jueves, 25 de julio de 2013
Para seguir la JMJ de Río de Janeiro desde casa
viernes, 1 de febrero de 2013
José Luis Restán: “educar es decirle a la persona que la vida es un bien”
lunes, 15 de agosto de 2011
Los DED en Zamora, una experiencia a todas luces positiva
Desde la organización de los Días en la Diócesis (DED) de Zamora hasta la presencia en las redes sociales de Internet, pasando por la experiencia de las parroquias y familias de acogida, el voluntariado y la comunicación, la valoración hecha por la Diócesis de Zamora de la convivencia internacional de estos cinco días es sumamente positiva. Ha sido una oportunidad que Zamora ha sabido aprovechar.
Zamora, 15/08/11. Al finalizar los Días en la Diócesis (DED), que han tenido lugar en diversos lugares de la Diócesis de Zamora entre el 11 y el 15 de agosto como fase preparatoria a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que comienza mañana en Madrid, publicamos algunos materiales conclusivos.
Juan Carlos López: “podemos hacer cosas que merecen la pena”
Publicamos la entrevista que hemos realizado a Juan Carlos López, director del Secretariado Diocesano de Pastoral Juvenil, delegado diocesano de Enseñanza y responsable de los DED y la JMJ en la Diócesis de Zamora.
- ¿Cuál es tu valoración personal de estos Días en la Diócesis?
- Muy positiva, porque después de trabajar muchos meses, hemos alcanzado los objetivos previstos que eran ni más ni menos que acoger a estos jóvenes que han venido de Europa y del mundo, ofrecerles nuestras casas como si fueran las suyas, hacer que estos días sean para ellos el trampolín para que la Jornada Mundial de la Juventud sea significativa en sus vidas. En definitiva, hemos conseguido darnos cuenta que podemos hacer cosas interesantes que merecen la pena, que son atractivas, y se tiene que entender en la Diócesis como una iniciativa para realizar nuevos proyectos pastorales.
- ¿Algún nuevo proyecto en mente?
- Pues a lo mejor estrechar los lazos que se han ido creando entre los grupos que han estado aquí con nosotros, para algún día poder ir a sus casas y sentirnos acogidos. Se han iniciado conversaciones con algunos grupos para que eso se produzca y puede ser una bonita manera de dar continuidad a todo lo que se ha vivido aquí.
- ¿Cómo evalúas el voluntariado?
- La valoración es muy buena, excelente. Ha habido gente trabajando desde el primer día con una actitud muy colaboradora con el proyecto desde el principio. Todos hemos tenido que aportar nuestro granito de arena, pero sobre todo los voluntarios que han hecho el trabajo más oculto, que no se ve, pero que es en realidad el más importante. Sin ese trabajo no hubiera podido realizarse y así se ha podido sacar el proyecto adelante.
- ¿Algo nuevo que te haya aportado esta experiencia?
- Desde luego para mí ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque han sido muchos meses de trabajo en un contexto en el que no estaba acostumbrado a trabajar porque ha sido un trabajo de logística, de organización, y creo que ha merecido la pena adentrarse en este tipo de actividades para valorar lo complicado que es organizar cosas, y me resulta muy interesante recibir el agradecimiento de la gente que han colaborado.
- ¿Lo mejor de todo?
- Cuando los chicos que se han marchado nos han agradecido el esfuerzo, y que he aprendido a ser más positivo. Ha habido algún fallo en la organización, pero soy positivo en el concepto, pues pienso que de esos errores se aprende, para mejorar.
José Alberto Sutil: “esto es posible porque Dios está detrás”
A continuación reproducimos las declaraciones de uno de los sacerdotes responsables de la acogida en las parroquias, José Alberto Sutil, coordinador de los DED en Cristo Rey de la capital.
Quiero dar gracias a Dios porque la palabra que más ha abundado en estos últimos momentos ha sido “gracias”, ya que todo esto es posible porque Dios está detrás. Estábamos muy preocupados de que todo saliera bien, que las familias pudieran estar dispuestas a acoger en sus casa, que los voluntarios pudieran estar disponibles, y todo ha salido muy bien gracias a que todos hemos aportado nuestro granito de arena.
Por otro lado ves la alegría de la gente, las lágrimas de emoción al marcharse, que no es nada fingido, sino que se ha disfrutado de verdad viviendo juntos nuestra fe. Ha merecido la pena tanto trabajo. También quiero dar las gracias a los voluntarios que han estado pendientes en todo momento de trabajar y ha sido sorprendente su disponibilidad y predisposición para trabajar. También las familias de acogida que han trabajado desde sus casas para que se sintieran arropados. Algo que ellos mismos han notado.
Estoy orgulloso de la parroquia que ha colaborado en todos los sentidos. Hemos disfrutado mucho con todas las actividades que creo que hemos acertado con el programa combinando actividades parroquiales y diocesanas. Estamos muy contentos y sólo es la primera fase. Con la visita del Papa en Madrid pondremos la guinda al pastel.
Luis Santamaría: “una buena noticia para la gente de nuestra tierra”
Por otro lado, el delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría, destaca “el trabajo frenético de estos días, intentando cubrir todas las actividades, lugares y momentos, algo que ha sido imposible, pero hemos estado muy cerca gracias a un equipo de voluntarios que he tenido la suerte de coordinar”. De hecho, desde el día 11 de agosto hasta hoy la Delegación que dirige ha publicado una buena cantidad de notas de prensa, reproducidas en http://diocesisdezamora.blogspot.com.
A los colaboradores voluntarios en las tareas de comunicación, explica Santamaría, se debe el que se hayan publicado en Internet en estos días 43 álbumes fotográficos que pueden consultarse en https://picasaweb.google.com/obzamora.jmj. “Este equipo de voluntarios, que nos han mantenido informados desde Zamora capital, Benavente, Toro, Aliste y Sayago, entre otros lugares, le han echado muchas horas a una tarea que han cogido con ilusión. Es una alegría poder dar buenas noticias a los demás, y desde luego que los DED han sido una buena noticia para la gente de nuestra tierra”, explica.
El encargado de comunicación de la Diócesis también destaca la presencia de los DED en las redes sociales de Internet: “desde el primer momento hemos mantenido informada a la gente a través de Facebook y Twitter, lo que ha sido una buena experiencia de interactividad. Un evento de estas características, al poder ir comunicándolo en tiempo real, poniendo las crónicas y las fotos, se hace más algo de todos”. De hecho, explica, “hemos seguido el mismo esquema de trabajo que en la visita de la Cruz de la JMJ y el icono de María el pasado mes de noviembre, pero con un equipo de trabajo más amplio”.
Las redes sociales han sido reflejo estos días de lo que han vivido voluntarios y peregrinos, aunque hasta última hora casi no han podido participar, al estar inmersos en las actividades, con poco tiempo para el descanso y la conexión a Internet. En Facebook se leían en estas horas de la tarde, una vez despedidos los jóvenes extranjeros, mensajes de valoración positiva.
Rosa Valdeón, alcaldesa de Zamora, afirma en Facebook que “miles de jóvenes de todo el mundo han disfrutado de nuestra ciudad durante todo el fin de semana. Una experiencia inolvidable para ellos y para nosotros”. Otros participantes también han dejado su opinión, como la religiosa Isabel Monforte, que escribe: “enhorabuena, han sido estupendos estos días”. Paqui Romo, que ha acogido a jóvenes extranjeros en su casa estos días, dice: “los DED han resultado cortos y muy intensos. Una experiencia muy positiva, se la recomiendo a todos. A la hora de partir todo son lágrimas y caras tristes. Pero nos veremos en Madrid”.
martes, 7 de junio de 2011
Radio María retransmite el programa “Entre amigos” desde Zamora
Zamora, 7/06/11. En la tarde de hoy se ha trasladado a la ciudad de Zamora un equipo de Radio María España para retransmitir desde aquí el programa diario “Entre amigos”, conducido por Mónica Martínez, y con la asistencia técnica de Roger, voluntario de la emisora. Varias decenas de zamoranos oyentes de Radio María acudieron al Seminario San Atilano para participar en la retransmisión a las 15 horas.
Mónica comenzó leyendo, en lugar de la vida del santo del día, la vida de San Atilano, primer obispo y patrono de la Diócesis de Zamora, y también de la casa anfitriona, el Seminario. El delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría, fue el encargado de dar los avisos, que en esta ocasión fueron noticias locales. En concreto, la presencia en Zamora del secretario general de Cáritas Española, la inauguración de una exposición de escultura religiosa en la capital y varias actividades preparatorias de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
El resto del programa, como es habitual, estuvo repartido entre los testimonios de oyentes presentes en el Seminario y las llamadas telefónicas de los oyentes. El primer testimonio, de conversión a Cristo, fue doble: Danka (consagrada eslovaca) y el padre Vladimir (sacerdote bielorruso), pertenecientes ambos a la comunidad Koinonía – San Juan Bautista de la localidad de Villardeciervos (provincia de Zamora, diócesis de Astorga).
Una salvadoreña, Angelines, miembro del Camino Neocatecumenal, expresó su alegría por ser madre de una monja dominica en Zamora, y Luis Santamaría informó sobre la presencia de la vida contemplativa en la Diócesis. Nino, vecino de Zamora, ofreció su testimonio sobre lo mucho que le ha ayudado y le sigue ayudando Radio María. Una maestra jubilada, Terela, explicó su labor de evangelización en su vida profesional, y el párroco de los pueblos ribereños del Lago de Sanabria (diócesis de Astorga), José Antonio de la Fuente, que contó su experiencia pastoral.
Reunión con los oyentes
La sala preparada en el Seminario San Atilano para la reunión que hubo con los oyentes a las 18 horas se quedó pequeña. Mónica Martínez explicó las líneas fundamentales de la programación y de la identidad de Radio María: la evangelización, la oración, la formación catequética, la devoción a la Virgen, el servicio a la Iglesia. “Radio María es misionera”, explicó la representante de la emisora, y comentó algunos datos de interés, como que ha crecido la venta del Diurnal en España, debido a la retransmisión diaria de la Liturgia de las Horas en esta cadena radiofónica.
Martínez pidió también la colaboración económica de los oyentes con Radio María, que se sostiene con el trabajo de los voluntarios y con los donativos. Unos 400 voluntarios en la programación y más de 3.000 en toda España hacen posible este proyecto evangelizador, que ya está en 56 países de todo el mundo. En nuestro país lleva 12 años trabajando, aunque en 2012 se cumplirán las bodas de plata de Radio María Italia, la primera del mundo. Y ahora mismo se está extendiendo en otras naciones, como en África, donde se está implantando por la petición de los obispos.
Explicó también el gran proyecto de emisiones durante la JMJ, que anularán el resto de programación ordinaria de Radio María, retransmitiendo los actos centrales y grabando la totalidad de las catequesis de los obispos. Y comentó a los oyentes el proceso de participación en los concursos de frecuencias radiofónicas y la compra de otras. Hasta ahora Radio María sólo ha conseguido frecuencia en un concurso autonómico: la de Madrid. Y ha sido gracias a la presión popular.
“Les necesitamos a todos ustedes”, dijo Mónica Martínez, llamando a los presentes a colaborar como voluntarios, a pesar de la edad que tengan o las ocupaciones, pensando en la inmensa labor de acompañamiento y evangelización que está haciendo Radio María. En Zamora se puede escuchar Radio María en el 102.5 FM, y en Sanabria en el 99.1 FM. Además, puede escucharse por la Televisión Digital Terrestre (TDT).
miércoles, 25 de mayo de 2011
Promover la nueva evangelización en la era digital

XLV JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES
5 de junio de 2011
Solemnidad de la Ascensión del Señor
Promover la Nueva Evangelización en la era digital
Mensaje de los Obispos de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS)
Desde que el Papa Benedicto XVI llegara hace seis años a la Sede de Pedro viene dedicando su tradicional mensaje pontificio con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales a iluminar con la sabiduría de la doctrina de la Iglesia el mundo digital que las nuevas tecnologías de la comunicación están haciendo posible en nuestro tiempo.
Siguiendo en esta línea magisterial, para la XLV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebra este año el próximo día 5 de junio, Solemnidad de la Ascensión del Señor, el Santo Padre ha elegido como lema de su mensaje: “Verdad, anuncio y autenticidad en la era digital”. En su enseñanza Benedicto XVI hace un lúcido análisis de las consecuencias positivas y negativas que en la vida de las personas y de la sociedad está suponiendo el uso cada vez más difundido de las nuevas tecnologías de la comunicación, en especial de las redes sociales en Internet por parte de los jóvenes.
Preservar la relación directa y personal
El Papa advierte que el universo digital y las relaciones interpersonales que en él se establecen a través de las redes inciden en la imagen que los usuarios tienen de sí mismos, por lo que “es inevitable que ello haga plantearse no sólo la pregunta sobre la calidad del propio actuar, sino también sobre la autenticidad del propio ser”. Ante esto es importante “recordar siempre que el contacto virtual no puede ni debe sustituir el contacto humano directo, en todos los aspectos de nuestra vida”.
El mundo digital no puede distraernos de los compromisos reales que nacen de las relaciones personales y sociales directas con los demás, empezando por el entorno familiar. “La verdad, incluso cuando se proclama en el espacio virtual de la red, está llamada siempre –según señala el Papa- a encarnarse en el mundo real y en relación con los rostros concretos de los hermanos y hermanas con quienes compartimos la vida cotidiana. Por eso, siguen siendo fundamentales las relaciones humanas directas en la transmisión de la fe”.
La reflexión del Santo Padre no sólo pone en guardia frente a los riesgos o daños de un mal uso de las redes sociales, sino que, como siempre hace con su profundo sentido de fe, apunta en su enseñanza sobre todo a lo positivo que para el cristiano hay en la vida humana, también en Internet, y destaca además que “existe un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa del otro”.
En este sentido las nuevas tecnologías de la comunicación están promoviendo la aparición de unas nuevas formas de participación ciudadana y política, en definitiva, de nueva ciudadanía, que ha de ser iluminada con la perenne sabiduría moral de la Doctrina Social de la Iglesia y que afecta también a formas de participación eclesial, entre las que habría que incluir la creciente aparición de blogs de temática religiosa en la Red, que generan en no pocos lugares una verdadera y necesaria opinión pública en la Iglesia (cf. Ética en Internet, n.6), cuando se observa el deseado estilo de corrección, al que antes se refería el Papa, unido a una actitud de fidelidad y comunión con el Magisterio de la Iglesia, según ésta establece en lo que concierne al derecho de los fieles de manifestar respetuosamente su parecer a los pastores por el bien de la propia Iglesia (cf. CIC, canon 212, § 2 y 3).
Internet no puede ser un terreno franco a una consideración ética o moral de la comunicación humana, que dispense de las más elementales normas de adecuado comportamiento en las relaciones personales y sociales, basadas en la dignidad de la persona y en la búsqueda del bien común.
Lo mismo cabe decir de determinadas secciones de los periódicos, como son las páginas de anuncios por palabras, por lo que damos nuestros apoyo a quienes llevan a cabo la campaña de reivindicación de una prensa libre de reclamos y anuncios de comercio sexual, ya que estos no sólo atentan a la dignidad de la persona, especialmente de la mujer, sino también menoscaban la de quienes los promueven o permiten, basándose en una malentendida libertad de expresión y de mercado. No todo lo que se puede se debe comunicar ni vender o comprar.
Anunciar que Dios existe
Pero la atención del Papa se dirige en su mensaje fundamentalmente a hacer una llamada a evangelizar este nuevo espacio vital y comunicativo que es el mundo digital: “Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él. Así mismo, tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia. En los nuevos contextos y con las nuevas formas de expresión, el cristiano está llamado de nuevo a responder a quien le pida razón de su esperanza (cf. 1 P 3,15)”.
Lo que propone Benedicto XVI es uno de los mensajes más esenciales y reiterados de su pontificado sobre cuál debe ser la misión prioritaria de la Iglesia hoy: “Su aportación se centra en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo” (Homilía en la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela 6 de noviembre de 2010).
Este llamamiento a hacer comprender, en un mundo secularizado como el nuestro, la primacía de Dios y mostrarlo como condición de la plenitud del hombre es la tarea esencial y urgente que Benedicto XVI intenta trasladar a todos los ámbitos de la acción de los católicos, también en las redes sociales y demás campos de la comunicación social, mediante la promoción de la Nueva Evangelización. El escenario ha cambiado, pero la misión es la de siempre: evangelizar.
La cuestión no es otra que, partiendo de la competencia profesional y de la coherencia moral irrenunciable que nace de la fe, se cuide más la identidad cristiana personal –como comunicadores y usuarios- y la de los propios medios católicos para restablecer en el mundo el sentido trascendente de la vida humana que sólo está en Dios y de la que se deriva como verdad suprema la verdadera libertad y progreso del ser humano y de la sociedad: “Vuestra tarea es la de ayudar al hombre contemporáneo a orientarse a Cristo, único Salvador, y la de mantener encendida en el mundo la llama de la esperanza, para vivir dignamente el hoy y construir adecuadamente el futuro”, señalaba Benedicto XVI en su discurso a los participantes en el Congreso de la Prensa Católica (7 de octubre de 2010).
Para llevar a cabo la Nueva Evangelización, que rehaga y revitalice el entramado cristiano de la sociedad española, la comunidad católica necesita hoy más que nunca medios y profesionales de la comunicación con una inequívoca identidad católica para restituir a la religión su presencia en el espacio público. Con ello la Iglesia reforzará y actualizará a los nuevos tiempos su histórica y benéfica significación, dando representación, con toda su especificidad, variedad y riqueza, a la cosmovisión cristiana en la pluralidad de ofertas de sentido que hoy libremente concurren en nuestro país.
Respuestas actuales
Los católicos han de seguir manifestando en el mundo de la comunicación -y a través de él a la entera sociedad civil- que tienen respuestas actuales para las cuestiones que interesan a los hombres y mujeres de hoy, como ha recordado Benedicto XVI que hizo el gran arquitecto Antoni Gaudi con la belleza de la Basílica de la Sagrada Familia, al señalar que en plena modernidad, “con su obra nos muestra que Dios es la verdadera medida del hombre… Él mismo, abriendo así su espíritu a Dios ha sido capaz de crear en esta ciudad un espacio de belleza, de fe y de esperanza, que lleva al hombre al encuentro con quien es la Verdad y la Belleza misma”.
A este empeño evangelizador están especialmente convocados los jóvenes, verdaderos expertos en las nuevas tecnologías y en el uso de la red como nativos del mundo digital y auténticos apóstoles de sus compañeros. A ellos les invita expresamente el Papa Benedicto XVI en su mensaje a “hacer buen uso de su presencia en el espacio digital”, y les reitera su cita con ellos “en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, cuya preparación debe mucho a las ventajas de las nuevas tecnologías”, que seguro serán en el futuro un gran medio para la pastoral juvenil en nuestro país.
El adecuado uso de los medios de comunicación social, especialmente las nuevas tecnologías, es un empeño que exige una responsable educación mediática que va más allá de la puramente instrumental y que incluye la formación de un verdadero criterio ético. Esta tarea para con los más jóvenes ha de ser un cometido especialmente importante para los padres, ya que los hogares se han convertido en una verdadera central de medios en la que hay que aprovechar sus oportunidades formativas y evitar sus peligros.
El ejemplo del Beato Juan Pablo II
Todas estas intenciones, sobre todo la de una animación de la tarea evangelizadora de la Iglesia en el mundo de las comunicaciones, las ponemos bajo la intercesión del Beato Juan Pablo II.
El nuevo beato no sólo es un intercesor cualificado de los comunicadores, sino un modelo excelente de comunicador cristiano y un maestro que ha iluminado con la luz del Evangelio y la verdad del hombre el quehacer comunicativo por medio de su extenso magisterio.
Él ha sabido seguir un discurso comunicativo coherente, en el que se ha logrado reflejar la identidad cristiana –sobre todo la naturaleza del papado y de la Iglesia- con un lenguaje comprensible por el hombre y la mujer de hoy en el que se conjugan las palabras y las imágenes, las enseñanzas doctrinales y los testimonios. En todo ello ha mostrado el Beato Juan Pablo II la verdad del hombre, de la Iglesia y de Dios. Con otras palabras: el “evangelio” de la vida, el “evangelio” de la familia, el “evangelio del trabajo” e incluso el “evangelio” del dolor, con los rasgos inequívocos de su propio testimonio. ¿Quién no recuerda su estampa -más elocuente que nunca- en la ventana del Policlínico Gemelli o en la de sus últimas apariciones en la ventana del apartamento pontificio ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro; o su seguimiento del rezo del Vía Crucis del Viernes Santo de 2005 desde su capilla privada abrazado al crucifijo? No cabe más intensidad comunicativa.
Esta “estrategia” al servicio del vigor de la coherencia y naturalidad del Beato Juan Pablo II lo ha sido también de transparencia y de un perfecto uso de los tiempos comunicativos. Ha logrado a la vez ir recuperando de los estragos de la modernidad, del imperio del relativismo, la semántica de las grandes verdades del hombre y de la religión, de trascendencia y de la fe, obviadas en la comunicación moderna.
El recordado Papa Juan Pablo II trabajó durante su pontificado para encontrar en los medios un lugar para Dios, para el Evangelio, para la Iglesia, y a la vez un lugar para los medios, para las comunicaciones sociales en la Iglesia. Que él ayude a los comunicadores cristianos a lograrlo.
Por último, a la par que les dirigimos nuestro recuerdo especial y nuestro reconocimiento, elevamos a Dios nuestra oración por los periodistas que han muerto violentamente en el ejercicio de su profesión por transmitir la verdad y defender el derecho a la información; queremos expresar también nuestro apoyo a los comunicadores cristianos y al resto de la profesión periodística, en especial a tantos de ellos, sobre todo jóvenes, que sufren el desempleo o la precariedad laboral. Para todos, nuestra oración y cercanía.
+ Joan Piris, Obispo de Lleida y Presidente
+ Joan-Enric Vives, Arzobispo de Urgell
+ Antonio Montero, Arzobispo emérito de Mérida-Badajoz
+ Raúl Berzosa, Obispo de Ciudad Rodrigo
+ José Ignacio Munilla, Obispo de San Sebastián
+ Ginés García, Obispo de Guadix
lunes, 24 de enero de 2011
Verdad, anuncio y autenticidad de vida en la era digital

Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales
45ª JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES
"Verdad, anuncio y autenticidad de vida en la era digital"
5 de junio 2011
Mensaje del Santo Padre
Queridos Hermanos y Hermanas,
Con ocasión de la XLV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, deseo compartir algunas reflexiones, motivadas por un fenómeno característico de nuestro tiempo: la propagación de la comunicación a través de internet. Se extiende cada vez más la opinión de que, así como la revolución industrial produjo un cambio profundo en la sociedad, por las novedades introducidas en el ciclo productivo y en la vida de los trabajadores, la amplia transformación en el campo de las comunicaciones dirige las grandes mutaciones culturales y sociales de hoy. Las nuevas tecnologías no modifican sólo el modo de comunicar, sino la comunicación en sí misma, por lo que se puede afirmar que nos encontramos ante una vasta transformación cultural. Junto a ese modo de difundir información y conocimientos, nace un nuevo modo de aprender y de pensar, así como nuevas oportunidades para establecer relaciones y construir lazos de comunión.
Se presentan a nuestro alcance objetivos hasta ahora impensables, que asombran por las posibilidades de los nuevos medios, y que a la vez exigen con creciente urgencia una seria reflexión sobre el sentido de la comunicación en la era digital. Esto se ve más claramente aún cuando nos confrontamos con las extraordinarias potencialidades de internet y la complejidad de sus aplicaciones. Como todo fruto del ingenio humano, las nuevas tecnologías de comunicación deben ponerse al servicio del bien integral de la persona y de la humanidad entera. Si se usan con sabiduría, pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano.
Transmitir información en el mundo digital significa cada vez más introducirla en una red social, en la que el conocimiento se comparte en el ámbito de intercambios personales. Se relativiza la distinción entre el productor y el consumidor de información, y la comunicación ya no se reduce a un intercambio de datos, sino que se desea compartir. Esta dinámica ha contribuido a una renovada valoración del acto de comunicar, considerado sobre todo como diálogo, intercambio, solidaridad y creación de relaciones positivas. Por otro lado, todo ello tropieza con algunos límites típicos de la comunicación digital: una interacción parcial, la tendencia a comunicar sólo algunas partes del propio mundo interior, el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia.
De modo especial, los jóvenes están viviendo este cambio en la comunicación con todas las aspiraciones, las contradicciones y la creatividad propias de quienes se abren con entusiasmo y curiosidad a las nuevas experiencias de la vida. Cuanto más se participa en el espacio público digital, creado por las llamadas redes sociales, se establecen nuevas formas de relación interpersonal que inciden en la imagen que se tiene de uno mismo. Es inevitable que ello haga plantearse no sólo la pregunta sobre la calidad del propio actuar, sino también sobre la autenticidad del propio ser. La presencia en estos espacios virtuales puede ser expresión de una búsqueda sincera de un encuentro personal con el otro, si se evitan ciertos riesgos, como buscar refugio en una especie de mundo paralelo, o una excesiva exposición al mundo virtual. El anhelo de compartir, de establecer "amistades", implica el desafío de ser auténticos, fieles a sí mismos, sin ceder a la ilusión de construir artificialmente el propio "perfil" público.
Las nuevas tecnologías permiten a las personas encontrarse más allá de las fronteras del espacio y de las propias culturas, inaugurando así un mundo nuevo de amistades potenciales. Ésta es una gran oportunidad, pero supone también prestar una mayor atención y una toma de conciencia sobre los posibles riesgos. ¿Quién es mi "prójimo" en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida cotidiana ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo "diferente" al que vivimos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas? Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede y no debe sustituir el contacto humano directo, en todos los aspectos de nuestra vida.
También en la era digital, cada uno siente la necesidad de ser una persona auténtica y reflexiva. Además, las redes sociales muestran que uno está siempre implicado en aquello que comunica. Cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales. Por eso, puede decirse que existe un estilo cristiano de presencia también en el mundo digital, caracterizado por una comunicación franca y abierta, responsable y respetuosa del otro. Comunicar el Evangelio a través de los nuevos medios significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de los diversos medios, sino también dar testimonio coherente en el propio perfil digital y en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él. Asimismo, tampoco se puede anunciar un mensaje en el mundo digital sin el testimonio coherente de quien lo anuncia. En los nuevos contextos y con las nuevas formas de expresión, el cristiano está llamado de nuevo a responder a quien le pida razón de su esperanza (cf. 1 P 3,15).
El compromiso de ser testigos del Evangelio en la era digital exige a todos el estar muy atentos con respecto a los aspectos de ese mensaje que puedan contrastar con algunas lógicas típicas de la red. Hemos de tomar conciencia sobre todo de que el valor de la verdad que deseamos compartir no se basa en la "popularidad" o la cantidad de atención que provoca. Debemos darla a conocer en su integridad, más que intentar hacerla aceptable, quizá desvirtuándola. Debe transformarse en alimento cotidiano y no en atracción de un momento.
La verdad del Evangelio no puede ser objeto de consumo ni de disfrute superficial, sino un don que pide una respuesta libre. Esa verdad, incluso cuando se proclama en el espacio virtual de la red, está llamada siempre a encarnarse en el mundo real y en relación con los rostros concretos de los hermanos y hermanas con quienes compartimos la vida cotidiana. Por eso, siguen siendo fundamentales las relaciones humanas directas en la transmisión de la fe.
Con todo, deseo invitar a los cristianos a unirse con confianza y creatividad responsable a la red de relaciones que la era digital ha hecho posible, no simplemente para satisfacer el deseo de estar presentes, sino porque esta red es parte integrante de la vida humana. La red está contribuyendo al desarrollo de nuevas y más complejas formas de conciencia intelectual y espiritual, de comprensión común. También en este campo estamos llamados a anunciar nuestra fe en Cristo, que es Dios, el Salvador del hombre y de la historia, Aquél en quien todas las cosas alcanzan su plenitud (cf. Ef 1, 10). La proclamación del Evangelio supone una forma de comunicación respetuosa y discreta, que incita el corazón y mueve la conciencia; una forma que evoca el estilo de Jesús resucitado cuando se hizo compañero de camino de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 13-35), a quienes mediante su cercanía condujo gradualmente a la comprensión del misterio, dialogando con ellos, tratando con delicadeza que manifestaran lo que tenían en el corazón.
La Vedad, que es Cristo, es en definitiva la respuesta plena y auténtica a ese deseo humano de relación, de comunión y de sentido, que se manifiesta también en la participación masiva en las diversas redes sociales. Los creyentes, dando testimonio de sus más profundas convicciones, ofrecen una valiosa aportación, para que la red no sea un instrumento que reduce las personas a categorías, que intenta manipularlas emotivamente o que permite a los poderosos monopolizar las opiniones de los demás. Por el contrario, los creyentes animan a todos a mantener vivas las cuestiones eternas sobre el hombre, que atestiguan su deseo de trascendencia y la nostalgia por formas de vida auténticas, dignas de ser vividas. Esta tensión espiritual típicamente humana es precisamente la que fundamenta nuestra sed de verdad y de comunión, que nos empuja a comunicarnos con integridad y honradez.
Invito sobre todo a los jóvenes a hacer buen uso de su presencia en el espacio digital. Les reitero nuestra cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, cuya preparación debe mucho a las ventajas de las nuevas tecnologías. Para quienes trabajan en la comunicación, pido a Dios, por intercesión de su Patrón, san Francisco de Sales, la capacidad de ejercer su labor conscientemente y con escrupulosa profesionalidad, a la vez que imparto a todos la Bendición Apostólica.
Vaticano, 24 de enero 2011, Fiesta de San Francisco de Sales.
jueves, 15 de julio de 2010
Fallece D. Bernardo Monforte, párroco emérito de San Lázaro
domingo, 13 de junio de 2010
¿Periodista y santo?

Un himno de la liturgia del día de San José le dice al marido de la Virgen María: «Y, pues que el mundo entero te mira y se pregunta, di tú como se junta ser santo y carpintero, la gloria y el madero, la gracia y el afán, tener propicio a Dios y escaso el pan». Me ha venido a la memoria por algo que se ha celebrado ayer mismo en nuestro país, y que ha tenido escaso eco en los medios no religiosos, a pesar de estar protagonizado por un periodista del siglo XX. Me refiero a la beatificación de Manuel Lozano Garrido. En la tarde de ayer, la localidad jienense de Linares se vistió de fiesta para la misa en la que fue declarado beato de la Iglesia. Conocido popularmente como «Lolo», el nuevo beato nació en Linares en 1920. Leyendo su biografía, aparecen muchas cosas interesantes en alguien tan cercano a nosotros. Como, por ejemplo, que durante la Guerra Civil fue encarcelado porque se dedicaba a repartir la eucaristía de forma clandestina. Pocos años después de la contienda comenzó su invalidez, que le llevó a una parálisis total y a vivir desde entonces en una silla de ruedas. La mayor parte de sus fotos lo recuerdan así. Y no sólo eso, sino que en 1962 perdió la vista, muriendo en 1971.
Como enfermo, Lolo destacó por vivir el sufrimiento desde la paz y la alegría. Cuando peregrinó a Lourdes en 1958, ya en silla de ruedas y sin poder levantar la cabeza debido a su parálisis, le pusieron un espejo sobre sus rodillas para poder contemplar a la Virgen, y lloraba, pero le ofreció a su Madre del cielo «la alegría, la bendita alegría, la fecunda alegría». Algunos lo han llamado, por eso, el santo de la alegría. Apóstol de un gozo profundo vivido en medio del dolor.
Era miembro de la Acción Católica. Como periodista, escribió numerosos artículos de prensa, y nueve libros. Los últimos, dictados a un magnetófono, porque no podía escribir. Gran creyente y modelo de comunicadores, en su decálogo del periodista dejó escrito: «cada día alumbrarás tu mensaje con dolor, porque la verdad es un ascua que se arranca del cielo y quema las entrañas para iluminar, pero tú cuida de llevarla dulcemente hasta el corazón de tus hermanos». Lolo, enfermo y apóstol, periodista y creyente, fue reconocido ayer como beato por la Iglesia. Y beato, echando mano del latín, significa «feliz». Así que felicidades a su familia y a su pueblo. Y a los periodistas, por supuesto. Sobre todo a los de Zamora, desde este trozo de papel. En Lolo tenéis un buen amigo en el cielo.
La Opinión-El Correo de Zamora, 13/06/10.
sábado, 23 de enero de 2010
La Diócesis de Zamora felicita a los periodistas por su santo patrono

La Diócesis de Zamora, a través de su Delegado de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría, ha dirigido a los periodistas y a las personas que trabajan en el mundo informativo zamorano, una carta de felicitación con motivo de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, que se celebra el domingo 24 de enero.
Zamora, 23/01/10. Éste es el texto de la carta:
Carta en el día de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas
Queridos amigos:
Como bien sabéis, en la Iglesia celebramos el 24 de enero la memoria de san Francisco de Sales, un hombre a caballo entre los siglos XVI y XVII que fue obispo de Ginebra, y al que honráis los periodistas y comunicadores como vuestro patrono. Por lo tanto, muchas felicidades.
A todos vosotros, los que trabajáis en todo lo relacionado con la comunicación en nuestra tierra zamorana, ya sea en la prensa escrita o digital, emisoras de radio y televisión, agencias informativas y otras entidades, os deseo todo lo mejor en vuestro trabajo, un trabajo imprescindible en nuestra sociedad actual, donde ocupáis un lugar importante y de gran responsabilidad. Y mis palabras, que quieren ser sencillas y directas, en este primer día del patrono que celebro con vosotros como encargado de la comunicación eclesial en Zamora, son de ánimo y de agradecimiento.
De ánimo en primer lugar, porque en mi contacto con vosotros he descubierto la preocupación y la inquietud que está provocando la actual situación de crisis económica en los medios de comunicación. Vuestra labor, como he dicho, es necesaria. No perdáis nunca de vista, por mal que vayan las cosas, que tenéis una vocación cierta: estáis llamados a ser servidores de la verdad, a servírsela a todos los hombres, dejando en un segundo plano intereses económicos y empresariales.
Ciertamente suena utópico, y podréis decirme que hablo de otro mundo. Pero creo que es necesario tener el ideal claro, y desde él luchar en la vida y en el trabajo cotidianos. Ya en 1963 decía Pablo VI a los periodistas acreditados en el Concilio Vaticano II: “conocemos vuestras graves obligaciones: la información en fuentes seguras, el comentario fiel, la presentación objetiva y la reflexión equilibrada, en tiempo a veces mínimo y en condiciones de trabajo con frecuencia difíciles”. Algunos diréis: ¡y cuánto más ahora! Por lo tanto, ¡mucho ánimo!
Y también una palabra de agradecimiento. Me he sentido bien acogido por vosotros, incluso animado a veces en esta difícil tarea de la comunicación eclesial. La Diócesis de Zamora está haciendo un esfuerzo importante de comunicar mejor, hacia dentro y hacia fuera, lo que es y lo que vive. En una tierra en la que tiene un peso social y cultural evidente, reflejáis en vuestros medios una realidad rica y plural, una tradición secular que quiere seguir ofreciendo hoy, a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, el testimonio de la fe en Jesucristo como el Salvador del mundo, la Palabra de Dios hecha hombre. Los cristianos creemos, celebramos y vivimos esta fe, con nuestras luces y nuestras sombras, como pasa en toda familia. Gracias por vuestra atención e interés por los temas diocesanos. Por favor, mirad siempre a la Iglesia católica que peregrina en Zamora desde una postura cordial y cercana. De esta manera intento acercarme a vosotros y recibiros, y así quieren ser las relaciones entre la Diócesis y los medios de comunicación. Es tarea de todos.
Recordad que san Francisco de Sales destacó por su humildad y su dulzura. Entre sus escritos, el central es el Tratado del Amor de Dios, algo bien significativo. Y os dejo una de sus frases: “en cualquier lugar que nos encontremos, podemos y debemos aspirar a la vida perfecta”.
Sigo estando a vuestra disposición, principalmente como sacerdote. Y os recuerdo que la Iglesia es una casa en la que tenéis siempre las puertas abiertas. Un cordial saludo,
Luis Santamaría del Río
Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social
