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miércoles, 20 de noviembre de 2013

El domingo se clausura el Año de la Fe en Cristo Rey

Trece meses después de su inauguración, el obispo de Zamora clausurará solemnemente el Año de la Fe a nivel diocesano el domingo 24, con una eucaristía a las 18 horas en la iglesia de Cristo Rey, a la que invita a todos los fieles.

Zamora, 20/11/13. El próximo domingo 24 de noviembre, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, tendrá lugar la clausura del Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI en 2012, en toda la Iglesia universal. La Diócesis de Zamora lo hará con la eucaristía solemne que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán a las 18 horas en la iglesia parroquial de Cristo Rey de la capital.

En una misiva dirigida a los sacerdotes, consagrados y laicos de la Diócesis, el obispo señala que “conviene que clausuremos conjuntamente este Año de la Fe, para de este modo agradecer a nuestro Señor cuánto nos ha concedido durante este tiempo en que hemos redescubierto y anunciado más nuestra fe cristiana”.

El prelado invita a toda la comunidad diocesana a participar en esta Misa, que será el broche final del Año de la Fe a nivel local. A los sacerdotes les pide especialmente “anunciar esta celebración en vuestras parroquias, asociaciones y movimientos, así como alentar y acompañar a todos los fieles cristianos a acudir a dicha Eucaristía por el gran significado eclesial que en ella se expresará”.

Monseñor Martínez Sacristán también cuenta en su carta con las monjas de clausura de los 16 conventos y monasterios de la Diócesis, a quienes pide “que a lo largo de la tarde de dicha jornada se unan a la celebración por medio de la oración a favor de la abundante fructificación de lo vivido durante este Año”.

Balance de una efeméride eclesial

La Diócesis de Zamora inauguró solemnemente el Año de la Fe con una eucaristía en la Catedral el 12 de octubre de 2012, y durante estos trece meses han tenido lugar algunos acontecimientos significativos en la vida ordinaria de la Iglesia local. El obispo publicó, con motivo de este Año, la carta pastoral Creyentes y testigos alegres, que se ha leído y trabajado en diversas instancias diocesanas. También firmó un decreto de indulgencias especial para este Año.

Diversas actividades diocesanas han girado especialmente en torno al tema de la fe y a la efeméride eclesial que motivó al Papa emérito a convocar este Año: el cincuentenario de la apertura del Concilio Vaticano II y el vigésimo aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. Por eso, las XI Jornadas Diocesanas que se celebraron entre el 30 de enero y el 1 de febrero abordaron esta temática, y el curso formativo del Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso” (las conocidas como “Lecciones de Teología”) han presentado de forma sistemática los documentos más importantes del Concilio.

Además, ha habido algunos momentos especiales, organizados con motivo precisamente del Año de la Fe, entre los que destaca especialmente la celebración de la eucaristía en la que el obispo confirmó a casi 300 adolescentes de las parroquias de Zamora capital, el 25 de mayo en el Auditorio “Ruta de la Plata”. Más tarde, el 9 de octubre, cientos de escolares de los colegios católicos hicieron su peregrinación a la Catedral.

La Catedral, por otra parte, acoge desde febrero la exposición de un apostolado del siglo XVII, 13 lienzos que han sido restaurados para la ocasión y que en el trascoro del primer templo diocesano sirven para que los fieles puedan hacer la profesión de fe. De hecho, éste ha sido otro de los momentos significativos del Año de la Fe: las diversas peregrinaciones que los arciprestazgos de la Diócesis han hecho a la Catedral para confesar el Credo junto al obispo. Otros santuarios de la geografía diocesana han sido meta de peregrinaciones más modestas pero igualmente importantes para sus participantes.

La vida contemplativa también ha hecho su aportación al Año de la Fe, y se ha concretado en la preparación de unas vigilias mensuales de oración que arrancaban el pasado mes de octubre de 2012 y que en el Convento de Santa Clara de la capital han congregado a laicos, consagrados y sacerdotes para rezar siguiendo las partes del Credo.

A nivel de arciprestazgos y parroquias también ha tenido su importancia el Año de la Fe. En Toro-La Guareña, por ejemplo, se celebró en abril la Semana de la Fe, y en otros lugares y parroquias se han comenzado iniciativas de formación y catequesis de adultos. Durante el mes de mayo, el claustro principal del Seminario San Atilano acogió una exposición sobre el Concilio Vaticano II.

La Diócesis de Zamora ha estado representada en algunos de los principales encuentros que han tenido lugar en Roma con el nuevo papa Francisco. Del 3 al 5 de mayo, una decena de zamoranos participaron en la Jornada Mundial de las Cofradías, y del 26 al 29 de septiembre doce catequistas y sacerdotes acudieron a la Jornada Mundial de los Catequistas. También el Seminario Mayor y parte del Seminario Mayor acudió con su rector a la Jornada Mundial de los Seminaristas y Novicios del 4 al 7 de julio.

A nivel nacional, un evento importante ha sido la eucaristía en la que fueron beatificados 522 mártires del siglo XX en España, celebrada el pasado 13 de octubre en Tarragona. En esta ocasión han sido reconocidos como beatos el sacerdote franciscano Antonio Faúndez, natural de La Hiniesta, y los religiosos carmelitas Ángel María Reguilón, Bartolomé Fanti María Andrés Vecilla y Ángel María Sánchez.

sábado, 21 de septiembre de 2013

El obispo nombra nuevos delegados diocesanos

El obispo de Zamora acaba de hacer públicos nuevos nombramientos que afectan a varias delegaciones y secretariados diocesanos, además de algunas parroquias.

Zamora, 21/09/13. Con fecha del 19 de septiembre, el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha firmado nuevos nombramientos para la Diócesis.

Nombramientos diocesanos

- Juan Luis Benito Rodríguez, del instituto secular Cruzados de Santa María, ha sido nombrado delegado diocesano de Apostolado Seglar.

- El sacerdote diocesano David Villalón Villalón, párroco de Bermillo de Sayago, ha sido nombrado delegado diocesano de Misiones y, además, consiliario de Manos Unidas.

- El sacerdote diocesano Florentino Pérez Vaquero, rector de los Seminarios Mayor y Menor, ha sido nombrado director del Secretariado Diocesano de Pastoral Vocacional.

- El sacerdote diocesano Luis Miguel Rodríguez Herrero, párroco de San José Obrero, ha sido nombrado consiliario de los Centros Católicos de Cultura Popular y Desarrollo de Adultos.

- El sacerdote Luis Zurrón Rodríguez, Misionero del Verbo Divino, ha sido nombrado capellán del Convento de las Carmelitas Descalzas de Zamora (de la Asunción de Nuestra Señora y San José).

Nombramientos parroquiales

- En el arciprestazgo de Benavente-Tierra de Campos, Ángel Carretero Martín, que acaba de tomar posesión como párroco de San Cristóbal de Entreviñas y Matilla de Arzón, ha sido nombrado ahora también cura encargado de las parroquias de Santa Colomba de las Carabias y San Miguel del Esla.

- En el arciprestazgo de Zamora ciudad, José Díez Anta ha sido nombrado cura adscrito a la parroquia de San José Obrero.

martes, 11 de junio de 2013

Una carmelita de Toro presenta un nuevo libro

El convento de las carmelitas descalzas de Toro acogerá el próximo sábado 15 a las 20 horas la presentación de una novedad editorial: El telar de la Palabra, un libro escrito por una integrante de la comunidad, Pilar Huerta.

Zamora, 12/06/13. El próximo sábado 15 de junio la monja carmelita descalza Pilar Huerta, perteneciente a la comunidad de esta orden en Toro, presentará su nuevo libro El telar de la Palabra. Ecos bíblicos en la autobiografía teresiana, que acaba de ser publicado por la Editorial de Espiritualidad (Madrid) dentro de la prestigiosa colección “Logos”. La presentación tendrá lugar a las 20 horas.

Pilar Huerta es monja carmelita en el monasterio de Toro y, como explican desde la editorial, ha sentido la necesidad de dar a conocer su pensamiento sobre el libro de la vida de Santa Teresa de Jesús, un nuevo modo de acercarse a la autobiografía teresiana. La autora señala, como motivo de la preparación de esta obra, que es “hija y discípula de Teresa de Jesús. Enamorada como ella misma de la Palabra de Dios, Libro y Persona”.

Sor Pilar explica que “desde hace unos años se venía gestando en mi corazón y en mi mente lo que hoy es este libro, un estudio ceñido a la autobiografía teresiana tratando de encontrar cómo la lógica de la Revelación es perfectamente detectable en la lógica de la escritora abulense”.

Su pretensión no ha sido “hacer un acercamiento cultural, ni menos literal”, sino que se trata de “un trabajo más sugerente que académico, realizado con un cariño y una pasión personal muy grandes, pero sobre todo con el deseo de empujar a quien lo lea a buscar los tesoros escondidos en la Escritura y en los escritos de Teresa de Jesús”.

El libro nace como fruto de la preparación del cuarto centenario de la beatificación de Santa Teresa de Jesús (24 de abril de 1614) y de su nacimiento (28 de marzo de 1515), eventos que espera la Orden Carmelita en todo el mundo. La tradición literaria femenina dentro del Carmelo es muy antigua, ya que hunde sus raíces en la misma Santa Teresa y sus primeras discípulas, por lo que no debe resultar insólito esta actividad en una carmelita de clausura.

domingo, 17 de febrero de 2013

Las Carmelitas de Toro presentan su nueva repostería


El próximo viernes 22 a las 20,30 horas las Carmelitas de Toro presentarán una novedad editorial sobre la cocina carmelitana, y junto con el libro darán a conocer su nuevo horno de repostería carmelitana.

Zamora, 18/02/13. El Convento de San José de Toro, de las Carmelitas Descalzas,  acogerá el próximo viernes 22 de febrero a las 20,30 horas la presentación del libro Gastronomía carmelitana, publicado recientemente por la Editorial de Espiritualidad de Madrid. Esta obra contiene los apuntes de cocina de dos hermanos legos carmelitas, Gabino de la Virgen del Carmen (1887-1966) y Mariano de Santa Teresa (1888-1974), burgalés y abulense respectivamente. Se trata de un libro que “recoge la sabiduría y la tradición del fogón carmelitano”, según sus editores.

Detalles de la obra

Si algo distingue como propio a la cocina carmelitana es la nota de la ausencia de la carne entre sus platos, una prohibición de la Regla, desde los mismos orígenes de la Orden, que nace en Palestina (monte Carmelo) durante las primeras décadas del siglo XIII. De ahí la importancia primordial del pescado en su menú ordinario, como también de los huevos y de la verdura. La originalidad de estas recetas está precisamente en la amplitud que se da al tema de la pesca, sobre todo al bacalao que, en salazón, era la forma más segura de conservarlo y de que llegara a cualquier lugar de la geografía española.

El valor de estos guisos reside también en la sencillez y austeridad de la condimentación por la escasez de medios del convento, y así la imaginación de tratamiento y composición de los alimentos por parte de estos cocineros llega a resultados increíbles, pero siempre dentro de la habitual frugalidad de la comida propia de frailes y monjas.

Una larga introducción, debida a la pluma del carmelita Manuel Diego Sánchez, permite adentrarse en el mundo de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, como también en aquella tradición de familia que llega hasta nuestros días, poniendo de relieve la vinculación existente, ya desde el lenguaje bíblico, entre el tema de la comida y la experiencia mística. Además de que en la biografía de los dos místicos castellanos hay momentos concretos de la vida diaria para poder verificar su atención hacia esta tarea tan humana.

Presentación de la nueva repostería en Toro

Además, el Carmelo de Toro lanza en estas fechas su Horno de repostería carmelitana, que ya ha entrado en funcionamiento, y aprovecha esta presentación del libro para ofrecer a restaurantes y bares el menú típico carmelitano, como también aquellos platos que más representan y se acercan a esta cocina tan antigua. Esto será el viernes 22. Una jornada gastronómica para vecinos y extraños dedicada a la comida carmelitana. Con tal motivo se podrá adquirir también el libro a precio especial.

Se trata de una aportación que la familia carmelitana ofrece a la hostelería de la ciudad de Toro para incorporar a su oferta gastronómica; lo hace pensando en el presente y, más en concreto, en los próximos centenarios teresianos: en 2014 se conmemorará el IV centenario de la beatificación de Santa Teresa, y en 2015 el V centenario de su nacimiento.

viernes, 12 de octubre de 2012

14 vigilias de oración para profundizar en la fe


Tras la inauguración del Año de la Fe, la primera actividad que se lleva a cabo en Zamora es el inicio de una serie de vigilias de oración mensuales en el Convento de Santa Clara.

Zamora, 12/10/12. En el marco del Año de la Fe, que se inaugura hoy solemnemente en la Diócesis de Zamora tras el inicio a nivel universal con la celebración presidida por Benedicto XVI en Roma, mañana comenzará en Zamora una nueva iniciativa de oración que forma parte de la programación diocesana de actividades para el Año de la Fe.

Los segundos sábados de mes tendrán lugar unas vigilias de oración en torno al Credo. La primera será mañana, sábado 13 de octubre, a las 20,30 horas en el Convento de Santa Clara (c/Miguel de Unamuno). Han sido las monjas clarisas las impulsoras de esta idea, desde su identidad de religiosas contemplativas, y se ha asumido como una actividad del Año de la Fe por parte de la Diócesis.

Según explican las mismas religiosas clarisas, su objetivo es sencillo: “ayudarnos a profundizar y vivir mejor nuestra fe”, en la línea de lo que pretende el Año de la Fe. Estas vigilias pretenden ofrecer a todos los creyentes “la posibilidad de fortalecer nuestra fe a través de la oración”, pues como dice el Youcat (Catecismo Joven de la Iglesia Católica), “la fe aumenta si escuchamos con más atención la voz de Dios y mediante la oración estamos en un intercambio vivo con él”.

Así, a lo largo de este Año de la Fe se celebrarán 14 vigilias, una cada mes (el segundo sábado de cada mes a las 20,30 horas). Estas Vigilias versarán sobre los artículos del Credo. Esta comunidad religiosa ofrece, además, desde hace 36 años, su iglesia abierta por las tardes con exposición mayor del Santísimo Sacramento, así como la posibilidad de celebrar cada día la hora litúrgica de Vísperas a las 19 horas.

domingo, 7 de octubre de 2012

Fallece Nazario Diego, capellán emérito de las Marinas


Zamora, 7/10/12. Ayer, sábado 6 de octubre, falleció en Zamora el sacerdote diocesano Nazario Diego Iglesias, a los 78 años de edad y 52 de ministerio. Su cadáver se vela en el Tanatorio “La Soledad” de la capital, y la Misa de funeral se celebrará mañana, lunes 8, a las 11 horas en la parroquia de San Ildefonso.

Nazario Diego nació en Torregamones en 1934, y fue ordenado presbítero en 1960. Su primer destino pastoral fueron las parroquias de Pino del Oro y Bermillo de Alba, donde estuvo 8 años, hasta que fue destinado a Casaseca de las Chanas como cura ecónomo. En 1973 fue nombrado asesor religioso de la Delegación Provincial de Auxilio Social, y en 1980 se le encargó la parroquia de Arcenillas durante unos meses.

Entre 1980 y 1983 realizó estudios en la Escuela-Taller de Restauración del dominico P. Aguilar en Madrid, y a su vuelta fue nombrado capellán del Convento de Santa Marina de Zamora en 1984. Por entonces se hizo cargo también del Estudio Taller Diocesano de Restauración. A partir de 1988 fue administrador parroquial de Casaseca y Villanueva de Campeán, y en 1992, de Cabañas de Sayago.

Su último destino pastoral, que simultaneó con la capellanía de las religiosas Marinas, fue la parroquia de Carrascal, que rigió entre 1993 y 2001. En 2010 pasó a ser capellán emérito del Convento de Santa Marina.

Descanse en paz. Descanse en Dios.

martes, 18 de octubre de 2011

Sólo Dios basta


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Celebrábamos ayer fiesta grande en el Carmelo de Toro y, en realidad, en toda la Iglesia universal: Santa Teresa de Jesús. Hacer memoria de ella es tanto como recordarnos la necesidad que tenemos de una vida enraizada en Dios, en oración continua, tratando de amistad con aquel que sabemos que nos quiere sin medida. No sólo las hijas de la Orden Carmelitana, todas las comunidades contemplativas nos enseñan, desde el silencio de la clausura, que sólo en el encuentro amistoso nos encontramos con nosotros mismos y con el que es nuestro principio y fundamento; sólo en el encuentro orante se desvanecen tensiones y cansancios; sólo en el encuentro personal con el Absolutamente Otro encuentra uno alivio y paz.

Por eso quisiera que este espacio de hoy sea reconocimiento agradecido a toda esa gran riqueza escondida que forman las dieciséis comunidades sembradas en diversos lugares de nuestra geografía diocesana. Y nada menos que cinco de ellas plantadas desde hace siglos como las mejores cepas de esta parcela de la viña del Señor en Toro: Carmelitas, Clarisas, Dominicas, Sofías y Mercedarias. Todas ellas justamente veneradas hasta por el toresano más «carámbano» que pueda haber, si lo hay. Todas ellas son «oasis» en el desierto del vacío, la superficialidad, las prisas y el materialismo en el que, a menudo, nos movemos en nuestro mundo.

El último botón de muestra es que más de noventa jóvenes católicos ingleses, acogidos en las parroquias de Toro en los días previos a la JMJ, han podido disfrutar igualmente del testimonio orante, sencillo y alegre de estas mujeres de Dios en los diversos encuentros que hemos mantenido. Todo un descubrimiento para nuestros peregrinos y también un toque de atención para nosotros ya que nunca deberíamos acostumbrarnos demasiado a estos faros que nos recuerdan calladamente lo esencial, lo definitivo, lo eterno. Las contemplativas no nos enseñan tanto cosas sobre Dios cuanto que nos lanzan a mirar hacia Él advirtiéndonos que todo lo demás es flor de un día, que «sólo Dios basta» porque sólo Dios es Dios y no hay ninguna otra cosa o persona que pueda sustituirlo. Todo lo bueno es reflejo de Él; todo lo malo nada tiene que ver ni hacer con Él. Es más, decía K. Barth, «que está mal, el mundo lo sabe ya; pero no sabe que, por los cuatro costados, está en las buenas manos de Dios».

Somos muchos los que nos sentimos muy agradecidos porque el testimonio fiel de estas santas mujeres está gritando que Dios no empobrece sino que enriquece; que no ata sino que te hace más libre; que no infantiliza sino que te hace más maduro; que no te empequeñece, sino que te eleva, te potencia y te conduce hacia una vida plena y mejolor.

La Opinión-El Correo de Zamora, 16/10/11.

martes, 6 de septiembre de 2011

Las clarisas de Zamora celebran este año el VIII centenario de la consagración de Santa Clara


Zamora, 6/09/11. Desde el pasado Domingo de Ramos (17 de abril de 2011) hasta el 11 de agosto de 2012, fiesta litúrgica de Santa Clara de Asís, las Hermanas Clarisas están celebrando el VIII Centenario de la Consagración de Santa Clara en Santa María de los Ángeles (Asís).

Con ocasión de este Centenario las Hermanas del Monasterio de Santa Clara de Zamora han escrito un pequeño folleto en el que se narra el momento en que la fundadora dejó su casa para consagrarse por entero al Señor. Este folleto fue entregado el pasado 11 de agosto a todas las personas que participaron en la celebración de la fiesta de Santa Clara en la capilla de las Claras.

Ahora lo ponen a disposición de todos los que estén interesados en saber algo más sobre esta gran mujer, Santa Clara de Asís. El folleto puede descargarse en este enlace: http://bit.ly/orAPqI.

martes, 16 de agosto de 2011

La ciudad de Toro se hizo inglesa por unos días


Toro ha tenido desde el sábado una variada gama de actividades para los peregrinos ingleses que participaron en los Días en la Diócesis (DED), con oración, música, deportes y, sobre todo, muchos momentos de convivencia familiar y parroquial.

Zamora, 16/08/11. El sábado 13 comenzó en la Colegiata a las 10 para presentar una oración dedicada a la Virgen María. Se les entregó a todos los presentes una pulsera tejida a mano por las monjas de clausura de los cinco conventos de Toro, y ésta fue de color blanco y simbolizaba la pureza de María. La pulsera entregada el día anterior era de color verde y hacía alusión a Jesús y a la esperanza que debemos tener puesta en Él, como ejemplo a seguir en nuestras vidas.

Deporte y comida popular

Finalizada la oración los peregrinos y los voluntarios se dirigieron caminando hasta las instalaciones deportivas que el Ayuntamiento de Toro brindó para su uso. Después de jugar al fútbol, baloncesto y pádel, los peregrinos disfrutaron de la piscina y del sol, ya que para ellos este clima es algo de lo que no disfrutan en su Inglaterra natal.

Tras el baño realizaron una marcha hasta el Cristo de las Batallas, donde hemos celebraron una comida conjunta con todos los jóvenes peregrinos así como con un grupo de peregrinos italianos y portugueses que se encuentran acogidos en Zamora y que acudieron a compartir esta paellada con los alojados en Toro. Los peregrinos agradecieron la comida a la que gentilmente invitó el Ayuntamiento de Toro.

Además, destacó la buena disponibilidad de los miembros de Protección Civil y de Cruz Roja de Toro que acudieron a la pradera del Cristo para cubrir alguna posible emergencia. Terminada la comida, los peregrinos disfrutaron de una pequeña siesta, demostrando que conocen una de las costumbres más populares de esta tierra.

Música de Pasión y de diversión

A las 17 horas del sábado comenzó en el Teatro Latorre el Concierto Semana de Pasión en Toro ofrecido por la Banda Municipal de Música La Lira y la colaboración de un grupo de jóvenes cofrades toresanos que convirtieron el concierto en una catequesis sobre la Pasión del Salvador, su simbología y cómo se vive en España. A través de símbolos e imágenes relacionados con la Semana Santa toresana junto con las marchas y canciones que se entonan en esos días, los peregrinos pudieron familiarizarse con nuestras tradiciones.

Finalizado el concierto salieron hacia Zamora, donde pudieron disfrutar de una visita dramatizada por la Zamora medieval. Posteriormente, y tras cenar un bocadillo que les habían facilitado sus familias de acogida, vibraron en el Festival Internacional que compartieron con todos los peregrinos acogidos en la Diócesis de Zamora. Todos dejaron por un momento su cansancio acumulado durante toda la jornada y se entregaron al ambiente festivo que se respiraba en el Auditorio Ruta de la Plata.

El día del Señor

El domingo 14 se reunieron a las 11 en la Colegiata para el encuentro oracional diario. Al igual que en los dos días anteriores, los jóvenes extranjeros recibieron una pulsera de color rojo. Se les explicó que este color significa pasión y fuerza para ser firmes en la fe y seguir a Cristo. Era una satisfacción comprobar cómo todos llevaban puestas las pulseras que se les habían ido entregando y que parecían identificarlos como un grupo de hermanos en la fe que han caminado juntos durante estos días.

Tras la oración se dividieron en grupos para acudir a visitar los cinco conventos de clausura que hay en Toro. La experiencia vivida en todos ellos ha sido muy emocionante, algunos peregrinos no han podido contener el llanto de emoción ante los testimonios que les han ofrecido las monjas que viven en estos conventos. Los peregrinos han destacado que sus testimonios les han impactado.

Peter, procedente de Clifton, comentaba que “nunca imaginé que fueran tan felices viviendo en clausura”. Michael, peregrino de Plymouth, expresó que “he sentido mucha paz al entrar en el convento y escucharlas ha sido muy interesante, ha merecido la pena esta visita”. Los peregrinos se han interesado por el modo de vida de las contemplativas, preguntando en todo momento sobre su jornada diaria, su trabajo y su dedicación al rezo, su entrega a Dios, etc.

Durante el encuentro con las monjas, éstas les han cantado el himno oficial de la JMJ, himno que han aprendido expresamente para este encuentro; han dado su testimonio de fe, y les han dejado claro que a cualquiera de ellos les puede hacer Dios una llamada, como a Sor Natividad, hermana en el convento de las Sofías, quien en su testimonio les explicó que “al principio de la llamada de Dios, yo no le hacía caso”, “yo era una joven normal, con una carrera universitaria, y abandoné un proyecto de vida para entrar a ser monja en este convento”, “si volviera a nacer, volvería a ser monja con esta orden y en esta comunidad de Toro”.

Posteriormente todos volvieron a congregarse en la Colegiata, donde participaron en la Eucaristía, que fue concelebrada por nueve sacerdotes, entre los que se encontraban los cuatro sacerdotes ingleses que han compartido estos días con nosotros. En la homilía, Ángel Carretero, párroco local, destacó el buen espíritu reinante durante estos días, en los que tanto las familias de acogida como los voluntarios se han entregado para que los peregrinos se encontraran como en su casa, demostrando que somos hijos de un mismo Padre y que formamos parte de una misma familia.

Los peregrinos ingleses no han podido contener su gratitud y han aplaudido estas palabras de la predicación demostrando su agradecimiento a estos toresanos que se han volcado con ellos. Al término de la Eucaristía se desplazaron a la Plaza Mayor, donde la Banda de Tambores y Cornetas de la Ciudad de Toro ha ofrecido un breve concierto para los peregrinos.

Por la tarde repusieron fuerzas, tras estas jornadas tan intensas, junto a sus familias de acogida con un descanso hasta las 19,30 horas, que fue cuando volvieron a encontrarse en la Colegiata para iniciar la peregrinación a la ermita de Nuestra Señora del Canto. Junto a la patrona de Toro rezaron en comunión y le cantaron la Salve en latín. Al final del acto, los asistentes besaron la medalla como símbolo de devoción a nuestra Madre. Se dirigieron a los jardines en torno a la ermita para compartir una merienda de fraternidad.

A las 21,15 estaban todos de nuevo en la Colegiata para escuchar el concierto ofrecido por el cantautor zamorano Rogelio Cabado. Muchos de los asistentes vibraron de manera especial con las canciones de Rogelio, incluso bailando y coreando sus letras, demostrando que la música es un lenguaje universal. Tras finalizar el concierto regresaron a sus casas de acogida para descansar y preparar su equipaje, ya que al día siguiente debían partir hacia Madrid.

La despedida

A las 9 salieron de Toro hacia Zamora para compartir, con el resto de peregrinos acogidos en la Diócesis, la eucaristía de envío en la Plaza de la Catedral, presidida por el obispo, Gregorio Martínez Sacristán. Los peregrinos ingleses alojados en Toro aplaudieron al prelado cuando, al finalizar la eucaristía, se disponía a entrar en la Catedral y éste, al ver su entusiasmo hacia él, se ha acercado a saludarlos. En ese momento todos han querido estrecharle la mano y mostrarle su respeto, hecho que ha colmado de felicidad a todos los allí presentes.

Posteriormente se dirigieron al Parque de Valorio, donde compartieron una comida con todos los peregrinos de la Diócesis, familias de acogido, voluntarios, sacerdotes e incluso el mismo obispo que se acercó a saludar y despedir personalmente a los asistentes.

Álbumes de fotos de estos días en Toro:

https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/PaelladaCristoDeLasBatallasToro

https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/ConciertoSemanaDePasionEnToro

https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/EncuentroTestimonialConventosDeClausuraToro

https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/EucaristiaEnLaColegiataToro

https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/PeregrinacionVirgenDelCantoToro

https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/ConciertoRogelioCabadoEnLaColegiataToro

domingo, 19 de junio de 2011

Un camino de luz


JOSÉ ÁLVAREZ ESTEBAN

Ni con todo el diccionario podemos definir lo que entre las paredes de un monasterio se palpa, porque, ¿cómo describir la presencia de Dios?». Me agarro a esta frase del abad del monasterio cisterciense de Dueñas en un bellísimo artículo titulado «La joya de la corona» en el Semanario «Alfa y Omega» del pasado jueves. Y es que en este domingo de la Santísima Trinidad se celebra la Jornada «pro orantibus», «por los que oran», hombres y mujeres que quieren seguir más de cerca a ese Jesús que se «tiraba al monte» para comunicarse con su Padre e interceder por los suyos. Más allá de eslóganes y frases bonitas, esta jornada tiene el cometido de dar gracias a Dios por la presencia luminosa del aún considerable número de monasterios que pueblan nuestra Diócesis y la geografía nacional, unos con vitalidad suficiente como para centrar la atención y atraer, otros languideciendo por falta de renovación. La edad y el tiempo son elementos inexorables que actúan al interior, la ausencia de postulantes hace el resto.

El Semanario «Alfa y Omega» dedicado a glosar esta jornada, dice que la Vida Contemplativa «hace atractiva a la Iglesia». Esto me recuerda a Juan Pablo II en su visita al monasterio de Lisieux en Francia. «El día que faltase la Vida Religiosa, decía, el mundo y la Iglesia habrían entrado en un período glacial». Él hablaba de la santidad, pero su afirmación es perfectamente trasladable al tema que nos ocupa. A la modernidad le gusta afirmar que los Monasterios son el reducto de fracasos vitales, no se atreve a pensar que, tras las celosías, puedan vivir (vivir, sí) hombres y mujeres desembarazadas de esa tupida trama de la vida en la que tantos otros nos debatimos. Ellos han conseguido la impagable sabiduría de que, quien quiere de verdad, quiere en silencio. Ellos, monjes y monjas, no se aíslan del mundo, ni se entierran vivos, ni han inutilizado sus vidas. Ellos, con su «lectio divina», alimentan la caldera que permite mantener la temperatura y el pulso, las constantes vitales de este nuestro mundo.

La Iglesia muestra su gratitud a estos sus hijos, los Contemplativos, que profesan una adhesión inquebrantable a Cristo, que viven gozosamente su fe y son testigos del amor de Dios a la familia humana. Los tornos de los monasterios giran en redondo en un hábil ejercicio del dar y recibir. Las puertas se abren desde dentro. ¡Pasen y vean!, ¿a qué más explicaciones?

La Opinión-El Correo de Zamora, 19/06/11.

domingo, 5 de diciembre de 2010

A Don Vicente (Carmelitas de Toro)


La comunidad de Carmelitas Descalzas de Toro ha escrito este artículo en recuerdo del sacerdote diocesano Vicente Gullón, fallecido el pasado 21 de noviembre.

Muchos y gratos recuerdos nos ha dejado el que fuera, durante más de 16 años, nuestro confesor: amigo y hermano D. Vicente.

Como diría Santa Teresa: “plego a Su Majestad, me dé acierto en decir lo mucho que nos favoreció en vida este siervo de Dios que, aunque vaya un poco desconcertado, sirva para que los que lo leyeren alaben mucho al Señor por la obra de amor que realiza en aquellos sus siervos, llamados a su santo servicio…”. Teresa de Jesús quería para sus hijas “el trato con personas doctas y santas, que tengan letras y bondad para que la perfección en sus conventos vaya adelante… gran cosa es letras para dar en todo luz”, nos dirá en el capitulo V de su Camino de Perfección. Las que tuvimos la suerte de tratar con D. Vicente, más íntimamente sabíamos de su gran corazón e inteligencia y la verdad es que nos hemos sentido siempre agradecidas por su amistad, por tenerle y saberle cerca, particularmente en el ejercicio de su ministerio sacerdotal.

En las charlas que asiduamente nos daba como preparación al sacramento de la reconciliación, siempre reflejaba profundidad en los temas que exponía y que enlazaba con la realidad cotidiana. Nos informaba a su vez de la marcha de la Iglesia y de la sociedad con la que había que hacer camino como realidades complementarias y no antagónicas: la Biblia y el periódico siempre de la mano, entretejidos en el discurrir diario, en los que se descubre la huella, el paso del Señor. Nos citaba con frecuencia a su amigo el teólogo Andrés Torres Queiruga, con su certero análisis de las realidades presentes.

Campechano, franco, sincero, abierto y también algo tímido, con un sentido del humor que sazonaba toda conversación. No es fácil definir su rica personalidad, amigo de buenos libros, le encantaba la lectura que con frecuencia practicaba al unísono de sus paseos diarios. Le gustaba estar al día de lo que acontecía, siempre atento en captar por donde iban los signos de los tiempos. Buen escritor, apareció su pluma con cierta frecuencia en el periódico local en variados acontecimientos diocesanos y a veces, ejerciendo su función profética: llamando a las cosas por su nombre con todo respeto y verdad. Conservamos algunas de sus cartas a Hna. Mª Pilar, la que fuera nuestra decana con 91 años, fallecida hace tan solo 2 y con la que tenía sus detalles y bromas (que las demás reíamos) y a la que llamaba “su amiga predilecta”.

A lo largo de estos años y, sobre todo en su enfermedad, veíamos cómo iba madurando, cómo el Señor le iba preparando para el encuentro final. Nos contaba que, en sus muchas idas y venidas al clínico y días de ingreso, allí, unido, “atado” a la cruz de Cristo, participando de su misterio redentor, miraba al crucifijo de la habitación del hospital (más bien al lugar donde antes había estado y ahora quedaba una pequeña sombra en la pared) y en el crucificado encontraba fuerza para soportar los continuos dolores de lo que fuera una “novena” de intervenciones quirúrgicas que sólo su fuerte naturaleza y su gran ánimo pudieron resistir. Valiente hasta el final, testimonio de esperanza firme en el Crucificado y Resucitado y de ese amor por la vida, que volvía a brotar después de cada intervención, regalo del Dios de la vida, que agradecía con amplia sonrisa y renovado corazón al poderse incorporar de nuevo al cuidado de sus feligreses y a la actividad cotidiana.

En este Adviento, cuando ya su espera y su esperanza están cumplidas, resuena en nuestros oídos el himno “Rorate Coeli” propio de este tiempo; así como otros cantos con los que comenzaba sus pláticas, según el tiempo litúrgico. Recordar esa privilegiada voz que el Señor le concedió y con la que nos deleitó en numerosas ocasiones, es alabar al Dador de todo don y gracia. Seguro que ahora, unido al coro de los ángeles, en perfecta sintonía canta, alaba y glorifica al Dios uno y Trino en el que creyó y esperó, al que amó y se entregó.

Agradecemos la vida de este sacerdote, regalo del Señor a esta diócesis de Zamora mientras que confiamos a su intercesión todas sus necesidades e intenciones, especialmente las vocaciones. Que su vida entregada, como simiente depositada en el surco, fructifique en cosecha fértil de nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas para esta Iglesia local que camina en Zamora.

Gracias D. Vicente, por todo y por tanto. No te olvidamos.

Carmelitas Descalzas de Toro

domingo, 30 de mayo de 2010

Silencio y soledad


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Es necesario que al menos un día al año hagamos memoria agradecida de quienes en la Iglesia han sido llamados a la vida consagrada contemplativa. Los monjes y las monjas nos recuerdan a todos la necesidad que tenemos de trabajar nuestra interioridad y de vivir valores profundos, máxime en medio de este clima de aborregamiento cultural que nos toca vivir. Pero sobre todo me gustaría destacar que el silencio y la soledad que viven en el trabajo y la oración de sus monasterios son el mejor y más discreto testimonio de su amor comprometido con Dios y con los hombres de hoy. Cuánta ignorancia osada hay que soportar ante comentarios ocasionales del tipo «mejor sería que esas vidas se entregaran a tareas sociales o misioneras». Quien se atreve a hacer semejantes afirmaciones es porque todavía no conoce el poder y la eficacia de la oración auténtica. La intensidad y la hondura del retiro que estos monjes y monjas viven en sus claustros está sosteniendo la perseverancia de tantos cristianos y no cristianos que, por ejemplo, están apostando por los que están en la cuneta de la vida. Basta hablar unos pocos minutos con estos hombres y mujeres de Dios para sorprenderse de la sensibilidad con que viven las preocupaciones y los intereses de quienes tienen cerca y de los que están lejos. El silencio y la soledad con que viven su intimidad con Dios les lleva a ponerse más cerca de los hombres de hoy que lo que creemos estar otros muchos del otro lado de esos muros centenarios.

La pobreza, la castidad y la disponibilidad con la que viven abre los ojos a esta sociedad nuestra que, a menudo, está demasiado cegada por el acumular sin desfallecer, el medrar y trepar puestos, el encerrarse en uno mismo o el sálvese quien pueda. Contemplativos y contemplativas, lejos de estar desentendidos del mundo, viven y sufren en carne propia las angustias y los interrogantes de tantas personas de hoy, pero lo hacen con ese plus definitivo que es la fe y la esperanza en Jesucristo. Estas vidas consagradas a Dios son para toda la humanidad Evangelio vivo, es decir, anuncio de la ternura que Dios nos tiene y de que es posible construir un mundo mucho más humano y más divino. De hecho la alegría y la fraternidad con la que viven -aun con sus más y sus menos- son ya reflejo y anticipo de que ese mundo es posible aquí y ahora y después, como continuación, plenamente.

Se dice que «amor con amor se paga». Si ellos y ellas día a día rezan por todos, que al menos esta tarde a las 19.00 h. nos unamos a su oración y recemos por ellas. Os esperamos en el Monasterio de Santa Clara, c/ Miguel de Unamuno, n.º 9 (junto a la parroquia de María Auxiliadora).

La Opinión-El Correo de Zamora, 30/05/10.

viernes, 28 de mayo de 2010

Zamora recuerda en el día “Pro Orantibus” a sus más de 200 religiosas de clausura


El próximo 30 de mayo, domingo de la Santísima Trinidad, la Iglesia católica celebra la Jornada “Pro Orantibus”, un día dedicado a la oración por aquellos que en tienen precisamente la misión de rezar por todo el mundo, los religiosos de vida contemplativa. La Diócesis de Zamora cuenta con más de 200 religiosas repartidas en 16 comunidades de clausura, y celebrará este día con unas Vísperas solemnes en el Convento de Santa Clara a las 19 horas.

Zamora, 28/05/10. Con motivo de la solemnidad de la Santísima Trinidad, que se celebra el próximo domingo 30 de mayo, la Iglesia recuerda en todo el mundo a los religiosos de vida contemplativa, en la denominada Jornada “Pro Orantibus” (por los que oran). La Diócesis de Zamora celebrará este día con el rezo de Vísperas solemnes, que tendrá lugar en el Convento de Santa Clara de la capital (c/Miguel de Unamuno), siendo las anfitrionas las religiosas clarisas que lo habitan. Será el domingo 30 a las 19 horas.

Actualmente hay 16 comunidades de vida contemplativa en la Diócesis de Zamora, todas ellas femeninas, con algo más de 200 religiosas en total. Los monasterios y conventos se encuentran en las ciudades de Zamora, Benavente y Toro, además de las localidades de Villalobos y Villalpando. Las órdenes presentes son: Benedictinas, Bernardas, Carmelitas Descalzas, Clarisas, Dominicas, Juanas, Mercedarias Descalzas y Sofías.

Según explica el delegado diocesano para la Vida Consagrada, Agustín Montalvo, la Jornada “Pro Orantibus” es “un día para que prestemos especial atención a quienes han aceptado la vocación a vivir consagrados/as al Señor a través de la vida contemplativa, como servicio impagable a nuestro mundo y a la Iglesia”.

Haciéndose eco del lema escogido para este año (“La vida contemplativa, cenáculo eucarístico. ¡Venid adoradores!”), Montalvo afirma que “los monasterios hacen concreta y visible, como carisma peculiar, la dimensión contemplativa y adoradora de la fe, que es propia de todos los cristianos”. El objetivo de esta jornada es “profundizar en el sentido que en la Iglesia tiene la vida contemplativa; reconocer, valorar y agradecer cordialmente su servicio; orar por quienes encarnan este carisma e intentar dar a conocer esta peculiar vocación”.

El delegado para la Vida Consagrada señala la coincidencia entre el lema de la Jornada “Pro Orantibus” y el objetivo pastoral de la Diócesis de Zamora para este curso (“La Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana”). Para él, “desde aquí, el silencio del claustro no significa una huida, sino una condición para poder vivir y testimoniar el amor de toda la Iglesia hacia el Señor en la Eucaristía”.

jueves, 22 de abril de 2010

Acción de gracias en las Bernardas de Benavente por la canonización del hermano Rafael


El monasterio cisterciense del Salvador, en Benavente, acogerá el próximo sábado 1 de mayo la eucaristía en acción de gracias por la canonización del joven monje trapense Rafael Arnáiz, que tuvo lugar el pasado mes de octubre. Será a las 11 horas y estará presidida por el obispo.

Benavente, 29/04/10. La comunidad de las Hermanas Cistercienses del Monasterio Cisterciense del Salvador en Benavente, celebrará el próximo sábado 1 de mayo una misa de Acción de Gracias por la canonización, el pasado 11 de octubre de 2009, del hermano Rafael Arnáiz Barón, monje cisterciense de la Abadía de San Isidro de Dueñas, de la Diócesis de Palencia, conocida popularmente como La Trapa.

Esta comunidad de religiosas contemplativas quiere celebrar así, unida a la Diócesis de Zamora, la memoria del santo español, y dar a conocer, a través de otras actividades, la vida del joven monje a todos los que deseen acercarse al Monasterio. Fundado en 1581, el Monasterio Cisterciense de Salvador en Benavente tiene actualmente por abadesa a la madre Myriam-Amanda Bedoya Salazar.

La jornada en torno al hermano Rafael se iniciará a las 11 horas con una presentación de su figura, y a las 13 horas será la Eucaristía de acción de gracias, presidida por el obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán. A continuación, el cantautor Alberto Ramos ofrecerá una colección de textos del hermano Rafael que él mismo ha musicalizado.

Con este encuentro las Bernardas, según explican ellas mismas, “comparten con toda la Diócesis de Zamora la riqueza y la belleza de este joven, cuya vida y escritos hacen resplandecer aún más el rostro de nuestra amada Iglesia, a fin de que conozcamos mejor un modelo para la juventud, ¡no vaya a ocurrir que “los de casa” desconozcamos el tesoro que tenemos a nuestro lado, y que tenga que venir de lejos a abrirnos los ojos!”.