Mostrando entradas con la etiqueta Jose Alberto Sutil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jose Alberto Sutil. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de enero de 2012

"No es bueno que Dios esté solo"


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Javier Clemente no reza antes de los partidos, pero María Teresa Rivero sí que lo hace, e incluso invita a sus jugadores vallecanos a que vayan a misa los domingos? Nuestro insigne Amando de Miguel dice que el Juicio Final va a ser interesantísimo. El filósofo Gustavo Bueno se define como ateo católico, mientras que Pío Moa confiesa que a veces, aun sin creer, reza. El historiador Ricardo de la Cierva afirma taxativamente que vivimos entre ángeles y demonios, mientras que Carlos Bustillo, productor del programa deportivo «El Larguero», reza el rosario todos los días. Rita Irasema Aragón, una de las herederas de los entrañables payasos de la tele, confiesa que vive entregada a Jesucristo, mientras que el desparpajo de Nati Mistral le lleva a asegurar que al hijo pródigo le hubiera tirado un plato de lentejas a la cabeza?

Los ingleses dicen que no es de buena educación hablar de Dios, pero oiga, aquí estamos en España, mal que les pese a algunos. Por eso les propongo hoy un libro con 101 personajes como la copa de un pino, entre actores y actrices, magistrados, malabaristas y taxistas, mecánicos y profesores, madres de familia y amas de casa, expresidiarios y exterroristas, futbolistas y médicos deportivos, rockeros, apologetas de la fe, puntos e íes, ovejas perdidas (y recuperadas), periodistas y escritores, médicos, publicistas y ¡hasta una princesa! Gente de bien y gente de a pie de obra, gente famosa y anónimos ciudadanos, católicos de parroquia y católicos de movimientos, de piedad sencilla o de formación teológica, pero todos ellos sinceros y sin complejos, convencidos de que hay que dar testimonio público de lo que se cree. Los ha reunido el periodista Gonzalo Altozano, quien durante varios años lleva entrevistando a toda esta gentecilla para la contraportada del seminario «Alba». No les ha sometido al tercer grado, ni ha condicionado sus respuestas, pero los temas son recurrentes -Dios, la fe, la Iglesia, el mundo-, de forma que se va escribiendo la biografía espiritual de este centenar más uno.

Dice el libro del Génesis que en los inicios de la creación Dios pensó que no era bueno que el hombre estuviera solo (Gn 2, 18). Pero es que tampoco es bueno que Dios esté solo. Quien más, quien menos, alguna vez habremos pensando esto también nosotros, ¿no? ¿Quiere usted, querido lector, hacerle un poco de compañía? Le garantizo que con este libro le resultará más fácil, y usted tampoco se sentirá solo…

domingo, 18 de diciembre de 2011

Infinitomasuno: ¡te puede pasar a ti!


JOSÉ ALBERTO SUTIL

La productora Infinito+1, dirigida por Juan Manuel Cotelo, ya dio la campanada con la película «La última cima», sobre la vida del sacerdote madrileño Pablo Domínguez. A caballo entre el largometraje y el documental, la cinta da ahora el salto a EE UU y sigue provocando numerosas conversiones entre sus espectadores. Quizás por eso, Cotelo ha decidido ahora embarcarse en otro proyecto titulado «¡Te puede pasar a ti!». ¿Qué tienen en común un pandillero, una secretaria, una santera masona, una modelo, un prostituto homosexual, una escritora, un terrorista, una actriz, un escultor y un boxeador por ejemplo? Pues que antes ninguno creía en Dios, pero se encontraron con él y su vida cambió ¡radicalmente! Son testimonios procedentes de todas partes del mundo. Pero es que, además, Cotelo tiene el arrojo de abrir las puertas de su caravana a gente similar a cada uno de estos conversos para ¡visionar con ellos su reportaje! El crítico de cine José Luis Panero le ha hecho a Juan Manuel Cotelo la siguiente pregunta: «¿Los conversos son santos en vida?». Y la respuesta no tiene desperdicio: «Son personas que han descubierto un sentido más hermoso para sus vidas y se han puesto en camino hacia ese rumbo diferente, atraídos por una receta que hasta entonces desconocían o no habían practicado, aunque la conocieran: el amor a quien tengas delante y el amor a Dios, a quien ahora reconocen como su Creador y Señor. Ninguno de ellos tiene garantizada la victoria. Es más, podríamos decir que tienen garantizada la derrota el día en que confíen en sus propias fuerzas, en sus méritos. La autosuficiencia arruina todo, aunque siempre puedes volver a empezar de nuevo, una y otra vez. Todo el secreto de la vida religiosa se reduce a dejarse amar por Dios, a dejar de caminar a solas, con tu propio esfuerzo, para ponerte en brazos de tu Padre Dios. Esto puede sonar a un cuento de hadas para quien no lo haya intentado nunca, como podría resultarle absurdo creer que se puede flotar en el agua a una persona que jamás haya recibido clases de natación. Pero es posible y no depende de la suerte. Es un contrato entre dos partes, donde la firma de Dios ya está en el papel, y falta añadir la nuestra, sin que nadie pueda obligarnos a ello, ni el propio Dios, que se limita a invitarnos, poniéndose a nuestro servicio». O sea que no solo el Adviento sino todo tiempo vivido en cristiano es tiempo de conversión para encontrarnos con aquel a quien esperamos? Infinito más uno, Dios y tú, te puede pasar a ti, ¿que no te lo crees? De momento, visita infinitomasuno.org.

domingo, 20 de noviembre de 2011

¡Tú puedes ser Nick Vujicic!


JOSÉ ALBERTO SUTIL

La vida siempre te sorprende. Un amigo mío estaba buscando en Internet, en la famosa plataforma de vídeos cortos YouTube, algo sobre motivación o motivadores y se encontró con Al Pacino, Stallone o Guardiola, pero también con una historia sorprendente, la de Nick Vujicic (su apellido se pronuncia «voi-a-chich»). A sus 27 años, Nick se ha convertido posiblemente en el motivador más impactante de todo el mundo gracias a estos ingredientes, tal y como él mismo señala en su libro «Una vida sin límites», ya en las librerías de nuestro país: un poderoso sentido del propio fin, esperanza inquebrantable, fe en Dios y en las posibilidades infinitas, amor y autoaceptación, actitud con altitud, un espíritu valeroso, disposición a cambiar, un corazón confiado, ansia de oportunidades, la habilidad de evaluar riesgos y de reírme de la vida, la misión de servir primero a otros. Su frase es: «Si tienes el deseo y la pasión para hacer algo y si esa es la voluntad de Dios, lo lograrás. Si no puedes obtener un milagro, ¡conviértete en él!». Hijo de una familia de emigrantes yugoslavos profundamente cristianos afincados en Estados Unidos, al nacer Nick, el equipo médico pronunció delante de sus padres una terrible palabra: focomelia. Esto significaba que Nick había nacido con una malformación, sin brazos ni piernas. ¿Cómo se las iba a arreglar? ¿Qué iba a ser de este niño? Cuando tenía 8 años intentó incluso suicidarse ahogándose en la bañera, pero fue el pensamiento recurrente del amor de sus padres lo que impidió el fatal desenlace. A partir de ahí comenzó a tomar las riendas de su vida. Luchar, sufrir, caerse y levantarse para aceptarse y ser aceptado. Un día, dando una charla-testimonio a sus compañeros de instituto, una adolescente se levantó llorando, corrió hace él y abrazándole le dijo: «Nick, acabas de cambiar mi vida, nadie me había dicho jamás que Dios me ama y que soy bella». Desde entonces, Nick se dio cuenta de que tenía que dar algo a los demás. Su discapacidad en el fondo era una bendición, pues a través de él Dios podía tocar el corazón de muchas personas a lo largo y ancho del mundo. Y así está siendo. Pensarás, querido lector, que hay que tener mucha fe para pensar así, pero es que Nick la tiene y la transmite. El cristiano es por definición el hombre del milagro. Te invito a que leas el libro autobiográfico de este hombre excepcional o a que bucees en Internet y veas alguno de sus vídeos. Son bastante mejores que los que hemos tenido que tragar en esta campaña electoral? ¿Saben nuestros políticos realmente de motivación? ¿Conocen ellos a Nick Vujicic?

La Opinión-El Correo de Zamora, 20/11/11.

miércoles, 26 de octubre de 2011

(San) Steve Jobs (1955-2011)


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Fruto de cuarenta entrevistas con el periodista Walter Isaacson, así como de más de un centenar de testimonios, en sus más de 700 páginas no se escatima nada. Como si de las «Confesiones» de un nuevo san Agustín se tratara, el mismo Steve Jobs tomó la iniciativa de su biografía, alegando que quería que sus hijos, con los que no siempre podía haber pasado el tiempo que hubiera deseado, conocieran todo sobre su padre. «He hecho muchas cosas de las que no me siento orgulloso, como dejar a mi novia embarazada a los 23 años y cómo me comporté entonces, pero no hay ningún cadáver en mi armario que no pueda salir a la luz». Junto con su eterno rival Bill Gates, este hombre ha protagonizado aquella revolución silenciosa que comenzó en las empresas del famoso Silicon Valley. Jobs ha significado una alternativa al capitalismo salvaje, y quizás por eso, por eso y por su fantástica trayectoria vital, se nos hace más amable. Algunos han señalado que incluso «L'Osservatore romano» lo habría canonizado de alguna manera al dedicarle un interesante artículo titulado «El talento de Mr. Apple»: «Demasiado pequeño para el 68 y demasiado viejo para Facebook, Jobs fue un visionario, un visionario que unió tecnología y arte». Santo o demonio, la historia emitirá su certero veredicto, pero hasta entonces quedan las geniales creaciones del hombre i (iPod, iPhone, iPad y iCloud). Creador de Apple, cuando todo el mundo pensaba que competir con la todopoderosa IBM era imposible, Steve Jobs sería despedido de la empresa por él fundada. Eso no lo amilanó, pues levantó otra llamada neXT que con el tiempo se fusionaría -ironías del destino- con Apple, permitiendo el regreso de Jobs a su antiguo trabajo. Relanzó también la factoría Pixar, revolucionando el mundo de la animación por ordenador y dejándonos deliciosas maravillas del séptimo arte, películas de dibujos animados para grandes y pequeños que, por cierto, están muy cercanas a los valores del evangelio. Y en un memorable discurso a los jóvenes recién graduados de la Universidad de Stanford -uno de los vídeos más vistos en Internet- se atrevió a hablar de «conectar los puntos de nuestra vida» (una versión laica de la providencia), de la necesidad de perder para ganar, de la oportunidad que supone la muerte? Un hombre políticamente incorrecto, ¡gracias a Dios! ¿Cuál es el secreto de su atractiva fascinación? Antes los cristianos leíamos vidas de santos, ahora ya ni eso. Rodeados como estamos de personalidades mediocres, Steve Jobs representa el tesón, el sacrificio, la creatividad, la imaginación, el juego, la vida en estado puro y salvaje. Quizás en su encuentro con el Señor, este le haya dicho como a aquel escriba: «Steve, no estás lejos del Reino de Dios». Y habrá añadido en un guiño: «Por cierto, Steve, con todos esos aparatos que has creado también se puede anunciar mi evangelio, ¿verdad?».

La Opinión-El Correo de Zamora, 23/10/11.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El Papa juega en casa


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Hay una expresión que, apareciendo ya en algunos autores medievales, se ha hecho típica y tópica en los tiempos modernos para señalar la incidencia de Dios en nuestras vidas: «Etsi Deus non daretur». Es decir, «si Dios no existe… todo está permitido». Quizás por eso, la tercera vez que el papa Ratzinger juega en casa, en su Alemania natal, el lema elegido es precisamente: «Donde está Dios, allí hay futuro». Una Iglesia y una sociedad complicadas, por su situación geopolítica y por su composición multicultural, reciben al Papa pastor y teólogo para ser iluminadas por la luz de la fe y de la razón. Precisamente esta metáfora de la luz ha sido ya utilizada por el prestigioso periódico alemán «Frankfurter Allgemeine Zeitung» y recogida por Giovanni Maria Vian, director de «L'Osservatore Romano». El sol no suele prodigar su presencia en Alemania, pero estos días pareciera que su timidez deja paso a una claridad que es la de los distintos mensajes del Papa a tan diversos auditorios: católicos y protestantes, judíos y musulmanes, políticos y hombres de la cultura, seminaristas y jóvenes. Tres ciudades están centrando su visita: Berlín, Erfurt y Friburgo de Brisgovia. Y sus discursos e intervenciones son como un desarrollo del lema de su visita: la condena de la barbarie nazi ante el Parlamento alemán, la reivindicación de la figura de Lutero y su pasión por Cristo y su pregunta por el Dios misericordioso, el aprecio por las comunidades judía y musulmana en Alemania o la capacidad de la fe cristiana de crear y ser futuro en dicho país. Todo ello para demostrar que, efectivamente, si Dios no existe, todo está permitido, pero que allí donde está Dios hay futuro. Así terminaba Benedicto XVI el discurso pronunciado ante el Bundestag, que espero que también lean nuestros políticos, si es posible antes del 20-N: «Debería venir en nuestra ayuda el patrimonio cultural de Europa. Sobre la base de la convicción de la existencia de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta. Estos conocimientos de la razón constituyen nuestra memoria cultural. Ignorarla o considerarla como mero pasado sería una amputación de nuestra cultura en su conjunto y la privaría de su integridad. La cultura de Europa nació del encuentro entre Jerusalén, Atenas y Roma; del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico de Roma. Este triple encuentro configura la íntima identidad de Europa. Con la certeza de la responsabilidad del hombre ante Dios y reconociendo la dignidad inviolable del hombre, de cada hombre, este encuentro ha fijado los criterios del derecho; defenderlos es nuestro deber en este momento histórico».

La Opinión-El Correo de Zamora, 25/09/11.

lunes, 29 de agosto de 2011

La lluvia y los (cuatro) vientos


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Tras varios minutos de espera a causa de las inclemencias del tiempo, el papa Benedicto XVI, visiblemente emocionado y sin perder ni por un momento su humilde sonrisa, pudo por fin pronunciar su homilía en la Vigilia de oración con los jóvenes. Estas fueron sus últimas palabras: «Queridos amigos: Gracias por vuestra alegría y resistencia. Vuestra fuerza es mayor que la lluvia. Gracias. El Señor con la lluvia nos ha mandado muchas bendiciones. También con esto sois un ejemplo». Al día siguiente, antes al comenzar la celebración de la eucaristía, dijo también: «Queridos jóvenes: He pensado mucho en vosotros en estas horas que no nos hemos visto. Espero que hayáis podido dormir un poco, a pesar de las inclemencias del tiempo. Seguro que en esta madrugada habréis levantado los ojos al cielo más de una vez, y no solo los ojos, también el corazón, y esto os habrá permitido rezar. Dios saca bienes de todo. Con esta confianza, y sabiendo que el Señor nunca nos abandona, comenzamos nuestra celebración eucarística llenos de entusiasmo y firmes en la fe». ¿Por qué llovió en Cuatro Vientos? Para algunos deslució la Vigilia y toda la JMJ, pero personalmente creo que las palabras del Papa dan en el clavo. Llovió para mitigar el calor de los peregrinos, llovió para que recordáramos que la Palabra de Dios en la que tenemos que estar arraigados y edificados es como lluvia fina que empapa la tierra de nuestro corazón y la fecunda, llovió para que asumiéramos que hay que mantenerse firmes en la fe a pesar de las injerencias externas, llovió para que recordáramos que esta JMJ ha supuesto dos millones o más de gotas personales, vidas concretas, conversiones, confesiones, encuentros, decisiones... Y llovió en el aeródromo de Cuatro Vientos, ni antes y después, porque cuatro han sido los vientos que el Papa nos ha dejado en sus palabras, cuatro vientos que tienes que soplar con fuerza en la pastoral juvenil, en la Iglesia, en nosotros, en el mundo entero. Esos cuatro vientos no son otros que: 1) La certeza de que Dios nos ama; 2) El encuentro y la amistad con Jesucristo; 3) La centralidad de la Palabra de Dios, de la eucaristía y de la confesión; y 4) La necesidad del servicio humilde y desinteresado. Lluvia y viento confluyeron también en el anzuelo vocacional que Benedicto XVI, como buen sucesor de aquel pescador galileo llamado Pedro, lanzó en su reunión con los voluntarios: «Al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros». La lluvia, los cuatro vientos y lo que nos queda…

La Opinión-El Correo de Zamora, 28/08/11.

martes, 5 de julio de 2011

Don Olegario, el primer Nobel de Teología


JOSÉ ALBERTO SUTIL

El pasado día 30 de junio, coincidiendo con el 60.º aniversario de la ordenación sacerdotal de Benedicto XVI, se ha entregado el premio que algunos ya han denominado como Nobel de Teología, el Premio Ratzinger, otorgados por la homónima Fundación que, creada por el actual pontífice, tiene como misión fomentar el quehacer teológico como servicio a la Iglesia y al mundo. Tres han sido los galardonados, porque en la Iglesia las cosas nunca se hacen en solitario, todo se comparte, ¡hasta los premios! Y coincide que cada uno de los tres premiados pertenece a una vocación distinta. Tenemos por ejemplo el laico italiano M. Simonetti, prestigioso estudioso de la Antigüedad cristiana. La distinción ha recaído también en el cisterciense austríaco M. Heim, profesor de teología dogmática. El último galardonado ha sido una grata sorpresa para la Iglesia en España. Se trata de Olegario González de Cardedal, sacerdote diocesano abulense y catedrático emérito de la Universidad Pontificia de Salamanca. Quienes hemos tenido la suerte de tratarle dentro y fuera de clase sabemos bien que se lo tiene merecido. El cardenal Ruini, presidente de la mencionada fundación, ha dicho de él que «no es solo un gran teólogo, dogmático y fundamental, sino también un insigne hombre de cultura, que especialmente en España representa un verdadero punto de referencia». Las principales obras teológicas de este teólogo, nacido en la profundidad, luminosidad y altura de la sierra de Gredos, se refieren al Dios Trinidad, al misterio de Jesucristo y de su Iglesia, pero también al quehacer de la teología y a la situación de la Iglesia en España en los últimos cincuenta años, sendos temas para sendas obras, las más recientes de nuestro teólogo. Su último libro, al paso del proyecto de las Edades del Hombre, conjugando arte y fe, se titula El rostro de Cristo. Ha puesto en diálogo la fe con la cultura, con el ateísmo y con la increencia, con las ideologías y filósofos de nuestro mundo y con escritores y poetas como Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Jean Paul Richter y Oscar Wilde. Ha contribuido a la opinión pública especialmente desde sus numerosos artículos en la prensa y su condición de Académico de número de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales. En la estela de santa Teresa y san Juan de la Cruz, ha exprimido la belleza del castellano para posibilitar que nuestra pobre palabra nombre al Infinito. Y todo esto desde un sacerdocio sincero como entrega existencial a la tarea de la teología y a la formación de la conciencia y al acompañamiento de otros sacerdotes y numerosos religiosos y religiosas, laicos y laicas. Vida de austeridad monacal, como a veces él mismo ha señalado, entre la ascesis del tiempo y la gravedad de la cátedra, entre el púlpito y la plaza pública, entre la Iglesia y el mundo. Y este premio, junto con otros, reconoce la verdad, la bondad y la belleza de una vida dedicada al evangelio. ¡Enhorabuena, maestro!

La Opinión-El Correo de Zamora, 3/07/11.

domingo, 5 de junio de 2011

De Zamora a Gaza pasando por Madrid


JOSÉ ALBERTO SUTIL

En principio, no tienen que ver estas líneas con la leche de nuestros ganaderos. Lo que pasa es que hace poco se ha proclamado entre nosotros el relato del encuentro entre el apóstol Felipe y un etíope, precisamente en el camino de Jerusalén a Gaza. El innominado etíope va leyendo al profeta Isaías, venía de Jerusalén de adorar a Dios (o sea que algún rumor de ángeles había en su corazón...), pero ante la pregunta de Felipe sobre si entiende lo que estaba leyendo responde: «¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?». Y Felipe hace con él como el Jesús de Emaús, explicándole las Escrituras. Y aquel extranjero le pide a Felipe ser bautizado. Y termina diciendo el autor del texto sagrado: «El etíope siguió su camino lleno de alegría» (cf. Hch 8, 26-40).

Los hombres de la Biblia diferenciaban entre «chrónos», mero tiempo cronológico, y «chairós», tiempo de salvación. Si la JMJ de Madrid 2011 es ciertamente no sólo «chrónos» sino sobre todo «chairós», si es una oportunidad pastoral única, tendremos que ponernos todos manos a la obra. En nuestra diócesis se está trabajando con ilusión y con ganas. Los voluntarios, las familias de acogida, los diferentes agentes de pastoral y coordinadores del evento. Cada vez se va acercando más el momento de acoger a los 1.000 peregrinos que del 11 al 15 de agosto vendrán a Zamora de todas partes del mundo. Pero no olvidemos que después estamos citados todos en Madrid, del 16 al 21 de agosto. Lo primero sin lo segundo no tendría sentido. Y aquí es donde nos interesa ese camino que lleva de Zamora a Gaza pasando por Madrid y viceversa. Ha llegado el momento, si no lo hemos hecho ya, de aprender de Felipe y hacer cuantas invitaciones personalizadas mejor a los adolescentes y jóvenes que conocemos: en tu familia, en tu parroquia, entre tus vecinos, los hijos de tus compañeros de trabajo, y todos los que se pongan a tiro. Insistir, a tiempo y destiempo, poniendo a prueba nuestras estrategias de marketing y persuasión, sabiendo que Dios sigue trabajando mientras nosotros dormimos. Por cierto, hace veinte años se nos hacía impensable ver anuncios televisivos de leche Gaza a nivel nacional... Si nuestros ganaderos han podido llevar su marca adelante, nosotros, ¿vamos a ser menos?

La Opinión-El Correo de Zamora, 5/06/11.

domingo, 8 de mayo de 2011

El alma de Bin Laden


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Cuentan de santa Teresita del Niño Jesús que a sus catorce años se conmovió por las noticias sobre Pranzani, un criminal condenado a la pena capital. Ella se propuso rezar por el alma de este pecador, para que se convirtiera, y pidió a Dios una señal de su arrepentimiento. Al día siguiente de su ejecución, Teresa lee emocionada en el periódico que, camino de la guillotina, en el último momento, Pranzani se para y se vuelve rápido, va donde el sacerdote que estaba cerca de él, le coge el crucifijo que éste tenía en las manos y lo besa tres veces. Pranzani se había convertido, era un milagro... Estos días hemos asistido al esperpento mundial del fin del terrorista Bin Laden. Digo esperpento, porque son muchas las voces que se han alzado, y no siempre de la manera más adecuada. Han aparecido una vez más como irreconciliables el sano orgullo del pueblo americano (¿y del mundo occidental?) y la furia «santa» de parte del Islam moderno. J. L. San Pío, padre de Silvia, la española muerta en los atentados del 11-S, aseguraba que se alegraba de la desaparición de Bin Laden de la escena mundial, no de su muerte. El cardenal francés A. Vanhoye recordaba en una reciente entrevista que hay que orar por el alma de Bin Laden. El portavoz oficial del Vaticano, padre F. Lombardi SJ, emitía las siguientes declaraciones al respecto: «Frente a la muerte de un hombre, un cristiano no se alegra nunca, pero reflexiona sobre la grave responsabilidad de cada uno ante Dios y ante los hombres y espera y se compromete para que cualquier acontecimiento no sea ocasión de un aumento posterior del odio, sino de la paz».

¿Qué pensar de Bin Laden? ¿Dónde esta su alma? ¿En el cielo, en el infierno, en el purgatorio? Ah, pero ¿todavía existe eso?, preguntarán algunos, incluso católicos. Hechos como éste nos recuerdan la des-in-formación, es decir, la falta de formación sobre temas religiosos en muchos de nuestros contemporáneos, creyentes y no creyentes. Que existe la posibilidad de perder al Dios para siempre (eso es el infierno) es claro en la predicación de Jesús y en la tradición de la Iglesia. Pero la Iglesia nunca ha dicho -porque no puede decirlo- que nadie «esté» allí. Sí que ha hecho, en cambio, lo contrario, la última vez el domingo pasado, con la beatificación de Juan Pablo II. El teólogo católico H. U. von Balthasar revolucionó la opinión pública de los años 80 cuando afirmó que él tenía la esperanza de que el infierno estuviera vacío, y rezaba por ello. Pero G. L. Müller, teólogo y actual obispo de Ratisbona en Alemania afirma más bien que en el cielo «los santos no oscilan entre la vivencia de su propia felicidad y la compasión de los condenados. Lo contemplan todo bajo la luz de la justicia de Dios». Diferentes opiniones pero la misma ansia de eternidad. Recemos, pues, con las palabras del «Dies irae»: «Al escuchar la súplica del (buen) ladrón, a mí me diste esperanza».

La Opinión-El Correo de Zamora, 8/05/11.

domingo, 10 de abril de 2011

Y dijo el poder: con la verdad hemos topado...


JOSÉ ALBERTO SUTIL

En esta última semana, el presidente de la república francesa, N. Sarkozy, ha presentado «su» código de la laicidad, criticado desde diferentes facciones sociales, pero principalmente por musulmanes y católicos. Por otra parte, nuestro Gobierno anunciaba el nombramiento de María Jesús Figa como embajadora del Estado español ante la Santa Sede, la primera mujer en desempeñar dicho cargo. Son dos noticias que nos recuerdan tres cuestiones de máxima actualidad, tres cuestiones que deben ser iluminadas por la Doctrina Social de la Iglesia: 1) la legítima autonomía de las realidades temporales, 2) la separación entre Iglesia y Estado, y 3) el debate sobre una sana laicidad. Que Benedicto XVI ve de lejos no es algo nuevo. Lleva tiempo insistiendo el Papa en la necesidad de repensar juntos la verdad, también como categoría política. Por eso merece la pena recoger aquí la reflexión que aparece en el segundo volumen de su «Jesús de Nazaret», justo al tratar sobre un estadista, un político, como Pilato: «La verdad, ¿es acaso una categoría política? O bien, ¿acaso el "reino" de Jesús nada tiene que ver con la política? Entonces, ¿a qué orden pertenece? Si Jesús basa su concepto de reinado y de reino en la verdad como categoría fundamental, resulta muy comprensible que el pragmático Pilato preguntara: "¿Qué es la verdad?"» (Jn 18,38). Es la cuestión que se plantea también en la doctrina moderna del Estado: ¿Puede asumir la política la verdad como categoría para su estructura? ¿O debe dejar la verdad, como dimensión inaccesible, a la subjetividad y tratar más bien de lograr establecer la paz y la justicia con los instrumentos disponibles en el ámbito del poder? Y la política, en vista de la imposibilidad de poder contar con un consenso sobre la verdad y apoyándose en esto, ¿no se convierte acaso en instrumento de ciertas tradiciones que, en realidad, son solo formas de conservación del poder? Pero, por otro lado, ¿qué ocurre si la verdad no cuenta nada? ¿Qué justicia será entonces posible? ¿No debe haber quizás criterios comunes que garanticen verdaderamente la justicia para todos, criterios fuera del alcance de las opiniones cambiantes y de las concentraciones de poder? ¿No es cierto que las grandes dictaduras han vivido a causa de la mentira ideológica y que solo la verdad ha podido llevar a la liberación? ¿Qué es la verdad? La pregunta del pragmático, hecha superficialmente con cierto escepticismo, es una cuestión muy seria, en la cual se juega efectivamente el destino de la humanidad. Entonces, ¿qué es la verdad? ¿La podemos reconocer? ¿Puede entrar a formar parte como criterio en nuestro pensar y querer, tanto en la vida del individuo como en la de la comunidad?». Por cierto, aviso también para navegantes a la hora de elaborar los programas electorales...

La Opinión-El Correo de Zamora, 10/04/11.

domingo, 13 de marzo de 2011

Pasión y muerte según B16


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Desde hace ya algunos años, está de moda entre las personalidades públicas la figura del entrenador profesional, alguien especializado en autoayuda, carisma y seducción que te ayuda a sacar lo mejor de ti mismo. Nada nuevo bajo el sol, pues en la tradición cristiana siempre se ha practicado la dirección espiritual o acompañamiento personal: en vez de carisma, Espíritu Santo; en vez de éxito, evangelización o apostolado; en vez de autoayuda, conversión; en vez de seducción, amor redentor. A día de hoy, todos los hombres y mujeres de buena voluntad, los cristianos en general y los católicos en particular, tenemos la suerte de tener ese entrenador profesional en la figura del sucesor de Pedro, en Benedicto XVI. El pasado jueves era lanzado a nivel mundial el segundo volumen de su «Jesús de Nazareth», esta vez «desde la Entrada en Jerusalén hasta la Resurrección». Hasta 7 idiomas distintos, 22 editoriales y 1.200.000 ejemplares de momento son las cifras de este nuevo best-seller del papa Ratzinger. Si la Cuaresma es esa carrera de fondo que ahora traemos entre manos, ¿qué mejor que recorrerla de la mano de un excelente preparador?

Benedicto XVI no engaña a nadie. Siguiendo el empeño del primer volumen, el libro es más bien una meditación que expresa la búsqueda personal del autor, su búsqueda de Jesús. El Papa no ha escrito un estudio exegético o una teología bíblica sobre los últimos momentos de la vida del Señor, ni tampoco una simple «Vida de Jesús» o una meditación piadosa. La obra es el esfuerzo de aunar fe y razón para poder acercarse así al Jesús real, salvando esa complicada disyuntiva entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. Al modo de aquellos formidables primeros cristianos que fueron los Santos Padres de la Iglesia naciente, y de los tratados clásicos sobre los misterios de la vida de Jesús, con Santo Tomás de Aquino a la cabeza, este libro recorre la entrada en Jerusalén y el discurso escatológico, el lavatorio de los pies y la oración sacerdotal de Jesús, la última cena y Getsemaní, el proceso de la muerte y la crucifixión del Señor, para terminar con la resurrección y la perspectiva de la gloria. Acontecimiento editorial, mundial y eclesial, que Dios quiera que también sea personal. Un amigo sacerdote dice que le gustaría que le vendieran los libros incluyendo el tiempo para leerlos. En este caso, no hace falta, porque como estamos en Cuaresma la lectura nos puede servir de ayuno. Ni en el mejor restaurante, se lo aseguro.

La Opinión-El Correo de Zamora, 13/03/11.

domingo, 13 de febrero de 2011

Su mañana es hoy


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

Un fondo en tonos amarillos y ocres con reminiscencias africanas, un chaval pensativo, un plato vacío de comida que se convierte gracias al diseño gráfico en el pensamiento de ese chaval… Y un lema sugerente y provocador: «Su mañana es hoy». Así han llegado hasta nosotros el lema y el cartel de esta nueva campaña de Manos Unidas, que hace ya el número 52. Atendiendo al cuarto objetivo del Milenio, planteado por Naciones Unidas, este año se pretende que tomemos conciencia ante el dato alarmante de la mortalidad infantil. Nuestro obispo ha escrito largamente sobre esto en la carta pastoral que nos ha hecho llegar a todos. Llega el momento de que nos dejemos sensibilizar y tocar el corazón, llega el momento de que nos decidamos a favor de la vida, llega el momento en que luchemos y pongamos los medios para erradicar la mortalidad infantil de nuestro mundo. El escritor ruso Dostoievsky escribió sobre el sufrimiento de los niños, considerándolo el argumento más plausible a favor del ateísmo: «Si es necesario que todos sufran para comprar con los sufrimientos la armonía eterna, ¿qué tienen que ver los niños con ello?». Ahora la pelota está en nuestro tejado, de nosotros depende que, como recordó el concilio Vaticano II, revelemos a Dios en vez de velarlo y obscurecerlo. ¿Alguna vez nos hemos preguntado de verdad por qué el Señor Jesús se acercó a los niños? En Occidente, hemos llegado a acostumbrarnos a que el niño sea poco más o menos que «el pequeño dictador», como ha titulado un libro sobre el tema Javier Urra, famoso psicólogo y defensor del menor. No ocurre así en otras partes del planeta, ni tampoco en tiempos de Jesús. Al dejar que los más pequeños se acerquen a él, el Señor rompió una vez más las barreras sociales para recordar la dignidad absoluta de cada ser humano. En la ingenuidad, esperanza e ilusión de los niños, el Señor retrató las condiciones para acoger el reinado de Dios en la propia vida, rompiendo con ello las barreras religiosas y los esquemas mentales de todos los tiempos. Por eso, su mañana es hoy, porque si hoy no nos ocupamos de ellos, no habrá mañana. Dicen los especialistas en duelo que lo más duro es precisamente que unos padres sobrelleven la muerte de alguno de sus hijos. Quizás las palabras del salmo 130 nos ayuden a poner nuestro granito de arena en esta Campaña de Manos Unidas. «Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espere Israel en el Señor ahora y por siempre». Su mañana es hoy.

La Opinión-El Correo de Zamora, 13/02/11.

domingo, 16 de enero de 2011

De dioses y hombres


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

De entre todas las familias religiosas monásticas, siempre me han atraído los cistercienses. En España conocemos a estos monjes blancos -diferentes de los monjes negros o benedictinos, por el color de sus hábitos- sobre todo a partir de la reforma trapense. En nuestras tierras se nos hacen especialmente cercarnos a través del Beato Rafael, profeso en el monasterio de San Isidro de Dueñas (Palencia). Será por la simplicidad de su vida, por su tierna devoción a la Virgen María o por la fascinante historia de sus fundadores, con San Bernardo como insuperable tarjeta de visita. El caso es que todo lo cisterciense, todo lo trapense me llama la atención. Acaba de llegar a las salas de cine de nuestra ciudad una película francesa que cuenta precisamente el martirio que siete de estos monjes trapenses sufrieron en Argelia, en las montañas del Magreb, allá por los años noventa. Ocho monjes cistercienses vivían allí en perfecta armonía con la población musulmana, trabajando con ellos y celebrando su propia vida de fe. Pero la inestabilidad política altera el suave testimonio y el ritmo de la comunidad. El ambiente se enrarece de tal modo que llegan a ofrecerles protección oficial. Y los ocho monjes se reúnen para decidir si se van o se quedan. Cada uno va pronunciándose al respecto, informando a los demás de sus razones. El más anciano, sin embargo, advierte que no lo tiene claro, que no deben precipitarse, que es necesario rezar juntos primero y después decidir… «Somos como pájaros sobre una rama, no sabemos si nos iremos», dice uno de los hermanos al comentar la situación con la gente del lugar. «Los pájaros somos nosotros, y ustedes la rama», le responde con fuerza una voz de mujer. El festival de Cannes otorgó a esta película el premio especial del jurado en su última edición. Está nominada también para los Oscars. Pero lo más importante es que cuenta la historia de unos cristianos que han dado testimonio de su fe y cuya sangre, como sabemos desde los primeros siglos, es semilla de nuevos cristianos. Cuando en 2001 un periodista americano preguntó al cardenal de Colonia qué era lo más importante que el catolicismo alemán del siglo XX debiera transmitir a la Iglesia alemana del siglo XXI, monseñor Meisner respondió sin dudar: «los ochocientos nombres escritos en el Libro de los mártires». Aunque no sea políticamente correcto, ni forme parte de la alianza de civilizaciones…

La Opinión-El Correo de Zamora, 16/01/11.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Todos para uno y una para todos


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

El pasado mes de noviembre, el papa Benedicto XVI nos regalaba un precioso documento titulado Verbum Domini, «sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia». Y la semana pasada ha sido presentada la «Sagrada Biblia. Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española». Era un sueño añorado que por fin se ha hecho realidad. Tras largos años de trabajo conjunto de los mejores especialistas, disponemos por fin de una traducción «oficial» en castellano, que será la que a partir de ahora degustemos. Pero habrá que explicar bien qué significa esto de «oficial»… ¿Quiere decir que ya no se puede utilizar ninguna otra traducción en castellano? ¿Quiere decir que los que usen otra Biblia van a estar, por así decirlo, al margen de la ley? ¡Nada de eso! Gracias a Dios, contamos con muy buenas traducciones de la Biblia al español y cada una de ellas tiene diferentes acentos (más literal, más pastoral, más poética, con mejor aparato crítico, etc.). Porque no todos los cristianos somos iguales, como tampoco es lo mismo la predicación de la homilía en la eucaristía que una clase de teología, o una catequesis, o una celebración de la Palabra, o una oración, o un estudio exegético. Que esta Biblia sea la «versión oficial» significa que se convierte en la referencia a partir de ahora. Es un signo más de comunión entre los católicos de lengua hispana, y crecer en la comunión siempre es una gracia porque es reflejar un poco más lo que pasa en el seno de Dios, que es Trinidad y comunión de personas. Dicen nuestros obispos, al presentar esta nueva Biblia, que «será la traducción que se escuche en la Liturgia, la que se utilice en los documentos de la Conferencia Episcopal Española, y se citará en los catecismos y en otros materiales de formación. En definitiva, se acudirá normalmente a esta versión en todos los actos eclesiales de piedad, enseñanza y evangelización». Bien encuadernada y presentada, con las notas explicativas necesarias y los paralelos imprescindibles, esta nueva Biblia es una gozada. Cada vez que la abras, resonará en ti tu propia experiencia de Dios y, a fuerza de repetir, irá calando cada vez más hondo, pasará de tu cabeza a tu corazón y de tu corazón a tus manos, de modo que tu pensar, tu sentir y tu obrar vayan a una con la Palabra de Dios. Vas a poder leer y meditar en tu casa las mismas palabras que escuchaste el domingo pasado en la eucaristía, o aquella otra lectura de la catequesis que te llegó al alma, o recordar lo que escuchaste el día de tu boda o el evangelio que te dio paz y esperanza en aquel funeral… Por eso, con el permiso de los mosqueteros, «todos para uno», es decir, todos para el Señor, y «una» (Biblia, esta Biblia) «para todos». Por cierto, llegan las navidades y nunca acabamos de encontrar el libro que sea el regalo perfecto. ¿Por qué no regalar una biblioteca entera? ¿Por qué no regalar esta nueva traducción de la Biblia? Se sorprenderán, queridos lectores, de los efectos secundarios…

La Opinión-El Correo de Zamora, 19/12/10.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Diario de la cruz (y el icono) en Zamora


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Querido diario, o mejor, querido Dios, porque tú, Señor, eres el dueño de nuestras horas y nuestros días, en ti vivimos, nos movemos y existimos. Escribo estas líneas todavía con la resaca de la cruz de los jóvenes y del icono de María a su paso por nuestra querida diócesis de Zamora. Habíamos preparado todo con ilusión y esmero, pero los acontecimientos han superado todas nuestras expectativas. Tú has desbordado, Señor, todas nuestras previsiones. Desde que el pasado miércoles por la noche llegaste a nosotros por Benavente, de manos de nuestro paisano Don Julián, obispo de León, y sus jóvenes, hasta que tomaste el rumbo a Cuenca. Ha sido bendición tras bendición, gracia tras gracia. ¿Cómo no recordar tu cruz plantada en medio del Campus «Viriato», en el nuevo areópago del saber y de la cultura? ¿Cómo no recordar que tú dabas sentido al rosario de experiencias que se fue desgranando en el centro de rehabilitación de alcohólicos «El Chafaril», donde de la mano de Cáritas diocesana pudimos descubrir lo que nuestro obispo Don Gregorio ha llamado «la otra Zamora»? ¿Cómo olvidar la emoción de Toro y su alfoz porque la presencia en la calle de sus patronos, la Virgen del Canto y el Cristo de las Batallas, señalaban lo singular de este acontecimiento? ¿Cómo no sonreír ante esa cruz que chavales y chavalas de clase de religión dibujaron con sus cuerpos en Benavente, renovando en sus vidas la magia de la fe? ¿Cómo olvidar aquella noche del viernes, ¡toda la noche en oración!, a los pies del bendito Cristo de Morales? ¿Te acuerdas el sábado del rosario de la aurora de los peregrinos compostelanos, y de la oración de Zamora entera ante tu cruz y ante el icono de tu madre en Santiago el Burgo, y de la visita al Colegio «Virgen del Yermo»? ¿Y qué me dices del acto con las cofradías y hermandades zamoranas, con la gente volcada en las calles, y en especial en la Plaza Mayor, para vibrar al ritmo de su Semana Santa? ¿Y la oración joven «Adoremus», el sábado por la noche, recorriendo tus ojos, tus pies, tus manos, tus labios? Por eso, cuando el domingo os despedíamos a ti y a tu madre, Señor, en aquella eucaristía multitudinaria en la Catedral, teníamos el corazón en un puño… Ha sido todo tan gozoso, tan bonito, tan emocionante, tan real, que al quedarnos cada uno con la cruz de cada día, sólo podemos darte gracias y seguir caminando. Nos esperan los 1500 peregrinos que vendrán a Zamora en agosto del 2011 y la celebración de la JMJ. ¡Y de Madrid, contigo! ¡De Madrid, al cielo!

La Opinión-El Correo de Zamora, 21/11/10.

domingo, 24 de octubre de 2010

Iconos posmodernos


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

Toda sociedad tiene sus iconos y clichés. Algunos son interesados, otros al albur de los acontecimientos, y los menos son clásicos, porque permanecen en el imaginario colectivo como permanente recuerdo de ideales y valores.

Recientemente el Premio Nobel de Fisiología y Medicina ha recaído en el científico británico Robert Edwards, conocido por todos como el padre de la fertilización «in vitro». Algunos se han pronunciado al respecto, felicitándose por la noticia y sobre todo por la decisión de la Academia sueca, decisión que en su opinión se habría hecho esperar demasiado. Primer icono posmoderno, pues, que propugna que el hijo es un derecho y no un don… ¿Será que los europeos nos hemos dado cuenta de que tenemos un serio problema de natalidad y lo queremos solucionar ahora como quien va a comprar al supermercado?

Vamos con otro icono posmoderno, éste ya dentro de nuestras propias fronteras. ¿Se acuerdan ustedes de Jesús Neira, aquel profesor universitario que fue agredido por defender a una mujer que estaba siendo maltratada por su pareja? Pues acaba de ser defenestrado, porque fíjense ustedes que la imagen impoluta del profesor se ha visto manchada por una denuncia de conducir bajo los efectos del alcohol. ¿Será que la ministra Aído se ha cansado ya de este juguetito mediático y ha decidido darle aire? ¿Tendrá algo que ver el hecho de que el profesor Neira haya publicado no hace mucho un libro con el significativo título de «España sin democracia»?

Último icono, que se ha convertido en todo un clásico. Me refiero a la lucha coordinada de toda una nación, de la comunidad internacional incluso, por arrebatar de las entrañas de la tierra a esos treinta y tres mineros chilenos. Todo un ejemplo de coraje, de tenacidad, de aguante, de solidaridad, de esperanza. Y en medio de todo ello la súplica confiada o el grito desgarrado que se elevan al cielo entremezclados buscando sostén y aliento. Impresiona la imagen de uno de los mineros que nada más salir a la superficie, extenuado en sus fuerzas, cae de rodillas para dar gracias al Dios de cielo y tierra, su Dios, nuestro Dios. Y es que, como recordaba ya hace algún tiempo el sociólogo Berger, en nuestra sociedad hay cierto rumor de ángeles…

¿Qué hacer entonces entre tanto icono? ¿Con cuál nos quedamos? En el monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí, se conserva el icono del Cristo pantócrator posiblemente más famoso del mundo. Nuestros iconos posmodernos sólo tienen sentido desde él. «Él es la verdadera medida de quiénes somos nosotros. En su rostro sagrado encontramos la verdad sobre nosotros mismos, lo que realmente somos en la carne» (G. Weigel).

La Opinión-El Correo de Zamora, 24/10/10.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Todavía...


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

El pasado 7 de agosto resultaba sencillamente impresionante la estampa que ofrecía el estadio de San Lázaro, el estadio de los aficionados del «Compos». Más de diez mil jóvenes abarrotábamos las instalaciones deportivas para participar en la vigilia de oración con la que culminaba la PEJ, la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes. Atrás quedaban el sacrificio y el cansancio del camino jacobeo, para abrirnos ahora de lleno a la fiesta de la fe. Una y otra vez, el cardenal Rylko rasgaba el silencio con sus palabras y su acento polaco, que traían a la memoria aquellas otras pronunciadas por su compatriota Juan Pablo II en la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en Santiago de Compostela en 1989. Estas palabras se me quedaron grabadas y comentando después con otros me di cuenta de que no fui el único: «nuestros grandes enemigos son la mediocridad, la indiferencia, la superficialidad que no nos hacen tomar en serio la palabra de Dios: "Sed [...] perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial" (Mt 5,48)».

No está de más que al comienzo de un nuevo curso pastoral, con la caridad como hoja de ruta y objetivo diocesano, y ese «hat-trick» de 1) la celebración de la cruz de los jóvenes en noviembre, 2) la acogida de los peregrinos en nuestra diócesis y 3) celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid el próximo agosto. No está de más que nosotros que creemos en la Palabra de Dios hecha carne nos fijemos en una palabra muy interesante de nuestra lengua. Porque, en el corazón cristiano, siempre queda espacio para un adverbio, una palabra igual de poderosa que aparentemente inútil: todavía. Con ella somos capaces de conjurar a la niña esperanza para hacernos levantar los ojos a lo alto y esperarlo todo del Dios regalador y sorpresivo, aquel que viene constantemente a nosotros y hace nuevas todas las cosas. ¿No tenemos derecho a ir a por todas? ¿Acaso Dios no nos sueña infinitamente mejor que en nuestros mejores sueños? ¿Por qué no pedirle todo, absolutamente todo lo que necesitamos? Llegado el caso, en su infinita sabiduría, él nos concederá aquello que necesitamos, mucho o poco, pero lo que nunca nos quitará -porque es deseo y sueño suyo- es esa serena alegría de quien sabe que puede volver a ponerse con los brazos en cruz y pronunciar de nuevo y tantas veces como sea necesario esa palabra llena de fe, de amor y de esperanza: Todavía…

Pío XI hizo una vez la siguiente oración: «Demos gracias a Dios por hacernos vivir en tiempos difíciles. Ya no se permite a nadie ser mediocre». Piensa tú, aquí y ahora, en este nuevo curso pastoral: ¿qué voy a hacer? o ¿qué puedo ofrecer? En tu familia, en tu trabajo, en tu comunidad o movimiento o cofradía, en tu parroquia, en tu diócesis, en tu Iglesia. Y no te olvides de que tu acción dependerá de tu oración, y tu hacer de tu ser. Todavía…

La Opinión-El Correo de Zamora, 26/09/10.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Nazareth, Wadowice y Calcuta


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

Dos aldeas y una gran ciudad. Una pertenece a la geografía de la salvación, otra a la geografía de la verdad, y la última a la geografía de la caridad. Todas ellas son tierra de santidad, porque la santidad no es algo etéreo o legendario, sino la realidad vivida desde Dios por hombre y mujeres de carne y hueso. En concreto son María de Nazareth, Karol Wojtyla y Agnes Gonxha Bojaxhiu, más conocidos estos últimos como Juan Pablo II y Teresa de Calcuta. El pasado día 26 se cumplía el centenario del nacimiento de la Beata Teresa de Calcuta, y a lo largo y ancho del mundo se han sucedido las celebraciones. La Times Square de Nueva York y las cataratas del Niágara, por ejemplo, se han iluminado de blanco y azul, los colores del sari indio usado como hábito por las Misioneras de la Caridad. En Calcuta se ha celebrado la eucaristía en memoria de la santa de los pobres, celebración en la que se leyó el mensaje que el papa Benedicto XVI ha enviado a Mary Prema Pierick, superiora de la Congregación fundada por Madre Teresa. De ella ha dicho el Papa que dio ejemplo excelente ante el mundo de las palabras de san Juan: «Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros» (1 Jn 4, 11-12). El filósofo posmoderno y padre del «pensamiento débil», G. Vattimo, ha asegurado que «la historia de la verdad en el siglo XX es una transición hacia la caridad». Caridad y Verdad, Teresa de Calcuta y Juan Pablo II como un tándem genial para la nueva evangelización. Qué curioso que la encíclica social de Benedicto XVI se titule precisamente así: La caridad en la verdad, mostrando una vez más que el evangelio es respuesta siempre actual a los interrogantes de la vida.

¿Y qué pinta Nazareth en todo esto? Pues que cada cristiano y cada cristiana, cada santo y cada santa, son nuevas páginas de la historia de la salvación, páginas escritas sobre la falsilla del canto del Magnificat, el canto en el que María da gloria al Dios que salva, al Dios que hace cosas grandes en personas «pequeñas», al Dios que es fiel a sus promesas. Las siguientes palabras son de Madre Teresa, pero podrían haber sido también pronunciadas por María o por Juan Pablo II: «Jesús te ama tiernamente, eres precioso para Él. Dirígete a Jesús con gran confianza y permítete a ti mismo ser amado por Él. El pasado pertenece a su Misericordia, el futuro a su Providencia y el presente a su Amor».

La Opinión-El Correo de Zamora, 29/08/10.

domingo, 1 de agosto de 2010

PEJ


JOSÉ ALBERTO SUTIL

Alguien ha dicho que este es el siglo de las siglas, y en la Iglesia no vamos a ser menos. ¿Que no sabe usted, querido lector, lo que es la PEJ? Pues nada, tranquilo, hombre, que enseguida se lo explico. PEJ significa Peregrinación Europea de Jóvenes, una gran «movida» que espera llenar la ciudad de Compostela con más de 10.000 jóvenes cristianos de toda Europa. Bajo el lema «Como el apóstol Santiago, amigos del Señor», esta peregrinación quiere ser un aperitivo para la JMJ de Madrid 2011 (perdón, JMJ significa «Jornada Mundial de la Juventud»). Del 6 al 8 de agosto disfrutaremos del Encuentro Europeo de jóvenes en la ciudad del Apóstol, pero antes habremos hecho nuestros kilómetros, como cualquier peregrino. Todos los caminos llevan a Roma, y también a Santiago, por eso no va a quedar vía jacobea sin patear por jóvenes peregrinos. Desde hoy y hasta el próximo viernes, ni el camino francés, ni el portugués, ni el del norte; ninguno va a privarse de que los jóvenes cristianos de Europa los transitemos. Escribió León Felipe: «Nadie fue ayer, ni va hoy, ni irá mañana hacia Dios por este camino que yo voy. Para cada hombre guarda un rayo nuevo de luz el sol… y un camino virgen Dios». Y es que el Camino de Santiago es una metáfora impresionante de la vida: el esfuerzo físico, la fraternidad y la alegría, el encuentro con uno mismo y con el Señor, la maravilla de la creación, el arte y el patrimonio como testimonio agradecido del pasado y un largo etcétera. Todo eso y mucho más es lo que vamos a disfrutar estos días. Lo de Santiago de Compostela no es una leyenda piadosa, sino peregrinar a las raíces de nuestra fe, afianzarnos en la roca apostólica y poder responder, como Santiago, que «¡podemos!» con el cáliz del martirio que el Señor nos invita a beber. Y como estas cosas son para contarlas, cuando volvamos cada uno a nuestra casa tendrá que notársenos en algo, aunque sea poquito. Así nos prepararemos también para los DED, los días en las diócesis, cuando del 11 al 15 de agosto de 2011 más de 1.500 peregrinos de todo el mundo vengan a nuestra diócesis de Zamora para disfrutar de nuestra hospitalidad y de nuestra Iglesia antes de participar en la JMJ. Son unas cuantas siglas: PEJ, DED, JMJ, pero todas tienen la misma contraseña. ¿Que cuál es esa contraseña? Pues, miren, ayer celebrábamos a san Ignacio de Loyola. Suyas, y de la tradición espiritual por él fundada, son estas otras dos siglas: JHS y AMDG. ¿Hace falta que se las explique? ¿Podía ser otra la contraseña?

La Opinión-El Correo de Zamora, 1/08/10.

domingo, 4 de julio de 2010

Cursillos prematrimoniales en el cine


JOSÉ ALBERTO SUTIL LORENZO

El jueves pasado acudí a una de las salas de cine de nuestra ciudad para ver «Eclipse», la tercera película de la saga «Crepúsculo». Para quien no haya oído hablar de ella, se trata de una romántica historia de amor entre la adolescente Isabella Swan y Edward Cullen, un extraño vampiro, pues al igual que los miembros de su familia, Edward ha conseguido dominar su sed de sangre humana y solo se alimenta de animales. Tanto la autora de los libros, Stephenie Meyers, mormona confesa, como el director de la película, David Slade, han querido presentar a Edward como un símbolo de la pureza y de la castidad. De hecho, esta tercera película comienza y termina con sendos e interesantes diálogos entre los protagonistas. Un paisaje campestre, alfombrado de flores, sirve de marco ideal para el desarrollo de estas dos escenas. Desde el comienzo de la saga, Edward ha sido bastante más reacio que Bella a mantener reacciones sexuales, no solo porque, dada su condición, resultaría peligroso y podría matar a su chica, sino porque Edward es una «rara avis», «de la vieja escuela» dice él, que cree en el sexo como lenguaje y culminación del amor y en la virginidad hasta el matrimonio. Todo un caballero romántico que quiere hacer las cosas bien. Así se lo hace saber a su pareja, pero esta le tacha de anticuado y tradicional. Ante la afirmación de Bella de que «el matrimonio es solo un trozo de papel», Edward responde: «de donde yo soy, el matrimonio es el modo de decir te quiero». Para Edward, matrimonio y compromiso fiel de felicidad son la misma cosa. Aunque él mismo no tenga alma, llega a decir Edward a su amada, por nada del mundo arriesgaría la suya (o sea que deduzco que el sexo sin amor tiene que ver con el alma, interesante). El vampiro es duro de pelar, no se deja impresionar fácilmente. «Quiero unirme a ti de todas las formas humanamente posibles», le dice Bella a su chico. Edward sonríe y apostilla: «empezando por una boda». Cualquiera diría que este apuesto vampiro se ha leído la «Teología del cuerpo» de Juan Pablo II y que en su mesilla de noche está abierta la Biblia por el Cantar de los Cantares. ¿Será que con la perspectiva que dan los años el inmortal Edward conoce bien el fracaso de la ¿revolución sexual? Al final de «Eclipse», los dos protagonistas están echados en el mismo campo de malvas que al principio. «Dos de cada tres matrimonios acaban en divorcio», dice Bella mirando a su amado. «Bueno, apostilla Edward, creo que el índice de divorcios entre vampiros y humanos es algo inferior...». ¿Y si en la frase anterior cambiamos «vampiros y humanos» por «cristianos»? A lo mejor ahí está el quid de la cuestión... Por cierto, les confieso que no sé qué me cabreó más, si la insensatez y niñatería progre de Bella o las risas en la sala del cine ante el valiente y humano planteamiento de Edward.

La Opinión-El Correo de Zamora, 4/07/10.