor de 57 asociaciones de fieles de este tipo que agrupan a más de 2.500 personas en los pueblos de la zona.

Según explica el organizador de esta actividad, Javier Fresno, párroco en Sayago, la Delegación que encabeza “se ha marcado como objetivo llegar a tomar contacto con ese gran número de cofradías y hermandades que están extendidas por toda la geografía diocesana”. Al encuentro acudirán estas asociaciones de fieles con sus estandartes e insignias.

En su carta de convocatoria, Fresno se dirige directamente a las cofradías afirmando: “sois una parte y querida de la Iglesia de Zamora, y tenemos que crear oportunidades para que os sintáis como tal, convocadas por el Señor a continuar su presencia en nuestra tierra, en comunión con todos los demás agentes e instituciones de la Diócesis”.

El encuentro tendrá el siguiente esquema:

Ø 17 horas: Acogida en el Salón, donde tendrá lugar el saludo a las cofradías asistentes, y la presentación del Mapa de Cofradías del Arciprestazgo, a cargo de Javier Fresno, delegado de Religiosidad Popular. A continuación, Miguel Ángel Hernández, delegado para las Cofradías y Hermandades, pronunciará una charla titulada “Las cofradías en la vida diocesana”.

Ø 18,10 horas: Salida en corporación hacia la iglesia parroquial. Allí habrá una visita guiada al templo, y una oración con presentación de ofrendas.

Ø 19 horas: Vino español y fin del encuentro.

lunes, 21 de marzo de 2011

El valor de la vida, a estudio en la XVIII Semana de la Familia


Del 22 al 24 de marzo se celebrará en el Colegio Universitario la XVIII Semana de la Familia de Zamora, que contará con tres científicos como ponentes. El viernes 25 tendrá lugar en la Catedral la Vigilia de oración por la vida naciente.

Zamora, 20/03/11. El próximo martes 22 de marzo comienza en Zamora la XVIII Semana de la Familia, organizada por la Delegación Diocesana para la Familia y la Defensa de la Vida y por la Fundación Científica de Caja Rural, enmarcada dentro del Mes de la Salud de esta última institución. Tres prestigiosos expertos acudirán para tratar temas de actualidad e interés para el público en general. Todas las conferencias tendrán lugar a las 20 horas en el paraninfo del Colegio Universitario.

El martes 22, el doctor Rafael del Río Villegas, médico adjunto de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario de La Paz de Madrid, hablará sobre “El reconocimiento del valor de la vida del enfermo próximo a la muerte”. El ponente, además, tiene una amplia labor docente, ya que es profesor de Ética y Deontología Médica en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, profesor de Doctrina Social de la Iglesia en el Instituto de Humanidades de la Universidad San Pablo-CEU y miembro del Grupo Interdisciplinar de Bioética de dicha universidad.

El miércoles 23, el doctor Jesús Poveda de Agustín, profesor de Psiquiatría en la Universidad Autónoma de Madrid, dará la conferencia “Optar por la vida en momentos difíciles: adolescencia, oportunidad y riesgo”. Poveda es el presidente de la Fundación Vida, y entre otras tareas, es miembro de la Asociación Española de Bioética y de la Asociación de Psicooncología de la Comunidad de Madrid y coordinador médico del equipo de Psicoterapia de la adolescencia de Madrid.

Por último, el jueves 24 vendrá a Zamora el biólogo José María Contreras Luzón, que hablará sobre “El conocimiento del otro: el noviazgo”. Contreras ha dedicado su trayectoria intelectual y profesional al mundo de las relaciones humanas, sobre lo que ha escrito una decena de libros. Ha sido director de la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia (Nueva York), y director y presentador del programa “Familia”, en Popular TV.

Jornada por la vida

Además, el viernes 25, fiesta de la Anunciación, se celebra la Jornada por la Vida, que este año tiene el lema “Siempre hay una razón para vivir” y que a nivel nacional se ha basado en un vídeo difundido por Internet (http://www.youtube.com/watch?v=iKxfhJy43n0) y en unos carteles y dípticos que ya han comenzado a repartirse en las parroquias de la Diócesis de Zamora. Con este motivo, la Catedral acogerá una Vigilia de oración por la vida naciente, presidida por el obispo, Gregorio Martínez Sacristán, el día 25 a las 19,30 horas.

Anuncio de pasión y gloria


JESÚS GÓMEZ

Domingo II de Cuaresma – Ciclo A

“Se transfiguró delante de ellos” (Mt 17, 1-9)

Con Aarón, Nadab y Abihú subió Moisés al Sinaí. Una nube cubrió el monte, la gloria de Dios descansó sobre el monte. Fue llamado Moisés y se introdujo solamente él en medio de la nube. Allí recibió las tablas de la Ley que configuraría y regiría la vida del pueblo israelita. Con Pedro, Santiago y Juan subió Jesús a un monte elevado. Repentinamente se produce un cambio de escena. Jesús transfigurado: su rostro relumbra como el sol y blanquísimas sus vestiduras. Blancura y luminosidad son propiedad exclusiva del mundo divino. Y junto a Jesús aparecen Moisés y Elías o ¿Juan el Bautista a quien Jesús dio el nombre de Elías? Como quiera que sea, junto a Jesús, la Ley personificada en Moisés, y los profetas personificados en Elías o, mejor, todos los profetas desde la sangre de Abel hasta la de Juan el Bautista. ¿De qué hablan? La respuesta es sencilla. Hablan de Jesús. Una nube resplandeciente, señal de la oculta presencia de Dios, envuelve a Jesús y una voz del cielo, voz de Dios, proclama su identidad: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me gozo. Escuchadlo». El libro de Isaías nos habla de una figura misteriosa, «El Siervo de Yahvé». Siervo obediente dispuesto a salvar al pueblo, aunque le cueste la vida. Y le costó la vida. Figura misteriosa, cargada con las dolencias y pecado de los hombres, Jesús de Nazaret, el Hijo amado de Dios. La transfiguración anuncia la gloria de su divinidad. Una misma persona, portadora del sufrimiento y de la gloria. Sufrimiento, salvación y gloria son inseparables.

En el Sinaí recibió Moisés la Ley. En este otro monte, una nueva ley, un nuevo mandato: escuchadle. Es un imperativo, y escuchar es más que oír; es acoger, es creer, asentar sobre él la vida, como se asienta una casa sobre la roca. Mandato cuyo eco va rodando mundo adelante por todo tiempo y lugar sin apagarse, y configura la vida del pueblo cristiano.

La palabra de Jesús es una expresión que puede volverse de esta otra manera: la palabra que es Jesús. Jesús, Hijo de María Hijo de Dios; hombre que padece y hombre glorioso. Pasión y gloria. Pasión y gloria de Jesús es a la vez pasión y gloria de la Iglesia y de cada cristiano. Pues cada uno de nosotros está obligado a decir «Yo soy la Iglesia. Yo mismo soy pecador, miembro de la Iglesia pecadora y yo mismo soy santo, miembro de la Iglesia santa. La malo que se dice la Iglesia, se dice de mí mismo y, al contrario, lo bueno que se dice de la Iglesia, se dice de mí mismo. Yo sufro el sufrimiento de la Iglesia y de la gloria de la Iglesia me glorío. Porque yo soy la Iglesia».

La Opinión-El Correo de Zamora, 20/03/11.

Regalos de Dios


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Hoy, como siempre, el Sembrador sigue saliendo a sembrar la semilla de la vocación en el corazón de niños y jóvenes, por mucha que sea o aparente ser la sequía. Un signo de ello es ese aumento del 15% de ordenaciones sacerdotales en nuestro país durante el último año. Les sugiero que lean la nota publicada a este respecto por la Conferencia Episcopal Española.

No seré yo quien profetice que por ese dato estamos ante los «brotes verdes» de una primavera vocacional inminente. Hemos de ser realistas al reconocer que en la actualidad emergen con fuerza cardos y espinos que asfixian el crecimiento de una vocación: la erosión de la vida familiar como «ámbito privilegiado donde cada persona aprende a dar y recibir amor» (Benedicto XVI); la cultura consumista, hedonista y superficial que inoculan los medios de comunicación social; la vida fragmentada, egocéntrica e individualista que corta de raíz la relación con los demás y con Dios; la obsesión por la «cultura digital» y por estar a la última tecnología; la falta de formación intelectual ante la manipulación de la verdad; la permanente indecisión ante la sobrecarga informativa que se recibe diariamente; la crisis económica y la falta de empleo que generan desesperanza y sensación de fracaso.

Pero junto a toda esa «cizaña» también crece trigo de calidad. Ya sabemos lo que pasa cuando el grano de trigo cae en tierra y muere: que da fruto. Es decir, en los recientes cambios culturales del mundo juvenil hay igualmente muchos aspectos positivos que actúan como terreno abonado de nuevas respuestas vocacionales, verdaderos dones de Dios: la revalorización de la dignidad de la persona y sus derechos que permite abrirse al sentido de la vida y a la trascendencia; los deseos de verdad y libertad sin límites que encuentran su fuente inagotable en el Evangelio; la importancia que se concede a los testimonios de vida auténticos y sinceros como el mejor modo de tender puentes con los jóvenes y otros muchos ricos fenómenos como la necesidad de vivir la amistad grupalmente, la experiencia del voluntariado con los excluidos o el compromiso por la conservación del planeta.

El Papa, en su mensaje a los participantes en el Congreso Latinoamericano sobre Vocaciones el pasado mes de febrero, sitúa en su justo lugar lo que es la semilla de la vocación: «no es fruto de ningún proyecto humano o de una hábil estrategia organizativa. En su realidad más honda, es un don de Dios, una iniciativa misteriosa e inefable del Señor que entra en la vida de una persona cautivándola con la belleza de su amor, y suscitando consiguientemente una entrega total y definitiva a ese amor divino». Pero no olvidemos que estos regalos de Dios llegan habitualmente a través de las mediaciones humanas de quienes formamos la comunidad cristiana.

La Opinión-El Correo de Zamora, 20/03/11.

jueves, 17 de marzo de 2011

La Cofradía de San José vuelve a salir a las calles de San Frontis


Zamora, 17/03/11. El próximo domingo 20 de marzo está previsto que se celebre la eucaristía festiva de San José y la tradicional procesión que organiza la Cofradía centenaria dedicada al esposo de la Virgen María. Será en la iglesia parroquial de San Frontis a las 11 horas. El año pasado no pudo celebrarse la procesión por causa de la lluvia.

Según la documentación que posee esta cofradía parroquial, la denominada Cofradía del Glorioso Patriarca San José fue fundada el 8 de septiembre de 1878 y autorizada por el entonces obispo de Zamora, Bernardo Conde y Corral.

Existen cofradías de San José en otras parroquias de la Diócesis, como las de Cañizal, Fuentesaúco o Fuentelapeña. En algunos lugares se celebra la fiesta con especial solemnidad, aunque solamente es titular de la parroquia de Villanueva de los Corchos (y de la parroquia de San José Obrero de la capital, cuya festividad litúrgica es el 1 de mayo).

También se conserva su celebración en la capilla del Salto del Esla (en Muelas del Pan), dedicada a San José. Y en otras comunidades como las que forman la Unidad de Acción Pastoral de Fonfría, se ha comenzado el año pasado a tener convivencias parroquiales en torno a San José y a la figura del padre.

En torno al día de San José tiene lugar el Día del Seminario, que este año será el domingo 20. También es la jornada festiva de la Casa Sacerdotal “San José”, en la que el obispo diocesano presidirá la eucaristía el sábado 19 a las 13 horas con los sacerdotes mayores que residen allí. Además, las Siervas de San José tendrán también una celebración solemne del patrón que les dejó su fundadora, la beata Madre Bonifacia, que será canonizada en octubre.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Zamora celebra el Día del Seminario


Con el lema “El sacerdote, don de Dios para el mundo”, la Diócesis de Zamora celebra el próximo 20 de marzo el Día del Seminario. Actualmente hay 46 alumnos en el Seminario Menor San Atilano, el centro educativo más antiguo de la provincia, y un seminarista mayor. Entre los actos programados está la eucaristía festiva presidida por el obispo, la vigilia de oración por las vocaciones, una jornada de puertas abiertas y un concierto de cornetas y tambores.

Zamora, 16/03/11. El próximo domingo 20 de marzo se celebra en la Diócesis de Zamora el Día del Seminario, con el lema “El sacerdote, don de Dios para el mundo”. El acto central será la eucaristía que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán a las 12 horas en la iglesia de San Andrés, la iglesia del Seminario Diocesano San Atilano.

Además, esta institución formativa diocesana acogerá una serie de actos en torno a la jornada, y que comenzarán con la celebración de la ya tradicional Vigilia de oración por las vocaciones en la iglesia de San Andrés, el jueves 17 a las 20,30 horas. El viernes 18, el Seminario acogerá por la tarde los torneos festivos para padres y alumnos.

El sábado 19, festividad de San José, patrono de los seminaristas y de las vocaciones sacerdotales, será la Jornada de Puertas Abiertas del Seminario San Atilano, que ofrecerá a todos los zamoranos la posibilidad de conocer sus instalaciones y la vida de sus integrantes a través de visitas guiadas que se realizarán a las 11, 12, 13, 18 y 19 horas. El día terminará con un Concierto de la Banda de Cornetas y Tambores “Ciudad de Zamora” a las 20 horas en la iglesia de San Andrés.

El Seminario San Atilano

Actualmente, el Seminario Menor San Atilano tiene 46 alumnos que cursan la Educación Secundaria Obligatoria, y cuenta con un claustro de profesores dirigidos por los sacerdotes Miguel Ángel Hernández, rector del Seminario, y Florentino Pérez. Con más de doscientos años a sus espaldas, el Seminario es el centro educativo más antiguo de la provincia.

Como señalan sus responsables, el Seminario Menor es “un proyecto educativo donde se madura como persona y como cristiano. Un hogar para descubrir la llamada de Jesús”. Por otro lado, el Seminario Mayor de Zamora cuenta con un alumno, que cursa sus estudios filosóficos y teológicos en la Universidad Pontificia de Salamanca, y que vive en el Teologado de Ávila, institución en la capital salmantina que acoge a seminaristas de varias diócesis de la región.

El rector explica, en una reflexión que será publicada el domingo en la hoja diocesana Iglesia en Zamora, que “en el Seminario Menor se ofrece una enseñanza de calidad, cercana al alumno y personalizada, donde cada uno es tratado individualmente. Un nivel de exigencia que pretende extraer de cada chico ‘lo mejor’. No son alumnos perfectos, ni mucho menos, pero quienes acuden a las aulas del Seminario recibirán una propuesta educativa exigente que nace del cariño y pretende amueblarles bien su mente, despertar un sentido crítico y romper con la mediocridad o la monotonía. A ello colaboran decididamente un plantel de profesores, profesionales y entregados, que se desviven por sus alumnos”.

Además, refiriéndose en concreto al aspecto de internado, afirma que “más que una residencia y mucho más que un internado, los alumnos internos encuentran en el Seminario una casa donde se prolonga el hogar de su familia. No son muchos. Tampoco lo esperamos. Eso da a nuestra vida diaria un especial calor y cercanía. Algunos han pasado de ser hijos únicos en su casa, o de compartir el afecto con una única hermana, a formar parte de una familia de once hermanos que viven, trabajan, rezan y sueñan juntos. Todo se comparte, desde las tareas domésticas de cada día, hasta la oración cotidiana. En el horizonte, en la meta, Jesús que llama e invita seguirle en el camino de la vocación”.

Por otra parte, según Miguel Ángel Hernández, “junto a los alumnos internos, acuden también a las aulas del Seminario un grupo de alumnos, bastante más numeroso, que llamamos alumnos externos. De ellos, algunos sólo vienen a clase. Comparten el espíritu del Seminario en unas clases amplias y luminosas. Otros acuden al Seminario a clase y se quedan por la tarde para participar en las actividades extraescolares: el estudio, la oración, el deporte, los juegos, la formación… Un conjunto de actividades que hacen de la oferta educativa del Seminario un proyecto global para caminar en la vida con Jesús como maestro”.

En el horizonte del Seminario está siempre “la llamada de Jesús. La vida cristiana es respuesta a una llamada. A la llamada de Jesús. Descubrir esta llamada y responder es, sin lugar a dudas, la tarea más importante que tenemos cada uno. Y el Seminario ofrece el microclima adecuado para buscar, encontrar y responder. Con doce años son muchos los interrogantes y las dudas. La personalidad está aún por hacer… y también la vocación. ¿Y tú por qué no? ¿Sacerdote? ¿Hacer de mi vida un regalo de Dios para el mundo? Así reza el lema de este año. Ésta es la pregunta capital. Unos responderán que sí. Quizá los menos. Otros se lo plantearán y a lo largo de los años irán buscando qué responder. Otros deciden venir al Seminario porque merece la pena compartir la experiencia que aquí se respira, incorporarse a un proyecto de buscar a Dios en la propia vida. Aprender para servir mejor en la sociedad actual. Todo un programa”.

Para más información:

* Seminario San Atilano: http://seminariomenorsanatilano.wordpress.com/

* Campaña del Día del Seminario: http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/dia-del-seminario.html.html

martes, 15 de marzo de 2011

Contactos institucionales para los Días en la Diócesis de la JMJ


En estos días se están realizando en Zamora encuentros entre el responsable de la organización de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y las instituciones públicas, para preparar lo necesario para la celebración de los Días en la Diócesis, que congregarán en Zamora a 1.500 jóvenes de todo el mundo el próximo mes de agosto.

Zamora, 15/03/11. El director del Secretariado Diocesano de Pastoral Juvenil, Juan Carlos López, acaba de reunirse con la Subdelegada del Gobierno en Zamora, Pilar de la Higuera, en el segundo encuentro oficial con esta institución en orden a preparar todo lo necesario para los Días en la Diócesis, jornadas previas a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011. Está previsto que 1.500 jóvenes extranjeros permanezcan en diversos lugares de la Diócesis del 11 al 15 de agosto.

En esta ocasión se ha valorado el volumen previsto de participantes y se han tratado los temas de seguridad. La Administración ofrecerá el apoyo necesario para el buen desarrollo de las actividades programadas para los Días en la Diócesis, y la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Durante el año pasado ya hubo reuniones con las diversas Administraciones, para la presentación general de lo que supondrá la celebración de la JMJ para Zamora, y los encuentros previstos para estos días de marzo tienen por objeto comunicar a las instituciones públicas en programa inicial de actos para los Días en la Diócesis, y así ajustar cuestiones de organización y seguridad, colaboración institucional, cesión de espacios públicos, etc.

En los próximos días se esperan las reuniones con el Ayuntamiento de la capital, la Diputación de Zamora y la Delegación territorial de la Junta de Castilla y León, y también se dará a conocer la previsión de actividades para los Días en la Diócesis al público en general a través de una próxima convocatoria a los medios de comunicación.

domingo, 13 de marzo de 2011

La cercanía del tentador


FRANCISCO GARCÍA MARTÍNEZ

Domingo I de Cuaresma – Ciclo A

“Jesús sintió hambre” (Mt 4, 1-11)

El hombre experimenta que el mundo es siempre demasiado estrecho para cumplir los deseos, los anhelos, las esperanzas que nacen en el interior de su corazón. Cada día se topa con el hambre de bienes que rodeen la vida de confort, de belleza, de exuberancia; con el hambre de un poder que le dé seguridad frente a toda amenaza; con el hambre de que los demás reconozcan su valor en cada momento. Hambre que nunca se sacia porque nunca tendremos todo, ni nunca lo podremos todo, ni nunca seremos el centro del universo ante los demás.

Ante esta situación, que a veces se hace dramática cuando el mundo se estrecha hasta casi ahogándonos, el hombre se pregunta si se puede creer en un Dios que dice que ha hecho un mundo bueno y sin embargo parece habernos arrojado a éste de una talla menos de la que necesita nuestra humanidad. Esta es la tentación radical de la fe. La tentación que susurró al oído de Eva, que se hizo fuerte frente a Israel en el desierto y que cada día amanece junto a nosotros al salir el sol: «¿Aún crees que Dios es bueno? Por favor, espabila y búscate la vida al margen de Él».

No hay mundo sin tentación y ésta es la prueba donde la fe se hace verdadera o sucumbe porque no ve la verdad que Dios parece haber prometido. Pues bien, en el relato que hoy nos ofrece el evangelio Cristo entra en esta tentación que acompaña al hombre desde que despertó a la existencia en los albores del tiempo. Esta tentación que hace experimentar el mundo como desierto y que pide que nos las apañemos por nuestra cuenta, sea como sea, abandonando la ingenua confianza en Dios. Pero he aquí que Cristo se hace fuerte en la fe, en la adoración, en la fidelidad a la palabra de Dios. No sólo al principio, sino hasta el final cuando su garganta moribunda no era más que un desierto arenoso («Tengo sed»). Su fe deja que el mundo no perezca de desesperanza, pues al creer cuando la acción de Dios parece abandonarle, le da tiempo para que termine su obra resucitándole. Como dice el relato: al final «los ángeles se acercaron y le servían».

Ahora, junto a él, cuando empezamos esta cuaresma litúrgica signo de la cuaresma de nuestra vida que a veces se hace tan penosa de recorrer, Cristo nos invita a beber su fe. Cada día nos dirigimos a Dios diciéndole en el Padrenuestro: «no nos dejes caer en la tentación». Y volviéndose a nosotros nos ofrece a su Hijo como maestro y fuerza de nuestra fe para que no nos dejemos abatir por el desaliento (Hb 12, 1-3).

La Opinión-El Correo de Zamora, 13/03/11.

Pasión y muerte según B16


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Desde hace ya algunos años, está de moda entre las personalidades públicas la figura del entrenador profesional, alguien especializado en autoayuda, carisma y seducción que te ayuda a sacar lo mejor de ti mismo. Nada nuevo bajo el sol, pues en la tradición cristiana siempre se ha practicado la dirección espiritual o acompañamiento personal: en vez de carisma, Espíritu Santo; en vez de éxito, evangelización o apostolado; en vez de autoayuda, conversión; en vez de seducción, amor redentor. A día de hoy, todos los hombres y mujeres de buena voluntad, los cristianos en general y los católicos en particular, tenemos la suerte de tener ese entrenador profesional en la figura del sucesor de Pedro, en Benedicto XVI. El pasado jueves era lanzado a nivel mundial el segundo volumen de su «Jesús de Nazareth», esta vez «desde la Entrada en Jerusalén hasta la Resurrección». Hasta 7 idiomas distintos, 22 editoriales y 1.200.000 ejemplares de momento son las cifras de este nuevo best-seller del papa Ratzinger. Si la Cuaresma es esa carrera de fondo que ahora traemos entre manos, ¿qué mejor que recorrerla de la mano de un excelente preparador?

Benedicto XVI no engaña a nadie. Siguiendo el empeño del primer volumen, el libro es más bien una meditación que expresa la búsqueda personal del autor, su búsqueda de Jesús. El Papa no ha escrito un estudio exegético o una teología bíblica sobre los últimos momentos de la vida del Señor, ni tampoco una simple «Vida de Jesús» o una meditación piadosa. La obra es el esfuerzo de aunar fe y razón para poder acercarse así al Jesús real, salvando esa complicada disyuntiva entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. Al modo de aquellos formidables primeros cristianos que fueron los Santos Padres de la Iglesia naciente, y de los tratados clásicos sobre los misterios de la vida de Jesús, con Santo Tomás de Aquino a la cabeza, este libro recorre la entrada en Jerusalén y el discurso escatológico, el lavatorio de los pies y la oración sacerdotal de Jesús, la última cena y Getsemaní, el proceso de la muerte y la crucifixión del Señor, para terminar con la resurrección y la perspectiva de la gloria. Acontecimiento editorial, mundial y eclesial, que Dios quiera que también sea personal. Un amigo sacerdote dice que le gustaría que le vendieran los libros incluyendo el tiempo para leerlos. En este caso, no hace falta, porque como estamos en Cuaresma la lectura nos puede servir de ayuno. Ni en el mejor restaurante, se lo aseguro.

La Opinión-El Correo de Zamora, 13/03/11.

jueves, 10 de marzo de 2011

Un Vía Crucis conjunto de Cofradías y Hermandades


Zamora acogerá el próximo lunes 14 de marzo el primer Vía Crucis conjunto de Cofradías y Hermandades, organizado por la Diócesis, y al que están convocados todos los miembros de estas asociaciones eclesiales. Comenzará a las 20,30 horas en la iglesia de San Ildefonso y concluirá en la Catedral.

Zamora, 10/03/11. Al igual que en se celebra en otras diócesis españolas, la ciudad de Zamora acoge el próximo lunes 14 de marzo un Vía Crucis conjunto de Cofradías y Hermandades que comenzará a las 20,30 horas en la iglesia de San Ildefonso y concluirá en la Catedral. Como se explica desde la Delegación Episcopal para Cofradías y Hermandades, organizadora del acto, “con este acto se pretende que todas las cofradías y hermandades de la ciudad de Zamora comiencen unidas el sagrado tiempo de la Cuaresma, tiempo en el que todas ellas tendrán, a lo largo de los cuarenta días de penitencia, sus propios actos y celebraciones”.

La pretensión es que este Vía Crucis se convierta en una cita anual para todas las cofradías y hermandades y que cada año sea acompañado por una imagen de devoción distinta, a semejanza de lo que se hace en otras latitudes. La imagen que inaugurará esta primera celebración conjunta será la del Nazareno de San Frontis, de honda devoción en la capital.

El Vía Crucis comenzará a las 20,30 horas en la iglesia de San Ildefonso, donde se rezará la primera estación. A continuación los asistentes saldrán desde esta iglesia parroquial a la Plaza de San Ildefonso, donde continuará el rezo del Vía Crucis que continuará por la plaza Fray Diego de Deza, Arias Gonzalo y Obispo Manso para entrar en la Catedral por la puerta norte.

En la Catedral se rezarán las últimas estaciones recorriendo las naves laterales y la del trascoro. Las estaciones estarán marcadas a lo largo del recorrido por las catorce cruces que la cofradía del Vía Crucis porta en la procesión de la noche del Martes Santo. En ellas están representadas las catorce estaciones en unos relieves realizados en galvanoplastia. Dichos relieves, colocados en 1990 en las cruces de penitencia formaron parte de la mesa procesional de la Virgen de la Esperanza.

También se ha previsto que en caso de lluvia el Vía Crucis se rezará con la imagen del Nazareno de San Frontis en el interior de la Catedral, recorriendo las naves del primer templo diocesano. Como señalan los organizadores, “quienes participen en este piadoso ejercicio del Vía Crucis pueden obtener indulgencia plenaria si cumplen las condiciones acostumbradas de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre”.

Imagen procesional

El Nazareno de San Frontis es de autor anónimo, de la primera mitad del siglo XVII. Tanto la cruz como la imagen, están talladas, en madera de pino policromada. La túnica es de terciopelo morado, bordada en oro. Es propiedad de la parroquia de San Frontis, que lo cede a la Cofradía de Jesús del Vía Crucis para que realice sus procesiones. Antiguamente perteneció a la cofradía de la Vera Cruz, de San Frontis. Recibía culto en una ermita, llamada de la Cruz, situada a la derecha de la carretera de Fermoselle, al final del barrio (desaparecida actualmente). De esta ermita pasó a la iglesia parroquial por orden de 2 de noviembre de 1800.

La imagen aparece citada documentalmente por primera vez en las cuentas de la Cofradía de la Vera Cruz correspondientes al año 1655. Esta talla ha tenido varias restauraciones. En 1954, el escultor segoviano Florentino Trapero le talló unas manos nuevas y le retocó la cabeza, además de procederse a la limpieza, acuchillado y barnizado de la cruz que porta la imagen, observándose en la madera el ataque de xilófagos, por lo que la cofradía encargó una nueva cruz a Isidro Carbajal López, que fue estrenada en el año 1991.

lunes, 7 de marzo de 2011

La monja feminista subirá a los altares


La Madre Bonifacia dedicó toda su vida a formar a las mujeres para que fuesen más libres. El próximo 23 de octubre Benedicto XVI la convertirá en santa.

VIKY ESTEBAN / ZAMORA - ABC Castilla y León

Mañana se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, una fecha de la que, sin duda, hubiera disfrutada y participado activamente una salmantina que, en pleno siglo XIX, empleó su vida en la educación de las mujeres y en conseguir un trabajo digno que les permitiese lograr su autonomía. La obra de la Madre Bonifacia, que saltó las fronteras nacionales, se plasmó en una nueva Congregación, las Siervas de San José. Sin embargo, tuvieron que pasar muchos años para que labor de esta monja fuese suficientemente reconocida y valorada.

Pero su historia continuó hasta adquirir signos de santidad, al ser beatificada en 1994 después de que el Vaticano reconociese la curación milagrosa de un vallisoletano al que se había diagnosticado un cáncer de hígado irreversible. El siguiente paso fue el proceso de canonización, que ha supuesto el reconocimiento de un segundo milagro, en este caso en la persona de un ciudadano de El Congo, que se encontraba ingresado en un hospital de las Siervas de San José, lo que dio via libre a su canonización prevista para el 23 de octubre, Jornada Mundial de las Misiones (Domund).

Una vida, la de la Madre Bonifacia, que estuvo muy ligada a Socorro, que, convencida de que la historia merecía la pena ser contada, decidió cavar un agujero detrás del altar de la capilla y esconder allí su tesoro. La amiga de Bonifacia, también Sierva de San José, se encargó de que el hueco quedara bien cubierto por cemento y evitar así que la tierra destruyera los importantes documentos de la caja en las que se narraba su obra y milagros. Al resto de religiosas de su congregación en Zamora les pidió que juraran no revelar nunca el secreto. La caja permaneció escondida desde 1907 hasta 1936. Y a partir de 1936 se hizo justicia y comenzó a reconocerse la labor de Bonifacia Rodríguez, fundadora de las Siervas de San José.

El Papa Juan Pablo II la beatificó en 2003 y ahora el Santo Padre Benedicto XVI la canonizará el 23 de octubre. Una noticia que ha sido acogida con gran alegría tanto en Salamanca, donde nació, como en Zamora, donde desarrolló su misión en plenitud.

Actualmente en Zamora existen dos comunidades de las Siervas de San José: el centro educativo concertado Divina Providencia y el colegio San José. Precisamente, el espacio que ocupa ahora el Divina Providencia fue el lugar donde instaló la Madre Bonifacia su casa taller. También en este punto las religiosas y profesoras, vinculadas al actual proyecto han mostrado su satisfacción y responsabilidad por lo que supone la canonización de la Fundadora.

«Es para nosotras una interpelación, un motivo más para fijarnos en ella», señala la religiosa y directora del centro educativo zamorano, Mercedes Lozano. La profesora de Música, Yoli Concejo, considera que Bonifacia fue una religiosa y una mujer distinta a las demás porque era «innovadora, creadora, iba por delante en la sociedad del siglo XIX en la que vivía, quería a toda la gente, se llevaba bien con todos». Tan moderna resultó para su tiempo que «la máquina de coser que trajo a Zamora fue la más adelantada en la época», apunta Yoli.

Y es que Bonifacia Rodríguez, que nació en Salamanca el 6 de junio de 1837, se crió en una familia humilde dedicada a la industria textil. «A los 13 años aprendió el oficio de cordonera y con él comienza a ganarse el sustento a los 15 años, tras fallecer su padre», destaca Mercedes. Un taller familiar que, poco a poco, fue recibiendo a mujeres de escasos recursos y formación y se convierte en El Taller de Nazaret, hasta que «al calor de su amistad y de los largos ratos que pasaban se creó la Asociación Josefina». El trasfondo evangélico de aquel taller no pasa desapercibido a su director espiritual, el jesuita Francisco Butinyà, y aquella misión dio como resultado las Siervas de San José, que comenzaron su vida en comunidad en 1974.

Los problemas llegan cuando Butinyà es «desterrado» de Salamanca y Bonifacia comienza a sufrir «rechazo, marginación... Para ella llega una dura persecución porque no tenía apoyo del nuevo director, el Padre Repila», destaca la coordinadora de la comunidad San José, Almudena Prieto. «No entendían a una religiosa que no quería llevar hábito, que estaba cerca de la mujer y se preocupaba por la formación», resalta la profesora del Divina Providencia, Mª Carmen de Paz; y es que su mensaje «es muy actual, podría estar escrito hoy mismo», añade su compañera Yoli.

El rechazo nunca fue contestado por Bonifacia que se vio obligada a dejar Salamanca para instalar su casa taller en Zamora. «Aquí encontró el respaldo del obispo Belestá y puso en marcha un segundo taller solidario al servicio de la mujer trabajadora y Bonifacia sigue estando muy presente en esta casa, está entre nosotras, su espíritu aún lo sentimos», afirma la religiosa, Mª Valle Sebastián.

Bonifacia murió en 1905 en Zamora, donde fue enterrada, aunque sus restos se acabaron por trasladar a Salamanca en 1945. Después de su fallecimiento, su fiel compañera, Socorro, se encargó de escribir su biografía y de guardar algunos de sus objetos personales y material de trabajo utilizado por ella. Todo lo recopilado decidió meterlo en una caja y esconderlo en un agujero que ella misma cavó detrás del altar de la capilla de su casa taller; consciente la amiga de las discrepancias que aún surgían en torno a la figura de Bonifacia.

Finalmente en 1936 una de aquellas compañeras de Bonifacia y Socorro desveló el secreto, «después de que en el penitenciario le levantaran el juramento», detalla Mercedes. «Se pusieron a cavar y a cavar y encontraron todo. A partir de entonces se hizo justicia con la fundadora y se produjo el reconocimiento de Bonifacia por todas las Siervas de San José. Entonces llegó la unión».

El primer taller de Salamanca

ROCÍO BLÁZQUEZ / SALAMANCA - ABC Castilla y León

Bonifacia Rodríguez de Castro vio la luz en la capital salmantina en 1837 en el seno de una familia de artesanos, cuyo carácter trabajador y cristiano marcaría toda su trayectoria vital y espiritual. La ciudad que la vio nacer y la que tuvo que abandonar tras ser destituida de su cargo como superiora responsable de la congregación fundada por ella, es también hoy la ciudad en la que reposan sus restos que llegaron desde la vecina Zamora en 1945.

Cuatro años más tarde, en 1949, en la capilla del Colegio de la Casa Generalicia de las Siervas de San José reposaron para siempre los restos de la fundadora en un mausoleo construido para tal fin, y que es objeto de visitas y veneración por parte de miles de fieles.

La primera santa salmantina es el eje fundamental del Colegio de la Siervas de San José que fundó, junto con el padre jesuita Francisco Buntinyá. Una comunidad que hoy suma 720 hermanas distribuidas en 13 países de Europa, Iberoamérica, África y Asia. En la actualidad las Siervas de San José están presentes en Salamanca en cinco comunidades, el Colegio de la Sagrada Familia y en cuya iglesia se encuentran depositados los restos de la Madre Bonifacia. La residencia de mayores en la calle de M. Bonifacia de Castro. Además se encuentra la Comunidad de Jesús Arrambarri, en el Barrio de Puente Ladrillo, en la que residen varias hermanas que se dedican a la enseñanza.

Junto a estos centros destaca la Residencia Barrio de Buenos Aires en la que se encuentra un taller textil y guardería para la promoción de la mujer, siguiendo el espíritu de la fundadora. Dentro de los centros, el más destacado por la trascendencia histórica y espiritual es la Casa de Santa Teresa. En ella está el primer taller de la fundadora, que puede visitarse junto al pequeño museo dedicado a la madre Bonifacia y al padre Butinyá.

domingo, 6 de marzo de 2011

Obras son amores


AGUSTÍN MONTALVO

Domingo IX del tiempo ordinario – Ciclo A

“No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo” (Mt 7, 21-27)

Estamos acostumbrados a ver cómo en muchos ámbitos de la sociedad mantener buenas relaciones o estar cercanos a personajes influyentes o poderosos suele resultar beneficioso. Se puede pensar que esto mismo sucede en el ámbito de la fe y que pertenecer, los signos externos, las tradiciones... garantizan la autenticidad de esta. Pero Jesús en el evangelio de hoy se encarga de desmentirlo categóricamente: no bastan las palabras, se necesita la coherencia que la vida práctica verifica, «obras son amores».

Hoy leemos el final del llamado sermón del monte que hemos ido escuchando en los últimos cuatro domingos, y alguno pensará: «qué final tan prosaico para un discurso tan sublime». Recordemos: «Dichosos los pobres en el espíritu… los sufridos… los pacificadores…»; «Vosotros sois la luz del mundo y la sal de la tierra»; «Amad a vuestros enemigos»; «No andéis agobiados pensando qué comeréis o con qué os vestiréis»… Y alguien seguirá pensando: «extraordinario, nadie en el mundo ha hecho una propuesta tan hermosa, pero… es una utopía, un sueño irrealizable, hay que pisar tierra porque vivimos en el mundo en que vivimos», y reducirá (reduciremos) la fe al mínimo imprescindible para seguir subsistiendo.

Pero ¿alguien puede pensar que Jesús quiso añadir una página más de poesía a la historia de la literatura o proponer un ideal que condene a sus seguidores como a un nuevo Sísifo a un continuo esfuerzo infructuoso? «La predicación del Señor no se orienta a la admiración, sino al compromiso. Él no habla para que nosotros digamos «qué bonito» sino para que nos convenzamos de que aquel pan está hecho para nuestra boca y de que aquellas palabras han de transformar nuestra conducta» (Pronzato). Es verdad que el mensaje de Jesús es admirable porque va mucho más allá de lo que los humanos consideramos razonable, pero no hasta el punto de dejar extasiados y paralizar, ni siquiera de desanimar por su elevación. No es un mensaje teórico, Él lo encarnó, lo hizo vida, y por eso lo propone a sus discípulos para que lo imiten. Hacerlo es proceder prudentemente. Quien escucha sus palabras y las pone en práctica es sensato, como el que edifica su casa sobre cimiento de roca; por el contrario, quien solamente las escucha es necio, semejante al que edifica sobre arena. El primero asegura el éxito de su existencia cristiana, el segundo el fracaso.

Sí, Jesús propone una utopía, pero no una ensoñación, Ofrece un ideal inalcanzable en su plenitud, pero con dinamismo capaz de movilizar a sus seguidores en la búsqueda esperanzada y eficaz de acercarse a él. Ese ideal es el mismo Jesús que, además, nunca nos deja abandonados a nuestras débiles fuerzas, sino que nos acompaña y fortalece.

La Opinión-El Correo de Zamora, 6/03/11.

Anestesiados


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Poco a poco en estos últimos años se quieren poner de moda en nuestro país una serie de actitudes anestesiantes hacia el cristianismo; actitudes sin la menor capacidad de ofrecer a la persona otros caminos que le aporten sentido y valores. A veces se hace de manera implícita y otras descaradamente hasta el punto de que hacerse musulmán o budista ya es, para algunos, el colmo de un pretendido progresismo, claro está, dentro de lo que hoy es considerado como lo políticamente más correcto.

No tienen convicciones propias, por ejemplo, quienes sostienen que se puede vivir hoy como si el cristianismo no hubiera aportado nada a nuestra sociedad, como si no existiesen metas, líneas y tradiciones de gran valor. Los cristianos no vamos a quedarnos de brazos cruzados ante esos intentos de ser arrojados a la cuneta del camino. Seguiremos ofreciendo a nuestros contemporáneos un horizonte de sentido y acogida como lo ofrece la ciudad que, puesta en lo alto de un monte, orienta al que está perdido.

No son realistas, por otra parte, quienes creen que se puede retroceder en la historia y volver a las cavernas para iniciar una nueva etapa que nada tenga que ver con la moral y la religión cristiana. Pero si somos sinceros y de verdad queremos ser libres reconozcamos que ya no podemos vivir de espaldas al Dios-con-nosotros. Lo hemos conocido y no es posible levantar altares a otros dioses que iluminen más y mejor que este nacido de lo alto.

Tampoco le veo mucha razón de ser a una tercera actitud que se empeña en considerar al cristianismo como contrario a la democracia, al pluralismo o al avance científico-técnico, cuando un mínimo conocimiento de la historia revela precisamente todo lo contrario; incluso ha sido, es y seguirá siendo fermento de valores más importantes como la verdad y la libertad que, complementándose, cimientan a la persona y la hacen avanzar con dignidad.

Pero todavía pulula con más fuerza y diplomacia aquel comportamiento que reconoce como innegable la aportación sociocultural que el cristianismo ha hecho en toda esta fase histórica exigiendo el momento de transmutar los valores religiosos en valores laicos. Esta especie de cristianismo sociológico o cultural propone dar el paso suicida de la fe en Dios a la fe en el hombre.

Espero que también aquí, como parece que ya empieza a suceder en otros países, la actual crisis económica y de valores traiga como fruto maduro una generalizada reacción de sanidad psicológica e intelectual que nos saque de la anestesia de esta cultura de la chirigota permanente. Son sólo cuatro días de Carnaval a no ser que a algunos les pase, como decía, G. K. Chesterton, que los disfraces no los disfrazan, sino que los revelan.

La Opinión-El Correo de Zamora, 6/03/11.

viernes, 4 de marzo de 2011

El obispo comienza su visita pastoral al Arciprestazgo de El Vino


El próximo domingo 6 de marzo comienza la visita pastoral al arciprestazgo de El Vino, en la que el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, se acercará a las 32 parroquias de esta zona hasta el mes de noviembre.

Zamora, 4/03/11. El próximo domingo 6 de marzo el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, inaugurará su visita pastoral al Arciprestazgo de El Vino, después de haber concluido el pasado 22 de enero la visita al Arciprestazgo de Zamora ciudad. En esta ocasión, el prelado tiene previsto conocer de primera mano todas las parroquias que forman este arciprestazgo hasta el próximo mes de noviembre.

La visita pastoral comenzará con la eucaristía en la iglesia parroquial de Morales del Vino el domingo 6 a las 12,30 horas. Tras esta celebración, el obispo tendrá un encuentro con los niños que participan en los procesos de catequesis, y en la tarde del mismo domingo visitará la residencia de ancianos de la localidad y la ermita del Santo Cristo de Morales, importante núcleo de religiosidad popular de la zona, donde habrá un momento de oración a las 18 horas.

El miércoles 9 el obispo diocesano visitará el Complejo Asistencial “Cristo de Morales” que tiene la asociación protectora de minusválidos psíquicos Asprosub en Morales del Vino, a las 11,30 horas; mientras que el sábado 12 acudirá a Entrala, y el domingo 13 a San Marcial y Tardobispo. De esta manera irá recorriendo todos los 32 pueblos de la zona, encontrándose con los fieles y sus párrocos, reuniéndose con los consejos parroquiales y otras realidades eclesiales, visitando las instituciones, presidiendo la eucaristía y visitando a los enfermos.

La última visita pastoral al Arciprestazgo de El Vino la realizó el obispo anterior, Casimiro López Llorente, en el año 2003. En aquella ocasión, la inauguración tuvo lugar en Corrales, y la clausura en Villaralbo.

Datos del arciprestazgo

El arciprestazgo de El Vino está formado actualmente por 32 parroquias, que son las de Arcenillas, Argujillo, Bamba, Cabañas de Sayago, Casaseca de Campeán, Casaseca de las Chanas, Cazurra, Corrales, El Cubo de Tierra del Vino, Cuelgamures, Entrala, Fuente el Carnero, Fuentespreadas, Gema, Jambrina, Madridanos, Moraleja del Vino, Morales del Vino, Peleas de Abajo, Peleas de Arriba, El Perdigón, El Piñero, Pontejos, San Marcial, San Miguel de la Ribera, Santa Clara de Avedillo, Sanzoles, Tardobispo, Venialbo, Villalazán, Villanueva de Campeán y Villaralbo.

Atienden pastoralmente estas parroquias 12 sacerdotes en activo y un religioso. En total hay una población de 14.151 habitantes, lo que da un resultado estadístico de 1.089 habitantes por sacerdote. El arcipreste es Zacarías García Prieto, párroco de Morales del Vino y otras comunidades cercanas. El Arciprestazgo de El Vino nació en abril de 1972, fruto de la unión de los antiguos arciprestazgos de Valdegema y El Vino. El de Valdegema comprendía las parroquias situadas a la izquierda de la actual carretera de Fuentesaúco, y el de El Vino las restantes.

Las gentes de estos pueblos son eminentemente de ambiente rural, dedicados a la ganadería y a la agricultura. Si bien es verdad que en los pueblos más cercanos a Zamora capital se nota un cierto ambiente más “capitalino”. Pueblos como Moraleja del Vino, Villaralbo o Morales del Vino, se van convirtiendo poco a poco en segundas viviendas, perdiendo sus gentes ese aire rural que les caracterizaba.

La religiosidad se conserva en muchos de sus pueblos y son especialmente destacables los grandes momentos festivos del año como la Semana Santa o la Navidad. Mucha devoción tienen algunas imágenes del Señor crucificado custodiadas en ermitas como la del Santo Cristo de Morales del Vino, cuya fiesta se celebra el 9 de mayo, o la de Santa Clara de Avedillo que actualmente se celebra el fin de semana más cercano al 3 de mayo.

Asimismo destaca también la ermita de la Vera Cruz de Venialbo, cuya romería se celebra el 3 de mayo. Otro lugar con gran devoción a Cristo crucificado es Corrales, donde se celebra su fiesta el 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz.

Entre las advocaciones marianas destacan la Virgen de la Salud de Argujillo (9 de febrero) y la Virgen del Aviso de Bamba cuya devoción se extiende a todos los pueblos de alrededor. También existe honda devoción a Nuestra Señora de las Angustias en Corrales y existe también, una peculiar devoción a San Fernando rey en Peleas de Arriba, pues en esa localidad se encuentra el lugar de su nacimiento que los fieles recuerdan con orgullo.

¿Qué es una visita pastoral?

Según el Directorio para el Ministerio pastoral de los Obispos, “la visita pastoral es uno de los modos, ciertamente singular, por el que el Obispo cultiva el encuentro personal con el clero y demás fieles del pueblo de Dios, para que los conozca y dirija, los exhorte a una vida de fe y de práctica cristiana, así como para que vea de cerca y valore en su real eficacia las estructuras e instrumentos destinados a su servicio pastoral” (n. 166).

El objetivo principal de la visita pastoral es “el encuentro del Obispo con las personas, es decir, con el clero, los religiosos y los laicos: todos los actos de la visita deben orientarse hacia este fin” (nº 168). Se le indica al obispo que trate de encontrarse con los niños en la catequesis y con los jóvenes, con los enfermos, con los miembros de asociaciones de apostolado, con el Consejo Pastoral de la parroquia y con los grupos parroquiales de Cáritas, etc.

La Iglesia pide a los obispos que hagan la visita pastoral a todas las comunidades cristianas y a las instituciones católicas. Así lo prescribe el Código de Derecho Canónico: “El Obispo tiene la obligación de visitar la diócesis cada año total o parcialmente, de modo que al menos cada cinco años visite la diócesis entera, personalmente o, si se encuentra legítimamente impedido, por medio del Vicario general o de otro presbítero. El obispo puede elegir a los clérigos que desee para que le acompañen y ayuden en la visita” (CIC 396).

jueves, 3 de marzo de 2011

El obispo de Zamora, nuevo miembro de la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural


El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, forma parte desde ahora de la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, organismo de la Conferencia Episcopal encargado de velar por los bienes patrimoniales de la Iglesia católica en España.

Zamora, 3/03/11. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, reunido con el resto de obispos españoles en la XCVII reunión de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), es desde hoy miembro de la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural. Ostentará este cargo durante el trienio 2011-2014, que es para el que se han renovado los organismos colegiales episcopales en estos días.

Durante el trienio anterior, Martínez Sacristán formó parte de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, presidida entonces por el anterior obispo de Zamora, Casimiro López Llorente, que ha sido reelegido para esta función.

La Comisión Episcopal a la que ahora pertenece el prelado zamorano está al servicio del Patrimonio Cultural de la Iglesia. Con otras palabras, de todos aquellos bienes muebles, inmuebles y documentales que, a lo largo de los siglos, la Iglesia creó, recibió, conservó y sigue utilizando para el culto, la evangelización y la difusión de la cultura.

Es un patrimonio extenso y variado, nacido en el seno de la Iglesia para fines religiosos, y que hoy atrae hacia sí un gran interés cultural. Son creaciones artísticas para el servicio divino, que expresan la fe y que son un extraordinario instrumento para evangelizar a cuantos las contemplan. Tiene una finalidad litúrgica, evangelizadora y pastoral, a la vez que está abierto al estudio y a la contemplación de la sociedad.

Forman parte de esta Comisión, junto con el prelado zamorano, Carmelo Borobia, obispo auxiliar emérito de Toledo, Vicente Juan, obispo de Ibiza, Ginés García, obispo de Guadix, y Salvador Cristau, obispo auxiliar de Terrassa, y la preside Jesús García Burillo, obispo de Ávila.