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jueves, 14 de noviembre de 2013

Zamora celebra a San Alfonso 25 años después de su canonización

El próximo domingo 17 el obispo de Zamora presidirá la eucaristía en memoria de San Alfonso Rodríguez a los 25 años de su canonización por Juan Pablo II. Será a las 12,30 horas en la iglesia de San Andrés, y a continuación se hará una ofrenda floral ante su estatua en la Plaza del Seminario.

Zamora, 14/11/13. El próximo 16 de noviembre es la memoria litúrgica de San Alfonso Rodríguez, mártir jesuita en las Reducciones del Paraguay, que fue canonizado junto con otros compañeros en 1988 por Juan Pablo II. Con este motivo la conmemoración de la Diócesis de Zamora de este año tendrá un carácter especial, con la eucaristía que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán el domingo 17 a las 12,30 horas en la iglesia de San Andrés.

Al finalizar la Misa se realizará una ofrenda floral ante la estatua de San Alfonso en su nueva ubicación, la Plaza del Seminario, adonde ha sido trasladada esta misma semana desde el Parque de las Viñas por el Ayuntamiento de la capital. Por ello, el nuevo delegado diocesano de Misiones, David Villalón, convoca a los fieles “a participar en estos actos en homenaje a nuestro único santo mártir zamorano”.

Aniversario de la canonización

El pasado 9 de noviembre se hizo pública en la Santa Sede la carta con la que el papa Francisco nombró al cardenal Claudio Hummes su enviado especial a Paraguay, con motivo de la celebración con la que culminará en la ciudad de Asunción la peregrinación nacional de las reliquias de San Roque González de Santa Cruz y de sus compañeros mártires, en el XXV aniversario de su canonización.

La celebración será el 15 de noviembre, recordando el martirio de estos santos misioneros de la Compañía de Jesús, ocurrido en 1628 en las reducciones de Paraguay: San Roque González, primer santo paraguayo, el zamorano Alfonso Rodríguez y el belmonteño Juan del Castillo, “cuyas vidas estuvieron marcadas plenamente por el amor: amor a Dios y, por Él, a todos los hombres, en especial a los más necesitados, a aquellos que no conocían la existencia de Cristo ni habían sido aún liberados por su gracia redentora”.

Como recuerda el Papa en su misiva, fueron canonizados por Juan Pablo II y en este Año de la Fe se cumple el XXV aniversario de esa solemne celebración. “Esta canonización de tres mártires jesuitas es también un motivo de sano orgullo para toda la Compañía de Jesús”, dijo el papa Wojtyla, en su homilía en la canonización que celebró en Asunción en 1988, señalando que “Roque González se encuentra entre los primeros jesuitas del nuevo continente, y Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo pertenecen a aquel grupo de hombres generosos que, respondiendo a la llamada de Jesús para incorporarse a su compañía, llevaron a Cristo por todo el mundo”.

En la capital paraguaya, Juan Pablo II destacó entonces que “sabiéndose responsables en cuanto a la necesidad de custodiar la dignidad humana en aquel momento de la historia, el padre Roque González, el padre Alfonso Rodríguez, el padre Juan del Castillo y tantos otros cristianos, afrontaron el tremendo desafío que había supuesto el descubrimiento del llamado Nuevo Mundo. Convencidos de que el Evangelio es mensaje de amor y de libertad, procuraron dar a conocer “la verdad en Cristo Jesús” (Ef 4, 21) a lo largo y a lo ancho de estas tierras”.

Perfil biográfico del santo mártir

Alfonso Rodríguez Olmedo nació en Zamora el 10 de marzo de 1598, hijo de Gonzalo Rodríguez y María de Olmedo, una familia modesta y piadosa. Tras estudiar las primeras letras en su ciudad natal, ingresó en la Compañía de Jesús en 1614, en Salamanca. Tras realizar el noviciado en Villagarcía de Campos (Valladolid) iba a ser enviado a Pamplona, para hacer los estudios de Filosofía, cuando pasó por el noviciado Juan de Viana, procurador de la que era entonces Provincia Jesuítica del Paraguay. Tenía permiso del general de la Compañía Mucio Vitelleschi para reclutar religiosos que fuesen a trabajar en las misiones. Su propuesta tuvo acogida en el generoso corazón de Alfonso, quien fue aceptado y embarcó en Lisboa con otros 37 compañeros, el 2 de noviembre de 1616, desembarcando en el puerto de Santa María de los Buenos Aires el 15 de febrero del año siguiente.

Pasó Alfonso al Escolasticado que la Compañía de Jesús tenía en la ciudad de Córdoba (Argentina), para realizar estudios superiores eclesiásticos. A fines de 1623 o principios de 1624 fue ordenado sacerdote. Concluidos los estudios teológicos, comenzará a evangelizar entre los guacurúes, una de las reducciones más trabajosas, debido a la dificultad del dialecto indígena allí utilizado.

En 1627 fue destinado a Encarnación de Itapuá, reducción fundada en 1615 por Roque González. Junto con éste fundaría en 1628 una nueva reducción de Todos los Santos del Caaró, que sería su último destino. El 15 de noviembre de 1628, a los 30 años de edad, Alfonso es asesinado brutalmente por algunos de estos mismos indígenas azuzados por un cacique.

El 28 de enero de 1934 los mártires del Caaró e Ijuhí fueron beatificados por Pío XI. Entre ellos se encontraba Alfonso Rodríguez, que sería canonizado en Asunción junto con sus dos compañeros Roque González y Juan del Castillo por Juan Pablo II el 16 de mayo de 1988, durante su visita a Paraguay.

Zamora, además de acoger la estatua de San Alfonso realizada por Ricardo Flecha que estrena ubicación en la Plaza del Seminario, guarda la memoria del mártir con varios elementos, entre los que se encuentran el Coro San Alfonso de Zamora, la residencia de estudiantes que lleva su nombre (con un busto también del escultor Flecha en el exterior) y un gran cuadro en la iglesia parroquial de San Ildefonso en la capital.

martes, 24 de septiembre de 2013

Doce zamoranos en la peregrinación mundial de catequistas a Roma en el Año de la Fe

Ocho catequistas y cuatro sacerdotes de la Diócesis de Zamora parten hoy hacia Roma en un grupo regional para participar en la Jornada de los Catequistas del Año de la Fe, que comienza el jueves 26 con el Congreso Internacional de Catequistas, continúa el sábado 28 con la peregrinación a la tumba de San Pedro y termina el domingo 29 con la Misa presidida por el Papa.

Zamora, 25/09/13. La Diócesis de Zamora estará representada estos días en el encuentro mundial de catequistas que se celebrará en Roma con motivo del Año de la Fe por ocho catequistas y cuatro sacerdotes, entre los que se encuentran el delegado diocesano de Catequesis, Juan Luis Martín, y el subdelegado, Francisco Ortega Vicente. Está previsto que salgan a las 12 horas del aeropuerto de Barajas, con el grupo de las Diócesis de Castilla y León con el que viajan.

El momento principal de la peregrinación tendrá lugar el domingo 29, con la eucaristía presidida por el Papa Francisco a las 10,30 horas en la Plaza de San Pedro. La víspera, el sábado 28, los catequistas recibirán una catequesis a las 9,30 horas repartidos por varias iglesias de la urbe, seguida de la celebración de la eucaristía, y por la tarde entrarán en la Basílica de San Pedro para visitar la tumba del apóstol y profesar allí la fe.

Los catequistas y sacerdotes que acuden a la jornada convocada por la Santa Sede participarán en el Congreso Internacional de Catequistas que se celebrará en el Aula Pablo VI del jueves al sábado, con ponentes procedentes de todo el mundo, y con una catequesis del Santo Padre el viernes a las 17 horas.

Además, los participantes en este encuentro tendrán ocasión de conocer los monumentos principales de Roma, sobre todo con la visita a las basílicas mayores. El domingo 29, después de la Misa presidida por el Papa y de la comida, emprenderán el viaje de regreso, para llegar a Madrid por la noche.

Se trata de uno de los grandes eventos programados para el Año de la Fe. Según hacía público hace unos días el arzobispo Rino Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, han confirmado su asistencia al Congreso 104 delegaciones y 1.600 representantes de 50 países distintos de los cinco continentes, y está prevista la presencia de unas 100.000 personas en los actos del sábado y el domingo.

Monseñor Fisichella afirmó que “en un periodo de profunda fragmentación cultural, el Congreso pretende proponer algunas vías para la formación unitaria de los catequistas con el deseo de ofrecer a la comunidad cristiana un nuevo empuje dinámico en el redescubrimiento de la riqueza de la fe y de su innegable valor para llevar sentido a la vida personal”. Y señaló también que “el catequista es testigo de la fe”.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La Diócesis de Zamora se une a la jornada por la paz en Siria convocada por el Papa

Con motivo de la situación bélica de Siria, el Papa Francisco ha convocado para el sábado 7 de septiembre una jornada de ayuno y oración por la paz en toda la Iglesia. La Diócesis de Zamora se unirá teniendo en cuenta esta intención en las Misas del sábado y del domingo.

Zamora, 4/09/13. El pasado domingo 1 de septiembre el Papa Francisco convocó “en toda la Iglesia, el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero”. El acto principal consistirá en una vigilia de oración presidida por el mismo pontífice a las 19 horas en la Plaza de San Pedro.

La Diócesis de Zamora se unirá a esta iniciativa, tal como es deseo del Papa, y desde el Obispado se ruega a todos los fieles que vivan el sábado 7 como una jornada de ayuno y oración por la paz, unidos a los católicos de todo el mundo.

Asimismo, se ruega a los párrocos y demás sacerdotes que tengan en cuenta esta intención en las Misas celebradas el sábado 7, e incluso el domingo 8, introduciendo una petición en la oración de los fieles de la eucaristía para implorar de Dios el don de la paz para Siria y para todos los lugares del mundo que sufren violencia.

viernes, 22 de marzo de 2013

Obispo de Zamora: “Que los gestos del Papa nos lleven a la conversión, no sólo a la admiración”


La Catedral de Zamora acogió en la tarde de ayer la Misa de acción de gracias por la elección de Francisco como nuevo obispo de Roma. El obispo de Zamora destacó en su homilía la importancia de la sucesión apostólica, la llamada a la conversión que suponen los primeros gestos del Papa y la oración por él.

Zamora, 22/03/13. Unos minutos después de las 20 horas de ayer comenzaba en la Catedral de Zamora la Misa de acción de gracias por el nuevo Papa Francisco, que llenó el primer templo diocesano para celebrar, presididos por el obispo Gregorio Martínez Sacristán, el gozo por el nuevo pastor de la Iglesia universal. Medio centenar de sacerdotes concelebraron en la eucaristía.

La Misa se celebró con ornamentos blancos y con el formulario “por el Papa”, empleando en la Liturgia de la Palabra lecturas relativas al pastoreo de la Iglesia y al papel especial del apóstol Pedro en el pueblo de Dios. El obispo comenzó su homilía dando las gracias a los presentes “por responder a la invitación del obispo para celebrar esta eucaristía de acción de gracias por la elección de Francisco como sucesor de San Pedro”.

“Hemos vivido todos estos días con bastante intensidad, porque nuestra Iglesia es apostólica”, explicó el prelado, “porque Jesús ha puesto y ha cimentado su Iglesia sobre la roca de los apóstoles, para que permanezca en el mundo como signo de su santidad”. El fundamento y la roca es Cristo, subrayó, y la misión es la evangelización.

La experiencia de la sucesión apostólica

“El Espíritu Santo ha dado a la iglesia, por medio de los cardenales, un nuevo Papa. Por eso los católicos nos alegramos y celebramos la gloria de Dios”, afirmó monseñor Martínez Sacristán, que también dijo que “hemos vivido una experiencia verdaderamente eclesial, la experiencia de la sucesión apostólica. Esto ha de ensanchar nuestro corazón y nos tiene que llenar de gozo”.

Tal como había dicho en sus primeras declaraciones al conocer la elección del nuevo pontífice, el obispo de Zamora señaló que “a partir de ahora, el cardenal Bergoglio no existe más; quien existe es el Papa Francisco, y así nosotros tenemos que vivirlo y acogerlo”. Y se refirió a lo que está siendo tan comentado: “si el Papa en estos días primeros del pontificado tiene gestos que nos llegan al corazón, será por algo. Los gestos de la simplicidad, la humildad, la verdad, la oración, la cercanía con los pobres y los débiles… ¿Acaso no es la Iglesia la que en su afán por evangelizar tiene que volver a privilegiar sobre todo estas actitudes por encima de otras?”.

Porque, en esta línea, subrayó, los creyentes deben ser conscientes de que “la evangelización no es algo que entienden unos cuantos, sino el testimonio de la presencia de la Iglesia en la calle, en el mundo, en la vida misma. Para señalar a todos el camino que nos lleva hacia Dios”.

De la admiración al cambio de vida

“Nuestra eucaristía quiere ser una súplica a Dios nuestro Padre, para que asista al Papa Francisco, para que lo mantenga en estos firmes y nobles y evangélicos propósitos y actitudes. Que no sea una pose de los primeros tiempos –que no será–, sino una actitud permanente que arrastre a todos en la Iglesia a una conversión, no a una simple admiración”, afirmó el obispo de Zamora.

Recordó también que los gestos del Papa, como ha dicho su hermana desde Argentina, son “una llamada para que nos convirtamos, porque Iglesia somos todos”. Y concluyó su homilía llamando a los fieles a orar “para que este pontificado no sea simplemente un pontificado que se admira, sino que se sigue, por el ejemplo verdadero de santidad y de evangelización. Que el Espíritu lo ilumine y lo haga fuerte y verdadero testigo creíble para toda la Iglesia y para el mundo entero según lo que necesita en el plan de Dios”.

viernes, 15 de marzo de 2013

El jueves 21, Misa de acción de gracias por el nuevo Papa


El obispo de Zamora presidirá la eucaristía de acción de gracias por la elección del Papa Francisco el próximo jueves 21 de marzo a las 20 horas en la Catedral, y para esta ocasión invita a todos los fieles cristianos.

Zamora, 15/03/13. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, acaba de enviar una carta “a todos los fieles de la Diócesis”, en la que muestra cómo toda la Iglesia ha recibido “con júbilo la noticia de la elección de un nuevo Papa, Francisco; al que deseamos un pontificado fecundo para la vida de la Iglesia en su misión de hacer presente el Reino de Dios entre los hombres”.

Por ello, señala el prelado, “nos unimos, desde la alegría compartida por el acontecimiento, en acción de gracias a Dios, y mostramos nuestra adhesión filial al Santo Padre. Pedimos a Dios que el nuevo Papa sea un pastor que nos lleve al conocimiento de Cristo y haga de la Iglesia un lugar de comunión para todos los hombres, desde el seguimiento de Jesucristo”.

En la misiva, monseñor Martínez Sacristán indica que “en acción de gracias por el nuevo Papa celebraremos una solemne eucaristía en la S.I. Catedral, el próximo día 21 de marzo, jueves, a las 20 horas”. Su invitación a los fieles es directa: “os convoco a todos para que pidamos por el Santo Padre y, en nuestra oración común, le mostremos nuestra comunión afectiva y efectiva”. Y termina diciendo: “allí os espero”.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Obispo de Zamora: “ahora ya no existe el cardenal Bergoglio; existe el Papa Francisco”

Primeras declaraciones del obispo de Zamora ante la elección del nuevo Papa, Francisco I. Las campanas de la Diócesis han repicado, y la presencia diocesana en las redes sociales de Internet se ha hecho eco de inmediato. El obispo anuncia que se celebrará una Misa de acción de gracias en la Catedral, con la fecha aún sin determinar.

Zamora, 13/03/13. A las 19,06 horas de hoy salió por la chimenea instalada en la Capilla Sixtina del Vaticano la esperada “fumata bianca”, indicativa de la elección de un nuevo Papa. Algo más de una hora más tarde, el cardenal protodiácono anunció, desde el balcón de la Basílica de San Pedro, el tradicional “habemus Papam”. Ya hay un nuevo sucesor de San Pedro, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, que ha tomado el nombre de Francisco I.

El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha comentado tras esta elección su “emoción y agradecimiento a Dios nuestro Señor, porque a través de este hombre se realiza la sucesión de Pedro. Ahora en este momento ya no existe el cardenal Bergoglio; existe el Papa Francisco, el sucesor de Pedro que guía a la Iglesia y a los cristianos por el camino de la fe y de caridad”.

Además, ha reconocido: “para mí ha sido un poco sorpresiva la elección de este Papa, pero es el Papa que Dios ha querido en este momento poner al frente de su Iglesia, y ya lo iremos conociendo más detenidamente. Tampoco hay que conocerle mucho más. Es él el que verdaderamente nos guiará como cristianos y como pueblo de Dios por el camino de la fe y de la vida”.

Monseñor Martínez Sacristán también afirmó: “hay que rezar mucho, hay que arroparlo con la compañía del afecto, con la compañía de la oración y con el amor. Porque, como digo, no es el cardenal Bergoglio, es el sucesor de Pedro”. En cuanto al futuro inmediato en la Diócesis, el prelado señaló que “tendremos una eucaristía, ahora no sabemos cuándo, en la Catedral, para dar gracias a Dios y unirnos a él en el afecto y en la oración, manteniendo y expresando así la comunión con él”.

Campanas… y redes sociales

Las iglesias de la Diócesis de Zamora, tanto en la capital como en los pueblos, han repicado para mostrar la alegría de volver a tener obispo de Roma, principio de unidad en la Iglesia católica. Hicieron lo mismo el pasado 28 de febrero, siguiendo las indicaciones que se dieron desde la Delegación Diocesana de Liturgia. Algunos párrocos han señalado que han comenzado a repicar las campanas en el mismo momento de la “fumata”, por encontrarse en la iglesia.

Las cuentas de Facebook y Twitter de la Diócesis de Zamora, gestionadas por la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social, han publicado lo siguiente tras el anuncio del nuevo pontífice: “Habemus Papam! Jorge Mario Bergoglio. Bendito el que viene en nombre del Señor!”. La cuenta de Twitter de la S.I. Catedral se adelantaba, al publicar un “tweet” a la vez que repicaban sus campanas.

viernes, 1 de marzo de 2013

Así vive la Diócesis de Zamora la sede apostólica vacante


La Delegación Diocesana de Liturgia de Zamora ha enviado a los sacerdotes unas indicaciones relativas a la renuncia de Benedicto XVI, el período actual de sede apostólica vacante y la elección del nuevo Papa, para su aplicación en las parroquias.

Zamora, 1/03/13. A las 20 horas de ayer, Benedicto XVI dejó de ser obispo de Roma, pasando a ser Papa emérito. Muchas de las iglesias de la Diócesis de Zamora se unieron a los templos de la ciudad eterna para despedir al Romano Pontífice con el repique de las campanas a las 17 horas, cuando abandonó la Ciudad del Vaticano.

Desde el Obispado se ha dirigido una misiva hace unos días a los sacerdotes con algunas indicaciones para el tiempo de la sede apostólica vacante, con lo que hay que hacer en el momento de la elección del nuevo Papa. El delegado diocesano de Liturgia, Narciso Jesús Lorenzo, ha escrito a las parroquias, a instancias de la Vicaría General.

Las instrucciones comienzan con el acto litúrgico más importante de la Iglesia: la Misa. En ella, en la plegaria eucarística “no se hace mención alguna relativa al Papa y se comienza nombrando al Obispo Diocesano”, Gregorio Martínez Sacristán. Además, el prelado permite a los sacerdotes la celebración de la Misa con el formulario “pro eligendo Papa” cuando comience el cónclave.

Otra indicación bien concreta de la Delegación Diocesana de Liturgia es la siguiente, que se hizo efectiva en la tarde de ayer: “repíquense las campanas de nuestros templos como muestra del efecto y comunión de nuestra Iglesia Diocesana”. También se repicarán las campanas en el momento en que se anuncie la elección del nuevo Papa. Y, por último, se proponen tres modelos de petición para usar tanto en la Misa como en el rezo del Oficio Divino.

Reproducimos las indicaciones literales a continuación.


INTERCESIÓN EN LA PLEGARIA EUCARÍSTICA

Durante el tiempo de Sede Vacante hasta la elección del nuevo Papa no se hace mención alguna relativa al Papa y se comienza nombrando al Obispo Diocesano.

- Plegaria Eucarística I: …y la gobiernes en el mundo entero, con nuestro Obispo Gregorio y todos los demás obispos que fieles a la verdad promueven la fe católica y apostólica.

- Plegaria Eucarística II: Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra, con nuestro Obispo Gregorio y todos los pastores que cuidan de tu pueblo…

- Plegaría Eucarística III: Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia extendida por toda la tierra, a nuestro Obispo Gregorio, al orden episcopal a los presbíteros y diáconos…

- Plegaria Eucarística sobre la Reconciliación II: Que este Espíritu, vínculo de amor, nos guarde en comunión con nuestro Obispo Gregorio, con los demás obispos y todo tu pueblo santo.

- Plegaria Eucarística sobre la Reconciliación I: Guárdanos a todos en comunión de fe y amor con nuestro Obispo Gregorio.

MISA PARA LA ELECCIÓN DEL PAPA

El Sr. Obispo concede el permiso para celebrar la Misa pro eligendo Papa en la feria de Cuaresma en la que dé comienzo el Cónclave. Si éste se iniciase en un Domingo de Cuaresma se celebrará en la feria siguiente. Su usará el formulario: “para elegir un Papa” (Misal Romano, p. 910). Lecturas propias de la feria de Cuaresma y vestiduras de color blanco.

REPIQUE DE CAMPANAS

Uniéndonos a la Urbe, donde sonarán todas las campanas de sus basílicas e iglesias en la despedida del Romano Pontífice Benedicto XVI, repíquense las campanas de nuestros templos como muestra del efecto y comunión de nuestra Iglesia Diocesana a las 17:00 h., momento de la partida del Santo Padre desde San Pedro a su retiro de Castel Gandolfo.

Asimismo háganse sonar las campanas de todas las iglesias de nuestra Diócesis en el momento mismo en que se comunique la elección del nuevo Pontífice.

PETICIÓN POR EL NUEVO PONTÍFICE EN LA ORACIÓN DE LOS FIELES Y EN LAS PRECES DEL OFICIO

Hágase alguna de estas tres peticiones después de la súplica por la Santa Iglesia, si la hubiere, tanto en la Oración de los fieles de la Misa, como en las preces del Oficio Divino.

1-Oremos para que Dios todopoderoso conceda a la Iglesia universal un pastor santo y entregado al rebaño por su dedicación pastoral. Roguemos al Señor.

2-Oremos para que Dios todopoderoso nos conceda tener al frente de la Iglesia universal un pastor según su corazón. Roguemos al Señor.

3-Oremos para que Dios todopoderoso nos llene de alegría con la elección de un Pastor para la Iglesia universal, que con sus virtudes sirva de ejemplo a tu pueblo e ilumine a los fieles con la verdad del Evangelio. Roguemos al Señor.

lunes, 11 de febrero de 2013

Obispo de Zamora: Benedicto XVI, “el Papa pensador que ha hecho un gran bien a la humanidad”


Primeras declaraciones del obispo de Zamora tras conocer el anuncio de la renuncia de Benedicto XVI a su ministerio de obispo de Roma.

Zamora, 11/02/13. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, se encontraba este mediodía presidiendo la eucaristía con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo en la iglesia de Nuestra Señora de Lourdes de la capital, cuando se ha enterado del anuncio hecho por Benedicto XVI de su renuncia a la sede del sucesor de San Pedro.

Tras la celebración, el prelado ha afirmado: “estoy impresionado, estoy muy afectado. Lo he querido mucho y ha tenido un pensamiento y una reflexión sobre la Iglesia y para la Iglesia, en estos momentos, de largo alcance”. Preguntado por el valor de su pontificado, ha dicho que ha sido “corto, pero intenso, con un nivel de reflexión y de pensamiento a los cristianos y al mundo de cómo está y hacia dónde va… creo que extraordinario”.

Además, monseñor Martínez Sacristán ha señalado que “tenemos que agradecer que es un gran pensador y una mente privilegiada la que Dios nos ha regalado con él en este principio de siglo”. Ante la cuestión de la sucesión del pontífice, el obispo de Zamora considera que “ningún Papa es igual. Todos tienen perspectivas, cualidades… distintas. Este Papa yo creo que debe ser recordado como el Papa pensador, reflexionador… en fin, que ha hecho un gran bien no sólo a la Iglesia sino a la humanidad, y que está por asumir todo el contenido que él ha sembrado en estos años”. 

Benedicto XVI renunciará al ministerio de obispo de Roma

Ciudad del Vaticano/Zamora, 11/02/13. Publicamos a continuación las palabras que ha pronunciado esta mañana Benedicto XVI en el contexto de un Consistorio cardenalicio convocado para el anuncio de unas canonizaciones. Reproducimos la traducción al español de Radio Vaticana. Audio en: http://bit.ly/Y4n77M

“Queridísimos hermanos,

Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado. Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.

Vaticano, 10 de febrero 2013

BENEDICTUS PP. XVI”.

viernes, 1 de febrero de 2013

José Luis Restán: “educar es decirle a la persona que la vida es un bien”


El segundo día de las XI Jornadas Diocesanas de Zamora contó con la presencia del periodista José Luis Restán, que habló sobre la emergencia educativa ante algo más de 350 personas reunidas en el salón de actos del Seminario San Atilano.

Zamora, 31/01/13. Las XI Jornadas Diocesanas de Zamora han contado en su segundo día con el periodista José Luis Restán, director editorial de la cadena COPE, que ha pronunciado una conferencia titulada “Emergencia educativa y nueva evangelización”. En la presentación del ponente, el delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría, resumió su perfil biográfico.

José Luis Restán Martínez (Madrid, 1958) es ingeniero de Caminos y licenciado en Periodismo. Ha sido director de la edición española de la revista 30 Giorni, y en COPE ha sido redactor jefe de Religión en los Servicios Informativos y director de la programación socio-religiosa. Actualmente es director editorial y adjunto al presidente de COPE. Dirige en esta emisora “El Espejo” y “La Linterna de la Iglesia”. Además, dirige en 13 TV el programa “Iglesia en directo”. Articulista en medios digitales, ha escrito varios libros, entre los que destacan dos diarios del pontificado de Benedicto XVI y otras obras como ¿Qué hacemos con educación para la ciudadanía? y La osadía de creer.

La educación, algo vital

Restán comenzó su intervención definiéndose como un “cristiano metido a periodista”, ya que “intento contar lo que pasa desde la experiencia de la fe vivida en la Iglesia”. Según él, “todos somos sujetos y objetos de la educación, de alguna manera. Toda institución, para que sea humana, tiene que tener una dimensión educativa”. Por eso “la cuestión educativa no es especializada, es una cuestión de la vida del hombre. Educar es lo más grave, lo más humano, lo más urgente que tenemos que hacer en la vida. Sin la educación no podemos entendernos, ni mirar al pasado ni al futuro. La educación es vital, por supuesto, para la Iglesia”.

El ponente destacó que Benedicto XVI ha hablado mucho y con mucha originalidad de la cuestión educativa. “Cuando vino a Santiago y Barcelona, entrevistaron aquí a un experto vaticanista, que dijo que el Papa no piensa que la renovación de la Iglesia pueda venir de dar un golpe de timón, de hacer grandes cambios en las estructuras eclesiásticas; sólo podrá venir a través de un cambio, de una conversión que vendrá por un esfuerzo educativo”.

Se trata “de un proceso profundo que se tiene que dar a través de una relación vital, de un acompañamiento. Toda acción de la Iglesia, si no tiene esta dimensión educativa, se queda en fuegos artificiales. A veces hacemos cosas que tienen mucho ruido, y les falta un cauce que las transforme en un impulso educativo que necesita tiempo, relación y libertad de la persona”.

Un fracaso educativo

A continuación explicó el origen del término “emergencia educativa”, una expresión acuñada por el Papa en unas palabras a una asamblea de la Diócesis de Roma, y que ha reiterado después. Toca un punto absolutamente vital: “Benedicto XVI hablaba de la dificultad que existe hoy para educar. Todas las culturas y civilizaciones han educado, porque si no hay educación no hay humanidad. Y hoy, con todas las posibilidades que tenemos, se experimenta una dificultad para educar como nunca en la historia”.

Como parte de esta dificultad en la educación, “se da un fracaso en la formación de personalidades sólidas. Hay una debilidad en el sujeto, que es culpa no de los jóvenes, sino de los que somos mayores. Hay fragilidad en las relaciones afectivas, en los compromisos, en la falta de razones fuertes para asumir cualquier tipo de postura, en la vulnerabilidad a los impactos de los medios de comunicación, en la falta de un criterio claro…”.

El Papa también habla de “una ruptura entre las generaciones, cuando el regalo mayor que podemos darle a nuestros hijos es una hipótesis de sentido, no simplemente la vida biológica. Y hay una especie de ruptura, sobre todo en el entorno del mayo del 68, cuando se produjo una enmienda a la totalidad ante la tradición para poder ser libres, en un proceso de emancipación de todo lo que nos viene dado. Así, el hombre se reinventa, como un papel en blanco”.

Frente a esto, José Luis Restán reivindicó el papel de la tradición como “algo vivo, no fosilizado ni mecánico, pero hay algo que se va comunicando”. En aquel momento de nuestra historia reciente “se rompió con la paternidad, porque se pensó que acababa con la libertad de la persona, y por eso hoy cuesta entender que Dios es Padre. Esto ha provocado una fractura de la que no nos hemos recuperado”.

En la Iglesia “también experimentamos esta emergencia educativa, la dificultad para educar la fe como conciencia, como experiencia humana, como algo que genera personalidades adultas y no simplemente un fervor adolescente, valores o sentimientos”. De hecho, afirmó, “para decir que hay que ser bueno no necesitamos estar en la Iglesia; eso es para todos los hombres. Otra cosa es que la fe cristiana me ponga en mejores condiciones de ser bueno, si Dios quiere y yo me dejo. Eso lo vemos en los novios que se preparan para el matrimonio, en los chavales de confirmación… pero esto viene dado también por la debilidad del sujeto educativo, no sólo del destinatario”.

Causas de la emergencia educativa

Para entender este fenómeno, Benedicto XVI alude a un punto clave: “la duda sobre el significado y el valor de la persona, sobre su origen y su sentido. Existe una duda sobre que la vida sea un bien y merezca la pena. La percepción cristiana elemental, la que han tenido siempre los pobres de la Iglesia, es que la vida es un bien, y va hacia un destino bueno, que es Dios, y que tener hijos es un bien, y que querer a una persona es un bien. Ahora esto no está claro: se usa a la persona mientras sea placentera, y después cortar y seguir. Éste es el ambiente que respiramos; no sólo se respira aire, sino también cultura, mentalidad, casi sin darnos cuenta”.

En el fondo, dijo el ponente, “¿qué es educar? Decirle a un hijo que la vida es un bien, que no te va a defraudar, que existe un destino bueno. Sin esta hipótesis de esperanza no se puede educar, sólo enseñar cosas. La educación es responder a las grandes cuestiones del sentido. Cuando se descartan estas preguntas del sistema educativo, éste se queda en un manual de instrucciones. Hace falta una hipótesis de sentido”.

Hoy, sin embargo, “hay un escepticismo sobre la bondad de su vida. En la raíz de la crisis de la educación hay una crisis de confianza en la vida, según Benedicto XVI. En el cine, en el arte, se percibe esta desesperanza, y no permite transmitir la bondad de la vida, la confianza en ella. La educación consiste en la pregunta por la verdad que puede guiar la vida. Para no ser simples vagabundos en la niebla, sino que tengamos una certeza en la vida, de que es un bien. Si no, tenemos que ir a tientas”.

Silencio sobre el sentido y el drama de la libertad

Hoy, continuó diciendo Restán, “hay un gran silencio en la educación sobre las grandes preguntas del sentido de la vida. Renunciar a una hipótesis de sentido es la muerte de toda educación, que se convierte sólo en orden y algunas habilidades para encontrar trabajo”.

La educación “pasa por la libertad, y esto es dramático. Hoy muchas veces no se educa porque tenemos miedo a la libertad del sujeto que tenemos delante. El Papa dijo ayer [por la catequesis en la audiencia del miércoles 30] que el modo de ser omnipotente de Dios fue crear la libertad del hombre, renunciando así Dios a una parte de su poder, creando al hombre libre y esperando de él una respuesta y un amor libre. Éste es el misterio más grande, Dios es la razón que es amor, y que sólo se entiende mirando a la cruz”.

“Pero cuando educamos no queremos afrontar que nuestro alumno, hijo, oyente… nos partan la cara por lo que les proponemos. Y por eso ya no les proponemos nada. ¿Para qué va a jugarse el tipo el profesor con sus alumnos, si lo van a rechazar?”, afirmó. Esto pasa también en la comunicación de la fe, que “no es algo automático. El destinatario tiene que hacer suyo ese contenido que se transmite. Por eso el punto de la libertad es fundamental. La educación es el encuentro de dos libertades. Si no hay una verificación por parte de la persona, al final la educación es como un barniz que se va con el tiempo”.

Amar al otro para poder educar

Sin un amor por el otro, tampoco se educa. Restán dijo que esto se ve con claridad en la película Los chicos del coro: “el profesor aparentemente gris, mediocre y fracasado que acaba en un triste internado de provincias de la Francia de la posguerra consigue educar a los niños, porque los quiere. No los quiere porque son majos, de hecho son insoportables. Pero él los ama, los mira y ve el valor de la persona, mirando más allá de su apariencia sus corazones, un corazón hecho para el infinito. Si falta este punto, no se educa”.

Y en este momento el adjunto a la presidencia de COPE recordó al santo del día, Juan Bosco, que decía que “la educación es cosa del corazón, y sólo Dios es su dueño”. Tiene que partir “de un amor al otro, de la conciencia de que el otro es un bien. Y eso no es sólo cosa de profesores y padres, sino también de los periodistas, por la fuerza brutal que tienen los medios, tanto para educar como para deseducar. Si a mí, al comunicar, mis destinatarios no me importan un pimiento, no llego a ellos. La educación sólo puede nacer del amor y del dolor: del amor que hemos encontrado, y del dolor que nos produce que los otros no hayan encontrado a Jesucristo”.


La centralidad del testimonio

El ponente pasó a reflexionar sobre una cuestión vital en este tema: “el educador es un testigo de la verdad que propone. Benedicto XVI, cuando habla, nunca percibes una distancia entre su persona, la de un hombre de 84 años cansado, y lo que dice. Siempre percibes que el vínculo entre él y lo que dice está vivo, en el modo en que lo dice, cómo se pone en juego él al hablar. Uno puede estar diciendo cosas que son verdad, pero con una distancia entre la propia persona y lo que dice. En el testigo no hay esa distancia, porque transmite su propia experiencia, su propia certeza. Cuando el maestro del coro de la película enseña a los niños de la película, no les transmite sólo música, sino en el fondo de que la vida es un bien, la vida se expresa en el canto y el canto es bello. Aquel maestro era un testigo”.

El testigo “habla de sí mismo, pero remite siempre a otra cosa. Y eso es siempre claro en la fe. San Pablo decía: miradme a mí, pero para ver en mí la obra de Cristo, no lo que yo con mi carne hubiera hecho (perseguir a los cristianos), sino lo que ha pasado después del encuentro con Alguien que ha cambiado mi forma de percibir la realidad. San Juan Bosco, en la Turín del siglo XIX, logró hacer la nueva evangelización, porque le dijo a los chicos de la calle: tu vida vale”.

El testigo, el maestro, el padre, el sacerdote… “tiene que estar dispuesto a pagar el precio de esta comunicación. Educar es un riesgo, como dijo un maestro. Pero Dios ha querido correr este riesgo, el riesgo de que le digamos que no”.

La pedagogía del deseo

José Luis Restán señaló la denominada pedagogía del deseo como un apunte de máxima actualidad en la emergencia educativa: “el Papa ha dedicado una catequesis entera al deseo como lo que constituye la entraña del hombre. El hombre está insatisfecho, tiene sed de más, de amor, de belleza, de justicia… a veces consigue aquello que busca, pero ve entonces que es insuficiente”.

Esta fuerza del deseo es positiva para el Papa, es un cauce educativo buenísimo. “Hay que ir hasta el fondo de este deseo, no hay que sofocarlo, sino descubrir que es un deseo que lleva al Infinito. Éste es un recorrido a cuyo encuentro sale la propuesta cristiana. Así fue el encuentro de Jesús con la samaritana junto al pozo, que fue un puro encuentro educativo. Jesús sale al paso de su deseo, no le reprocha. Le dice: lo que tú deseas, lo que has buscado, soy yo quien lo sacia”.

Esto es un punto esencial en la educación, sobre todo en los jóvenes, según afirmó el ponente. Por un lado, está la cuestión de la razón: “no podemos educar en una fe que tenga miedo de la razón, que sea puro sentimiento y devoción. La fe es el conocimiento profundo de la realidad, nos da la clave y el criterio para entender la vida y todo lo que hay. Si los jóvenes, y todos, no perciben que la fe se traduce en una inteligencia de la realidad, que yo entiendo mejor cómo se vive, por qué se vive… la fe termina convirtiéndose en un florero”.

El segundo aspecto es la afectividad, “que es como Waterloo, la batalla final en la que se pierde la guerra. Ha calado en nuestra sociedad la percepción de que la fe es enemiga de la felicidad del hombre y de nuestra libertad. Si esta sospecha se le cuela a un chico y no tenemos la capacidad de hacerle experimentar que vivir la fe en la Iglesia es lo más humanizador, la batalla está perdida”. Por eso ocurre que “aunque aprendan muy bien el catecismo, cuando llega el momento del noviazgo, del trabajo, del compromiso social… la fe pasa a ser un bonito recuerdo de la infancia y de la juventud en el mejor de los casos”.

Lo que distingue una comunidad que educa es que “los chavales crecen con esta conciencia de que la fe es amiga de lo humano; mejor, es la que salva lo humano. ¿No decimos que Jesús es salvador? No sólo cuando muramos, sino aquí y ahora. Y si no hay conciencia de esto, la educación en la fe está coja”.

Conviene vivir la fe

Es preciso que los que se educan verifiquen que es conveniente vivir la fe: “sí, te conviene vivir la fe, es bueno para ti vivir la relación con Cristo en su Iglesia, escuchar su palabra, celebrar los sacramentos, vivir la caridad, escuchar a los sucesores de los apóstoles… Si esto se hace bien, hace que tu vida vuele, que no se arrastre. Hace que tu vida afronte la enfermedad, el paro, el amor, la construcción de la sociedad”.

José Luis Restán concluyó su conferencia afirmando que este Año de la Fe “el Papa quiere que sea un gran acto educativo… Si hacemos grandes actos pero no se transforma en una herramienta educativa, en una continuidad en el tiempo a través de un acompañamiento, de una comunidad, de un testimonio adulto… no habrá servido”. Y esto “es una tarea para todos, que nace del gozo que hemos vivido, al experimentar que Jesucristo es el tesoro de la vida. Y así, aunque fracasemos, no importa. Importa el corazón, este impulso”.

Álbum fotográfico de la conferencia: http://bit.ly/WGcPxZ

viernes, 23 de marzo de 2012

El obispo de Zamora acompañará al Papa en su visita a Cuba


Gregorio Martínez Sacristán será uno de los pocos obispos españoles que acudirán a Cuba con motivo de la visita del Papa a la isla del 26 al 28 de marzo.

Zamora, 23/03/12. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, estará en Cuba durante la visita apostólica que hará el papa Benedicto XVI del 26 al 28 de marzo, por primera vez en su pontificado. El prelado zamorano, invitado por la Secretaría General de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, saldrá de España el sábado 24 y regresará el viernes 30 de marzo.

La razón de esta invitación es que monseñor Martínez Sacristán acudió diez veces a la isla caribeña como profesor, y después director (lo fue de 1988 a 1995), del Instituto Internacional de Teología a Distancia (IITD), cuando era sacerdote diocesano de Madrid. En esos diez años permaneció en Cuba alrededor de un mes en cada visita, impartiendo cursos de formación a diversos sectores de la Iglesia cubana, sobre todo a sacerdotes y religiosas. De hecho, varios de los obispos actuales han sido alumnos suyos.

Junto al obispo de Zamora viajará también el prelado abulense, Jesús García Burillo, que también viajó varias veces a Cuba como profesor del IITD. Residirán en La Habana, donde concelebrarán en la Misa que Benedicto XVI presidirá en la Plaza de la Revolución el 28 de marzo. Está pendiente de confirmarse su presencia en los actos que tengan lugar fuera de la capital, dependiendo de la organización y el transporte.

- Web oficial cubana de la visita: http://benedictocuba.cubaminrex.cu/

- Web del Vaticano:

domingo, 23 de octubre de 2011

Zamora tiene una nueva santa


Benedicto XVI ha proclamado esta mañana en la Plaza de San Pedro tres nuevos santos, entre los que se encuentra la fundadora de las Siervas de San José, Bonifacia Rodríguez de Castro, nacida en Salamanca y muerta en Zamora. Ésta es la crónica de la celebración, de la que fueron testigos cerca de un centenar de zamoranos.

Roma, 23/10/11. Pasadas las 10 de esta mañana, el papa Benedicto XVI declaró santa a la religiosa salmantina Bonifacia Rodríguez de Castro, fundadora de las Siervas de San José (SSJ), y que murió en la ciudad de Zamora en 1905. Por eso ha sido la Diócesis de Zamora el lugar donde se inició el proceso que ha culminado hoy con la solemne canonización.

En torno a las 8 de la mañana llegaban los zamoranos, repartidos en diversos grupos de toda España, a la Plaza de San Pedro, colocándose en las sillas habilitadas para la Misa presidida por el pontífice, en la que, junto a la fundadora de las SSJ, también ha canonizado a los beatos italianos Guido Maria Conforti y Luigi Guanella, también fundadores de congregaciones religiosas en el siglo XIX. Los tapices con el retrato de los tres colgaban desde hace varios días de los balcones de la fachada de la basílica que guarda los restos del principal de los apóstoles.

Como introducción a la celebración, en el tiempo de espera, se cantó el himno “Te alabamos, Trinidad” en los tres idiomas que se han utilizado (italiano, español, francés e inglés), y se leyeron los nombres de los tres beatos. Así escucharon los zamoranos el anuncio de la canonización: “Bonifacia Rodríguez de Castro, vergine, fondatrice della congregazione delle Serve di San Giuseppe”.

El esquema fue el mismo para los tres: en primer lugar, la lectura de un fragmento de los escritos. En el caso de la Madre Bonifacia, la SSJ española Sonia González, junto con un familiar de la beata y otras religiosas, leyó algunos pensamientos de la fundadora de las SSJ, encabezados por el canto su conocida frase “Anda buscando Jesús quien le ame, quien le siga. Si nosotras no seguimos sus huellas, ¿quién le seguirá?”.

En segundo lugar se rezó una oración agradeciendo a Dios el don de la Madre Bonifacia, “que, siguiendo a Jesús, trabajador de Nazaret, se encontró contigo en su trabajo cotidiano hermanado con la oración al servicio de la mujer trabajadora pobre. Que mirando a Nazaret, como ella, vivamos nuestro trabajo como un ámbito de experiencia de fe y en él tejamos relaciones humanizadoras y fraternas que potencien la dignificación de la persona, comprometiéndonos a favor de un mundo más justo y solidario”. En tercer lugar, hubo una pieza musical.

Ceremonia de canonización

Después de esta introducción, comenzó la eucaristía propiamente dicha, con el canto “Tu es Petrus”, interpretado por la escolanía, y la antífona de entrada “Laetetur cor”, cantada por todos los fieles. Muy cerca de los zamoranos pasó la procesión de entrada. Tras los acólitos y diáconos, pasaron los sacerdotes y obispos concelebrantes, entre los que se encontraban el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, y el vicario episcopal para la canonización, Juan Luis Martín Barrios, únicos zamoranos que concelebraron. Cerrando la procesión, Benedicto XVI, que bendecía a los fieles que ondeaban banderas y hacían fotografías a su paso.

Tras el acto penitencial, se inició el rito de la canonización. El cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, acompañado por los postuladores de los tres beatos, se dirigió al Papa pidiéndole “que inscriba a los beatos Guido Maria Conforti, Luigi Guanella y Bonifacia Rodríguez de Castro en el catálogo de los santos, y como tales sean invocados por todos los cristianos”.

Por parte de la Madre Bonifacia acudió la SSJ gallega Victoria López Luaces, que durante estos años ha coordinado el proceso de beatificación y canonización, como postuladora de la congregación religiosa. Acto seguido, el cardenal Amato leyó una breve biografía de cada uno de los beatos, destacando el “proyecto de vida religiosa inédita” de Bonifacia “en el difícil contexto del inicio de la revolución industrial española, cuando las mujeres comenzaban a trabajar fuera de sus casas”. Terminó su perfil biográfico señalando que “murió en Zamora el 8 de agosto de 1905 con fama de santidad”.

Benedicto XVI introdujo el canto de las letanías de los santos, “para que el Espíritu Santo ilumine nuestra mente y la luz de Cristo resplandezca en la Iglesia, que proclama la santidad de algunos de sus hijos”. Acto seguido, tuvo lugar el momento central del rito: el obispo de Roma pronunció la fórmula de canonización:

“Para honor de la Santísima Trinidad, la exaltación de la fe católica y el incremento de la vida cristiana, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los santos apóstoles Pedro y Pablo y la nuestra, después de haber reflexionado largamente, invocado el auxilio divino y escuchado el parecer de muchos hermanos nuestros en el episcopado, declaramos y definimos santos a los beatos Guido Maria Conforti, Luigi Guanella y Bonifacia Rodríguez de Castro, y los inscribimos en el catálogo de los santos, y establecemos que en toda la Iglesia sean honrados devotamente entre los santos”.

La asamblea contestó cantando por tres veces “Amén”, como afirmación creyente a este momento fundamental en el que la Iglesia proclama solemnemente que los nombrados gozan ya de la gloria del cielo, y representantes de las congregaciones fundadas por los ya nuevos santos se acercaron en procesión al Papa para ofrecerle sendos relicarios. También en este momento los fieles contestaron cantando “Aleluya”. Acompañado otra vez por los tres postuladores, el cardenal Amato se dirigió a Benedicto XVI para agradecerle la canonización, y para solicitar la promulgación de la Carta Apostólica de la canonización, a lo que el Papa contestó: “lo ordenamos”. Tras un abrazo al Santo Padre, continuó la eucaristía con el canto del Gloria.

Benedicto XVI: Bonifacia, “modelo en el que resuena el trabajo de Dios”

En la Liturgia de la Palabra se proclamaron las lecturas correspondientes al XXX domingo del tiempo ordinario, con la peculiaridad de cantar el evangelio en latín y en griego, por sendos diáconos de ritos católicos diversos. Tras bendecir a la asamblea con evangeliario, Benedicto XVI pronunció su homilía. En el inicio se refirió a la celebración de la jornada misionera mundial en este 23 de octubre. Ocasión a la que se unen en la alegría y acción de gracias las tres canonizaciones.

El Papa comentó las lecturas destacando el amor como centro de toda la ley de Dios, y la importancia de que Cristo ocupe el corazón de los creyentes, basándose en el “Amarás a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo”, ya que “el signo visible del amor de Dios que el cristiano puede mostrar al mundo es el amor al prójimo”. Acto seguido, explicó cómo se encarnó esto en la vida concreta de los tres nuevos santos, terminando con la Madre Bonifacia, utilizando el español.

Según Benedicto XVI, la segunda lectura “puede aplicarse a las virtudes de Santa Bonifacia Rodríguez de Castro”. La fundadora “supo aunar su seguimiento de Jesucristo con el esmerado trabajo cotidiano”, y “así nacen las Siervas de San José, en medio de la humildad y sencillez evangélica”. Ella, “que se consagra con ilusión al apostolado, vive también la experiencia del abandono, del rechazo precisamente de sus discípulas, y en ella aprende una dimensión del seguimiento de Cristo: la cruz”.

El Papa continuó diciendo que “la nueva santa se nos presenta como modelo acabado en el que resuena el trabajo de Dios, un eco que llama a sus hijas, las Siervas de San José, y también a todos nosotros, a acoger su testimonio y la alegría del Espíritu Santo sin temer la contrariedad, anunciando a todos la Buena noticia del Reino de Cristo”.

El pontífice concluyó sus palabras sobre la Madre Bonifacia proponiéndola como intercesora para el mundo laboral: “Nos encomendamos a su intercesión, y encomendamos a Dios a todos los trabajadores, sobre todo a los que desempeñan los trabajos más modestos, para que en medio de su quehacer diario descubran la mano amiga de Dios y den testimonio del amor de Dios, transformando su cansancio en canto de alabanza a Dios”.

Tras la homilía continuó la eucaristía de forma ordinaria, y al término de la misma el Papa dirigió su alocución a los presentes, que ya rompieron la formalidad de la liturgia para responder a los saludos con aplausos y el ondear de banderas. “Saludo muy cordialmente a los peregrinos de lengua española”, y a continuación, “saludo en particular a las Siervas de San José, que tienen el gran gozo de ver reconocida por la Iglesia universal la santidad de su fundadora”, deseando su intercesión y terminando con un “¡muchas gracias!”.

La celebración concluyó con el rezo del Ángelus, tras el cual los zamoranos volvieron a reunirse a la salida de la Plaza de San Pedro, para dirigirse a la comida de confraternización organizada para continuar con la fiesta por la canonización de la Madre Bonifacia.

Álbum fotográfico de la Misa de canonización:

https://picasaweb.google.com/115137003494754343816/CanonizacionMadreBonifaciaMisa

Vídeo de la ceremonia:

http://player.rv.va/vaticanplayer.asp?language=it&tic=VA_GMMQWAM5

Homilía de Benedicto XVI:

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/homilies/2011/index_sp.htm

sábado, 1 de octubre de 2011

La Diócesis de Zamora acudirá a la canonización de la Madre Bonifacia


Un grupo de la Diócesis de Zamora viajará a Roma con las Siervas de San José para asistir, el próximo 23 de octubre, a la canonización de su fundadora, la Madre Bonifacia Rodríguez de Castro, que será presidida por el Papa en la Plaza de San Pedro. Los actos en los que participarán los zamoranos, presididos por el obispo, comenzarán con una vigilia el sábado 22 en la iglesia romana de San Ignacio de Loyola.

Zamora, 1/10/11. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, presidirá el grupo de zamoranos que acudirán a Roma el próximo domingo 23 de octubre para participar en la ceremonia de canonización de la Madre Bonifacia Rodríguez de Castro, fundadora de las Siervas de San José, cuyo proceso de beatificación y canonización se ha realizado en Zamora, por ser la Diócesis en la que murió, en 1905.

Junto al prelado, otros muchos zamoranos viajarán a la ciudad eterna para celebrar este acontecimiento que presidirá Benedicto XVI, con la eucaristía en la Plaza de San Pedro. Entre ellos se encuentran, por supuesto, las Siervas de San José, y antiguos alumnos de sus colegios en la capital. También viajarán el delegado de Catequesis, Juan Luis Martín Barrios, y el delegado de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría, además del párroco de San Juan y San Vicente, Plácido Isidro, y otros sacerdotes diocesanos.

El desplazamiento a Roma, organizado por la Agencia de Viajes El Corte Inglés, tendrá lugar el viernes 21. Habrá varias visitas por la ciudad, con especial hincapié en las basílicas mayores de Santa María la Mayor y de San Juan de Letrán (catedral de la urbe). El sábado 22 se celebrará una vigilia de oración con motivo de la canonización en la iglesia de San Ignacio de Loyola, tras la acogida de los peregrinos, a las 16 horas.

Por fin, el domingo 23 será el gran día de la canonización de la Madre Bonifacia. A las 10 horas comenzará la eucaristía solemne, presidida por Benedicto XVI en la Plaza de San Pedro, delante de la fachada realizada por Maderno para la basílica que guarda los restos del principal de los apóstoles. En la misma celebración serán declarados santos, junto a la Madre Bonifacia, los beatos italianos Luigi Guanella, fundador de dos congregaciones que trabajan con marginados, y Guido Maria Conforti, fundador de los Misioneros Javerianos.

Con la canonización, la ahora beata Bonifacia Rodríguez de Castro será incluida en la lista o canon de los santos de la Iglesia (de allí el nombre de canonización). Para este paso ha sido necesario el reconocimiento de un milagro ocurrido después de su beatificación, como así ha sucedido con una curación inexplicable en el Congo. La canonización compromete la infalibilidad pontificia. Mediante la canonización se concede el culto público en la Iglesia universal. Se le asigna un día de fiesta y se le pueden dedicar iglesias y santuarios.

Tras la eucaristía de la canonización, el grupo de zamoranos se reunirá con peregrinos de otros lugares que también participan de este viaje colectivo para celebrar la canonización de la fundadora de las Siervas de San José, y tendrá lugar un almuerzo de confraternidad. Por último, el lunes 24 está previsto el regreso en avión de los fieles zamoranos.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El Papa juega en casa


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Hay una expresión que, apareciendo ya en algunos autores medievales, se ha hecho típica y tópica en los tiempos modernos para señalar la incidencia de Dios en nuestras vidas: «Etsi Deus non daretur». Es decir, «si Dios no existe… todo está permitido». Quizás por eso, la tercera vez que el papa Ratzinger juega en casa, en su Alemania natal, el lema elegido es precisamente: «Donde está Dios, allí hay futuro». Una Iglesia y una sociedad complicadas, por su situación geopolítica y por su composición multicultural, reciben al Papa pastor y teólogo para ser iluminadas por la luz de la fe y de la razón. Precisamente esta metáfora de la luz ha sido ya utilizada por el prestigioso periódico alemán «Frankfurter Allgemeine Zeitung» y recogida por Giovanni Maria Vian, director de «L'Osservatore Romano». El sol no suele prodigar su presencia en Alemania, pero estos días pareciera que su timidez deja paso a una claridad que es la de los distintos mensajes del Papa a tan diversos auditorios: católicos y protestantes, judíos y musulmanes, políticos y hombres de la cultura, seminaristas y jóvenes. Tres ciudades están centrando su visita: Berlín, Erfurt y Friburgo de Brisgovia. Y sus discursos e intervenciones son como un desarrollo del lema de su visita: la condena de la barbarie nazi ante el Parlamento alemán, la reivindicación de la figura de Lutero y su pasión por Cristo y su pregunta por el Dios misericordioso, el aprecio por las comunidades judía y musulmana en Alemania o la capacidad de la fe cristiana de crear y ser futuro en dicho país. Todo ello para demostrar que, efectivamente, si Dios no existe, todo está permitido, pero que allí donde está Dios hay futuro. Así terminaba Benedicto XVI el discurso pronunciado ante el Bundestag, que espero que también lean nuestros políticos, si es posible antes del 20-N: «Debería venir en nuestra ayuda el patrimonio cultural de Europa. Sobre la base de la convicción de la existencia de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta. Estos conocimientos de la razón constituyen nuestra memoria cultural. Ignorarla o considerarla como mero pasado sería una amputación de nuestra cultura en su conjunto y la privaría de su integridad. La cultura de Europa nació del encuentro entre Jerusalén, Atenas y Roma; del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico de Roma. Este triple encuentro configura la íntima identidad de Europa. Con la certeza de la responsabilidad del hombre ante Dios y reconociendo la dignidad inviolable del hombre, de cada hombre, este encuentro ha fijado los criterios del derecho; defenderlos es nuestro deber en este momento histórico».

La Opinión-El Correo de Zamora, 25/09/11.

lunes, 29 de agosto de 2011

La lluvia y los (cuatro) vientos


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Tras varios minutos de espera a causa de las inclemencias del tiempo, el papa Benedicto XVI, visiblemente emocionado y sin perder ni por un momento su humilde sonrisa, pudo por fin pronunciar su homilía en la Vigilia de oración con los jóvenes. Estas fueron sus últimas palabras: «Queridos amigos: Gracias por vuestra alegría y resistencia. Vuestra fuerza es mayor que la lluvia. Gracias. El Señor con la lluvia nos ha mandado muchas bendiciones. También con esto sois un ejemplo». Al día siguiente, antes al comenzar la celebración de la eucaristía, dijo también: «Queridos jóvenes: He pensado mucho en vosotros en estas horas que no nos hemos visto. Espero que hayáis podido dormir un poco, a pesar de las inclemencias del tiempo. Seguro que en esta madrugada habréis levantado los ojos al cielo más de una vez, y no solo los ojos, también el corazón, y esto os habrá permitido rezar. Dios saca bienes de todo. Con esta confianza, y sabiendo que el Señor nunca nos abandona, comenzamos nuestra celebración eucarística llenos de entusiasmo y firmes en la fe». ¿Por qué llovió en Cuatro Vientos? Para algunos deslució la Vigilia y toda la JMJ, pero personalmente creo que las palabras del Papa dan en el clavo. Llovió para mitigar el calor de los peregrinos, llovió para que recordáramos que la Palabra de Dios en la que tenemos que estar arraigados y edificados es como lluvia fina que empapa la tierra de nuestro corazón y la fecunda, llovió para que asumiéramos que hay que mantenerse firmes en la fe a pesar de las injerencias externas, llovió para que recordáramos que esta JMJ ha supuesto dos millones o más de gotas personales, vidas concretas, conversiones, confesiones, encuentros, decisiones... Y llovió en el aeródromo de Cuatro Vientos, ni antes y después, porque cuatro han sido los vientos que el Papa nos ha dejado en sus palabras, cuatro vientos que tienes que soplar con fuerza en la pastoral juvenil, en la Iglesia, en nosotros, en el mundo entero. Esos cuatro vientos no son otros que: 1) La certeza de que Dios nos ama; 2) El encuentro y la amistad con Jesucristo; 3) La centralidad de la Palabra de Dios, de la eucaristía y de la confesión; y 4) La necesidad del servicio humilde y desinteresado. Lluvia y viento confluyeron también en el anzuelo vocacional que Benedicto XVI, como buen sucesor de aquel pescador galileo llamado Pedro, lanzó en su reunión con los voluntarios: «Al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros». La lluvia, los cuatro vientos y lo que nos queda…

La Opinión-El Correo de Zamora, 28/08/11.

jueves, 18 de agosto de 2011

Y, por fin, llegó el Papa


Publicamos la tercera entrega de las crónicas diarias de la participación zamorana en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid, firmadas por el delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría.

Madrid, 19/08/11. Hoy el día comenzó como el anterior. Tras la oración matinal, dirigida por la parroquia de San Lorenzo, los jóvenes zamoranos nos repartimos entre las catequesis de los obispos. En esta ocasión, unos fueron a escuchar al joven obispo de Solsona, Xavier Novell, otros se dirigieron al lugar donde predicó el zamorano Julián Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela, y otros nos acercamos a la iglesia de San Juan Evangelista para asistir a la catequesis del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol. Esta vez el tema que abordaron fue la parte restante del lema de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ): “Arraigados y edificados en Cristo”.

En Radio Nacional

El que esto firma tuvo ocasión de estrenar su colaboración como comentarista en Radio Nacional de España, compartiendo micrófonos con otro sacerdote dedicado a la comunicación, Juan Antonio Martínez, de la Diócesis de Alcalá. En la Casa de la Radio (Prado del Rey) fuimos recibidos muy cordialmente por responsables de informativos, de Radio 1 y de Radio 5.

Desde un poco antes del mediodía (ya que el avión de Alitalia donde viajaba el pontífice se adelantó unos minutos) estuvimos pegados al micrófono y a las pantallas donde íbamos siguiendo la llegada y el recibimiento en Barajas de Benedicto XVI. Sobre la marcha, los comentarios se sucedían en torno a asuntos generales de la JMJ, la figura del Papa alemán, sus palabras en el avión a los periodistas, etc.

Después de ser recibido en el pabellón real del aeropuerto por la delegación española y de saludar a su séquito, el obispo de Roma recibió la bienvenida de un grupo de prelados españoles, entre los que se encontraba el obispo diocesano de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, y otros cercanos y bien conocidos como el toresano Julián López, obispo de León, o el anterior obispo de la sede de San Atilano, Casimiro López Llorente.

Tras el discurso del Rey vino el de quien se presentó como sucesor de Pedro. Porque, frente a muchas otras interpretaciones que puedan hacerse, Benedicto XVI articuló su discurso en torno a las razones de su visita. Habló de los jóvenes ante 2.000 que lo vitoreaban, representando a todos los demás participantes en la JMJ, y dijo venir para confirmar en la fe, y proclamar que Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. Y, entre otras muchas palabras importantes, las siguientes: “que nada ni nadie os quite la paz; no os avergoncéis del Señor”.

Recibimiento de los jóvenes al Papa

Y nos tocó volver a la Plaza de Cibeles. Pero esta vez ya sabíamos lo que nos esperaba, ya que mientras el Papa llegaba al aeropuerto y se desplazaba después hasta la Nunciatura Apostólica –donde residirá durante estas 79 horas de su viaje– pudimos ver por televisión que Cibeles ya estaba llena. Poco después de comer fuimos yendo por grupos a los lugares lo más cercanos posibles al lugar del recibimiento al Papa.

Pasadas las 19 horas, Benedicto XVI abandonaba la Nunciatura y se montaba en el papamóvil de nuevo para emprender el camino por las calles de la capital hasta llegar a la Plaza de la Independencia, donde atravesó la Puerta de Alcalá con jóvenes representantes de los cinco continentes. Tras una exhibición ecuestre, volvió al papamóvil para dirigirse hasta la Plaza de Cibeles, donde fue recibido por los jóvenes y sus banderas.

En el escenario, a media altura, se encontraba una representación de los jóvenes españoles, al menos uno por cada Diócesis, y en nombre de los jóvenes zamoranos estuvo Luis Arribas, de la parroquia de San Lorenzo de la capital. Ha sido la primera vez que ha visto al Papa, y considera muy positiva la experiencia, “algo que me gustaría volver a repetir”.

Tras el acto de recibimiento, hubo una sencilla celebración de la Palabra, en la que se proclamó el fragmento del Evangelio según San Mateo que habla de edificar la casa sobre la roca, y el Papa dirigió su primer gran discurso a los jóvenes participantes en la JMJ. Benedicto XVI nos dio una importante recomendación para este evento: “aprovechad estos días para conocer mejor a Cristo y cercioraros de que, enraizados en Él, vuestro entusiasmo y alegría, vuestros deseos de ir a más, de llegar a lo más alto, hasta Dios, tienen siempre futuro cierto, porque la vida en plenitud ya se ha aposentado dentro de vuestro ser”.

Después de este momento tan esperado por todos, en el que muchos de los zamoranos tuvimos ocasión de ver al Papa de cerca cuando éste decidió prolongar el itinerario del papamóvil por las cercanías de Cibeles, nos dirigimos a diversas actividades de la JMJ, para volver después al descanso. También ha sido un día hoy de incorporaciones de jóvenes zamoranos que no habían podido venir hasta ahora, y que hoy han incrementado nuestra comitiva. Mañana será el día del Vía Crucis con el Papa. Ahora, a descansar.

Álbumes de fotos del tercer día de los zamoranos en la JMJ en:

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