viernes, 1 de junio de 2012
Cáritas de Zamora trabaja por la educación del tiempo libre
miércoles, 9 de mayo de 2012
El Centro de Apoyo al Menor atiende a 100 niños zamoranos
lunes, 11 de julio de 2011
Ocio, tiempo libre y trabajo

MARÍA BELÉN SÁNCHEZ DE ANTA
Para cada persona el tiempo libre y el ocio significan cuestiones diferentes en función de cómo vivimos nuestra vida. Desde la esfera de nuestra libertad y disponibilidad, podemos dedicar este tiempo que todos tenemos a hacer algo diferente de lo habitual, evadirnos, olvidar la vida profesional por un tiempo, descansar, cultivarnos culturalmente o hacer deporte entre otras cosas, ya que también hay personas que no pueden desconectar del trabajo y siguen ejerciendo su actividad profesional habitual.
Es verano, los días son largos y los expertos dicen que va a ser muy caluroso, por lo que en esta época podemos realizar más actividades deportivas al aire libre teniendo la prudencia debida por el tiempo.
Cuando se empezó a potenciar el deporte, el principal promotor fue el sector público. Desde los municipios se construyeron, gestionaron y ofertaron instalaciones y servicios para el uso de toda clase de público. En los últimos años, también el sector privado ha ido desarrollando políticas de fomento y consolidación de empresas dedicadas al sector. Normalmente el deporte lo ejercemos en grupo, por lo que mediante él podemos ejercitar valores y principios constructivos que dignifican al hombre como la ética en el deporte, la socialización del ser humano y el compañerismo.
Pero también este tiempo lo podemos dedicar a reflexionar sobre nuestras vidas, tener un tiempo para el reposo de la mente y del espíritu estando nuestra meta en disfrutar de todo lo que hacemos, incluido nuestro trabajo; ello nos sirve para encontrarnos a nosotros mismos, conocernos mejor como hombres libres que somos con valores y principios.
El trabajo para algunos es un negocio, conseguir dinero, olvidando que el hombre es un ser pleno si encuentra un equilibrio entre el trabajo y el ocio y tiempo libre; para otros es una oportunidad para cumplir una misión con alegría y entrega hacia uno mismo y hacia los demás.
El ocio y el tiempo libre los veo como un complemento del trabajo que reconforta y te permite realizar otro tipo de actividades gratificantes y de tipo altruista, pues para algunas personas es un deber siendo la meta central de la vida del hombre y propugnando el mandamiento cristiano de «amarnos los unos a los otros como Dios nos amó». El amor hacia nosotros y hacia los demás es la esencia de nuestro ser, por amor se realiza uno mismo y se cultiva el desarrollo interior, la espiritualidad tan necesaria hoy día para encontrar la paz y el sosiego diario, para tener fuerza y valor y comunicarnos con la divinidad, logrando un desarrollo integral de la persona. Necesitamos sentirnos útiles para nosotros y para los demás.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
La escuela Azemur organiza un curso de monitor de tiempo libre

Zamora, 9/09/10. La Escuela de Tiempo Libre Azemur, dependiente de Cáritas Diocesana de Zamora, y reconocida oficialmente por la Junta de Castilla y León para la formación de monitores y coordinadores de Tiempo Libre desde 1998, convoca su 28º Curso de Monitor de Tiempo Libre, para la obtención de este título oficial. Consta de 150 horas en su fase teórico-práctica, y otras 150 horas de prácticas que hay que realizar después de superar la prueba final de evaluación.
El Curso comenzará el 15 de octubre y durará hasta el 19 de diciembre, teniendo lugar las clases teóricas en los fines de semana. El plazo de inscripción está abierto hasta el próximo 1 de octubre. Los interesados, mayores de 18 años y con el graduado escolar, deberán inscribirse en la sede de Cáritas Diocesana de Zamora (Plaza de Viriato, teléfono 980 50 99 94). El precio de matrícula es de 170 euros.
Los objetivos que se propone la Escuela de Tiempo Libre Azemur al organizar esta actividad formativa son reflexionar sobre la tarea educativa que el monitor desarrolla (descubriendo los valores de la educación en el Tiempo Libre, conociendo las funciones del monitor y ofreciendo una reflexión en torno a la vivencia de la fe en las actividades de Tiempo Libre; capacitar al monitor para el desarrollo de su tarea (con recursos, instrumentos educativos y técnicas de animación); y tomar conciencia de la importante labor social que realiza el monitor.
En cuanto al contenido, el curso está integrado por un bloque troncal, donde se tratarán cuestiones como la legislación autonómica sobre juventud, los referentes básicos del monitor, aspectos organizativos, seguridad en las actividades o campismo; un bloque de libre elección, que abordará la psicología y sociología de infancia y juventud, la dinámica de grupos y habilidades sociales, educación ambiental y para la salud; y el temario específico de la Escuela, que incluye la educación en valores, la educación de la fe en el tiempo libre y la solidaridad y tolerancia.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Como enanos

LUIS SANTAMARÍA DEL RÍO
Así han llamado este año a su campamento los responsables de esta actividad de verano en el Arciprestazgo de Aliste. Con la ayuda de otros monitores procedentes de la Guareña y de la tierra del Vino, además de algunas monitoras en prácticas, han logrado que un buen grupo de niños y adolescentes se lo pasen así, «como enanos». Por lo que pude ver cuando los visité esta semana, también ellos han disfrutado de estos días en las instalaciones que tiene Cáritas Diocesana de Zamora junto al Lago de Sanabria. Aunque necesitarán un tiempo de descanso tras el agotamiento que supone un campamento.
Cientos de familias han vuelto a depositar su confianza en parroquias, colegios e instituciones católicas de nuestra tierra para que los más pequeños no sólo estén entretenidos, sino que reciban una oferta educativa integral. Porque eso es lo que pretendemos. Lo digo como cura y como monitor de tiempo libre (con unos años más en lo segundo). Pienso en tantas personas que han dejado y siguen dejando su tiempo para que más de mil chavales cada año pasen unos días que seguramente recordarán toda su vida. Tiempo que, además del transcurrido entre los árboles y las tiendas de campaña, es el dedicado durante el resto del año a preparar las actividades. Un buen campamento —lo sabemos los que hemos estado metidos dentro— es fruto de una buena preparación, del trabajo en equipo y de muchas horas de labor oculta.
Monitores y coordinadores de tiempo libre, con su debida titulación oficial, sacerdotes y cocineros, encargados de la enfermería o de otras mil cosas… hacen posible que los niños y adolescentes vivan unos días alternativos para muchos de ellos. Porque se les enseña que se puede vivir en el campo, con menos cosas de las habituales. Que a veces viene bien pasar unos días sin televisión ni consola ni teléfono móvil. Que la fraternidad es algo tan humano y tan necesario que vale la pena todos los esfuerzos, disgustos y enfados del mundo. Que la diversión puede estar llena de contenido y ayudar a crecer. Y, no lo olvidemos, que la trascendencia es una dimensión fundamental de la persona. Por eso en estos campamentos Dios está presente. Cuando se reza y se canta cada día y cuando se celebra la eucaristía el domingo. Y cuando no se le nombra, pero está ahí, tras los valores que se transmiten a través de los juegos y las actividades, y el normal transcurrir diario. Y tras la entrega de tantos monitores y responsables. A todos ellos, gracias un año más, y adelante.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Más de 1200 niños han participado en los campamentos de la Iglesia en Zamora
Al término del verano, repasamos los campamentos que las parroquias, centros educativos y asociaciones de la Diócesis de Zamora han llevado a cabo, con la participación de más de 1200 niños y 240 monitores y personas encargadas de su cuidado. Las instalaciones de Cáritas Diocesana junto al Lago de Sanabria han acogido gran parte de estas actividades.
Zamora, 4/09/10. La Iglesia siempre ha cuidado el ocio y el tiempo libre como un espacio educativo integral, y por eso la Diócesis de Zamora, a través de sus diversas parroquias, colegios, institutos religiosos y asociaciones, lleva muchos años organizando campamentos de verano. Hoy mismo termina el último de este verano, el que ha convocado el Arciprestazgo de Aliste.
Junto al Lago de Sanabria, en un enclave privilegiado, dentro del término municipal de Vigo de Sanabria, Cáritas Diocesana de Zamora tiene tres campings por los que pasan todos los años cientos de chavales. La Delegación Diocesana de Enseñanza ha vuelto a organizar, un año más, el Campamento Diocesano, en agosto; y lo mismo ha hecho en julio la Asociación de Tiempo Libre Azemur, dependiente de Cáritas Diocesana.
Varias parroquias de la capital han llevado también a los más pequeños a las instalaciones diocesanas junto al Lago de Sanabria: San Lorenzo, San José Obrero y San Lázaro. El arciprestazgo de Benavente también se ha aprovechado de esta oportunidad, y los Scouts de esta localidad, además de las parroquias de Monfarracinos, Moreruela de los Infanzones, Molacillos y Cubillos. El último turno ha sido el del Arciprestazgo de Aliste, con su campamento “Como enanos”, que ha contado con la participación de niños y monitores de la Guareña y la tierra del Vino.
El uso de los campings de Cáritas se ha abierto a instituciones eclesiales de fuera de Zamora, como los Salesianos de León y las Salesianas de Guadalajara. En total, alrededor de 740 niños y adolescentes, y 160 monitores y responsables han pasado este verano por estas instalaciones diocesanas en Sanabria.
No se quedan ahí las actividades veraniegas que congregan a niños de toda la provincia y de otros lugares. Como otros años, otras dos entidades han organizado campamentos muy concurridos. La primera es la Parroquia de la Natividad de Zamora, que bajo la dirección del sacerdote Francisco Díez ha reunido durante los meses de julio y agosto a 170 chavales y 20 monitores y ayudantes, en las instalaciones que tienen en la localidad de Sejas de Sanabria, en una convocatoria que lleva celebrándose 38 años sin interrupción.
También se sitúan aquí los campamentos que convocan el sacerdote claretiano Fernando Sotillo y la Asociación Juvenil y Deportiva de Tiempo Libre “Peña Negra”, y que desde hace 24 años se celebran en Doney de la Requejada. 286 niños y adolescentes, acompañados por 53 monitores, han disfrutado en cuatro turnos de las actividades educativas y lúdicas en la ribera del río Negro.
La mayor parte de los responsables de estos campamentos coinciden en apuntar un ligero aumento de la participación este año. Otras parroquias, colegios religiosos y entidades diocesanas también han organizado campamentos urbanos y convivencias con niños y jóvenes en nuestra provincia, y por ellos ha pasado otro buen número de niños y adolescentes.

