domingo, 29 de noviembre de 2009

Saber esperar conectados


PEPITA CORDOVILLA

Hay dos aspectos de nuestra vida que tienen mucho que ver con el Adviento. Por un lado vivimos en un tiempo deseoso de esperanza. Una esperanza que la expresamos continuamente, casi está de moda. No sé si porque lo creemos o simplemente porque deseamos que así sea. «Nosotros podemos», «es posible», «llegará», estos y otros slogans animan los proyectos hoy de la humanidad y los nuestros propios. Incluso en la escuela hay una «pedagogía de la esperanza»: educar es confiar en el desarrollo de la persona, es hacer posible que el niño adquiera unas competencias que le van a servir para vivir plenamente. Es largo el camino, pero llegará.

Otra característica de nuestra época es la conectividad. Internet ha abierto la ventana de las «redes sociales» y no sabemos todavía adónde nos llevará. Pero nos hemos puesto a camino, nadie quiere quedar fuera. Y ya se vislumbra la revolución social que significa. Pasamos de la Web.1 a la Web.2, pasamos de la información pasiva a la participación. Las redes sociales son lugar de encuentro, de intercambio, de interacción. Vivimos conectados, los jóvenes ya no imaginan un mundo sin comunidad en la red: los blogs, wikis…, Las redes sociales tienen millones de participantes activos que envían, corrigen y elaboran información. Son un sistema abierto y constructivo que está elaborando una inteligencia colectiva. La información mueve Internet, junto con los deseos de interacción social que tienen hoy las personas. Se entra en ellas porque se desea compartir intereses, necesidades y muchas veces romper el aislamiento que impone nuestra sociedad. La red es un lugar de encuentro. No es sólo un cambio de método, hay un cambio de actitud. ¿Será una reconfiguración social?

Desde este punto me conecto con el Adviento. ¿Tenemos los cristianos esta fuerte esperanza que otro mundo es posible? ¿Nos paramos en las críticas, lamentaciones? ¿O estamos todos los creyentes en una conexión 2.0, por decirlo con términos del día a día? No podemos más lamentarnos de lo mal que va el mundo, de los pocos fieles que quedan. Saber esperar es una característica de la persona adulta. Tenemos que esperar trabajando, ponernos en camino, revitalizar nuestra fe común, vivir conectados y hacer de la participación, el intercambio de la semilla del bien un germen de transformación, una fuerza de interacción social, una vida nueva en construcción. Nuestra fuerza es saber la buena noticia: es tiempo de luz nueva, por eso cantamos: «De luz nueva se viste la tierra, porque el sol del cielo ha venido. El Amor hizo nuevas las cosas, en la Virgen su Luz ha encendido».

La Opinión-El Correo de Zamora, 29/11/09.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Se estrena en Zamora una película sobre San Pablo


La ciudad de Zamora, junto con Salamanca y Ciudad Rodrigo, ha sido el lugar elegido por Contracorriente Producciones para el estreno nacional de la cinta Pablo de Tarso, el último viaje, una película sobre la figura del apóstol San Pablo rodada en el entorno de Ciudad Rodrigo y que ha estado ya en festivales internacionales. El estreno será el próximo viernes 27 en los Cines Valderaduey.

Zamora, 23/11/09. Tras un año de intenso trabajo y dedicación casi absoluta el próximo 27 de noviembre verá la luz el nuevo proyecto cinematográfico de la joven empresa mirobrigense Contracorriente Producciones, responsable de otros proyectos cinematográficos anteriores como Jesús, el peregrino de la luz (2006) y Talitá Kum (2008), que actualmente se distribuyen a nivel nacional e internacional con la empresa San Pablo Multimedia. En esta ocasión Pablo de Tarso, el último viaje ha sido fruto de una coproducción entre Contracorriente Producciones y San Pablo Multimedia.

El lugar escogido en Zamora para su proyección son los Cines Valderaduey (en el Centro Comercial Valderaduey), donde la película será estrenada el próximo viernes 27 de noviembre a las 17,30 h. El director, Pablo Moreno, y algunos de los actores acudirán a este primer pase, media hora antes del mismo. Después estará una semana en la cartelera, proyectándose en las sesiones de 17,30, de 20,15 y de 23 h.

La exhibición comercial en las salas de cine de toda España será escalonada. La primera fase comenzará esta misma semana en las provincias de Salamanca y Zamora, prolongándose hasta finales de año. A comienzos de 2010, la película continuará su andadura por el resto de cines de España.

Producción

En el proyecto han participado unos 30 actores profesionales de Madrid, Salamanca, Ciudad Rodrigo, Valladolid, Palencia, Coria, Cáceres y Badajoz. A estos actores se les suman los casi 400 extras que aparecen a lo largo de la película, gentes de los pueblos de la comarca de Ciudad Rodrigo y sus alrededores. En el equipo técnico han trabajado unos 20 profesionales de distintas disciplinas, provenientes de Ciudad Rodrigo, Salamanca, Cáceres, León, Burgos, Madrid, Barcelona, Irlanda y Polonia.

La mayor parte de las localizaciones que aparecen en la película son de Ciudad Rodrigo, se rodó en gran parte de los palacios de la ciudad, así como en sus murallas, castillo, catedral y alrededores. Con el proyecto han participado 7 municipios que aparecen retratados entre los fotogramas del film.

Festivales internacionales

En junio de 2009 se llevaron a cabo dos pases en clave de preestreno en el marco del cumplimiento de los 2000 años del nacimiento de San Pablo, para valorar la película desde distintas perspectivas y testearla con el público. Tras está prueba de fuego el equipo de Contracorriente Producciones añadió 20 minutos nuevos de metraje rodados en el mes de agosto.

Tras los 4 meses de intenso montaje la película fue presentada al festival Internacional de Cine de Trento (Italia) donde fue seleccionada y posteriormente nominada como mejor película aspirante al premio Signis. En noviembre la película Pablo de Tarso, el último viaje abrió la semana de Cine Espiritual de Barcelona, donde recibió una clamorosa ovación y una muy buena crítica por parte del público y de la organización. Al acto acudió Enrique Planas, que fue responsable de la filmoteca del Vaticano, donde calificó la experiencia de Contracorriente Producciones como algo único y esperanzador dentro del género de cine espiritual.

Sinopsis de la película

Desde una oscura celda dos ancianos esperan su muerte, han sido sentenciados por sus creencias y por su forma de vida. Saulo, un ciudadano romano, antiguo fariseo, de educación helénica y prosélito del ‘camino nuevo’ nos revela, mediante una retrospectiva de su vida, cómo fueron los primeros momentos de los seguidores de Jesús, el hombre que ha cambiado el mundo. Pablo de Tarso descubrirá a sus compañeros de destino un mundo nuevo, otra forma de entender la existencia desde la fe, la esperanza y el amor. Una película en la que el apóstol de las gentes dibuja con sus recuerdos y palabras el horizonte cambiante donde la semilla del Evangelio ha comenzado a germinar. Este es el último viaje de un hombre que, incansable, recorrió el mundo hasta entonces conocido y que se convertirá en el mayor impulsor de la buena noticia.

Web oficial de la película: www.pablodetarso.es

Trailer de la película: www.youtube.com/watch?v=jfqG2-y3MPE

Para más información:

* Rubén Ortega, responsable de prensa de la productora

Tel. 923 461 518 – ruben@contracorrienteproducciones.info

* Luis Santamaría, delegado diocesano de MCS de Zamora

Tel. 695 577 979 – obzamora.mcs@telefonica.net

domingo, 22 de noviembre de 2009

¿Eres tú Rey?


FRANCISCO GARCÍA MARTÍNEZ

Solemnidad de Cristo Rey - Ciclo B

“He nacido para ser testigo de la verdad” (Jn 18, 33-37)

Jesús va quedando en silencio a medida que se acerca la Pasión. Lo dicho y lo hecho se va concentrando en su mismo cuerpo silencioso, expuesto como testimonio de la verdad. Ante él sólo queda que cada uno se defina, que cada uno reconozca lo que verdaderamente es y lo que verdaderamente le mueve. Ante él no hay escapatoria, nadie puede esconder su verdad. Y se entabla una lucha a muerte entre dos reinos: El reino de los que quieren vivir sin más, sin bajar la vista a los sótanos de su existencia llenos de acuerdos tácitos con la mediocridad, con los intereses propios absolutizados y con el miedo a hacer lo que simplemente está bien, y el Reino de Jesús que transparenta la libertad del amor sin más.

En el primero campa a sus anchas la desconfianza en los demás, el miedo, el odio y la violencia, y finalmente la tristeza frente a un mundo que vive preso de la mentira y la desesperación. En este reino, incluso cuando alcanzamos el poder, vivimos sometidos a estas fuerzas interiores que no nos dejan reposar en la vida con paz, que no nos dejan sentir la belleza y la gracia de vivir. Podemos llegar a ser poderosos, pero vivimos como títeres traídos y llevados por ellas.

Pero hay otro reino que parece no poder hacerse sitio en este mundo: el Reino de Dios. Allí Jesús se alza como Señor indominable. Su Reinado es extraño, pues su lucha no es contra los demás, ya que el enemigo radical está escondido en otro lugar. No se trata de someter a los que le rodean, esto es relativamente fácil, todos tenemos a alguien al que es fácil humillar, sino de someter el afán de dominio sobre los demás. No se trata de enriquecer la vida hasta sentirnos invulnerables con el poder que da el dinero, sino de someter el miedo a nuestra pobreza de vida aprendiendo a compartir y a confiar en Dios. No se trata de someter la mirada de los demás haciéndola fijarse en nosotros y alabar de continuo nuestras aparentes grandezas, sino de someter el deseo de gloria que nos hace ensimismarnos, olvidar el valor de los demás y alimentarnos de la envidia. No se trata de vencer a los que nos hirieron o de hacernos intocables creando en los demás el miedo a nuestra posible venganza, sino de someter el odio que crean las heridas que recibimos. No se trata de someter la vida como si pudiéramos alcanzar la inmortalidad aquí y ahora, sino de someter el miedo a la muerte con la esperanza puesta en la promesa de eternidad que sólo Dios ofrece.

Es Cristo quien ganó esta batalla. Él es el rey de este mundo nuevo de verdad y amor, de esperanza y comunión. Ante él sus acusadores (sumos sacerdotes, Pilato, nosotros mismos tantas veces) estamos ente el testigo de la verdad y somos llamados a participar silenciosamente en su Reino nuevo.

La Opinión-El Correo de Zamora, 22/11/09.

Cristo Rey, medio siglo


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

En el corazón de la Zamora moderna y funcional el viandante se encuentra con una estampa inesperada. Ni siquiera tiene que alzar la vista para toparse con el rostro serio y amable al mismo tiempo de un Cristo de mosaico que es Señor del tiempo y de la historia, amén de titular de la parroquia que nos recuerda a todos el centro de nuestra fe: Cristo Rey. Una de las parroquias «modernas» de nuestra diócesis de Zamora, con un templo según los nuevos cánones que la reforma litúrgica primero y el Vaticano II después iban auspiciando. Una iglesia de enormes proporciones, un tanto desangelada porque no quiere que la mirada se desvíe de aquel que lo es todo y lo llena todo con su presencia: el Cristo Rey del universo que transfigurado en blanca resurrección nos acoge y bendice. Don Miguel, su párroco durante tantos años, artistas de la talla de Luis Quico o José Luis Alonso Coomonte, y tantos hombres y mujeres de buena voluntad, hicieron posible la erección de la parroquia, promovida en el año 1959 por el obispo Eduardo Martínez con el fin de que la semilla del evangelio llegara más allá de La Horta, a los terrenos que dejaban ya de ser los extrarradios de la ciudad para irse convirtiendo en zona de paso y residencia, concentrando multitud de servicios que todavía hoy hacen de estas calles algunas de las más transitadas de Zamora.

¿Cómo no hacer memoria agradecida? ¿Cómo no dar gracias al Dios Padre de la misericordia que nos ha revelado a su hijo Jesucristo como el único rey a quien debemos servir, porque él nos ha amado primero? Y pedimos su Espíritu, el Espíritu del Resucitado, para que estas palabras de Benedicto XVI se sigan haciendo realidad en esta parroquia de Cristo Rey no sólo otros cincuenta años, sino hasta que el Señor vuelva: «la parroquia es un faro que irradia la luz de la fe y así responde a los deseos más profundos y verdaderos del corazón del hombre, dando significado y esperanza a la vida de las personas y de las familias».

Decir que Cristo es Rey equivale a proclamar que Jesús es el Señor y ésta es la fe que la Iglesia ha profesado por los siglos. Hacer fiesta siempre nos remite a las convicciones más profundas de cada uno. Celebrar fiesta nos recuerda aquello por lo que cada uno de nosotros daría la vida. Por eso, «el interrogante importante que hay que hacerse en la solemnidad de Cristo Rey no es si él reina o no en el mundo, sino si reina o no dentro de mí; no si su realeza está reconocida por los estados y por los gobiernos, sino si es reconocida y vivida por mí. ¿Cristo es Rey y Señor de mi vida? ¿Quién reina dentro de mí, quién fija los objetivos y establece las prioridades: Cristo o algún otro?» (R. Cantalamessa). ¡Felicidades!

La Opinión-El Correo de Zamora, 22/11/09.

martes, 17 de noviembre de 2009

El obispo nombra párrocos en Sayago y capellanes de cofradías de Semana Santa en Zamora


El obispo de Zamora ha nombrado a Francisco Javier Fresno y a David Villalón párrocos “in solidum” de varios pueblos de Sayago, y ha encargado de las capellanías de la Cofradía de la Vera Cruz y de la Hermandad de las Siete Palabras a Florentino Pérez y José Alberto Sutil, respectivamente.

Zamora, 18/11/09. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha firmado, con fecha del pasado 11 de noviembre, los siguientes nombramientos eclesiásticos:

- Francisco Javier Fresno Campos, Párroco-Moderador “in solidum”, con David Villalón Villalón, de Almeida y Peñausende; y Encargado-Moderador “in solidum” de las parroquias de Alfaraz de Sayago, Carbellino, Escuadro, Figueruela de Sayago, Mayalde, Moraleja de Sayago, Roelos, Salce y Viñuela de Sayago.

- David Villalón Villalón, Párroco-Moderador “in solidum”, con Francisco Javier Fresno Campos, de Bermillo de Sayago; y Encargado-Moderador “in solidum” de las parroquias de Luelmo, Pasariegos, Torrefrades, Villamor de Cadozos y Villamor de la Ladre.

- Florentino Pérez Vaquero, Capellán de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, Disciplina y Penitencia de Zamora.

- José Alberto Sutil Lorenzo, Capellán de la Hermandad Penitencial de las Siete Palabras de Zamora.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Se inaugura en el Seminario una exposición sobre la Biblia


La Casa de la Iglesia, situada en el Seminario San Atilano de la ciudad, ha sido el lugar escogido para que permanezca un mes la exposición “La Biblia: historia de un pueblo que busca su libertad”. Preparada por la Editorial Verbo Divino, después de dos años recorriendo parte de España, llega a Zamora para mostrar la actualidad de la Biblia para el hombre de hoy. Será inaugurada mañana, miércoles 18, a las 19,30 horas.

Zamora, 17/11/09. La planta principal del Seminario Diocesano “San Atilano”, en torno a su claustro, acogerá desde el próximo miércoles 18 de noviembre la exposición titulada “La Biblia: historia de un pueblo que busca su libertad”. La inauguración tendrá lugar ese mismo día a las 19,30 horas, con la presencia de Juan Luis Martín, delegado diocesano de Catequesis, y Juan Carlos López, delegado diocesano de Enseñanza, representando los dos organismos de la Diócesis que convocan a esta actividad.

Elaborada por los profesores del Departamento de Sagrada Escritura de la Universidad de Deusto, es una propuesta cultural de la Editorial Verbo Divino (muy relacionada con Zamora por la presencia durante tantos años en Coreses del colegio que regentaba la congregación religiosa del mismo nombre) en su 50 aniversario. Desde 2006 la exposición ha recorrido parte del país.

Según la comisaria de la exposición, Rocío García, responsable de formación de la Editorial, “el objetivo es que mucha gente se acerque y conozca la Biblia como Palabra de Dios”. Aunque ya se ha hecho una presentación en la Diócesis para la utilización pedagógica de la exposición para la asignatura de Religión y para los grupos parroquiales de catequesis, “está destinada a todo el público, fundamentalmente a adultos, aunque hay partes en las que los niños pueden realizar actividades. Está destinada tanto a creyentes como a no creyentes”.

Según explicaba al montar la exposición Elías Pérez, zamorano y coordinador de la Editorial Verbo Divino, “para nosotros es una alegría tener una presencia del Verbo Divino aquí”. E invitaba a todos los públicos a acudir, ya que “la Biblia es un mundo por descubrir, y esta exposición es un acicate, es un auténtico escenario para acercarse a la Biblia”.

Como explicaba Rocío García en su estancia anterior en Zamora para preparar la muestra, aunque para algunas personas la Biblia haya entrado en una “espiral de desprestigio”, para muchos creyentes sus páginas siguen siendo hoy motivo de esperanza, de alegría y de entrega. En ella Dios nos sale al encuentro para hablarnos al corazón, a través de unos escritos siempre actuales.

La exposición, que podrá visitarse de 10 a 14 y de 16 a 22 horas de lunes a viernes en el Seminario San Atilano, consta de 12 paneles grandes que confrontan la historia del pueblo judío con la historia actual, en torno a las grandes preguntas a las que responde la Biblia. Otros 12 paneles más pequeños dan información de interés sobre la Sagrada Escritura.

Además, se proyectará un DVD que narra una historia real que sucedió en Ruanda, y habrá un rincón para que cada uno pueda encontrarse personalmente con la Palabra de Dios. Estará abierta hasta el próximo 18 de diciembre, y está previsto que cientos de zamoranos acudan en grupos para contemplarla, además de todos los que quieran acudir de forma individual.

En silencio… (Palabras de homenaje a José Manuel López Fadón)


El pasado 31 de octubre falleció en Villar del Buey José Manuel López Fadón, que era párroco de Bermillo de Sayago. Su amigo Jesús Castro, profesor en el Colegio "Arias Gonzalo", escribió unas palabras que leyó en la Misa de funeral en Bermillo el día 3 de noviembre. Presentamos aquí un extracto.

A modo de homenaje a mi compañero, amigo y hermano

EN SILENCIO…

En silencio, sin hacer ruido, como el suave viento que mece la flor de la encina… nos has dejado JOSEITO.

JOSÉ-MANUEL-FELIPE LÓPEZ FADÓN:

- JOSÉ, como el padre de Jesús, trabajador incansable, hábil ebanista en la talla de figuras de ajedrez o en la reparación de imágenes parroquiales. Lo mismo te hacía un buen corte de pelo que te cocinaba unos caracoles.

- MANUEL “EMMANUEL”, como Nuestro Señor, te inmolaste día a día y te dedicaste en tu vivir de cada momento, por cada uno de los que te rodeábamos. Una palabra de aliento, un chascarrillo, siempre la mano tendida para ayudar y su espalda dispuesta a cargar con las penas de los necesitados; por eso nos dejó tan pronto, a sus cincuenta y nueve años se le agotaron las “pilas” pero con la “gera” terminada.

- FELIPE, como el apóstol de Jesús, siempre dispuesto a realizar su misión, aunque a veces se renegara; su vida fue un continuo servicio a los demás. Como el apóstol, explicó las Escrituras, con palabras, y sobre todo, con obras, pues en Sayago bien conocen el dicho castellano “obras son amores y no buenas razones”. Cualquiera que lo conoció y trató con él lo puede confirmar, como lo hacían sus vecinos y feligreses en el tanatorio improvisado, pero ya de tradición, en la casa de su madre, en su casa, habilitada para tal y en tal acontecimiento, luctuoso y festivo; luctuoso por ser la pérdida de un ser tan querido y festivo por saber que ya está en presencia del PADRE, AL LADO DE CRISTO.

En SILENCIO, …. Siempre en silencio; como una hormiga comenzaste tu vida estudiantil, con la escuela nacional terminada. El uno de julio de mil novecientos sesenta y cuatro llegaste al Seminario Menor “San Luís y San Victoriano” de Toro para realizar el cursillo de ingreso a los estudios de Humanidades.

En silencio, pero veloz como el viento, te desplazabas en las carreras de velocidad, relevos o resistencia, por las pistas de cemento que envolvían como un anillo el edificio de la “Fundación Victoriana Villachica” y, sin hacer ruidos ni alardes, llegabas el primero.

En silencio terminaste los estudios de Humanidades, el Bachillerato Elemental con su convalidación y Reválida y el Superior. No conforme con hacer el primer curso de Estudios Eclesiásticos brillantemente en el Instituto religioso “Gaudium et Spes” realizaste, como alumno libre, el Preuniversitario en el Instituto de Toro, hoy “Pardo Tavera” donde realizaste el curso anterior sexto y Reválida como alumno oficial, estrenando dicho centro de enseñanza, y, como colofón, aprobaste la prueba de Madurez en la Universidad Civil de Salamanca.

En silencio pasaste a cursar los cuatro años siguientes de los Estudios Eclesiásticos como alumno oficial de la Universidad Pontificia de Salamanca, siendo el único alumno del Teologado de Zamora que aprobaste el Bachillerato en Estudios Eclesiásticos el veinticuatro de junio, festividad de San Juan Bautista, alcanzando lo que posteriormente se denomina Licenciatura en Estudios Eclesiásticos.

En silencio, sin altanería, sin presumir de título universitario, te fuiste a Zarzaquemada, en Leganés, a desarrollar tu labor pastoral con jóvenes del mundo obrero y, como obrero, de barrendero en la fábrica de la “John Deere”, para evitar el trabajo en cadena y poder conectar con el mundo del trabajo, el mundo obrero, desde el puesto más bajo en el escalafón social pero que tu viste el más apropiado para realizar tu labor pastoral; fueron dos cursos, hasta tu ordenación sacerdotal, el ocho de octubre de mil novecientos setenta y siete.

En silencio, y en tu pueblo de Villar del Buey, escondido entre robles y encinas, D. Eduardo Poveda le ordenó, fue su primera ordenación presbiteral que realizaba desde que lo consagraron obispo en y para Zamora.

En silencio… te fuiste a ejercer tu ministerio sacerdotal a tierras de Aliste, prima-hermana de la tuya, Sayago, a Matellanes y anejos, posteriormente a “Las Figueruelas” y anejos para recabar, al final prematuro de tu camino presbiteral, en Bermillo de Sayago, tu tierra, y en sus “satélites”, cada vez más numerosos.

En silencio, el día que se cumplía el trigésimo segundo aniversario de tu ordenación sacerdotal, te llegaba el aviso coronario de que el ritmo de servicio a tus hermanos era excesivo, aunque tu no le dieras importancia, como tu hacías siempre y, en silencio, muy en silencio, fue horadando profundamente tu salud de roble sayagués. No tenías tiempo para ir al sanador del cuerpo porque el tiempo tú lo tenías ocupado en sanar el alma de tus feligreses. Nunca te ocupaste de cuidar tu cuerpo, sólo pensabas en servir a los demás. ¡QUE BIEN APRENDISTE LA LECCIÓN DEL MAESTRO! Qué ejemplo más próximo podemos tener, ya no podemos decir ¡QUÉ DIFÍCIL ES SEGUIR AL MAESTRO! Tú no preguntaste al Señor –como el joven rico- “qué tengo que hacer para seguirte”, tu lo seguiste, sin más ni más, sin importante renunciar a todas tus riquezas: tu juventud, tus cualidades personales, (que quienes te conocíamos muy de cerca sabemos que eran muchas) a tu padres y a tu hermana.

Y así, en silencio, en la cocina de tu made y a su lado, te fuiste en paz, sin decirle adiós, a la presencia del PADRE que te esperaba con los brazos abiertos, para que descansaras en su regazo del cansancio por el deber cumplido. Tu vida fue una inmolación silenciosa, alegre, pacífica y convencido de lo que hacías por tus hermanos. Tú si que tienes motivos para decirle al PADRE “Ya realicé la “GERA” que me encomendaste”.

En silencio, siempre estarás a nuestro lado, a mi lado, como el hermano mayor que siempre está dispuesto a ayudar y en el que confías plenamente. Ahora se que no me fallarás, como nunca me fallaste en vida. Tú y sólo tu de mis compañeros del Seminario –semillero de amistad que también supimos cultivar- estuviste a mi lado en los momentos más difíciles de mi vida. Si José Manuel, tu bien lo sabes y lo recuerdas, tu y nuestro primer director espiritual de Toro, D. Pedro Luelmo Martín, de Moraleja del Vino.

Sí, José Manuel, se me vienen a la mente nuestros años de estudios –once cursos- y dos veranos (el de julio del 64 para realizar el cursillo de ingreso en el Seminario de Toro, y el de agosto del 71, también para hacer el ingreso, en esta ocasión en la Universidad). ¡Cuánto tiempo! y que rápido pasó.

¡Cuántas veces, ya en Salamanca, apoyé mi cabeza en tu hombro y, sin decirte nada, en silencio, tu sabías lo que me pasaba; tu ayuda era inmediata, no me daba tiempo a pedírtela. Aquellos años de nuestros estudios filosóficos-teológicos, en que la crisis de fe afloraban cuando profundizabas en las verdades teológicas y en la doctrina de la Iglesia, bien en “el paseo de San Antonio”, bien en “la plaza San Justo”.

Y todo lo hiciste en SILENCIO, MUY EN SILENCIO.

No sabrás nunca lo que te agradecí y como han quedado esos momentos grabados, con letras de oro, en mi corazón, es una huella imborrable y perenne que ha marcado mi vida y me ha ayudado a mantener la fe y servir a los demás, has sido un pilar en que me apoyé, me apoyo y me seguiré apoyando, a nivel humano, el Espíritu hace el resto a nivel divino.

Gracias José Manuel, y esta vez no en silencio sino gritándolo a los cuatro vientos y ante quien haga falta manifestarlo. Lo hago ahora, en el silencio de la noche y en el amanecer del nuevo día cuando ya has pasado a la Morada que el Padre nos tiene reservada a sus hijos.

Sí José Manuel, te lo digo ahora que no me puedes regañar, como a los niños traviesos y a los adultos que hablamos demasiado: tú has sido desde julio del 64 y lo serás, hasta que el Padre me llame a su presencia, el Compañero y Amigo.

En Zamora, en los tres primeros días de tu presencia ante el PADRE.

CASTRO.