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miércoles, 20 de noviembre de 2013

El domingo se clausura el Año de la Fe en Cristo Rey

Trece meses después de su inauguración, el obispo de Zamora clausurará solemnemente el Año de la Fe a nivel diocesano el domingo 24, con una eucaristía a las 18 horas en la iglesia de Cristo Rey, a la que invita a todos los fieles.

Zamora, 20/11/13. El próximo domingo 24 de noviembre, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, tendrá lugar la clausura del Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI en 2012, en toda la Iglesia universal. La Diócesis de Zamora lo hará con la eucaristía solemne que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán a las 18 horas en la iglesia parroquial de Cristo Rey de la capital.

En una misiva dirigida a los sacerdotes, consagrados y laicos de la Diócesis, el obispo señala que “conviene que clausuremos conjuntamente este Año de la Fe, para de este modo agradecer a nuestro Señor cuánto nos ha concedido durante este tiempo en que hemos redescubierto y anunciado más nuestra fe cristiana”.

El prelado invita a toda la comunidad diocesana a participar en esta Misa, que será el broche final del Año de la Fe a nivel local. A los sacerdotes les pide especialmente “anunciar esta celebración en vuestras parroquias, asociaciones y movimientos, así como alentar y acompañar a todos los fieles cristianos a acudir a dicha Eucaristía por el gran significado eclesial que en ella se expresará”.

Monseñor Martínez Sacristán también cuenta en su carta con las monjas de clausura de los 16 conventos y monasterios de la Diócesis, a quienes pide “que a lo largo de la tarde de dicha jornada se unan a la celebración por medio de la oración a favor de la abundante fructificación de lo vivido durante este Año”.

Balance de una efeméride eclesial

La Diócesis de Zamora inauguró solemnemente el Año de la Fe con una eucaristía en la Catedral el 12 de octubre de 2012, y durante estos trece meses han tenido lugar algunos acontecimientos significativos en la vida ordinaria de la Iglesia local. El obispo publicó, con motivo de este Año, la carta pastoral Creyentes y testigos alegres, que se ha leído y trabajado en diversas instancias diocesanas. También firmó un decreto de indulgencias especial para este Año.

Diversas actividades diocesanas han girado especialmente en torno al tema de la fe y a la efeméride eclesial que motivó al Papa emérito a convocar este Año: el cincuentenario de la apertura del Concilio Vaticano II y el vigésimo aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. Por eso, las XI Jornadas Diocesanas que se celebraron entre el 30 de enero y el 1 de febrero abordaron esta temática, y el curso formativo del Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso” (las conocidas como “Lecciones de Teología”) han presentado de forma sistemática los documentos más importantes del Concilio.

Además, ha habido algunos momentos especiales, organizados con motivo precisamente del Año de la Fe, entre los que destaca especialmente la celebración de la eucaristía en la que el obispo confirmó a casi 300 adolescentes de las parroquias de Zamora capital, el 25 de mayo en el Auditorio “Ruta de la Plata”. Más tarde, el 9 de octubre, cientos de escolares de los colegios católicos hicieron su peregrinación a la Catedral.

La Catedral, por otra parte, acoge desde febrero la exposición de un apostolado del siglo XVII, 13 lienzos que han sido restaurados para la ocasión y que en el trascoro del primer templo diocesano sirven para que los fieles puedan hacer la profesión de fe. De hecho, éste ha sido otro de los momentos significativos del Año de la Fe: las diversas peregrinaciones que los arciprestazgos de la Diócesis han hecho a la Catedral para confesar el Credo junto al obispo. Otros santuarios de la geografía diocesana han sido meta de peregrinaciones más modestas pero igualmente importantes para sus participantes.

La vida contemplativa también ha hecho su aportación al Año de la Fe, y se ha concretado en la preparación de unas vigilias mensuales de oración que arrancaban el pasado mes de octubre de 2012 y que en el Convento de Santa Clara de la capital han congregado a laicos, consagrados y sacerdotes para rezar siguiendo las partes del Credo.

A nivel de arciprestazgos y parroquias también ha tenido su importancia el Año de la Fe. En Toro-La Guareña, por ejemplo, se celebró en abril la Semana de la Fe, y en otros lugares y parroquias se han comenzado iniciativas de formación y catequesis de adultos. Durante el mes de mayo, el claustro principal del Seminario San Atilano acogió una exposición sobre el Concilio Vaticano II.

La Diócesis de Zamora ha estado representada en algunos de los principales encuentros que han tenido lugar en Roma con el nuevo papa Francisco. Del 3 al 5 de mayo, una decena de zamoranos participaron en la Jornada Mundial de las Cofradías, y del 26 al 29 de septiembre doce catequistas y sacerdotes acudieron a la Jornada Mundial de los Catequistas. También el Seminario Mayor y parte del Seminario Mayor acudió con su rector a la Jornada Mundial de los Seminaristas y Novicios del 4 al 7 de julio.

A nivel nacional, un evento importante ha sido la eucaristía en la que fueron beatificados 522 mártires del siglo XX en España, celebrada el pasado 13 de octubre en Tarragona. En esta ocasión han sido reconocidos como beatos el sacerdote franciscano Antonio Faúndez, natural de La Hiniesta, y los religiosos carmelitas Ángel María Reguilón, Bartolomé Fanti María Andrés Vecilla y Ángel María Sánchez.

jueves, 7 de noviembre de 2013

La Catedral de Zamora restaura un lienzo del siglo XVII

Esta mañana ha sido presentado en la Catedral de Zamora a los medios de comunicación el lienzo del Martirio de San Juan Bautista, copiado de una pintura de Caravaggio en el primer tercio del siglo XVII, y que acaba de ser restaurado por Patricia Ganado a iniciativa del Cabildo Catedral.

Zamora, 7/11/13. Reproducimos a continuación el estudio sobre el lienzo recién restaurado, elaborado por el canónigo de la S.I. Catedral José Ángel Rivera de las Heras, director del Museo Catedralicio.


LIENZO DEL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA
Óleo sobre lienzo
Primer tercio del siglo XVII
Bastidor: 235 x 345 cm. Marco: 250 x 363 cm.

Es éste uno de los pocos lienzos conservados en la catedral zamorana que ha merecido la atención de algunos historiadores, aunque hayan reparado mínimamente en él.

Tomás María Garnacho, a fines del siglo XIX, lo cita de pasada: “Hay, sí, algunas buenas pinturas en la sala capitular y la sacristía; entre otras una degollación de San Juan Bautista”.

Algo más dijo de él Manuel Gómez-Moreno: “Lienzo muy grande, con la Degollación del Bautista, en la sacristía, que se parece a lo del caballero Máximo, y lo regaló el bailío de Lora D. Alonso del Castillo”.

Alfonso Emilio Pérez Sánchez lo calificó de “copia excelente del cuadro de Caravaggio en San Juan de Malta” y lo destacó como existente desde antiguo en la catedral al tratar el tema de Caravaggio y los caravaggistas en la pintura española.

Guadalupe Ramos de Castro lo vio colgado en el muro Sur de la capilla del Cardenal, y lo describió de esta manera: “Hay otro enorme cuadro, de más de tres metros… está tan oscurecido que nos resulta casi imposible discernir lo que representa. Aplicándole una luz, hemos advertido que es una decapitación, ya que hay un esbirro de espaldas, con el torso desnudo que se inclina sobre un cuerpo a sus pies. Y una figura de pie, en traje militar con escolta que contempla la escena; debe ser la decapitación de San Juan. El cuadro no nos parece malo y es de factura italiana del siglo XVI, en lo que hemos podido vislumbrar”.

Finalmente, José Ángel Rivera de las Heras, situándolo en el zaguán que antecede al vestuario capitular, junto al claustro, lo identificó así: “En la sala que le precede hay un lienzo de grandes dimensiones representando la degollación de San Juan Bautista, del primer tercio del siglo XVII, firmado por el italiano Fanicheli. Se trata de una copia del pintado por Caravaggio en 1608 para la catedral de San Juan de La Valeta (Malta) y fue donado por el bailío de Lora Alonso del Castillo y Samano”.

El tema representado, el donante y la cronología propuesta son datos aportados por la propia documentación archivística. El cuadro aparece mencionado primera vez, como una adición, en el inventario redactado con motivo de la visita pastoral efectuada en 1633: “mas otro quadro mui grande que es la degollacion de sant Juan que dio el Señor Vaylio Don Alonso del Castillo”.

El hecho de que sea citado a través de un texto añadido, algo habitual en los inventarios antiguos, nos induce a pensar que su donación se llevó a efecto poco después de la redacción de dicho inventario; por tanto, el lienzo ya se encontraba en Zamora poco después del año 1633.

Respecto al donante, Alonso del Castillo y Samano, sabemos que nació en Zamora, siendo hijo del Aposentador Alonso del Castillo y de María de Samano; que en 1611, siendo ya caballero del Hábito sanjuanista, fue admitido como miembro de la Cofradía noble de San Ildefonso de Zamora; que ostentaba el título de bailío de Lora de la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta en 1634; que pertenecía al Consejo de Su Majestad el rey Felipe IV y era mayordomo de la reina Isabel de Borbón, por lo que residía en Madrid; y que en 1647, gozando del patronato de la iglesia de los Trinitarios de Zamora, contrató la realización de su nicho sepulcral, situado en el costado del evangelio de la capilla mayor de la iglesia conventual. Ignoramos las relaciones del bailío con Italia o con Malta, pero es posible que las hubiere, dados los cargos que tenía en la Corte y en la Orden, por lo que se puede pensar hipotéticamente en un probable origen italiano o maltés del cuadro.

El tema del cuadro está bien definido, se trata del martirio del Precursor. La indicación de sus grandes dimensiones en el inventario citado no deja lugar a dudas de que se trata del lienzo que aquí tratamos. Aunque no llegase a identificar el lienzo como copia de un original de Caravaggio, no iba desatinado Gómez-Moreno cuando afirmaba que la obra “se parece a lo del caballero Máximo”, apelativo con el que se conocía en España al pintor Massimo Stanzione (hacia 1585-1658), recordando acaso el cuadro del mismo tema que el caravaggista napolitano pintó hacia 1634, conservado en el Museo del Prado.

Sin embargo, el lienzo catedralicio copia fielmente el que Michelangelo Merisi, Caravaggio (Caravaggio, 1571-Porto Ercole, 1610), pintase en 1608 para el Oratorio de San Juan Bautista de los Caballeros de la concatedral de La Valeta, en Malta, por encargo de Alof de Wignacourt, Gran Maestre vitalicio de la Orden de Malta.

Es la obra de mayor tamaño -361 x 520 cm.- que realizó el pintor, y la única firmada: “f. MichelAn”. Su nombre aparece escrito con la sangre que brota del decapitado, y está precedido por la letra F (fratte/fray), pues en el momento de terminar el cuadro Caravaggio ya había sido investido caballero de la Orden de Malta. Se sabe que desde su confección, la tela adquirió una gran celebridad, de modo que en los años subsiguientes pintores del norte de Europa y de otros lugares viajaron a Malta para contemplarla e incluso copiarla.

Representa el momento preciso del martirio del Bautista, tomado de la narración evangélica (Marcos 6, 17-29). Es una escena de trágico realismo, sin complicaciones psicológicas ni apenas gesticulaciones, en la que un cono luminoso destaca el núcleo de la composición, en primer plano. Se presenta en toda su crudeza, sin aludir a la santidad del martirizado ni a su gloria futura, como si fuera la muerte de cualquier otro condenado.

El interior de la prisión de Maqueronte, lleno de sombras y de vacío, resulta lúgubre. Los personajes se disponen conforme a un ritmo compositivo simétrico. El cuerpo del Precursor se halla tendido en el suelo y maniatado por la espalda, sobre la piel de camello y cubierto parcialmente por un manto rojo. El verdugo, que agarra brutalmente sus greñas, ya le ha cortado el cuello con la espada y acaba de desenvainar un puñal con el fin de seccionar su cabeza y depositarla en la bandeja que sostiene una sirvienta, según la indicación del carcelero, y que después habrá de ser entregada a Salomé.

Una anciana se oprime el rostro entre las manos en un gesto de horror o de aflicción. Tras la reja de la ventana asoman dos prisioneros, que gracias a su morbosa curiosidad se convierten en testigos de la terrible ejecución.

La presencia en Zamora de una copia temprana de tan célebre cuadro revela el prestigio y la estima que alcanzó el original de Caravaggio desde el principio. Su autor, posiblemente italiano o maltés, debió de conocerlo in situ, puesto que no sólo copió fielmente la composición, sino que también hizo lo propio con la firma.

Ha sido restaurado por Patricia Ganado Gamazo en 2012-2013.

miércoles, 16 de octubre de 2013

11 centros de toda la Diócesis peregrinan a la Catedral

El pasado miércoles la ciudad de Zamora acogió la Peregrinación de la Fe de los colegios católicos de la Diócesis, que, en tres oleadas, llenaron las calles de la capital en su camino hacia la catedral, donde profesaron el Credo ante el obispo después de participar en una actuación musical y unas escenificaciones.

Zamora, 10/10/13. El miércoles, Zamora se llenó de niños y jóvenes en uno de los actos más esperados del Año de la Fe. Se trató de la Peregrinación de la Fe de los colegios católicos de la Diócesis. En este encuentro, que fue coordinado por la Vicaría de Pastoral y la Delegación Diocesana de Enseñanza, junto con representantes de los colegios de la Diócesis, participaron alumnos de entre 4º de Primaria y 2º de Bachillerato de 11 centros concertados de la provincia. Para facilitar la organización, el encuentro se dividió en 3 oleadas, donde los alumnos, divididos por edades fueron llegando a la catedral. Pero antes, estos alumnos pasaron por dos paradas.

La primera estación se realizó en nueve iglesias de la capital, donde habrá un breve momento introductorio de oración con el tema “Creo en Dios Padre”. Los templos donde tuvo lugar esta primera estación fueron Cristo Rey, Nuestra Señora de Lourdes, San Lázaro, San Juan, San José Obrero, San Lorenzo, San Torcuato, Santiago del Burgo y Santa María de la Horta. La segunda estación ocupó la Plaza Mayor, bajo el lema “Creo en Jesucristo”, y estuvo presidida por la imagen del Cristo crucificado de las confirmaciones del pasado mes de mayo.

La tercera estación fue en la catedral, donde el sacerdote y cantautor Javi Sánchez les dio la bienvenida interpretando algunas de sus composiciones. También hubo representaciones sobre la vida de San Atilano, el Buen pastor o el Espíritu Santo. El primer grupo de alumnos llegó a la Catedral sobre las 11 horas. Después de participar en las escenificaciones y en la actuación musical, se encontraron con el obispo en el atrio de la Catedral, donde les dirigió unas palabras y todos juntos profesarán el Credo ante él, un acto central en el Año de la Fe. A las 12,15 horas llegó el segundo grupo, que tuvo el acto con el obispo a las 13 horas. Y a las 13,15 horas llegó el tercer grupo, que se reunió con Martínez Sacristán a las 13,55 horas.

El obispo, Gregorio Martínez Sacristán, se mostró muy contento por el éxito de esta peregrinación. “Algo extraordinario. –dijo don Gregorio- Ha sido un encuentro gozoso de muchísimos muchachos de todos los colegios cristianos de Zamora y eso es lo que verdaderamente causa una alegría inmensa”. El sucesor de San Atilano también tuvo palabras para los organizadores: “Una muy buena organización por parte de todos los colaboradores. Profesores, directores de los colegios y todos, yo les agradezco enormemente la preparación de este evento”.

Javi Sánchez, sacerdote y cantautor zaragozano, también se mostró muy sorprendido por la implicación de los jóvenes: “Cada uno de los chicos, con su dinámica, con su manera de estar, han entendido el gesto. El mensaje que tenía el encuentro estaba muy claro, un mensaje de unidad y de formar parte de algo más grande que no solamente la escuela donde están”. Para Juan Carlos López, delegado diocesano de enseñanza, fue “un encuentro festivo” y que se logró “aunar esfuerzos entre los diferentes carismas que están representados en la diócesis”. Para Juan Carlos, este encuentro “puede ser el inicio de una experiencia nueva de trabajo coordinado” y que están “dispuestos a seguir buscando fórmulas que nos permitan seguir creciendo en comunión”.

Se trata de uno de los actos centrales del Año de la Fe a nivel diocesano. Otras celebraciones destacadas han sido la inauguración solemne en la Catedral, que tuvo lugar el 12 de octubre de 2012, y la confirmación multitudinaria de adolescentes de Zamora ciudad en el Auditorio Ruta de la Plata el pasado 25 de mayo. El Año de la Fe será clausurado a nivel diocesano el próximo 24 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey, en la iglesia que lo tiene como titular en la capital.

lunes, 24 de junio de 2013

Domo Musical: belleza sonora y espiritual en la Catedral de Zamora

El Cabildo de la Catedral de Zamora ha organizado “Domo Musical”, un ciclo de tres conciertos que acogerá el primer templo diocesano los sábados 13, 20 y 27 de julio, protagonizados por importantes músicos del panorama internacional.

Zamora, 24/06/13. Esta mañana la Sala Capitular de la Catedral de Zamora ha acogido una rueda de prensa en la que se ha presentado a los medios de comunicación una nueva iniciativa cultural organizada por el Cabildo: un ciclo de tres conciertos que se celebrarán los sábados 13, 20 y 27 de julio a las 22 horas bajo el nombre de “Domo Musical”.

Belleza que conduce a Dios

El canónigo director del Museo Catedralicio, José Ángel Rivera de las Heras, destacó el marco en el que se celebrarán los conciertos, “uno de los edificios más destacados de la arquitectura tardorrománica hispana. Desde el siglo XII en la Catedral, la oración y la celebración, la música y el canto litúrgicos han llenado su interior con notas de solemnidad y de belleza”.

Por eso, añadió Rivera, “el Cabildo Catedral desea que este lugar de fe, donde los fieles alaban diariamente a su Señor, sea también un ámbito privilegiado para acoger en época estival encuentros musicales que eleven el corazón y el espíritu humanos al esplendor del misterio divino”.

Tal como explicó el también delegado diocesano para el Patrimonio y la Cultura, en la Iglesia madre de la Diócesis “las interpretaciones vocales e instrumentales que se han programado guiarán a los asistentes hasta el deleite y la admiración espirituales, sensación y sentimiento que expresan la vivencia de la belleza, reflejo de la que de Dios procede y hacia Él nos conduce”.


La Catedral, una gran caja de música

El siguiente en tomar la palabra fue el historiador y experto en música Alberto Martín, responsable del célebre Festival Pórtico de Zamora, y ahora también director artístico de Domo Musical. Explicó la razón del nombre escogido para el ciclo, al mostrar el cartel: “domo es cúpula, arquitectónicamente, y esa imagen aparece, la cúpula abierta como si fuera una caja de música, que yo creo que recoge perfectamente la filosofía de lo que se trata en este ciclo estival”.

Reconoció que “se ha pretendido desde el principio que el ciclo se centrara en un repertorio y en una música de carácter íntimo”. Por eso “son conciertos-recitales, y eso implica que con el repertorio y los espacios con los que se pueda jugar dentro de la Catedral se pretende crear una atmósfera de relación íntima con la música”. Alberto Martín también destacó la calidad de la programación: “se trata de tres conciertos con artistas que cuentan con una sólida trayectoria internacional”.

El primer día contará con la presencia de Eduardo López Banzo, premio nacional de Música, que ofrecerá un recital de clave, con varias piezas de carácter litúrgico. El segundo concierto estará a cargo del tenor Nicholas Mulroy, acompañado con el clave y el órgano positivo por Herman Stinders, con un repertorio muy variado del Barroco. El último concierto lo protagonizará Josetxu Obregón, uno de los chelistas con mayor proyección en la actualidad.

El precio de las entradas será de 10 euros, y podrán adquirirse en el Museo Catedralicio, abierto en su horario de verano todos los días desde las 10 hasta las 20 horas. Preguntado por la ubicación concreta de los conciertos dentro de la Catedral, Alberto Martín señaló que “en cuanto al espacio físico… es uno de los juegos que pretende hacer el ciclo”, ya que “la Catedral tiene espacios para poder ubicar los conciertos-recitales y que sorprendan al espectador”.

Antes de terminar el acto de presentación, José Ángel Rivera agradeció a Alberto Martín su colaboración como director artístico del ciclo, y mostró también su agradecimiento a las entidades que colaboran con Domo Musical: Festival Pórtico de Zamora, Alteisa, MartinDe Arte Comercial, Pianorent y La Opinión-El Correo de Zamora.

El deán-presidente del Cabildo Catedral, Juan González, recordó en las palabras finales una afirmación del escritor ruso Dostoievski: “la belleza salvará al mundo”, y las relacionó con algunas reflexiones de Benedicto XVI sobre este tema. Afirmó el deán que “cualquier obra de arte habla de belleza, y en este caso concreto nos estamos fijando en la música”. De hecho, la música “entraña en su más profundo ser la belleza”, y la Iglesia acoge esta belleza, remitiéndose a los orígenes de la humanidad y a la misma Biblia.


Programa de Domo Musical


Sábado 13 de julio
Cromatismos: falsas, inganni, durezze
Eduardo López Banzo, clave
S.I. Catedral de Zamora, 22 h. 10 euros
(Obras de Bull, Frescobaldi, J. S. Bach…)

Sábado 20 de julio
“Laudate Dominum”: Cantos de alabanza y acción de gracias
Nicholas Mulroy, tenor
Herman Stinders, clave y órgano positivo
S.I. Catedral de Zamora, 22 h. 10 euros
(Obras de Monteverdi, Purcell, J. S. Bach, Handel…)

Sábado 27 de julio
De la Basílica de San Petronio de Bolonia al Palacio de Köthen
Josetxu Obregón, violonchelo barroco
S.I. Catedral de Zamora, 22 h. 10 euros
(Obras de Gabrielli, Vitali, J. S. Bach…)


Para más información: www.domomusical.es

martes, 4 de junio de 2013

Casi 3.000 dibujos de la Catedral expuestos en el Seminario

Con el título “3.000 miradas y una Catedral”, el claustro del Seminario San Atilano acoge la exposición de los dibujos presentados al IX Certamen Diocesano de Dibujo, en el que han participado casi 3.000 escolares de 20 centros educativos de la provincia de Zamora. Además, en la muestra se recogerá material escolar para los niños necesitados.

Zamora, 4/06/13. Cerca de 3.000 dibujos permanecerán expuestos en el claustro principal del Seminario San Atilano a lo largo de los meses de junio y julio. La muestra, que será visitable de 10 a 14,30 y de 16 a 20 horas de cada día laborable, cuenta con la participación de más de 20 centros educativos de la provincia y tiene como hilo conductor la catedral de la Diócesis, precisamente en el año en el que la Asociación de Amigos de la Catedral cumple su XXV aniversario.

Como en anteriores ediciones, la exposición del IX Certamen Diocesano de Dibujo, organizado por la Delegación Diocesana de Enseñanza, pretende desarrollar la creatividad artística de los alumnos de religión de Zamora, verdaderos protagonistas de la muestra. “Los profesores de religión han sido los canalizadores de todo el trabajo y han consolidado ya una actividad que es cita obligada para toda la comunidad educativa de la provincia”, explica Juan Carlos López, el delegado.

A través de esta iniciativa, “los profesores de religión quieren transmitir que la fe ha encontrado siempre un apoyo fundamental en el arte, porque hay experiencias, sentimientos y confianzas que únicamente pueden expresarse mediante la expresión plástica”, afirma López, que añade que “la clase de religión, lejos de ser un espacio exclusivamente conceptual, apuesta por convertirse en una oportunidad de crecimiento integral en la que caben muchas otras vías para el descubrimiento del hecho religioso”.

Como se señala desde la Delegación de Enseñanza, se retoma también la iniciativa de recoger material escolar para los niños más necesitados, de modo que los profesores de Religión están invitando a los alumnos a que si van a ver la exposición con sus familias colaboren con un donativo en forma de lápiz, goma de borrar, sacapuntas, etc. Se trata de la III campaña “Un lapicero = Una sonrisa”.

jueves, 9 de mayo de 2013

El Museo Catedralicio de Zamora estrena iluminación


Zamora, 9/05/13. “El deseo del Cabildo es que, a partir de este momento, fieles y visitantes, gracias a la luz pascual de Cristo y a la nueva iluminación que hoy inauguramos abran sus ojos, su mente y su corazón para que logren captar el mensaje que las obras expuestas muestran y se vean inundados por el resplandor de tanta belleza, reflejo de la belleza que de Dios procede y hacia él nos conduce”. Con estas palabras presentó el delegado diocesano para el Patrimonio y la Cultura, José Ángel Rivera de las Heras, las nuevas luminarias del Museo Catedralicio de Zamora.

En esta ocasión, se han sustituido las 80 lámparas halógenas por otras de tecnología led que rebajará la factura de la luz entre un 85 y un 90 %, según informó el responsable de la empresa Alteisa, encarga de llevar a cabo la instalación. También explicó que con las nuevas luminarias se evita la radiación de infrarrojos y ultravioletas sobre las obras de arte, que poco ayudan a la buena conservación de las piezas.

Este proyecto de iluminación está valorado en 44.198 euros que han sido costeados, íntegramente, por la Fundación Endesa. Tanto el deán de la Catedral, Juan González, como Rivera de las Heras, director del Museo Catedralicio, agradecieron al director de la Fundación Endesa, José Antonio Gutiérrez, su colaboración en la conservación del patrimonio. Ya en el año 2000 la misma entidad costeó la mejora en la iluminación de la Catedral, aunque el deán aprovechó para solicitar de nuevo ayuda a la Fundación para una remodelación y modernización de esa misma iluminación que podría haber quedado obsoleta. El responsable de Endesa respondió a esta petición con un “todo puede ser, don Juan”.

Comunicado del director del Museo

“Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna” (1 Juan 1, 5). El contenido de esta sencilla y categórica expresión recorre de principio a fin la revelación divina contenida en la Sagrada Escritura. Ya desde los orígenes, según el relato de la creación narrado en el libro del Génesis, el primer libro de la Biblia, “dijo Dios: «Exista la luz». Y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla” (Génesis 1, 3-4). De igual modo, el libro del Apocalipsis, el último de la Biblia, al hablar de la nueva Jerusalén, morada definitiva de los bienaventurados, el vidente de Patmos afirma que “ya no habrá más noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz de sol, porque el Señor Dios los iluminará” (Apocalipsis 22, 5).

Jesús mismo, el Hijo de Dios, Luz de Luz, como confesamos en el Credo, se definió a sí mismo como la luz del mundo, añadiendo que quien le siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 8, 12). Y así definió también la misión de sus discípulos, exhortándoles a que su luz brille ante los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en los cielos (Mateo 5, 14. 16).

En la liturgia más solemne de la Iglesia, celebrada en la noche santa de la Pascua, la comunidad congregada inicia la Vigilia con el rito de la luz, significando con la llama del cirio pascual que Cristo resucitado ha iluminado definitivamente la vida del hombre. De este modo, como dice el salmista, “tu luz nos hace ver la luz” (Salmo 36, 10); lo mismo que atestigua el Concilio Vaticano II cuando asegura que “el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado” (Gaudium et Spes 22).

Para la comunidad cristiana, pues, la luz presta un servicio esencial, no sólo por la función estética que realiza, sino también por su simbolismo espiritual. Por esta razón, el Cabildo Catedralicio siempre se ha preocupado de que la S. I. Catedral, nuestra iglesia madre, que ha de tener un carácter de ejemplaridad sobre el resto de iglesias de la diócesis, tuviese una iluminación que respondiese al esplendor de las celebraciones litúrgicas, a la vez que destacase la singularidad del monumento artístico que las acoge. De este modo, gracias a la Fundación Endesa, el interior de la Catedral fue iluminado en el año 2000, de lo cual queda como memoria histórica una placa situada en la capilla mayor.

Ahora quedaba pendiente el Museo Catedralicio, que podemos considerar como una extensión de la Catedral, donde se conservan y exponen obras artísticas de gran calidad, que han prestado y en ocasiones siguen prestando su servicio al culto catedralicio. Remodelado parcialmente, se hacía necesario adecuar su iluminación a las necesidades derivadas de la mejor contemplación de sus fondos, sustituyendo los puntos de luz obsoletos por otros de led, conforme a la tecnología actual, lo que suponía asimismo un ahorro energético muy importante. Por esta razón, en enero de 2012, el Cabildo solicitó la concesión de una subvención a la Fundación Endesa, que decidió financiar en su totalidad los trabajos de adecuación lumínica de las dos plantas del Museo, ejecutados por la empresa zamorana Alteisa, durante los años 2012 y 2013, por un importe global de 44.198 euros.

El Cabildo Catedralicio, pues, quiere agradecer públicamente a la Fundación Endesa su generosa contribución. Lo hace en las personas de su Director General, D. José Antonio Gutiérrez, y de la responsable de Relaciones Públicas y Protocolo, Dª. Paloma de Miguel. Transmitan, por favor, nuestro cordial agradecimiento al Presidente de la Fundación, D. Rafael Miranda, que nos consta hubiese deseado estar hoy presente entre nosotros.

La placa que descubrimos en este acto dejará constancia histórica, una vez más, de la labor benefactora que la Fundación Endesa realiza a favor del Patrimonio religioso y cultural de la Iglesia en España, y más concretamente en el recinto catedralicio de Zamora. El deseo del Cabildo es que, a partir de este momento, fieles y visitantes, gracias a la luz pascual de Cristo y a la nueva iluminación que hoy inauguramos, abran sus ojos, su mente y su corazón para que logren captar el mensaje que las obras expuestas muestran, y se vean inundados por el resplandor de tanta belleza, reflejo de la belleza que de Dios procede y hacia él nos conduce.

lunes, 15 de abril de 2013

Cinco piezas de Zamora y Flores se expondrán en “Credo” (Las Edades del Hombre) en Arévalo


Hoy se han presentado en Zamora las cinco pinturas que representarán a la Diócesis de Zamora en la exposición de Las Edades del Hombre “Creo”, que comenzará en Arévalo el 21 de mayo. Se trata de dos tablas de la iglesia de Flores, un lienzo de la iglesia de los Remedios de la capital y dos lienzos de la sacristía de la Catedral.

Zamora, 15/04/13. Esta mañana el Seminario San Atilano ha acogido la presentación a los medios de comunicación de la participación de la Diócesis de Zamora en la exposición “Credo” de Las Edades del Hombre, que abrirá sus puertas en la localidad abulense de Arévalo el próximo mes de mayo. Serán en total cinco piezas de arte sacro las que serán expuestas en esta importante muestra.

Olalla González, del Departamento de Comunicación de la Fundación Las Edades del Hombre, ha sido la encargada de dar en la rueda de prensa todos los detalles de la exposición, señalando que en el año 2010 “la Fundación Las Edades del Hombre y la Junta de Castilla y León suscribieron un convenio para seguir trabajando unidos por la conservación, restauración y difusión del patrimonio de la Comunidad”.

Las Edades, en el Año de la Fe

En 2013, será la localidad de Arévalo, situada al norte de la provincia de Ávila, la que acoja la próxima edición de Las Edades del Hombre. Declarado por el Papa Benedicto XVI Año de la Fe, “por esa razón ‘Credo’ quiere convertirse en referente, no sólo de Castilla y León, sino de todas las Diócesis”. Estará abierta entre el 21 de mayo y el 3 de noviembre, en cuatro sedes: las iglesias de El Salvador, San Martín y Santa María, y la Casa de Sexmos, centro de recepción de visitantes.

González explicó también el cartel de la muestra: “la imagen creada para expresar ‘Credo’ son cuatro rostros con los que se quiere poner de manifiesto que el contenido de la fe cristiana es hoy igual que ayer y mañana. Eduardo Palacios, pintor que también realizó el cartel de ‘Monacatus’, ha sido el creador de esta imagen. Para ello ha elegido cuatro rostros románicos tomados del presbiterio de la iglesia de Santa María de Arévalo, conectándolos con rostros actuales”.

El título de la exposición, “Credo”, es la primera palabra del símbolo de la fe, y expresa tanto en latín como en castellano la confesión de la doctrina cristiana. En cuanto al esquema de la exposición, un preámbulo bajo el título “Creo” dará paso a tres capítulos unidos por el propio Credo: Creo en Dios, Creo en Jesucristo y Creo en el Espíritu Santo. Según la responsable de Comunicación de la Fundación, “se creará un itinerario urbano que además de guiar al visitante hacia las sedes expositivas vaya mostrando el rico patrimonio de la localidad de Arévalo”.

25 años de Las Edades y apoyo del Vaticano

En su intervención, Olalla González también explicó que “esta muestra coincidirá con el XXV aniversario de la primera edición de Las Edades del Hombre cuyo título fue ‘El arte en la Iglesia de Castilla y León. Las Edades del Hombre’, celebrada en la Catedral de Valladolid del 24 de octubre de 1988 al 2 de abril de 1989”. Así, “este aniversario se muestra tanto en el cartel de ‘Credo’ como en el recorrido que une las sedes mediante la colocación de unos tótems que recordarán las ediciones anteriores”.

Además de señalar las colaboraciones de empresas privadas con la muestra de este año, González destacó el importante impulso que ha dado la Santa Sede a la exposición: “desde hace tiempo el Vaticano, a través del Consejo Pontificio para la Cultura, realiza un especial seguimiento del proyecto de Las Edades del Hombre, siendo este valorado muy positivamente considerándolo como la mejor muestra de arte religioso desarrollado en el tiempo que trae a nuestros días la siempre necesaria relación entre fe y cultura. Es en esta edición cuando se materializa este interés en forma de patrocinio”.

También intervino en la presentación Pilar Alonso Viviano, jefa del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León en la provincia de Zamora, que mostró el apoyo continuo del Ejecutivo regional a esta iniciativa de arte sacro, y recordó la importancia que supuso para Zamora la posibilidad de ser sede de la edición de 2001 de Las Edades del Hombre, “Remembranza”.

Una aportación modesta pero de calidad

Por su parte, el delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Luis Santamaría, destacó el aniversario de estas exposiciones, afirmando que se trata de “un cuarto de siglo de catequesis a través de las artes, no sólo plásticas, sino también de otras áreas como la música”.

Santamaría se refirió también a que, en el marco del Año de la Fe, “en este importante proyecto se conjuga la Iglesia universal (a través del Consejo Pontificio para la Cultura, de la Santa Sede) y la Iglesia local, hecha realidad en las 11 diócesis de Castilla y León”, y recordó que el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, es uno de los patronos de la Fundación Las Edades del Hombre, como prelado de la región.

El delegado de Medios de Comunicación Social explicó que “de la Diócesis de Zamora, la participación es menor en cantidad este año, con cinco piezas, pero su calidad artística no desmerece nuestra aportación de ediciones anteriores”, y enumeró las pinturas que se llevarán a Arévalo: “dos tablas del siglo XVI del retablo de la iglesia parroquial de la pequeña localidad de Flores, en Aliste; un lienzo de la Visitación de la iglesia de los Remedios de la capital; y dos lienzos de personajes bíblicos, atribuidos a Lucas Jordán, de la sacristía de la Catedral”.

Fichas técnicas de las obras


 Ascensión
Autor desconocido
Primer tercio del siglo XVI
Pintura al temple sobre tabla
87 x 62 cm.
Iglesia parroquial de la Asunción. Flores (Zamora)





Pentecostés
Autor desconocido
Primer tercio del siglo XVI
Pintura al temple sobre tabla
88 x 63 cm.
Iglesia parroquial de la Asunción. Flores (Zamora)





Visitación
Francisco Antolínez
1699
Óleo sobre lienzo
98 x 126 cm (con marco)
Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios. Zamora



Moisés
Lucas Jordán (atribución)
Siglo XVII
Óleo sobre lienzo
99 x 74,5 cm
S.I. Catedral de Zamora





Aarón
Lucas Jordán (atribución)
Siglo XVII
Óleo sobre lienzo
99 x 74,5 cm
S.I. Catedral de Zamora





Noticia en TVCyL - La 8 Zamora - 15/04/13


lunes, 25 de marzo de 2013

El obispo preside los cultos de Semana Santa en la Catedral

El obispo de Zamora presidirá el Miércoles Santo la Misa Crismal, en la que se bendecirán los Santos Óleos y los sacerdotes renovarán sus promesas. Además, presidirá los actos litúrgicos principales del triduo pascual: la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, la celebración de la Pasión del Señor del Viernes Santo, la Vigilia Pascual de la noche del Sábado Santo y la Misa pontifical del Domingo de Resurrección.

Zamora, 25/03/13. Como es habitual, el obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán, presidirá las principales celebraciones litúrgicas de la Semana Santa en la Catedral de Zamora, actos que comenzaron ayer, 24 de marzo, con la Misa del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.

Misa Crismal

Como momento previo al triduo pascual, la mayoría de los sacerdotes de la Diócesis se darán cita en la Catedral para concelebrar la Misa Crismal, que presidirá el obispo a las 11 horas del Miércoles Santo, 27 de marzo. A esta celebración están invitados todos los fieles, que cada año van llenando más el primer templo zamorano.

La Misa Crismal es la primera de la liturgia del Jueves Santo, anterior a la Misa de la Cena del Señor, y en muchos lugares se adelanta, como en Zamora, para facilitar la participación de los sacerdotes y del resto de fieles. Porque en esta celebración el clero renueva ante el pueblo de Dios las promesas de su ordenación presbiteral.

Además, en esta eucaristía el obispo consagra el Santo Crisma y bendice los óleos de los catecúmenos (empleado en el bautismo) y de los enfermos (empleado en la unción de los enfermos, de ahí el nombre de “Misa Crismal”.

La palabra “crisma” proviene del término griego chrisma, que significa unción (y por ello Cristo significa ungido, Mesías). Así se llama al aceite y bálsamo mezclados que el obispo consagra este Miércoles Santo por la mañana, y que servirá para ungir a los nuevos bautizados, signar a los confirmados y ordenar a sacerdotes y obispos. En una procesión solemne los óleos son llevados al presbiterio de la Catedral en tres ánforas que se guardan antes en el Coro, para ser bendecidos.

Triduo pascual

El triduo pascual se iniciará con la Misa de la Cena del Señor, el Jueves Santo (28 de marzo) a las 17 horas. La Iglesia recuerda esa tarde la última cena de Jesús, el día del amor fraterno y la institución del sacerdocio. A continuación tendrá lugar la tradicional Hora Santa, un tiempo de oración comunitaria ante el Santísimo Sacramento, reservado en el “monumento” para la adoración de los fieles y para poder dar la comunión al día siguiente, cuando no se puede celebrar la eucaristía.

El Viernes Santo, 29 de marzo, se iniciará con el rezo del oficio de Laudes (oración matutina de la Iglesia) a las 10 horas. La celebración de la Pasión del Señor, presidida por el obispo, tendrá lugar a las 13 horas. En ella destacan, como momentos fundamentales, la lectura de la Pasión según San Juan, una larga oración universal, la adoración de la cruz y la comunión del Santísimo Sacramento reservado del día anterior.

El Sábado Santo, 30 de marzo, día de silencio en la Iglesia, que aguarda junto al sepulcro de Cristo su resurrección, comenzará con el rezo del oficio de Laudes a las 10 horas. El obispo presidirá la solemne Vigilia Pascual a las 23 horas, con su esquema tradicional: lucernario, larga liturgia de la Palabra, liturgia bautismal y liturgia eucarística.

Continuando la solemnidad de la Resurrección de Cristo, a las 10 horas del Domingo de Pascua, 31 de marzo, tendrá lugar la Misa con el rezo de Laudes. A las 13 horas el obispo presidirá la solemne Misa pontifical con la bendición papal.

viernes, 22 de marzo de 2013

Obispo de Zamora: “Que los gestos del Papa nos lleven a la conversión, no sólo a la admiración”


La Catedral de Zamora acogió en la tarde de ayer la Misa de acción de gracias por la elección de Francisco como nuevo obispo de Roma. El obispo de Zamora destacó en su homilía la importancia de la sucesión apostólica, la llamada a la conversión que suponen los primeros gestos del Papa y la oración por él.

Zamora, 22/03/13. Unos minutos después de las 20 horas de ayer comenzaba en la Catedral de Zamora la Misa de acción de gracias por el nuevo Papa Francisco, que llenó el primer templo diocesano para celebrar, presididos por el obispo Gregorio Martínez Sacristán, el gozo por el nuevo pastor de la Iglesia universal. Medio centenar de sacerdotes concelebraron en la eucaristía.

La Misa se celebró con ornamentos blancos y con el formulario “por el Papa”, empleando en la Liturgia de la Palabra lecturas relativas al pastoreo de la Iglesia y al papel especial del apóstol Pedro en el pueblo de Dios. El obispo comenzó su homilía dando las gracias a los presentes “por responder a la invitación del obispo para celebrar esta eucaristía de acción de gracias por la elección de Francisco como sucesor de San Pedro”.

“Hemos vivido todos estos días con bastante intensidad, porque nuestra Iglesia es apostólica”, explicó el prelado, “porque Jesús ha puesto y ha cimentado su Iglesia sobre la roca de los apóstoles, para que permanezca en el mundo como signo de su santidad”. El fundamento y la roca es Cristo, subrayó, y la misión es la evangelización.

La experiencia de la sucesión apostólica

“El Espíritu Santo ha dado a la iglesia, por medio de los cardenales, un nuevo Papa. Por eso los católicos nos alegramos y celebramos la gloria de Dios”, afirmó monseñor Martínez Sacristán, que también dijo que “hemos vivido una experiencia verdaderamente eclesial, la experiencia de la sucesión apostólica. Esto ha de ensanchar nuestro corazón y nos tiene que llenar de gozo”.

Tal como había dicho en sus primeras declaraciones al conocer la elección del nuevo pontífice, el obispo de Zamora señaló que “a partir de ahora, el cardenal Bergoglio no existe más; quien existe es el Papa Francisco, y así nosotros tenemos que vivirlo y acogerlo”. Y se refirió a lo que está siendo tan comentado: “si el Papa en estos días primeros del pontificado tiene gestos que nos llegan al corazón, será por algo. Los gestos de la simplicidad, la humildad, la verdad, la oración, la cercanía con los pobres y los débiles… ¿Acaso no es la Iglesia la que en su afán por evangelizar tiene que volver a privilegiar sobre todo estas actitudes por encima de otras?”.

Porque, en esta línea, subrayó, los creyentes deben ser conscientes de que “la evangelización no es algo que entienden unos cuantos, sino el testimonio de la presencia de la Iglesia en la calle, en el mundo, en la vida misma. Para señalar a todos el camino que nos lleva hacia Dios”.

De la admiración al cambio de vida

“Nuestra eucaristía quiere ser una súplica a Dios nuestro Padre, para que asista al Papa Francisco, para que lo mantenga en estos firmes y nobles y evangélicos propósitos y actitudes. Que no sea una pose de los primeros tiempos –que no será–, sino una actitud permanente que arrastre a todos en la Iglesia a una conversión, no a una simple admiración”, afirmó el obispo de Zamora.

Recordó también que los gestos del Papa, como ha dicho su hermana desde Argentina, son “una llamada para que nos convirtamos, porque Iglesia somos todos”. Y concluyó su homilía llamando a los fieles a orar “para que este pontificado no sea simplemente un pontificado que se admira, sino que se sigue, por el ejemplo verdadero de santidad y de evangelización. Que el Espíritu lo ilumine y lo haga fuerte y verdadero testigo creíble para toda la Iglesia y para el mundo entero según lo que necesita en el plan de Dios”.

miércoles, 20 de marzo de 2013

La Catedral restaura un crucifijo de Luis Salvador Carmona


El Cabildo Catedral de Zamora ha presentado esta mañana la restauración de un crucifijo realizados en el siglo XVIII por Luis Salvador Carmona, uno de los más destacados escultores del rococó en España.

Zamora, 20/03/13. Esta mañana se ha presentado en la Catedral de Zamora la restauración de un crucifijo del siglo XVIII, realizado por el célebre escultor Luis Salvador Carmona. Según ha explicado en una rueda de prensa José Ángel Rivera de las Heras, canónigo y director del Museo Catedralicio, la restauración ha costado 2.800 euros, que han sido sufragados por el Cabildo Catedral, con el dinero que se obtiene por las entradas turísticas al primer templo diocesano. El proceso ha estado a cargo de la restauradora Patricia Ganado.

Reproducimos a continuación la explicación detallada de la pieza, a cargo de José Ángel Rivera de las Heras, que es también delegado diocesano para el Patrimonio y la Cultura.

Luis Salvador Carmona (Nava del Rey, Valladolid, 1708-Madrid, 1767) está considerado como uno, si no el mejor, de los grandes maestros de la escultura rococó en España. Activo en el segundo tercio del siglo XVIII, su obra, tanto documentada como atribuida, es abundante y se halla diseminada por gran parte de la geografía nacional: Madrid, Navarra, Guipúzcoa, Cantabria, Sevilla, Toledo, Segovia, Ávila, León, Zamora, Salamanca y Valladolid.

También la Diócesis de Zamora contaba hasta el momento con una obra considerada autógrafa: la Virgen del Rosario, en la iglesia parroquial de la Asunción de Morales del Vino, que preside el retablo de la capilla fundada por Juan de Luelmo y Pinto (1706-1784), oriundo de la localidad y obispo de Calahorra y La Calzada, y que fue realizada posiblemente entre 1755 y 1767.

Los crucifijos realizados por Carmona ocupan un lugar destacado en su producción por su elevado número y su correcta y apurada ejecución. Son fácilmente reconocibles, ya que todos ellos participan de unos estilemas que se repiten casi invariablemente. De entre los conservados destacan los del Museo Nacional Colegio de San Gregorio de Valladolid (depósito del Museo del Prado); Azpilcueta (Navarra), y El Real de San Vicente, Torrijos y Los Yébenes, en la provincia de Toledo, con los cuales el zamorano, de gran calidad técnica, muestra un gran parecido desde el punto de vista estilístico y formal, y abundantes semejanzas en cuanto a detalles, por lo cual creemos que se trata de una obra personal.

Es éste un crucifijo de pequeño tamaño, de 35,5 x 27,5 cm. (cruz: 76 x 39,5 cm.), como los pertenecientes a las imágenes de San Francisco de Asís de los conventos franciscanos de Estepa (Sevilla) y Olite (Navarra); el de facistol -el único representado en agonía hasta ahora conocido- conservado en el convento de Capuchinas de Nava del Rey (Valladolid), y el que porta la imagen de San Juan Nepomuceno de la iglesia vallisoletana de San Miguel y San Julián.

Ignoramos si originalmente fue el atributo de una imagen hagiográfica, o bien un crucifijo “de púlpito” o “de mesa de altar”. Existe documentación gráfica, de mediados del siglo pasado, en la que se encuentra situado sobre el altar de la capilla catedralicia de San Juan Evangelista. Hasta época reciente se hallaba en la sala capitular. Carece del rótulo o titulus, posiblemente por pérdida. Actualmente se halla izado sobre una peana de factura relativamente moderna.

Cristo está expirado y fijado mediante tres clavos a una cruz arbórea, con los brazos tallados en forma de troncos, como era habitual en la tradición andaluza. El escultor ha puesto todo su empeño en representar la belleza del Salvador a través de un cuerpo anatómicamente correcto, proporcionado, de formas suaves. Está ligeramente arqueado hacia su izquierda. La pierna derecha aparece flexionada en sentido inverso al torso, mientras la izquierda se curva y remete para colocar el pie izquierdo bajo el derecho. Los brazos, por su parte, se extienden sobre la cruz formando un amplio ángulo.

La cabeza muestra unos rasgos minuciosos y delicados, y una expresión serena, dulce, alejada de la tragedia. Está ladeada hacia la derecha e inclinada hacia abajo. Su abundante cabellera, partida a raya, tiene finamente tallados sus mechones, algunos de los cuales caen por delante del hombro derecho y otros, onduladamente, hacia la espalda, dejando despejada la oreja izquierda, detalle que es constante en los crucifijos de Carmona. La barba es corta y cuidada. Los ojos están cerrados y la boca entreabierta. La corona de espinas es de rama espinosa.

El paño de pureza, sujetado con una cuerda, está anudado y arremolinado en la cadera derecha, dejando visible su desnudez y colgante un extremo de la tela, disponiendo el otro en la parte central, por encima de la cuerda. Sus pliegues son minuciosos, aristados y agitados.

A pesar del realismo del modelado anatómico, la policromía no exagera la nota dramática. El cuerpo apenas está salpicado de sangre, ya que sólo lo recorren algunos hilillos por el pecho y la espalda, aparte de la que mana de las llagas de manos, pies y costado, de las erosiones de las rodillas, y de la herida que el maestro sitúa siempre en la cadera izquierda.

viernes, 15 de marzo de 2013

El jueves 21, Misa de acción de gracias por el nuevo Papa


El obispo de Zamora presidirá la eucaristía de acción de gracias por la elección del Papa Francisco el próximo jueves 21 de marzo a las 20 horas en la Catedral, y para esta ocasión invita a todos los fieles cristianos.

Zamora, 15/03/13. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, acaba de enviar una carta “a todos los fieles de la Diócesis”, en la que muestra cómo toda la Iglesia ha recibido “con júbilo la noticia de la elección de un nuevo Papa, Francisco; al que deseamos un pontificado fecundo para la vida de la Iglesia en su misión de hacer presente el Reino de Dios entre los hombres”.

Por ello, señala el prelado, “nos unimos, desde la alegría compartida por el acontecimiento, en acción de gracias a Dios, y mostramos nuestra adhesión filial al Santo Padre. Pedimos a Dios que el nuevo Papa sea un pastor que nos lleve al conocimiento de Cristo y haga de la Iglesia un lugar de comunión para todos los hombres, desde el seguimiento de Jesucristo”.

En la misiva, monseñor Martínez Sacristán indica que “en acción de gracias por el nuevo Papa celebraremos una solemne eucaristía en la S.I. Catedral, el próximo día 21 de marzo, jueves, a las 20 horas”. Su invitación a los fieles es directa: “os convoco a todos para que pidamos por el Santo Padre y, en nuestra oración común, le mostremos nuestra comunión afectiva y efectiva”. Y termina diciendo: “allí os espero”.

sábado, 16 de febrero de 2013

Un Apostolado del siglo XVII en la Catedral durante el Año de la Fe


El pasado 1 de febrero la Catedral de Zamora inauguró la exposición de 13 lienzos del siglo XVII, que representan a Cristo Salvador y a los Doce Apóstoles, y que servirán para que los fieles puedan profesar la fe, en el trascoro, durante el Año de la Fe. Reproducimos a continuación el artículo explicativo de José Ángel Rivera de las Heras, delegado diocesano para el Patrimonio y la Cultura y canónigo de la Catedral.

Según una piadosa e inveterada creencia, fueron los apóstoles quienes compusieron y apoyaron con su autoridad el credo o sumario de la fe, también denominado credo de los apóstoles o symbolum apostolorum. Tiranio Rufino, hacia el año 404, recogiendo una antigua tradición, escribió la historia de su origen apostólico en Pentecostés, antes de que los apóstoles partieran a evangelizar: “se reunieron en un lugar determinado y, llenos como estaban del Espíritu Santo, redactaron, como hemos dicho, el breve compendio de su predicación futura, aportando cada uno lo que consideraba conveniente. Y todos determinaron que había que considerar este compendio como norma doctrinal para los creyentes”.

La catedral de Zamora posee un conjunto de trece lienzos con las representaciones de los doce apóstoles y sus respectivos artículos del credo, conforme a la leyenda referida, más la de Cristo Salvador bendiciendo a los niños. Proceden de la sacristía de la capilla de San Ildefonso o del Cardenal, donde se encontraban en 1784. Posteriormente fueron trasladados al vestuario capitular. Tras su intervención por un equipo de restauradores en 2012 (1), esperan una reubicación definitiva en el ámbito catedralicio.

Las figuras apostólicas están identificadas por las inscripciones con sus nombres, situadas en el ángulo superior del lienzo, y por las cartelas que contienen de nuevo sus nombres (2) y cada uno de los artículos del credo apostólico, situadas en la zona inferior.

El lienzo de Cristo bendiciendo a los niños presenta la misma composición que el atribuido a Giovanni Francesco de Rosa (Nápoles, 1607-1656), conocido como Pacecco de Rosa, en su primera época, y que se conserva en el Museo de Arte de Ponce, en Puerto Rico.

El lienzo de San Pedro es copia de un supuesto original atribuido a José de Ribera (Játiva, 1591-Nápoles, 1652), perdido y conocido a través de numerosas versiones, como las conservadas en el Museo de Bellas Artes de Rouen, y en la Alte Pinacoteca de Munich. La composición resultó muy popular en España y fue ampliamente reproducida. De entre los ejemplares conocidos destacamos el de Francisco Collantes, en comercio, y por su cercanía geográfica, el que se expone en el museo del convento salmantino de San Esteban, adscrito al pintor granadino Pedro Atanasio Bocanegra.

El lienzo de San Andrés presenta idéntica composición a la de Giovanni Battista Caracciolo, llamado Battistello (Nápoles, 1578-1635), conservada en una colección privada de Roma.

El lienzo de Santiago el Mayor copia el del pintor Guido Reni (Calvenzano di Vergato, 1575-Bolonia, 1642), datado entre 1618 y 1623, y conservado en el Museo del Prado.

La composición del lienzo de San Bartolomé es deudora de los lienzos pintados por José de Ribera con el tema de San Jerónimo y el ángel del Juicio, en la década de 1620, como los de la Colegiata de Osuna, la Galería Doria Pamphili de Roma y, sobre todo, el conservado en el Museo del Ermitage de San Petersburgo.

Finalmente, la composición del lienzo de San Simón recuerda la tabla del mismo tema perteneciente a un Apostolado pintado por Pedro Pablo Rubens (Siegen, 1577-Amberes, 1640) hacia 1610, y la disposición de su cabeza el lienzo de San Bartolomé, de Downton Castle, y el retrato de Baco -fragmento de El triunfo de Baco- de José de Ribera (Játiva, 1591-Nápoles, 1652).

Las figuras apostólicas están representadas de más de medio cuerpo, en posición frontal unas y en tres cuartos de perfil otras, destacadas sobre fondos neutros por una luz lateral con efecto claroscurista o tenebrista que acentúa aún más su carácter plástico. Las composiciones y el tratamiento de la luz evidencian su origen italiano. En algunas de ellas se perciben los ecos del naturalismo riberesco, con tipos y rostros tendentes al realismo. Respecto al color, domina la utilización de las gamas terrosas, con abundantes toques de verde, rojo, rosado y mostaza. Aunque hay diferencias cualitativas entre los lienzos y entre las partes de uno mismo, la ejecución es generalmente correcta, incluso esmerada, y muy estimable en algunos detalles. Todos los cuadros llevan marcos moldurados, policromados en azul ultramar y con filetes dorados.

Tras la restauración de los lienzos, hemos podido hallar una firma original en el corte de uno de los libros que contiene el cuadro de San Felipe. Es el anagrama de Pietro Testa, Lucchesino (Lucca, 1612-Roma, 1650), pintor barroco poco prolífico, por lo que es más conocido como dibujante y grabador. En la sacristía de la catedral de Granada se conserva un Apostolado semejante al zamorano, procedente de Italia. Siete de sus trece composiciones son casi idénticas a las de Zamora.

A partir de estos datos se plantean diversas cuestiones, algunas de ellas no fáciles de resolver. En primer lugar, la procedencia de la serie, que creemos sea italiana, al igual que el Apostolado granadino. Cierto es que en el conjunto hay un predominio de modelos de pintores napolitanos y del estilo caravaggiesco, pero también boloñeses (Guido Reni) y romanos (Pietro Testa), por lo que no estamos en condiciones de afirmar con precisión su taller de origen.

En segundo lugar, la diversidad cualitativa de los lienzos nos hace creer que el conjunto, aunque esté firmada una de las telas, puede no deberse al mismo pintor. Es más probable que hayan salido de un mismo taller, en el que hubiese una gran participación de oficiales copiando modelos conocidos de diversos pintores. Por otra parte, la firma de Pietro Testa, si no es apócrifa, deja abierta la cuestión de si a él se debe únicamente el lienzo de San Felipe o si el conjunto es obra de su taller y él firmase sólo el lienzo mencionado. Si la serie completa fuese de su mano mayoritariamente, siguen resultando llamativos la diferencia de calidad de los cuadros y el empleo de modelos no originales.

Finalmente, la duda acerca de si es un conjunto formado por la adquisición de los lienzos a diversos pintores o talleres, y uniformados posteriormente mediante los textos del credo, se disipa al considerar que las inscripciones con los nombres de los apóstoles son originales e idénticas en su grafía, y que ya existían textos originales del credo sobre los que se pintaron los que hoy vemos.

Con motivo de la celebración del Año de la Fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, el Cabildo Catedralicio determinó, con fines pastorales y culturales, restaurar y exponer en la iglesia madre de la diócesis este conjunto. De este modo se cumple el deseo manifestado por el Papa de que los fieles tengan “la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales” (Carta Apostólica de Benedicto XVI Porta Fidei).

La contemplación pausada de esta muestra debe ayudar a profundizar en la vivencia, celebración, confesión y transmisión de la fe. Se puede profesar, personal o comunitariamente, recitando el Credo ante estas figuras de los Apóstoles y suplicando “reiteradamente a Cristo: «Creo, Señor, pero aumenta nuestra fe», para poderlo confesar y testimoniar con gozo” (Carta Pastoral de Mons. Gregorio Martínez Sacristán, Obispo de Zamora, Creyentes y testigos alegres).

FICHA TÉCNICA

Cristo Salvador, San Pedro, San Andrés, Santiago el Mayor, San Juan Evangelista, Santo Tomás, Santiago el Menor, San Felipe, San Bartolomé, San Mateo, San Simón, San Judas Tadeo y San Matías.
Taller italiano
Segundo cuarto del siglo XVII
Óleos sobre lienzo
Bastidores: 145/149 x 106/110,5 cm.

NOTAS

1. Formado por María Pilar Alaguero López, María Teresa Cabadilla Alonso, Miguel García García, Carmen García Villarejo, Carmen García Lucas, Nuria González Rodríguez, Ángel Pintado García y Ana Prieto Martín, bajo la supervisión de Bernardo Medina Garduño, director del Estudio-Taller Diocesano de Conservación y Restauración. Su coste ha ascendido a 63.525,00 €.

2. Las cartelas son una adición del siglo XVIII, como lo evidencian los motivos de ramas vegetales, ces y tornapuntas que las decoran, sobre los textos del credo originales.

miércoles, 11 de abril de 2012

La Adoración Nocturna homenajea a su fundador


El próximo 14 de abril Zamora acogerá un homenaje al siervo de Dios Luis de Trelles, fundador de la Adoración Nocturna Española. El obispo presidirá la eucaristía a las 18 horas en la Catedral y se hará una ofrenda ante la tumba de Trelles, para pasar a presentar un libro a las 20 horas en el Seminario San Atilano.

Zamora, 11/04/12. El próximo sábado 14 de abril, la Adoración Nocturna Española (ANE) rendirá un homenaje a su fundador, el siervo de Dios Luis de Trelles y Noguerol, cuyos restos reposan en la Catedral de Zamora. Precisamente en 2011 se cumplieron 125 años del arranque de ANE en Zamora. Acudirán a la ciudad representantes de esta asociación de fieles de varios lugares de España, sobre todo de Granada.

En esta ocasión, los actos comenzarán con la celebración de la eucaristía a las 18 horas en el primer templo diocesano. Será presidida por el obispo Gregorio Martínez Sacristán, y a continuación se hará una ofrenda ante la tumba de Luis de Trelles, ofrenda que realizará Reyes Ruiz Ortiz, presidente diocesano de la Adoración Nocturna de Granada.

A las 20 horas, el salón de actos del Seminario San Atilano acogerá la presentación del libro Fundación Luis de Trelles. XXII Jornadas de verano. En ella participarán algunos de los autores que colaboran en la obra, vinculados a la Fundación que lleva el nombre de Trelles: Francisco José Fontecilla Rodríguez, profesor de Derecho en la Universidad de Granada y asesor del Defensor del Pueblo; Antonio Troncoso de Castro, coronel del Cuerpo Jurídico del Ejército; Carlos Martínez de Tejada y del Rosal, canónigo de la Catedral de Granada; además de Reyes Ruiz, catedrático de Lengua Española. En el libro también participa, entre otros, el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar.

Luis de Trelles (1819-1891) fundó en 1886 la Adoración Nocturna de Zamora, tras conocer algunos años antes a Fernando Prada Canillas. La vinculación del siervo de Dios con la ciudad fue muy estrecha desde los inicios y se mantuvo hasta el final de su vida. De hecho, murió en Zamora en el año 1891. Actualmente, sus restos descansan en la Catedral, aunque originariamente fue enterrado en el cementerio de San Atilano y luego en la iglesia de San Esteban.