domingo, 19 de diciembre de 2010

Antes de Navidad


FRANCISCO GARCÍA MARTÍNEZ

Domingo IV de Adviento – Ciclo A

“Decidió repudiarla en secreto” (Mt 1, 18-24)

Justo antes de celebrar la fiesta de la Natividad del Señor, el evangelio de este último domingo de Adviento nos invita a sentir claramente que lo que está en juego es la llegada de alguien que debe ser acogido. Todo lo demás está al servicio de esta acogida.

Al final del evangelio el que llega será proclamado como el salvador de los hombres, como Dios-con-nosotros, pero antes de llegar a esas afirmaciones se ha de atravesar un pequeño desierto. Un desierto que, como siempre, cuando es cruzado de la mano de Dios nos hace encontrarnos con su amor.

Pues bien, José es pillado a contrapié. Acoger a Jesús significa afrontar una situación no sólo no esperada, sino cargar con una situación difícil, y él no acepta. Su primera reacción es parecida a la de los que no tenían sitio en la posada porque no querían estrecharse. ¿No decimos que donde comen tres comen cuatro?, pero no si los tres quieren seguir como estaban. Y esto le pasa a José con María y Jesús.

La llegada de Jesús, esto aparecerá claro a lo largo de su ministerio, abre un mundo nuevo que no es fácil de acoger. Obliga al hombre a decidir si quiere vivir solo de sus criterios, no solo los malos, sino los del sentido común de la propia vida, o si se entrega del todo a vivir de los criterios de Dios, del mundo que abre en Jesús.

Vivimos tiempos en que se está produciendo un lento y silencioso abandono de la Iglesia, la asistencia a misa empieza a dejar huecos significativos en nuestras celebraciones. Me pregunto si el problema fundamental no será el mismo que tuvo que afrontar José. ¿Hay algo más que pecado en María? ¿Su seno lleva, en ese niño de venir extraño, al salvador del mundo? No es una situación de los que ya no están, es la tentación que hoy sentimos los que estamos. ¿Hay más que pecado y miseria en la Iglesia? porque lo primero todos lo conocemos, ¿entre sus envolturas se puede uno encontrar con el Salvador?

Creo que más que la vergüenza por el pecado de la Iglesia en estos momentos pesa el miedo ante el evangelio, ante su llamada. Y en medio de este miedo, Jesús callado en el vientre de María, de la Iglesia, nos vuelve a invitar a ponerlo todo en sus manos. José finalmente lo hizo y vaya si su paternidad incompleta fue fecunda. La Navidad nos invita a confiar en que lo que parece pérdida cuando se acoge a Jesús se transformará en riqueza y alegría para nosotros y para el mundo. Nosotros decidimos si abandonar a María o sostenerla, si abandonar la Iglesia o acoger en ella al Salvador.

La Opinión-El Correo de Zamora, 19/12/10.

Todos para uno y una para todos


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

El pasado mes de noviembre, el papa Benedicto XVI nos regalaba un precioso documento titulado Verbum Domini, «sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia». Y la semana pasada ha sido presentada la «Sagrada Biblia. Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española». Era un sueño añorado que por fin se ha hecho realidad. Tras largos años de trabajo conjunto de los mejores especialistas, disponemos por fin de una traducción «oficial» en castellano, que será la que a partir de ahora degustemos. Pero habrá que explicar bien qué significa esto de «oficial»… ¿Quiere decir que ya no se puede utilizar ninguna otra traducción en castellano? ¿Quiere decir que los que usen otra Biblia van a estar, por así decirlo, al margen de la ley? ¡Nada de eso! Gracias a Dios, contamos con muy buenas traducciones de la Biblia al español y cada una de ellas tiene diferentes acentos (más literal, más pastoral, más poética, con mejor aparato crítico, etc.). Porque no todos los cristianos somos iguales, como tampoco es lo mismo la predicación de la homilía en la eucaristía que una clase de teología, o una catequesis, o una celebración de la Palabra, o una oración, o un estudio exegético. Que esta Biblia sea la «versión oficial» significa que se convierte en la referencia a partir de ahora. Es un signo más de comunión entre los católicos de lengua hispana, y crecer en la comunión siempre es una gracia porque es reflejar un poco más lo que pasa en el seno de Dios, que es Trinidad y comunión de personas. Dicen nuestros obispos, al presentar esta nueva Biblia, que «será la traducción que se escuche en la Liturgia, la que se utilice en los documentos de la Conferencia Episcopal Española, y se citará en los catecismos y en otros materiales de formación. En definitiva, se acudirá normalmente a esta versión en todos los actos eclesiales de piedad, enseñanza y evangelización». Bien encuadernada y presentada, con las notas explicativas necesarias y los paralelos imprescindibles, esta nueva Biblia es una gozada. Cada vez que la abras, resonará en ti tu propia experiencia de Dios y, a fuerza de repetir, irá calando cada vez más hondo, pasará de tu cabeza a tu corazón y de tu corazón a tus manos, de modo que tu pensar, tu sentir y tu obrar vayan a una con la Palabra de Dios. Vas a poder leer y meditar en tu casa las mismas palabras que escuchaste el domingo pasado en la eucaristía, o aquella otra lectura de la catequesis que te llegó al alma, o recordar lo que escuchaste el día de tu boda o el evangelio que te dio paz y esperanza en aquel funeral… Por eso, con el permiso de los mosqueteros, «todos para uno», es decir, todos para el Señor, y «una» (Biblia, esta Biblia) «para todos». Por cierto, llegan las navidades y nunca acabamos de encontrar el libro que sea el regalo perfecto. ¿Por qué no regalar una biblioteca entera? ¿Por qué no regalar esta nueva traducción de la Biblia? Se sorprenderán, queridos lectores, de los efectos secundarios…

La Opinión-El Correo de Zamora, 19/12/10.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Las Carmelitas Misioneras Teresianas celebran en Zamora el bicentenario de su fundador


La congregación de las Carmelitas Misioneras Teresianas, presentes en Zamora desde 1984, comienzan esta semana el año en el que celebrarán el bicentenario del nacimiento de su fundador, el padre Palau, y el 150 aniversario de su fundación. Con este motivo han convocado para los próximos 18 y 19 de diciembre una conferencia con un concierto y una eucaristía, respectivamente.

Zamora, 16/12/10. La congregación religiosa de las Carmelitas Misioneras Teresianas comienza esta semana los actos conmemorativos del bicentenario del nacimiento de su fundador, el beato Francisco Palau i Quer, y del 150 aniversario de su fundación. Este instituto religioso está presente en Zamora desde 1984. Actualmente regentan la Casa Sacerdotal “San José” de la capital, y anteriormente trabajaron en el Centro Médico.

El primer acto conmemorativo consistirá en la conferencia que pronunciará la carmelita misionera teresiana Josefa Pastor, experta en la figura del padre fundador, titulada “Francisco Palau: Profeta y místico de la Iglesia. ¿Qué Iglesia?”. Será en el Salón de Actos del Seminario San Atilano-Casa de la Iglesia, a las 20 horas del próximo sábado 18 de diciembre. A continuación tendrá lugar un concierto de música sacra a cargo del Coro “San Alfonso de Zamora”.

El domingo 19 de diciembre el obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán, presidirá la eucaristía de apertura del año jubilar de esta congregación, en la iglesia de San Andrés a las 12 horas. Participará en la celebración el coro parroquial de Santa María de la Horta.

Según explica la hermana Casilda Navarro, superiora de la congregación en Zamora, las Carmelitas Misioneras Teresianas han sido pioneras en distintos proyectos que aún continúan adelante. Además de ser las primeras en coger las riendas de la Casa Sacerdotal “San José”, se ocuparon también de atender a los enfermos del Centro Médico de Zamora –donde sor Casilda ejerció de jefa de enfermeras– y allí permanecieron las Carmelitas durante varios años.

La congregación

La congregación de las Carmelitas Misioneras Teresianas cumple ahora 150 años. Fueron fundadas por el padre Francisco Palau, carmelita descalzo, en 1902 en Ciudadela (Menorca) y se han extendido por todo el mundo. En la actualidad, esta congregación vive un gran auge en países como Filipinas, aunque tienen también representación en Francia, Italia, Portugal, Polonia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Zaire, Mali, Senegal… En total, 25 países de Europa, América, África y Asia.

El estilo de vida de las hermanas se centra en ver a María como modelo de existencia consagrada, determinarse a tomar el camino de la oración para “tratar de amistad con Dios”, abrazar el mensaje eclesial del padre Palau de “vivir por la Iglesia y para la Iglesia”, además de fomentar la evangelización y promoción de la vida espiritual. Las Carmelitas Misioneras Teresianas han realizado en sus 150 años de existencia importantes proyectos relacionados con la educación cristiana de niños y jóvenes, la asistencia a enfermos y necesitados, las misiones y también la promoción de la vida espiritual.

El fundador

Francisco Palau i Quer nació el 29 de diciembre de 1811 en Aytona (Lérida). Estudió filosofía y teología en el Seminario de Lérida. Profesó como Carmelita Descalzo el 15 de noviembre de 1833. Por los azares políticos producidos en España, fue exiliado a Francia desde 1840 a 1851. En los alrededores del santuario de Nuestra Señora de Livrón llevó una intensa vida solitaria en 1843.

Regresó a España en 1851 y se incardinó entonces en la Diócesis de Barcelona, donde fundó la "Escuela de la Virtud" en noviembre del mismo año. Suprimida la Escuela, fue confinado a Ibiza en 1854, dónde vivió profundamente el misterio de la Iglesia. En las islas Baleares fundó las congregaciones de los Hermanos y de las Hermanas Carmelitas. En 1872 redactó y publicó las Reglas y Constituciones de la Orden Terciaria de Carmelitas Descalzos. Murió en Tarragona el 20 de marzo de 1872 y fue beatificado por el papa Juan Pablo II en 1988.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La última etapa de Peregrinos por un Día, de Benavente a Villabrázaro


En la mañana del próximo sábado 18 de diciembre se realizará la última etapa de “Peregrinos por un Día” de este año, entre las localidades de Benavente y Villabrázaro, en la Vía de la Plata. Se trata de una convocatoria diocesana que ha cosechado un notable éxito entre los zamoranos en este Año Santo Jacobeo 2010 que termina.

Zamora, 15/12/10. El próximo sábado 18 de diciembre tendrá lugar la última de las convocatorias de “Peregrinos por un Día” de este Año Santo Jacobeo 2010. Se trata de una iniciativa de la Delegación Diocesana de Religiosidad Popular que ha reunido cada mes a un grupo aproximado de 200 personas para hacer diversos tramos de los Caminos de Santiago por Zamora. En esta ocasión, se hará precisamente el tramo de la Vía de la Plata que sale de la Diócesis de Zamora: desde Benavente hasta Villabrázaro.

El grupo de peregrinos de Zamora saldrá a las 9 horas de la Plaza de la Marina de la capital (para ello es necesario inscribirse en la portería del Seminario), para llegar hacia las 10 horas a Benavente. Allí, en la céntrica iglesia de Santa María del Azogue, habrá una breve meditación, para salir andando hacia Villabrázaro, adonde se espera llegar hacia las 12 horas. En la iglesia parroquial de Villabrázaro se celebrará la eucaristía, y tras un breve tiempo de convivencia, la vuelta hacia los lugares de origen.

El itinerario desde Benavente se realiza siguiendo el trazado de la carretera de Alcubilla, que llega hasta Manganeses de la Polvorosa. Un desvío, perfectamente señalizado, evita el rodeo de la carretera y lleva directamente hasta Villabrázaro, siguiendo muy fielmente el antiguo trazado de la Vía romana, del que desgraciadamente no quedan restos. En ese trayecto se encuentra una plataforma elevada llamada “El Peñón”, donde los arqueólogos sitúan la mansio Brigeco, citada en los relatos romanos de las guerras cántabro-astures. Villabrázaro cuenta con un albergue municipal, de 25 plazas de capacidad.

Con esta etapa se acaba el Año Santo Jacobeo, que será clausurado el próximo 30 de diciembre, festividad de la Traslación del Apóstol Santiago, con una misa en la iglesia de San Ildefonso de Zamora. Pero las actividades de Peregrinos por un Día continuarán el año próximo, es probable que con diferente periodicidad y destinos, animando a recorrer con espíritu cristiano los Caminos de Santiago, según se informa desde la Delegación Diocesana de Religiosidad Popular.

lunes, 13 de diciembre de 2010

La Diócesis de Zamora busca 100 jóvenes voluntarios para la JMJ


La Diócesis de Zamora pretende conseguir 100 voluntarios, en su mayoría jóvenes, para organizar la acogida y las actividades de los 1.500 jóvenes que llegarán a Zamora en agosto de 2011 en los días previos a la JMJ de Madrid 2011. Para ello se ha elaborado un vídeo que se está difundiendo en YouTube, y se ha programado la Noche del Voluntariado para el próximo 28 de diciembre.

Zamora, 13/12/10. La Diócesis de Zamora emprende en este mes de diciembre un paso más en el itinerario de preparación de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011, que pretende reunir en la capital española a 2 millones de jóvenes el próximo mes de agosto en torno al papa Benedicto XVI, y que en los días previos reunirá en Zamora, en los llamados Días en la Diócesis (del 11 al 15 de agosto) a 1.500 jóvenes procedentes de diversos países del mundo.

Para ello, ya se han distribuido en las parroquias las fichas con las que pueden inscribirse como voluntarios los zamoranos, jóvenes o mayores, que quieran participar en los Días en la Diócesis para que la convivencia juvenil sea un éxito en los lugares en los que se van a concentrar los peregrinos extranjeros: Zamora, Benavente, Toro y algunos otros núcleos rurales.

Desde la Comisión de Voluntariado que está organizando este aspecto de la JMJ en Zamora se pretende conseguir que al menos 100 personas, en su mayoría jóvenes, puedan hacerse cargo de aspectos como la acogida de los jóvenes extranjeros (que quiere hacerse sobre todo en familias zamoranas), el transporte y el acompañamiento, la información a los participantes, la realización de las actividades lúdicas, culturales y oracionales de esos días, y otras tareas de logística, limpieza, etc.

Vídeo promocional y Noche del Voluntariado

Además de la difusión en las parroquias y en el mundo de la enseñanza, también se ha elaborado un vídeo que se ha colgado en YouTube, titulado “Échame una mano, prim@” (http://www.youtube.com/watch?v=PE856cxp7Tk), y que será difundido estos días a través de Internet y las redes sociales.

Por otro lado, el próximo 28 de diciembre se celebrará la Noche del Voluntariado. La Casa de la Iglesia (Seminario San Atilano) acogerá a partir de las 21,30 horas un encuentro nocturno para los jóvenes que se hayan inscrito como voluntarios para la JMJ o que estén interesados en ello, para comenzar con la oración y una cena, y continuar con actividades lúdicas y formativas en torno a la JMJ y su repercusión en Zamora.

Como explica uno de los responsables de la Comisión del Voluntariado de la JMJ en Zamora, Gabriel Abarca, los Días en la Diócesis y el voluntariado en torno a ellos serán “una oportunidad única para relacionarse con jóvenes de otras nacionalidades, que quizá tengan nuestras mismas inquietudes, pero basadas todas en un mismo prisma, nuestro Señor Jesucristo”. Se dirige directamente a los jóvenes para decirles: “tú puedes formar parte de este gran evento; sólo hace falta que quieras ser voluntario, piénsalo detenidamente y date cuenta de que tú puedes ser ese granito de arena que, junto con otras personas, lleguéis a ser la base que cimente este único y gran evento, a celebrar en Zamora y cuya culminación será el encuentro de millones de jóvenes con Su Santidad el Papa Benedicto XVI en Madrid”.

Todos los interesados en participar como voluntarios, a partir de 18 años, pueden dejar sus datos de contacto en la portería del Seminario San Atilano, para poder ser convocados a la Noche del Voluntariado del 28 de diciembre y comenzar así su formación para el gran evento que va a suponer la JMJ para Zamora. También pueden escribir a: jmjzamora2011@gmail.com.

Esperanza frente a decepción


AGUSTÍN MONTALVO

Domingo III de Adviento – Ciclo A

“¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?” (Mt 11, 2-11)

No es extraño un sentimiento de frustración dentro de la generación que vivió con esperanza ilusionada algunos acontecimientos de los años 60 y 70 del pasado siglo: el final de la guerra fría, que propiciaba la esperanza de una convivencia pacífica en el mundo; el establecimiento de la democracia en nuestro país, que auguraba un futuro de libertad, de bienestar y de justicia; el concilio Vaticano II, como un soplo de aire fresco del Espíritu, que pretendía renovar interiormente a la Iglesia y ofrecer una imagen también renovada de ella misma, como servidora del mundo y cercana a las realidades de los hombres. Con el paso del tiempo hemos comprobado que las realizaciones no han respondido exactamente a las expectativas. Las tensiones han aparecido por otros lugares y las guerras o sus amenazas siguen presentes. La democracia tampoco ha impedido actitudes autoritarias, situaciones de corrupción o desigualdades hirientes. Y experimentamos que la realidad eclesial no está como para tirar cohetes. Para muchos tristemente el concilio ha significado un bello sueño, una anécdota irrelevante o incluso la causa de la actual situación. ¿Es posible esperar todavía?, se pregunta mucha gente.

Algo análogo le ocurrió a Juan el Bautista. Había aceptado la misión de preparar el camino al Mesías y lo había hecho con entrega y radicalidad. Lo había descrito como fuego devorador, con el bieldo en la mano para aventar y separar el grano de la paja, para distinguir a los buenos de los malos, en definitiva, para poner en orden las cosas con evidencia. Pero las noticias que le llegan a la prisión sobre la actividad de Jesús muestran otro signo y él empieza a dudar: ¿será este el esperado?

«Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, los inválidos andan (…) y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia» es la respuesta de Jesús. Frente a las actitudes contundentes y taxativas del Bautista las acciones del Mesías se manifiestan en términos de misericordia, de perdón, de confianza, de acogida.

«Dichoso el que no se sienta defraudado por mí», añade. Ciertamente en una cultura de la eficacia y del éxito inmediato los pequeños gestos de Jesús pueden parecer insignificantes y hasta inútiles. Alguien ha dicho que la espiritualidad necesaria en este momento no es la del éxito, sino la de la fidelidad, ni la del miedo, sino la de la confianza. La esperanza del Adviento en la vida nueva que el Hijo nos ofrece se manifiesta en la fidelidad en estos gestos suyos, que van cambiando la propia vida y la de nuestro entorno, y que son, al mismo tiempo, denuncia ante un mundo injusto e insolidario. Se descubre igualmente en la presencia de realidades positivas, acaso pequeñas, que la fuerza de lo negativo impide ver. ¿Qué son, si no, los servicios de tantas instituciones eclesiales en este tiempo de crisis, o la vida entregada y comprometida de muchas personas, de diferente condición o creencia, al servicio de los otros?

Sí, es posible y necesaria la esperanza.

La Opinión-El Correo de Zamora, 12/12/10.

Estado de alarma


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Estamos a mitad de camino antes de la Navidad aunque los árboles nevados, las luces de colores y los escaparates de las calles se empeñan en adelantarnos cada vez más su preparación consumiendo desaforadamente. De todos modos no creo que ese sea el principal problema en la manera de vivir estas semanas entrañables, sino el hacernos creer -aunque solo sea por unos días- que el mundo es casi perfecto, que los problemas o el sufrimiento no son propios de este tiempo, que hay que aparcarlos hasta después de Reyes. Pero no nos engañemos. La actual situación familiar, económica y social nos hace caer en la cuenta -con más fuerza que en años pasados- de que el mundo está muy lejos de ser casi perfecto por mucho «espíritu navideño» de papás noeles que peregrinan por las calles tocando campanillas y regalando caramelos.

No pretendo, ni mucho menos, aguar la fiesta a nadie sino denunciar el efecto anestesiante de nuestra cultura que, en medio de sus riquezas y posibilidades, lleva tiempo inoculando el virus de un pretendido paraíso sin Dios. Basten los informativos para hacernos saltar las alarmas al reconocer que, de seguir por estos derroteros, no va a ser precisamente a un paraíso hacia donde nos dirigimos, sino al infierno social de la falta de valores y del vacío más absoluto. Dicen que no hay mal que por bien no venga y quizá sea por eso que cada vez somos muchos más los que estamos convencidos de que la actual crisis familiar y económica hunde sus raíces en una honda crisis de valores. Pero somos tan duros de mollera que no aprendemos hasta que no nos llega el agua al cuello. Solo cuando eso sucede, entonces sí, nos declaramos en «estado de alarma» y nos preguntamos hasta dónde somos capaces de llegar sin pararnos antes a pensar un poco.

Mal está el esfuerzo creciente por desterrar toda referencia al Dios que por nosotros se ha hecho hombre, pero lo que resulta intolerable es hacernos creer que «vivir el espíritu navideño» de estos próximos días o ser auténticamente felices el resto del año significa vivir sin conflictos ni dolores. Esa filosofía barata y mercantilista nos hace insolidarios con las necesidades de los demás e incapaces de afrontar nuestros propios problemas en casa, en el trabajo o con los amigos. Ese misticismo de color rosa no soluciona la realidad de vivir integrando conflictos. Más aún, y aunque siempre habrá quienes no se lo crean, el único que nos soluciona la vida totalmente es el Niño pobre de Belén, el primero en vivir una Navidad de conflictos. Ni la peor de las crisis puede con aquel o aquella que se abre al milagro de la misteriosa presencia de su amor.

La Opinión-El Correo de Zamora, 12/12/10.