miércoles, 19 de octubre de 2011

La Iglesia recuerda a los misioneros el día del Domund


Con el lema “Así os envío yo”, la Diócesis de Zamora celebrará la jornada mundial de las Misiones con una Misa de Vigilia el sábado 22 en Cristo Rey y con una Misa de envío el domingo 23 en San Andrés, además de una colecta para las necesidades de la actividad misionera en todo el mundo.

Zamora, 19/10/11. La Diócesis de Zamora celebrará el próximo domingo 23 de octubre el Domund, la jornada mundial de las Misiones. Los actos comenzarán el sábado 22 con la Misa de Vigilia en la iglesia parroquial de Cristo Rey, a las 20 horas. Por otra parte, y como se viene haciendo desde hace muchos años, el domingo 23 se iniciará con la Misa del envío a las 10,30 horas en la iglesia de San Andrés, tras la cual los niños harán una cuestación por las calles de Zamora capital.

El domingo, además, se hará una colecta especial en las parroquias de la Diócesis, para entregar lo obtenido a las Obras Misionales Pontificias, el organismo que a nivel mundial se encarga de sostener las Misiones.

El lema escogido este año para celebrar el Domund es “Así os envío yo”, y está tomado del mensaje de Benedicto XVI para esta jornada, que a su vez lo toma de las palabras de Jesús encargando la misión a los apóstoles. Según la información institucional de las Obras Misionales Pontificias, este lema “es expresión de cómo la Iglesia asume la misión que el Padre encomendó a su Hijo al enviarlo al mundo. De la misma manera, Jesús envía a su Iglesia y a cada uno de los bautizados”.

Como explica el vicario de Pastoral de la Diócesis, Fernando Toribio, que coordina el área de Misiones, “el Domund es la jornada misionera por excelencia, es la jornada en la que toda la Iglesia renueva su conciencia misionera, cada cual desde su propio lugar. Es el tiempo en el que nos unimos a nuestros hermanos misioneros y les decimos: ¡Ánimo, no estáis solos, estamos con vosotros!”.

Para más información: http://www.omp.es/OMP/domund/domund.html

martes, 18 de octubre de 2011

450 alumnos de Religión visitan Las Edades del Hombre


450 alumnos de Religión de la provincia de Zamora visitarán el miércoles 19 la exposición de Las Edades del Hombre en su doble sede de Medina del Campo y Medina de Rioseco, además de ver otros enclaves turísticos y participar en una gymkhana cultural en Tordesillas.

Zamora, 18/10/11. Una vez comenzado el curso escolar, la Delegación Diocesana de Enseñanza vuelve a convocar a los alumnos de la asignatura de Religión en Educación Secundaria Obligatoria para sus actividades culturales complementarias a la docencia. Según explica el delegado, Juan Carlos López, 450 alumnos de Enseñanza Religiosa Escolar de la provincia de Zamora participarán en una vista conjunta a la exposición de Las Edades del Hombre en Medina del Campo y Medina de Rioseco el próximo miércoles 19 de octubre.

Son varios los centros educativos que participan en esta convocatoria, tanto de la capital como de otras localidades, acompañados por los profesores de Religión. De Zamora acudirán alumnos de los Institutos Maestro Haedo, Alfonso IX, Claudio Moyano, Poeta Claudio Rodríguez, y Universidad Laboral, además del Seminario San Atilano y del Colegio Nuestra Señora del Rocío.

También los centros escolares de otras localidades estarán presentes: de Toro participarán los alumnos del Colegio Amor de Dios; de Benavente irán los alumnos de Secundaria de los Institutos Los Sauces y León Felipe, además del Colegio Virgen de la Vega; y además acudirán los Institutos de Coreses y Camarzana de Tera.

Además de visitar la exposición que bajo el título “Passio” muestra el arte sacro de las diócesis de la región en las dos Medinas, los alumnos de Religión verán el Castillo de La Mota en Medina del Campo, la Fábrica de Harinas en Medina de Rioseco y el Monasterio de Santa Clara y la Casa de los Tratados en Tordesillas.

Después de la parte más cultural, que tendrá lugar por la mañana, en dos grupos, se reunirán los 450 alumnos por la tarde para participar en una gymkhana cultural por la ciudad de Tordesillas.

Zamora prepara la canonización de Bonifacia con una vigilia


El miércoles 19 la iglesia de San Juan acogerá una Vigilia Diocesana de Oración a las 19,30 h. como preparación de la próxima canonización de la Madre Bonifacia, y el 6 de noviembre habrá una Eucaristía de acción de gracias en la Catedral.

Zamora, 18/10/11. Con motivo de la canonización de la Madre Bonifacia Rodríguez de Castro, fundadora de las Siervas de San José, que tendrá lugar en la eucaristía que presidirá el papa Benedicto XVI el próximo domingo 23 de octubre en la Plaza de San Pedro de Roma, la Diócesis de Zamora ha programado unos actos de culto que sirvan a los fieles para participar de este importante acontecimiento aunque no acudan a la ceremonia.

La semana pasada ya tuvo lugar un encuentro de oración para los consagrados, que se reunieron en la capilla del Colegio “Divina Providencia” para compartir el rezo de Vísperas, con la asistencia de los diversos institutos de vida consagrada que están presentes en la Diócesis.

Por otra parte, a nivel general se ha convocado una Vigilia Diocesana de Oración, que tendrá lugar el próximo miércoles 19 de octubre a las 19,30 horas en la céntrica iglesia parroquial de San Juan de Puertanueva, a la que pertenece territorialmente el colegio en el que habitó la Madre Bonifacia durante su estancia en Zamora.

Como suele ser habitual cuando se proclama la santidad de alguien de la tierra, la Diócesis de Zamora celebrará una Eucaristía solemne de acción de gracias, que será presidida por el obispo Gregorio Martínez Sacristán el domingo 6 de noviembre a las 17,30 h. en la S.I. Catedral.

Estas convocatorias se suman a la participación diocesana que habrá en la canonización de la Madre Bonifacia, y que se concentrará en una peregrinación que se iniciará el viernes 21 y volverá de Roma el lunes 24, y en la que un nutrido grupo de zamoranos, unidos a las Siervas de San José, celebrarán este acontecimiento.

Dios y el César


AGUSTÍN MONTALVO FERNÁNDEZ

Domingo XXIX del tiempo ordinario – Ciclo A

“Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mat 22, 15-21)

Una vez más el evangelio nos sitúa ante la relación entre la fe y lo temporal, tema espinoso en el que no resulta fácil ponerse de acuerdo. No han faltado ni faltan quienes creen que es la autoridad política quien ha de regular todos los ámbitos de la vida de los ciudadanos, ni faltan césares que se han creído y se creen dioses. Abundan también los partidarios de la teocracia, afirmando que son los códigos religiosos los que han de guiar incluso la vida social y política de los pueblos (países enteros la siguen practicando). Y son muchos quienes apoyados en la frase evangélica defienden una radical separación entre la fe y lo temporal como dos realidades paralelas, reduciendo lo religioso al ámbito de lo privado y recluyéndolo en los templos o en las sacristías.

Es ésta una manipulación del pensamiento de Jesús, sacando una frase del contexto del relato y de todo el evangelio. El que dijo «Buscad primero el Reino de Dios y su justicia» está diciendo a quienes le preguntan sobre el impuesto de Roma que hay que saber poner a Dios en el lugar que le corresponde como Dios, y al César en el que también le compete como autoridad sobre hombres que pertenecen a Dios porque son sus hijos, en modo alguno quiere situar al mismo nivel a ambos acreedores.

El concilio Vaticano II trató de ofrecer luz sobre este tema cuando habla de la «justa autonomía de la realidad terrena». Cuando por ella se entiende «que las cosas creadas y la sociedad misma gozan de propias leyes y valores que el hombre ha de descubrir, emplear y ordenar paulatinamente es absolutamente legítima esta exigencia de autonomía». Pero si quiere decir que la realidad creada es independiente de Dios y que el hombre puede usarla sin referencia al Creador o contra él, esto no lo podrá aceptar ningún creyente de cualquier religión.

Esto no significa que los creyentes no estén sometidos a las leyes civiles, o puedan desentenderse de la marcha de este mundo. Al contrario, la fe los obliga a comprometerse activamente en su desarrollo. San Pablo manda en algunas de sus cartas a los cristianos obedecer a las autoridades legítimas, y los apóstoles ante los tribunales afirman que «hay que obedecer a Dios antes que a los hombres». Las leyes civiles son de obligado cumplimiento para todos, pero estas leyes plantean graves problemas de conciencia cuando ofenden la dignidad de hijos de Dios, cuyo rostro está impreso no en una moneda, sino en las personas. Esto sucede cuando no respetan la vida, la dignidad, la libertad religiosa o de pensamiento, cuando convierten a los seres humanos en mercancía o en objeto… Entonces tendremos que aplicar, adaptado con las debidas matizaciones, lo que bellamente expresa Calderón por boca de Pedro Crespo, el alcalde de Zalamea: «Al Rey, la hacienda y la vida se han de dar, pero el honor es patrimonio del alma, y el alma solo es de Dios».

La Opinión-El Correo de Zamora, 16/10/11.

Sólo Dios basta


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Celebrábamos ayer fiesta grande en el Carmelo de Toro y, en realidad, en toda la Iglesia universal: Santa Teresa de Jesús. Hacer memoria de ella es tanto como recordarnos la necesidad que tenemos de una vida enraizada en Dios, en oración continua, tratando de amistad con aquel que sabemos que nos quiere sin medida. No sólo las hijas de la Orden Carmelitana, todas las comunidades contemplativas nos enseñan, desde el silencio de la clausura, que sólo en el encuentro amistoso nos encontramos con nosotros mismos y con el que es nuestro principio y fundamento; sólo en el encuentro orante se desvanecen tensiones y cansancios; sólo en el encuentro personal con el Absolutamente Otro encuentra uno alivio y paz.

Por eso quisiera que este espacio de hoy sea reconocimiento agradecido a toda esa gran riqueza escondida que forman las dieciséis comunidades sembradas en diversos lugares de nuestra geografía diocesana. Y nada menos que cinco de ellas plantadas desde hace siglos como las mejores cepas de esta parcela de la viña del Señor en Toro: Carmelitas, Clarisas, Dominicas, Sofías y Mercedarias. Todas ellas justamente veneradas hasta por el toresano más «carámbano» que pueda haber, si lo hay. Todas ellas son «oasis» en el desierto del vacío, la superficialidad, las prisas y el materialismo en el que, a menudo, nos movemos en nuestro mundo.

El último botón de muestra es que más de noventa jóvenes católicos ingleses, acogidos en las parroquias de Toro en los días previos a la JMJ, han podido disfrutar igualmente del testimonio orante, sencillo y alegre de estas mujeres de Dios en los diversos encuentros que hemos mantenido. Todo un descubrimiento para nuestros peregrinos y también un toque de atención para nosotros ya que nunca deberíamos acostumbrarnos demasiado a estos faros que nos recuerdan calladamente lo esencial, lo definitivo, lo eterno. Las contemplativas no nos enseñan tanto cosas sobre Dios cuanto que nos lanzan a mirar hacia Él advirtiéndonos que todo lo demás es flor de un día, que «sólo Dios basta» porque sólo Dios es Dios y no hay ninguna otra cosa o persona que pueda sustituirlo. Todo lo bueno es reflejo de Él; todo lo malo nada tiene que ver ni hacer con Él. Es más, decía K. Barth, «que está mal, el mundo lo sabe ya; pero no sabe que, por los cuatro costados, está en las buenas manos de Dios».

Somos muchos los que nos sentimos muy agradecidos porque el testimonio fiel de estas santas mujeres está gritando que Dios no empobrece sino que enriquece; que no ata sino que te hace más libre; que no infantiliza sino que te hace más maduro; que no te empequeñece, sino que te eleva, te potencia y te conduce hacia una vida plena y mejolor.

La Opinión-El Correo de Zamora, 16/10/11.

lunes, 10 de octubre de 2011

A todos los que encontréis convidadlos al banquete


NARCISO-JESÚS LORENZO

Domingo XXVIII del tiempo ordinario – Ciclo A

“A todos los que encontréis, convidadlos a la boda” (Mateo 22,1-14)

Con sucesivas parábolas, primero de la viña, imagen del pueblo de Dios, ahora con la del banquete de bodas del hijo de un rey, Jesús va dejando bien claras las cosas. Quién es él y cuál es la actitud, ya sin tapujos, de los dirigentes del pueblo. Lo que está en juego es el cumplimiento de las esperanzas de los hombres y mujeres santos de Israel, la llegada del Mesías y la instauración del reinado de Dios. Pero lo que está ocurriendo es que los primeros destinatarios de esta promesa divina, no sólo no quieren nada con Jesús, sino que planean su eliminación. «Matemos al hijo, así nos quedaremos con la herencia». En esta parábola los convidados a la boda desprecian la invitación. O no quieren ir, o no están dispuestos a dejar lo que están haciendo, llegando incluso a maltratar y matar a los enviados.

La parábola tiene una actualidad extraordinaria porque son tantos los que no quieren nada con la fe. Son muchos los que no están dispuestos a dejar nada de su vida por los compromisos de la vida cristiana, entre ellos la participación en la Eucaristía. Como sucedió con los profetas o con el mismo Jesús, son, también, numerosos los que, si pueden, hostigan o persiguen a los cristianos. Según algunos observatorios sociales como el diario inglés «Gospel Herald» «el Cristianismo es ahora mismo la religión más perseguida del mundo y cada cinco minutos es asesinado un cristiano».

La imagen del banquete de bodas, símbolo del Reino de Dios que llega con Jesús, el Esposo entregado y fiel de la humanidad, sirve igualmente para comprender el significado más íntimo y místico de la Eucaristía, que es llamada banquete eucarístico al que están invitados todos los hombres y todos los pueblos de la tierra. Qué hermoso ha sido participar de este convite y experimentar, con motivo de la JMJ en la explanada de la Catedral con nuestro obispo, o en Cuatro Vientos en torno al Santo Padre el Papa, una emoción compartida: la alegría de creer todos en Jesús, vivo, resucitado, presente y elevar todos, de tantos lugares y de tantas lenguas, oraciones y cantos como una solo voz, gracias a una preciosa herencia de plegarias e himno latinos como el «Pater noster», «Gloria in excelsis», «Agnus Dei», o en griego como «Kyrie eleison», o en hebreo como «Aleluya» o Amén. Podrían parecer «añejos» estos, pero el sentirte como en tu propia casa cuando celebras la Eucaristía en cualquier parte del mundo o el saber que, además de participar de la misma fe y del mismo Pan, también podemos rezar en algún momento en una misma lengua, por vieja que sea, es siempre un don y una señal de ese banquete universal que es la Santa Eucaristía.

La Opinión-El Correo de Zamora, 9/10/11.

Entrenado para todo


JOSÉ ÁLVAREZ ESTEBAN

Quien entra en un Banco o en una Caja de Ahorros se ve solicitado, aun sin querer, por toda una profusión de propaganda que pregona las excelencias de la entidad, del ahorro y la inversión. «Estamos aquí para ayudarte», rezan los eslóganes, «llámalo más ventajas, llámanos futuro», «tu oportunidad está aquí mismo»… Las entidades bancarias han entendido a la perfección y han traducido el consejo evangélico de poner el dinero a resguardo de la polilla y de los ladrones y se ofrecen, cómo no, a la benéfica función de guardar y multiplicar los bienes. Leo una y mil veces esos anuncios de propaganda y los cotejo con las imágenes de televisión en las que agentes de bolsa se muestran con rostro desencajado y con la mirada clavada en los paneles que marcan el imparable desplome de los valores. Vacíos andan ahora esos locales que no hace tanto fueron hervidero de compradores y vendedores. Antes era la necesidad la que obligaba a esfuerzos mentales, a un plus de ocurrencia; ahora se funden los sesos, se paga una idea, un eslogan, se contrata un busto de famoso que convenza y venda.

En el contexto de un mundo que pretende vivir cada día mejor, olvidar la necesidad y tener bien amarrado y asegurado el futuro, hay que leer y entender la afirmación del apóstol Pablo: «Sé vivir en pobreza y abundancia, estoy preparado para todo» (Fil. 4,12) . Pablo agradece a la comunidad de Filipos su ayuda, puede así satisfacer necesidades materiales de otros, pero les asegura que él sabe vivir en sobriedad, en libertad de espíritu. Solo es capaz de relativizar lo material quien ha aprendido a vivir a otros niveles, quien ha colocado su felicidad a suficiente altura como para no sentirse atado, quien ha confiado su suerte en algo menos voluble y engañoso que el dinero.

No es fácil, no, acostumbrarse a la necesidad cuando se viene de la abundancia. El paso del más a menos es duro de digerir. Se saluda y se bendice la suerte que viene con su cara más amable. Ya lo saben, los sabios de siempre, que no los intelectuales por apropiación, nos han traído las recetas que valen, las medicinas que alejan el mal. Nada de sucedáneos. Hemos hecho de este mundo un festín y ahora toca contraerse. Se nos han tapado los ojos y ahora toca arrancar los velos y aplicar paños calientes a una sociedad que se ha echado a temblar. Es obra de la sabiduría el dar con el manantial de la felicidad allí donde otros han cegado las fuentes.

La Opinión-El Correo de Zamora, 9/10/11.