jueves, 5 de agosto de 2010

PEJ 2010 (4): Mirando alegres al cruceiro

Aquí está la crónica del cuarto día de peregrinación de los jóvenes zamoranos con el resto de diócesis de Castilla y León (miércoles 4 de agosto, de Bruma a Ordes). Nos informa, como hace diariamente, Pablo Rodríguez, enviado especial a la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes (PEJ) de la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social de Zamora.

Un paseíto por el campo. Así definen la mayoría de los peregrinos la etapa que hemos realizado hoy, de dificultad muy baja. Y es que el grupo, que salimos de Meson do Ventos a las 7,30 de la mañana, completamos los 16 km. que separan esta localidad de Ordes, en apenas 4 horas y media, llegando a las 12 a nuestro destino. “Ha sido una etapa muy llana, fácil, muy corta y relajada. Prácticamente, un paseo por el campo”, dice María del Puy Calvo, una de las peregrinas zamoranas.

Tras la comida, en la que ya estaba Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid, que se ha unido hoy a la peregrinación regional (ya que caminan con nosotros los jóvenes de Valladolid), y el descanso correspondiente, la catequesis ha invitado a mirar los “cruceiros” que nos salen al paso en los caminos de Galicia, a admirarlos y contemplarlos como representaciones del misterio de la Cruz de Jesús, en la que revela el amor de Dios, que amó tanto al mundo que entregó a su Hijo para nuestra salvación.

El cruceiro nos recuerda que Jesús está presente en todos nuestros caminos y en sus difíciles encrucijadas; nos acompaña como peregrino, camina siempre personalmente con nosotros, nos alienta con su palabra y se nos da a conocer en la eucaristía. El relato evangélico sobre el camino de Jesús resucitado con los discípulos de Emaús ha ofrecido la base para esta reflexión compartida.

Después de la catequesis ha tenido lugar una celebración del sacramento de la reconciliación, en la que los dos obispos presentes y una veintena de sacerdotes han recibido las confesiones de los jóvenes y los han absuelto de sus pecados en nombre de Jesucristo y de la Iglesia. La exhortación a la confesión tuvo como guía le meditación de la parábola del hijo pródigo o, más exactamente, del padre bueno y misericordioso.

Terminadas las confesiones, todos los sacerdotes con los obispos concelebraron la eucaristía con asistencia de la mayoría de los peregrinos, haciendo la memoria del cura de Ars, San Juan María Vianney, pidiendo especialmente por los sacerdotes y las vocaciones sacerdotales.

La velada ha sido una de las divertidas de toda la PEJ, amenizada por el dulzainero de Segovia, tocando canciones populares de toda la región. La etapa de mañana entre Ordes, donde dormimos hoy, y Sigüeiro, ya más cerca de Santiago, es de 13 km., pero con subidas y bajadas.

Pablo Rodríguez Romo

martes, 3 de agosto de 2010

PEJ 2010 (3): Una jornada de Camino más llevadera

Crónica del tercer día de la participación zamorana en la PEJ 2010, de Leiro a Bruma.

Con nuestra tercera jornada del Camino los zamoranos hemos llegado al ecuador de la peregrinación y el cansancio empieza a pasar factura. Las tres primeras etapas dejan un balance de muchas ampollas y rozaduras, aparte de algún esguince y alguna tendinitis. La etapa ha sido corta (20 km.), pero muy intensa. “Ha sido la etapa más relajada de todas, pero se ha notado mucho el cansancio anterior”, nos comenta Vicente Urones, peregrino zamorano. Y es que, aparte de los 3 km. de subida, la etapa era llana, pero la fatiga de los casi 60 km. recorridos hasta el momento hizo acto de presencia y la suma de todo esto es la lista de bajas. Hasta un servidor escribe esta crónica con un esguince leve de tobillo.

El día comenzó como siempre, a las 6 de la mañana, al toque de dulzaina, cortesía de la diócesis de Segovia, el desayuno y a la carretera. A pesar de comenzar a las 7,30 de la mañana a andar, se vio una afluencia inusitada de coches por la carretera, lo que hizo que el grupo tuviera que pararse cada poco, lo cual no es bueno para el ritmo. Llegamos a una iglesia a mitad de camino, antes de subir los 3 km. Allí una de las peregrinas se tuvo que ir en coche por fiebre y vómitos. La etapa continuó con la subida –sin las mochilas se hizo más llevadera–, y después caminamos en llano. Los más avanzados llegaron sobre las 13,30, y los demás un rato después.

Tras la comida, el descanso, y las catequesis. Los criterios para repartirnos en ellas: las Diócesis y los grupos de edad. Y el tema que se abordó fue el de la mochila, porque en nuestra vida también nos sobran muchas cosas. Como siempre, presidió la eucaristía el obispo de Salamanca, Carlos López. El acompañamiento musical lo está realizando el Coro Joven Diocesano de Valladolid, que ayuda a la oración y la plegaria. Después de la cena, la velada regional, un tiempo para compartir entre todos los peregrinos. Juegos típicos de campamento y canciones nos ayudan a fortalecer la convivencia. Mañana nos esperan 14 kilómetros, una etapa más suave según lo que nos han dicho, todo llano y con alguna bajada. Parece que ya hemos pasado las etapas más fuertes. Ahora toca descansar. Hasta mañana.

Pablo Rodríguez Romo

lunes, 2 de agosto de 2010

PEJ 2010 (2): Dificultades al andar y ayuda mutua

Segunda crónica de la participación de la Diócesis de Zamora en la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes, a lo largo del Camino Inglés, con las otras Iglesias locales de Castilla y León. Tramo entre Miño y Abegondo.

Una etapa muy dura. Así es como hemos definido los representantes zamoranos la etapa de hoy, 2 de agosto. Finalmente, los 24 km. de recorrido entre Miño y Abegondo fueron un autentico suplicio para los casi 500 jóvenes que recorremos estos días el Camino Inglés hacia Santiago.

Hoy, la jornada comenzó a las 6 de la mañana, con el desayuno y la oración inicial. Comenzamos a caminar a las 7 de la mañana, cuando apenas el sol empezaba a despuntar por el cielo gallego. En los primeros kilómetros ya se vio una carretera que picaba para arriba. En los 3 primeros kilómetros, los desniveles del camino llegaron a ser del 20% y el 30%.

Algunos fallos humanos contribuyeron a los contratiempos. “Aparte de la dificultad y las ampollas producidas por la etapa –comenta Javier Enríquez, uno de los peregrinos zamoranos, de 19 años– los fallos humanos fueron determinantes en la dureza de la etapa. Cuando te propongan dos caminos, uno de 4 km. y otro de 10 km., haz lo que te dicte el sentido común”.

Los primeros peregrinos llegaron a las 2 de la tarde, aunque el grueso del grupo no llego hasta las 3, bajo una intensa lluvia. Aquí no acabaron los contratiempos, pues el pabellón donde nos hospedábamos no estaba preparado para la gran afluencia de jóvenes de Castilla y León, lo cual llevo a la organización a retrasar la entrada al pabellón a las 11 de la noche. A pesar de todo, los zamoranos nos quedamos quedan con la parte buena.

En la catequesis de la tarde, se valoró la etapa con sus pros y sus contras, y finalmente resultó una valoración positiva. “Los chavales se quedan con cosas como ayudar a los demás, caminar juntos, conocer jóvenes. Y eso siempre es bueno”, comenta José Alberto Sutil, vicario parroquial de Cristo Rey.

Tras un merecido descanso, en el que algunos disfrutaron de la piscina contigua al pabellón, tuvo lugar la catequesis. Después celebramos la eucaristía, presidida por Carlos López, obispo de Salamanca, en los aledaños del polideportivo, en plena naturaleza. Don Carlos aprovechó la parábola del Buen Samaritano para decir que “el camino ya es lo suficientemente duro como para encima no ayudarnos”.

La etapa de mañana se presupone la más dura de todas. Son apenas 20 km., pero la dureza es extrema. Los organizadores, viendo la dificultad de la etapa, han decidido proporcionar un camión para que todo el que lo necesite deje su mochila allí, y así se le haga más llevadero el camino.

Pablo Rodríguez Romo

Villanueva del Campo celebra los 150 años de su iglesia parroquial


La parroquia de Villanueva del Campo ha organizado un amplio programa de actos para celebrar, del 4 al 7 de agosto, el 150 aniversario de la inauguración de la iglesia del Salvador, con celebraciones litúrgicas, conciertos y conferencias. Habrá una procesión con la Virgen de Valdehunco, patrona de la localidad, y el obispo diocesano presidirá la eucaristía el 7 de agosto.

Zamora, 2/08/10. La localidad zamorana de Villanueva del Campo se viste de fiesta a comienzos de agosto para celebrar el 150 aniversario de la inauguración de su iglesia parroquial, dedicada al Salvador, cuya memoria litúrgica tiene lugar el 6 de agosto (solemnidad de la Transfiguración del Señor).

El acto central será la eucaristía solemne que tendrá lugar el sábado 7 de agosto a las 12,30 horas, presidida por el obispo Gregorio Martínez Sacristán y concelebrada por los sacerdotes nacidos en el pueblo y por los que han servido pastoralmente en la parroquia de Villanueva.

Hasta ese día, y desde el miércoles 4, habrá varios actos conmemorativos, con la celebración diaria de la eucaristía a las 19,30 horas, seguida de una conferencia a las 20 horas y un concierto a las 21 horas, celebrado en el Salón de Actos de la localidad. Además, la eucaristía festiva del 6 de agosto, presidida por el vicario general de la Diócesis, Juan Luis Martín, será precedida por una procesión, desde la iglesia de Santo Tomás, con la Virgen de Valdehunco, patrona de Villanueva del Campo, y con los estandartes de las diversas cofradías parroquiales.

Situada en la Plaza Mayor, la iglesia del Salvador es de planta de cruz latina con una cúpula en el centro, y en su fachada principal se levantan dos torres de 25 metros de altura. Comenzó a construirse en 1850 y se terminó en 1860, en ladrillo, sobre el antiguo templo que había sido destruido por un incendio. La reconstrucción se debió a Lorenzo Arrazola, hijo adoptivo de la localidad y Ministro de Gracia y Justicia del Gobierno de Isabel II.

No es el único templo con el que cuenta Villanueva del Campo, ya que están también la iglesia de Santo Tomás de Villanueva, la ermita del Cristo, la ermita de la Virgen de Valdehunco y la ermita del humilladero.

PROGRAMA DE ACTOS

Miércoles 4 de agosto

19,30 h.: Celebración de la Santa Misa por un sacerdote hijo del pueblo.

20 h.: Conferencia “D. Lorenzo Arrazola, jurista y hombre de Estado, mecenas de la iglesia del Salvador”, a cargo de Miguel Ángel Rodríguez Almaraz, abogado.

21 h.: Concierto de piano a cargo del maestro Jesús Legido González, hijo de Villanueva. El Ayuntamiento entregará una placa al padre del músico, Jesús Legido Curto, por su labor de sacristán de la parroquia durante muchos años.

Jueves 5 de agosto

19,30 h.: Celebración de la Santa Misa por un sacerdote hijo del pueblo.

20 h.: Conferencia “Apuntes para la historia de la iglesia del Salvador”, a cargo de Juan González López, deán de la Catedral de Zamora e hijo de Villanueva.

21 h.: Concierto de música popular a cargo de la Asociación “Senda y Surcos” de Villanueva del Campo.

Viernes 6 de agosto

19 h.: Procesión desde la iglesia de Santo Tomás con la Virgen de Valdehunco y los estandartes de las cofradías parroquiales.

19,30 h.: Celebración de la Santa Misa por el vicario general de la Diócesis.

20 h.: Conferencia “La construcción de la iglesia y de la parroquia con piedras vivas”, a cargo de Juan Luis Martín, vicario general.

21 h.: Concierto del grupo Rabelistas y Narradores, de tradición castellana y leonesa.

Sábado 7 de agosto

12 h.: Repique de campanas y disparo de cohetes.

12,25 h.: Descubrimiento de la placa conmemorativa del acontecimiento en el pórtico de la iglesia, a cargo del obispo diocesano.

12,30 h.: Misa solemne presidida por el obispo y concelebrada por los sacerdotes hijos del pueblo y los que han estado sirviendo pastoralmente en la parroquia. A continuación, demostración de bailes regionales a cargo del grupo de San Cristóbal de Entreviñas, en la plaza del pueblo.

domingo, 1 de agosto de 2010

PEJ 2010 (1): Los primeros kilómetros del Camino

Comenzamos aquí la serie de crónicas diarias sobre la participación de la Diócesis de Zamora (con un grupo de 63 personas) en la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes (PEJ) de 2010. Cada día nos informará sobre esta actividad de Pastoral Juvenil el enviado especial de la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social, Pablo Rodríguez Romo, con la colaboración del resto de jóvenes peregrinos.

La Plaza de la Marina de Zamora fue el lugar en el que nos concentramos la mayor parte de los jóvenes peregrinos, y salimos a las 22 horas en dirección a Benavente, donde nos encontramos con el resto del grupo. En total, 63 personas para participar en la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes (PEJ). Allí nos esperaba el obispo, Gregorio Martínez Sacristán, que presidió una celebración de la Palabra con el rito del envío, en la iglesia parroquial de San Juan del Mercado, con varios sacerdotes concelebrantes. El obispo nos bendijo, y nos pidió que rezáramos en Santiago por la Diócesis de Zamora.

Seguimos con el viaje en autobús después de esta celebración, y en Astorga nos reunimos con el resto de diócesis de la región. Hacia las 5,15 horas de la madrugada llegamos a Neda (La Coruña), dispuestos a empezar con la primera de las seis etapas de la peregrinación. Allí comenzamos a caminar, a las 6,30 de la mañana. Después de 23 kilómetros llegamos a Miño (La Coruña) a las 13 horas, en una etapa con varias cuestas difíciles de subir por su inclinación.

En Miño nos asentamos en el pabellón del pueblo. Tras comer y tener un tiempo libre, que algunos aprovecharon para ir a la playa y otros para dormir; hubo un tiempo de trabajo común acerca de un tema ("Las Botas") y la pérdida del tiempo.

Después de la catequesis común, con el resto de grupos diocesanos, a las 20 horas hubo una misa presidida por Carlos López, obispo de Salamanca, y que está compartiendo esta experiencia con los más de 400 jóvenes de toda la comunidad autónoma. Don Carlos se acordó de la etapa y de los que no podían estar allí por distintos motivos.

Tras la cena y unos juegos, a las 23 horas se convoco al merecido descanso. Mañana espera una etapa un poco más corta, de unos 22 km. de Miño a Leiro.

Para ver el álbum de fotos de la jornada:

http://picasaweb.google.com/obzamora.mcs/PEJ20101LosPrimerosKilometrosDelCamino#

Pablo Rodríguez Romo

La verdadera riqueza


FRANCISCO GARCÍA MARTÍNEZ

Domingo XVIII del tiempo ordinario – Ciclo C

“Insensato, hoy te reclamarán la vida” (Lc 12, 13-21)

Varias cosas aparecen claras en la historia del Titanic si retiramos los ojos de la historia de amor a la que se ha unido. La primera es que ni siquiera la gran potencia de creatividad y poder del hombre sobre la naturaleza puede protegerlo de la muerte cuando llega, nunca lo consigue. Por otra parte, que los del piso de arriba y los del de abajo, ricos y pobres, admirados y admiradores se ahogan de la misma manera. Que, finalmente, no hay pertenencias a las que agarrarse para sostenerse en el mar de la muerte. Valga esta pequeña referencia para acercarnos a dos pasiones que dominan nuestra vida y que hoy busca iluminar el evangelio.

Dos hermanos luchando por una herencia. Esta es una de las pasiones: la envidia. Sabemos, por una experiencia que difícilmente reconocemos, que muchas de nuestras disputas familiares, laborales o vecinales llevan escondido su sello. Vivimos demasiadas veces como el gran salón vip del Titanic exhibiéndonos y, a la vez, recomiéndonos por dentro por lo que los demás exhiben recordándonos que no estamos a su altura. Y nos preguntamos: ¿a qué altura estaré si no soy como él, si no tengo lo que él, si no consigo lo que él quiere de la herencia, si no le venzo? Para Jesús la vida no depende de la resolución victoriosa de este conflicto continuo («¿quién me ha nombrado juez entre vosotros?»), sino de aquella libertad que da el encontrar la bendición de Dios y saber que ella nos define como amados. En ese momento, ¿para qué los pulsos con los demás? El que se sabe amado no necesita continuamente arrebatar el reconocimiento de los demás o quedar por encima de ellos en sus actividades. Entonces aparece la libertad.

La otra pasión que describe el evangelio es la codicia con la que pretendemos olvidar aquel miedo a la muerte que nos habita y que ocultamos intentando sentirnos vivos a través, entre otras cosas, de la abundancia de bienes («come, bebe, date la buena vida», y saluda desde la barandilla del crucero de tu vida). Jesús no trata de que vivamos del miedo, sino de que nos liberemos de él de forma verdadera, pues ninguna pertenencia nos sostiene definitivamente. Solo el que entrega su vida a Dios sabe que la tiene resguardada en lugar seguro, puede reconocer el valor justo de los bienes y, a la vez, sabe renunciar a ellos compartiéndolos. Entonces aparece la libertad. El tesoro de la vida es Dios mismo: libertad aquí y vida verdadera aquí y allí.

La Opinión-El Correo de Zamora, 1/08/10.

PEJ


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Alguien ha dicho que este es el siglo de las siglas, y en la Iglesia no vamos a ser menos. ¿Que no sabe usted, querido lector, lo que es la PEJ? Pues nada, tranquilo, hombre, que enseguida se lo explico. PEJ significa Peregrinación Europea de Jóvenes, una gran «movida» que espera llenar la ciudad de Compostela con más de 10.000 jóvenes cristianos de toda Europa. Bajo el lema «Como el apóstol Santiago, amigos del Señor», esta peregrinación quiere ser un aperitivo para la JMJ de Madrid 2011 (perdón, JMJ significa «Jornada Mundial de la Juventud»). Del 6 al 8 de agosto disfrutaremos del Encuentro Europeo de jóvenes en la ciudad del Apóstol, pero antes habremos hecho nuestros kilómetros, como cualquier peregrino. Todos los caminos llevan a Roma, y también a Santiago, por eso no va a quedar vía jacobea sin patear por jóvenes peregrinos. Desde hoy y hasta el próximo viernes, ni el camino francés, ni el portugués, ni el del norte; ninguno va a privarse de que los jóvenes cristianos de Europa los transitemos. Escribió León Felipe: «Nadie fue ayer, ni va hoy, ni irá mañana hacia Dios por este camino que yo voy. Para cada hombre guarda un rayo nuevo de luz el sol… y un camino virgen Dios». Y es que el Camino de Santiago es una metáfora impresionante de la vida: el esfuerzo físico, la fraternidad y la alegría, el encuentro con uno mismo y con el Señor, la maravilla de la creación, el arte y el patrimonio como testimonio agradecido del pasado y un largo etcétera. Todo eso y mucho más es lo que vamos a disfrutar estos días. Lo de Santiago de Compostela no es una leyenda piadosa, sino peregrinar a las raíces de nuestra fe, afianzarnos en la roca apostólica y poder responder, como Santiago, que «¡podemos!» con el cáliz del martirio que el Señor nos invita a beber. Y como estas cosas son para contarlas, cuando volvamos cada uno a nuestra casa tendrá que notársenos en algo, aunque sea poquito. Así nos prepararemos también para los DED, los días en las diócesis, cuando del 11 al 15 de agosto de 2011 más de 1.500 peregrinos de todo el mundo vengan a nuestra diócesis de Zamora para disfrutar de nuestra hospitalidad y de nuestra Iglesia antes de participar en la JMJ. Son unas cuantas siglas: PEJ, DED, JMJ, pero todas tienen la misma contraseña. ¿Que cuál es esa contraseña? Pues, miren, ayer celebrábamos a san Ignacio de Loyola. Suyas, y de la tradición espiritual por él fundada, son estas otras dos siglas: JHS y AMDG. ¿Hace falta que se las explique? ¿Podía ser otra la contraseña?

La Opinión-El Correo de Zamora, 1/08/10.