miércoles, 20 de noviembre de 2013
El domingo se clausura el Año de la Fe en Cristo Rey
sábado, 21 de septiembre de 2013
El obispo nombra nuevos delegados diocesanos
martes, 11 de junio de 2013
Una carmelita de Toro presenta un nuevo libro
domingo, 17 de febrero de 2013
Las Carmelitas de Toro presentan su nueva repostería
viernes, 12 de octubre de 2012
14 vigilias de oración para profundizar en la fe
domingo, 7 de octubre de 2012
Fallece Nazario Diego, capellán emérito de las Marinas
martes, 18 de octubre de 2011
Sólo Dios basta

ÁNGEL CARRETERO MARTÍN
Celebrábamos ayer fiesta grande en el Carmelo de Toro y, en realidad, en toda la Iglesia universal: Santa Teresa de Jesús. Hacer memoria de ella es tanto como recordarnos la necesidad que tenemos de una vida enraizada en Dios, en oración continua, tratando de amistad con aquel que sabemos que nos quiere sin medida. No sólo las hijas de la Orden Carmelitana, todas las comunidades contemplativas nos enseñan, desde el silencio de la clausura, que sólo en el encuentro amistoso nos encontramos con nosotros mismos y con el que es nuestro principio y fundamento; sólo en el encuentro orante se desvanecen tensiones y cansancios; sólo en el encuentro personal con el Absolutamente Otro encuentra uno alivio y paz.
Por eso quisiera que este espacio de hoy sea reconocimiento agradecido a toda esa gran riqueza escondida que forman las dieciséis comunidades sembradas en diversos lugares de nuestra geografía diocesana. Y nada menos que cinco de ellas plantadas desde hace siglos como las mejores cepas de esta parcela de la viña del Señor en Toro: Carmelitas, Clarisas, Dominicas, Sofías y Mercedarias. Todas ellas justamente veneradas hasta por el toresano más «carámbano» que pueda haber, si lo hay. Todas ellas son «oasis» en el desierto del vacío, la superficialidad, las prisas y el materialismo en el que, a menudo, nos movemos en nuestro mundo.
El último botón de muestra es que más de noventa jóvenes católicos ingleses, acogidos en las parroquias de Toro en los días previos a la JMJ, han podido disfrutar igualmente del testimonio orante, sencillo y alegre de estas mujeres de Dios en los diversos encuentros que hemos mantenido. Todo un descubrimiento para nuestros peregrinos y también un toque de atención para nosotros ya que nunca deberíamos acostumbrarnos demasiado a estos faros que nos recuerdan calladamente lo esencial, lo definitivo, lo eterno. Las contemplativas no nos enseñan tanto cosas sobre Dios cuanto que nos lanzan a mirar hacia Él advirtiéndonos que todo lo demás es flor de un día, que «sólo Dios basta» porque sólo Dios es Dios y no hay ninguna otra cosa o persona que pueda sustituirlo. Todo lo bueno es reflejo de Él; todo lo malo nada tiene que ver ni hacer con Él. Es más, decía K. Barth, «que está mal, el mundo lo sabe ya; pero no sabe que, por los cuatro costados, está en las buenas manos de Dios».
Somos muchos los que nos sentimos muy agradecidos porque el testimonio fiel de estas santas mujeres está gritando que Dios no empobrece sino que enriquece; que no ata sino que te hace más libre; que no infantiliza sino que te hace más maduro; que no te empequeñece, sino que te eleva, te potencia y te conduce hacia una vida plena y mejolor.
martes, 6 de septiembre de 2011
Las clarisas de Zamora celebran este año el VIII centenario de la consagración de Santa Clara

Zamora, 6/09/11. Desde el pasado Domingo de Ramos (17 de abril de 2011) hasta el 11 de agosto de 2012, fiesta litúrgica de Santa Clara de Asís, las Hermanas Clarisas están celebrando el VIII Centenario de la Consagración de Santa Clara en Santa María de los Ángeles (Asís).
Con ocasión de este Centenario las Hermanas del Monasterio de Santa Clara de Zamora han escrito un pequeño folleto en el que se narra el momento en que la fundadora dejó su casa para consagrarse por entero al Señor. Este folleto fue entregado el pasado 11 de agosto a todas las personas que participaron en la celebración de la fiesta de Santa Clara en la capilla de las Claras.
Ahora lo ponen a disposición de todos los que estén interesados en saber algo más sobre esta gran mujer, Santa Clara de Asís. El folleto puede descargarse en este enlace: http://bit.ly/orAPqI.
martes, 16 de agosto de 2011
La ciudad de Toro se hizo inglesa por unos días
Toro ha tenido desde el sábado una variada gama de actividades para los peregrinos ingleses que participaron en los Días en la Diócesis (DED), con oración, música, deportes y, sobre todo, muchos momentos de convivencia familiar y parroquial.
Zamora, 16/08/11. El sábado 13 comenzó en la Colegiata a las 10 para presentar una oración dedicada a la Virgen María. Se les entregó a todos los presentes una pulsera tejida a mano por las monjas de clausura de los cinco conventos de Toro, y ésta fue de color blanco y simbolizaba la pureza de María. La pulsera entregada el día anterior era de color verde y hacía alusión a Jesús y a la esperanza que debemos tener puesta en Él, como ejemplo a seguir en nuestras vidas.
Deporte y comida popular
Finalizada la oración los peregrinos y los voluntarios se dirigieron caminando hasta las instalaciones deportivas que el Ayuntamiento de Toro brindó para su uso. Después de jugar al fútbol, baloncesto y pádel, los peregrinos disfrutaron de la piscina y del sol, ya que para ellos este clima es algo de lo que no disfrutan en su Inglaterra natal.
Tras el baño realizaron una marcha hasta el Cristo de las Batallas, donde hemos celebraron una comida conjunta con todos los jóvenes peregrinos así como con un grupo de peregrinos italianos y portugueses que se encuentran acogidos en Zamora y que acudieron a compartir esta paellada con los alojados en Toro. Los peregrinos agradecieron la comida a la que gentilmente invitó el Ayuntamiento de Toro.
Además, destacó la buena disponibilidad de los miembros de Protección Civil y de Cruz Roja de Toro que acudieron a la pradera del Cristo para cubrir alguna posible emergencia. Terminada la comida, los peregrinos disfrutaron de una pequeña siesta, demostrando que conocen una de las costumbres más populares de esta tierra.
Música de Pasión y de diversión
A las 17 horas del sábado comenzó en el Teatro Latorre el Concierto Semana de Pasión en Toro ofrecido por la Banda Municipal de Música La Lira y la colaboración de un grupo de jóvenes cofrades toresanos que convirtieron el concierto en una catequesis sobre la Pasión del Salvador, su simbología y cómo se vive en España. A través de símbolos e imágenes relacionados con la Semana Santa toresana junto con las marchas y canciones que se entonan en esos días, los peregrinos pudieron familiarizarse con nuestras tradiciones.
Finalizado el concierto salieron hacia Zamora, donde pudieron disfrutar de una visita dramatizada por la Zamora medieval. Posteriormente, y tras cenar un bocadillo que les habían facilitado sus familias de acogida, vibraron en el Festival Internacional que compartieron con todos los peregrinos acogidos en la Diócesis de Zamora. Todos dejaron por un momento su cansancio acumulado durante toda la jornada y se entregaron al ambiente festivo que se respiraba en el Auditorio Ruta de la Plata.
El día del Señor
El domingo 14 se reunieron a las 11 en la Colegiata para el encuentro oracional diario. Al igual que en los dos días anteriores, los jóvenes extranjeros recibieron una pulsera de color rojo. Se les explicó que este color significa pasión y fuerza para ser firmes en la fe y seguir a Cristo. Era una satisfacción comprobar cómo todos llevaban puestas las pulseras que se les habían ido entregando y que parecían identificarlos como un grupo de hermanos en la fe que han caminado juntos durante estos días.
Tras la oración se dividieron en grupos para acudir a visitar los cinco conventos de clausura que hay en Toro. La experiencia vivida en todos ellos ha sido muy emocionante, algunos peregrinos no han podido contener el llanto de emoción ante los testimonios que les han ofrecido las monjas que viven en estos conventos. Los peregrinos han destacado que sus testimonios les han impactado.
Peter, procedente de Clifton, comentaba que “nunca imaginé que fueran tan felices viviendo en clausura”. Michael, peregrino de Plymouth, expresó que “he sentido mucha paz al entrar en el convento y escucharlas ha sido muy interesante, ha merecido la pena esta visita”. Los peregrinos se han interesado por el modo de vida de las contemplativas, preguntando en todo momento sobre su jornada diaria, su trabajo y su dedicación al rezo, su entrega a Dios, etc.
Durante el encuentro con las monjas, éstas les han cantado el himno oficial de la JMJ, himno que han aprendido expresamente para este encuentro; han dado su testimonio de fe, y les han dejado claro que a cualquiera de ellos les puede hacer Dios una llamada, como a Sor Natividad, hermana en el convento de las Sofías, quien en su testimonio les explicó que “al principio de la llamada de Dios, yo no le hacía caso”, “yo era una joven normal, con una carrera universitaria, y abandoné un proyecto de vida para entrar a ser monja en este convento”, “si volviera a nacer, volvería a ser monja con esta orden y en esta comunidad de Toro”.
Posteriormente todos volvieron a congregarse en la Colegiata, donde participaron en la Eucaristía, que fue concelebrada por nueve sacerdotes, entre los que se encontraban los cuatro sacerdotes ingleses que han compartido estos días con nosotros. En la homilía, Ángel Carretero, párroco local, destacó el buen espíritu reinante durante estos días, en los que tanto las familias de acogida como los voluntarios se han entregado para que los peregrinos se encontraran como en su casa, demostrando que somos hijos de un mismo Padre y que formamos parte de una misma familia.
Los peregrinos ingleses no han podido contener su gratitud y han aplaudido estas palabras de la predicación demostrando su agradecimiento a estos toresanos que se han volcado con ellos. Al término de la Eucaristía se desplazaron a la Plaza Mayor, donde la Banda de Tambores y Cornetas de la Ciudad de Toro ha ofrecido un breve concierto para los peregrinos.
Por la tarde repusieron fuerzas, tras estas jornadas tan intensas, junto a sus familias de acogida con un descanso hasta las 19,30 horas, que fue cuando volvieron a encontrarse en la Colegiata para iniciar la peregrinación a la ermita de Nuestra Señora del Canto. Junto a la patrona de Toro rezaron en comunión y le cantaron la Salve en latín. Al final del acto, los asistentes besaron la medalla como símbolo de devoción a nuestra Madre. Se dirigieron a los jardines en torno a la ermita para compartir una merienda de fraternidad.
A las 21,15 estaban todos de nuevo en la Colegiata para escuchar el concierto ofrecido por el cantautor zamorano Rogelio Cabado. Muchos de los asistentes vibraron de manera especial con las canciones de Rogelio, incluso bailando y coreando sus letras, demostrando que la música es un lenguaje universal. Tras finalizar el concierto regresaron a sus casas de acogida para descansar y preparar su equipaje, ya que al día siguiente debían partir hacia Madrid.
La despedida
A las 9 salieron de Toro hacia Zamora para compartir, con el resto de peregrinos acogidos en la Diócesis, la eucaristía de envío en la Plaza de la Catedral, presidida por el obispo, Gregorio Martínez Sacristán. Los peregrinos ingleses alojados en Toro aplaudieron al prelado cuando, al finalizar la eucaristía, se disponía a entrar en la Catedral y éste, al ver su entusiasmo hacia él, se ha acercado a saludarlos. En ese momento todos han querido estrecharle la mano y mostrarle su respeto, hecho que ha colmado de felicidad a todos los allí presentes.
Posteriormente se dirigieron al Parque de Valorio, donde compartieron una comida con todos los peregrinos de la Diócesis, familias de acogido, voluntarios, sacerdotes e incluso el mismo obispo que se acercó a saludar y despedir personalmente a los asistentes.
Álbumes de fotos de estos días en Toro:
https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/PaelladaCristoDeLasBatallasToro
https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/ConciertoSemanaDePasionEnToro
https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/EncuentroTestimonialConventosDeClausuraToro
https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/EucaristiaEnLaColegiataToro
https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/PeregrinacionVirgenDelCantoToro
https://picasaweb.google.com/110401688326625583132/ConciertoRogelioCabadoEnLaColegiataToro
domingo, 19 de junio de 2011
Un camino de luz

JOSÉ ÁLVAREZ ESTEBAN
Ni con todo el diccionario podemos definir lo que entre las paredes de un monasterio se palpa, porque, ¿cómo describir la presencia de Dios?». Me agarro a esta frase del abad del monasterio cisterciense de Dueñas en un bellísimo artículo titulado «La joya de la corona» en el Semanario «Alfa y Omega» del pasado jueves. Y es que en este domingo de la Santísima Trinidad se celebra la Jornada «pro orantibus», «por los que oran», hombres y mujeres que quieren seguir más de cerca a ese Jesús que se «tiraba al monte» para comunicarse con su Padre e interceder por los suyos. Más allá de eslóganes y frases bonitas, esta jornada tiene el cometido de dar gracias a Dios por la presencia luminosa del aún considerable número de monasterios que pueblan nuestra Diócesis y la geografía nacional, unos con vitalidad suficiente como para centrar la atención y atraer, otros languideciendo por falta de renovación. La edad y el tiempo son elementos inexorables que actúan al interior, la ausencia de postulantes hace el resto.
El Semanario «Alfa y Omega» dedicado a glosar esta jornada, dice que la Vida Contemplativa «hace atractiva a la Iglesia». Esto me recuerda a Juan Pablo II en su visita al monasterio de Lisieux en Francia. «El día que faltase la Vida Religiosa, decía, el mundo y la Iglesia habrían entrado en un período glacial». Él hablaba de la santidad, pero su afirmación es perfectamente trasladable al tema que nos ocupa. A la modernidad le gusta afirmar que los Monasterios son el reducto de fracasos vitales, no se atreve a pensar que, tras las celosías, puedan vivir (vivir, sí) hombres y mujeres desembarazadas de esa tupida trama de la vida en la que tantos otros nos debatimos. Ellos han conseguido la impagable sabiduría de que, quien quiere de verdad, quiere en silencio. Ellos, monjes y monjas, no se aíslan del mundo, ni se entierran vivos, ni han inutilizado sus vidas. Ellos, con su «lectio divina», alimentan la caldera que permite mantener la temperatura y el pulso, las constantes vitales de este nuestro mundo.
La Iglesia muestra su gratitud a estos sus hijos, los Contemplativos, que profesan una adhesión inquebrantable a Cristo, que viven gozosamente su fe y son testigos del amor de Dios a la familia humana. Los tornos de los monasterios giran en redondo en un hábil ejercicio del dar y recibir. Las puertas se abren desde dentro. ¡Pasen y vean!, ¿a qué más explicaciones?
domingo, 5 de diciembre de 2010
A Don Vicente (Carmelitas de Toro)

La comunidad de Carmelitas Descalzas de Toro ha escrito este artículo en recuerdo del sacerdote diocesano Vicente Gullón, fallecido el pasado 21 de noviembre.
Muchos y gratos recuerdos nos ha dejado el que fuera, durante más de 16 años, nuestro confesor: amigo y hermano D. Vicente.
Como diría Santa Teresa: “plego a Su Majestad, me dé acierto en decir lo mucho que nos favoreció en vida este siervo de Dios que, aunque vaya un poco desconcertado, sirva para que los que lo leyeren alaben mucho al Señor por la obra de amor que realiza en aquellos sus siervos, llamados a su santo servicio…”. Teresa de Jesús quería para sus hijas “el trato con personas doctas y santas, que tengan letras y bondad para que la perfección en sus conventos vaya adelante… gran cosa es letras para dar en todo luz”, nos dirá en el capitulo V de su Camino de Perfección. Las que tuvimos la suerte de tratar con D. Vicente, más íntimamente sabíamos de su gran corazón e inteligencia y la verdad es que nos hemos sentido siempre agradecidas por su amistad, por tenerle y saberle cerca, particularmente en el ejercicio de su ministerio sacerdotal.
En las charlas que asiduamente nos daba como preparación al sacramento de la reconciliación, siempre reflejaba profundidad en los temas que exponía y que enlazaba con la realidad cotidiana. Nos informaba a su vez de la marcha de la Iglesia y de la sociedad con la que había que hacer camino como realidades complementarias y no antagónicas: la Biblia y el periódico siempre de la mano, entretejidos en el discurrir diario, en los que se descubre la huella, el paso del Señor. Nos citaba con frecuencia a su amigo el teólogo Andrés Torres Queiruga, con su certero análisis de las realidades presentes.
Campechano, franco, sincero, abierto y también algo tímido, con un sentido del humor que sazonaba toda conversación. No es fácil definir su rica personalidad, amigo de buenos libros, le encantaba la lectura que con frecuencia practicaba al unísono de sus paseos diarios. Le gustaba estar al día de lo que acontecía, siempre atento en captar por donde iban los signos de los tiempos. Buen escritor, apareció su pluma con cierta frecuencia en el periódico local en variados acontecimientos diocesanos y a veces, ejerciendo su función profética: llamando a las cosas por su nombre con todo respeto y verdad. Conservamos algunas de sus cartas a Hna. Mª Pilar, la que fuera nuestra decana con 91 años, fallecida hace tan solo 2 y con la que tenía sus detalles y bromas (que las demás reíamos) y a la que llamaba “su amiga predilecta”.
A lo largo de estos años y, sobre todo en su enfermedad, veíamos cómo iba madurando, cómo el Señor le iba preparando para el encuentro final. Nos contaba que, en sus muchas idas y venidas al clínico y días de ingreso, allí, unido, “atado” a la cruz de Cristo, participando de su misterio redentor, miraba al crucifijo de la habitación del hospital (más bien al lugar donde antes había estado y ahora quedaba una pequeña sombra en la pared) y en el crucificado encontraba fuerza para soportar los continuos dolores de lo que fuera una “novena” de intervenciones quirúrgicas que sólo su fuerte naturaleza y su gran ánimo pudieron resistir. Valiente hasta el final, testimonio de esperanza firme en el Crucificado y Resucitado y de ese amor por la vida, que volvía a brotar después de cada intervención, regalo del Dios de la vida, que agradecía con amplia sonrisa y renovado corazón al poderse incorporar de nuevo al cuidado de sus feligreses y a la actividad cotidiana.
En este Adviento, cuando ya su espera y su esperanza están cumplidas, resuena en nuestros oídos el himno “Rorate Coeli” propio de este tiempo; así como otros cantos con los que comenzaba sus pláticas, según el tiempo litúrgico. Recordar esa privilegiada voz que el Señor le concedió y con la que nos deleitó en numerosas ocasiones, es alabar al Dador de todo don y gracia. Seguro que ahora, unido al coro de los ángeles, en perfecta sintonía canta, alaba y glorifica al Dios uno y Trino en el que creyó y esperó, al que amó y se entregó.
Agradecemos la vida de este sacerdote, regalo del Señor a esta diócesis de Zamora mientras que confiamos a su intercesión todas sus necesidades e intenciones, especialmente las vocaciones. Que su vida entregada, como simiente depositada en el surco, fructifique en cosecha fértil de nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas para esta Iglesia local que camina en Zamora.
Gracias D. Vicente, por todo y por tanto. No te olvidamos.
Carmelitas Descalzas de Toro
domingo, 30 de mayo de 2010
Silencio y soledad

ÁNGEL CARRETERO MARTÍN
Es necesario que al menos un día al año hagamos memoria agradecida de quienes en la Iglesia han sido llamados a la vida consagrada contemplativa. Los monjes y las monjas nos recuerdan a todos la necesidad que tenemos de trabajar nuestra interioridad y de vivir valores profundos, máxime en medio de este clima de aborregamiento cultural que nos toca vivir. Pero sobre todo me gustaría destacar que el silencio y la soledad que viven en el trabajo y la oración de sus monasterios son el mejor y más discreto testimonio de su amor comprometido con Dios y con los hombres de hoy. Cuánta ignorancia osada hay que soportar ante comentarios ocasionales del tipo «mejor sería que esas vidas se entregaran a tareas sociales o misioneras». Quien se atreve a hacer semejantes afirmaciones es porque todavía no conoce el poder y la eficacia de la oración auténtica. La intensidad y la hondura del retiro que estos monjes y monjas viven en sus claustros está sosteniendo la perseverancia de tantos cristianos y no cristianos que, por ejemplo, están apostando por los que están en la cuneta de la vida. Basta hablar unos pocos minutos con estos hombres y mujeres de Dios para sorprenderse de la sensibilidad con que viven las preocupaciones y los intereses de quienes tienen cerca y de los que están lejos. El silencio y la soledad con que viven su intimidad con Dios les lleva a ponerse más cerca de los hombres de hoy que lo que creemos estar otros muchos del otro lado de esos muros centenarios.
La pobreza, la castidad y la disponibilidad con la que viven abre los ojos a esta sociedad nuestra que, a menudo, está demasiado cegada por el acumular sin desfallecer, el medrar y trepar puestos, el encerrarse en uno mismo o el sálvese quien pueda. Contemplativos y contemplativas, lejos de estar desentendidos del mundo, viven y sufren en carne propia las angustias y los interrogantes de tantas personas de hoy, pero lo hacen con ese plus definitivo que es la fe y la esperanza en Jesucristo. Estas vidas consagradas a Dios son para toda la humanidad Evangelio vivo, es decir, anuncio de la ternura que Dios nos tiene y de que es posible construir un mundo mucho más humano y más divino. De hecho la alegría y la fraternidad con la que viven -aun con sus más y sus menos- son ya reflejo y anticipo de que ese mundo es posible aquí y ahora y después, como continuación, plenamente.
Se dice que «amor con amor se paga». Si ellos y ellas día a día rezan por todos, que al menos esta tarde a las 19.00 h. nos unamos a su oración y recemos por ellas. Os esperamos en el Monasterio de Santa Clara, c/ Miguel de Unamuno, n.º 9 (junto a la parroquia de María Auxiliadora).
viernes, 28 de mayo de 2010
Zamora recuerda en el día “Pro Orantibus” a sus más de 200 religiosas de clausura

El próximo 30 de mayo, domingo de la Santísima Trinidad, la Iglesia católica celebra la Jornada “Pro Orantibus”, un día dedicado a la oración por aquellos que en tienen precisamente la misión de rezar por todo el mundo, los religiosos de vida contemplativa. La Diócesis de Zamora cuenta con más de 200 religiosas repartidas en 16 comunidades de clausura, y celebrará este día con unas Vísperas solemnes en el Convento de Santa Clara a las 19 horas.
Zamora, 28/05/10. Con motivo de la solemnidad de la Santísima Trinidad, que se celebra el próximo domingo 30 de mayo, la Iglesia recuerda en todo el mundo a los religiosos de vida contemplativa, en la denominada Jornada “Pro Orantibus” (por los que oran). La Diócesis de Zamora celebrará este día con el rezo de Vísperas solemnes, que tendrá lugar en el Convento de Santa Clara de la capital (c/Miguel de Unamuno), siendo las anfitrionas las religiosas clarisas que lo habitan. Será el domingo 30 a las 19 horas.
Actualmente hay 16 comunidades de vida contemplativa en la Diócesis de Zamora, todas ellas femeninas, con algo más de 200 religiosas en total. Los monasterios y conventos se encuentran en las ciudades de Zamora, Benavente y Toro, además de las localidades de Villalobos y Villalpando. Las órdenes presentes son: Benedictinas, Bernardas, Carmelitas Descalzas, Clarisas, Dominicas, Juanas, Mercedarias Descalzas y Sofías.
Según explica el delegado diocesano para la Vida Consagrada, Agustín Montalvo, la Jornada “Pro Orantibus” es “un día para que prestemos especial atención a quienes han aceptado la vocación a vivir consagrados/as al Señor a través de la vida contemplativa, como servicio impagable a nuestro mundo y a la Iglesia”.
Haciéndose eco del lema escogido para este año (“La vida contemplativa, cenáculo eucarístico. ¡Venid adoradores!”), Montalvo afirma que “los monasterios hacen concreta y visible, como carisma peculiar, la dimensión contemplativa y adoradora de la fe, que es propia de todos los cristianos”. El objetivo de esta jornada es “profundizar en el sentido que en la Iglesia tiene la vida contemplativa; reconocer, valorar y agradecer cordialmente su servicio; orar por quienes encarnan este carisma e intentar dar a conocer esta peculiar vocación”.
El delegado para la Vida Consagrada señala la coincidencia entre el lema de la Jornada “Pro Orantibus” y el objetivo pastoral de la Diócesis de Zamora para este curso (“La Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana”). Para él, “desde aquí, el silencio del claustro no significa una huida, sino una condición para poder vivir y testimoniar el amor de toda la Iglesia hacia el Señor en la Eucaristía”.
jueves, 22 de abril de 2010
Acción de gracias en las Bernardas de Benavente por la canonización del hermano Rafael

Benavente, 29/04/10. La comunidad de las Hermanas Cistercienses del Monasterio Cisterciense del Salvador en Benavente, celebrará el próximo sábado 1 de mayo una misa de Acción de Gracias por la canonización, el pasado 11 de octubre de 2009, del hermano Rafael Arnáiz Barón, monje cisterciense de la Abadía de San Isidro de Dueñas, de la Diócesis de Palencia, conocida popularmente como La Trapa.
Esta comunidad de religiosas contemplativas quiere celebrar así, unida a la Diócesis de Zamora, la memoria del santo español, y dar a conocer, a través de otras actividades, la vida del joven monje a todos los que deseen acercarse al Monasterio. Fundado en 1581, el Monasterio Cisterciense de Salvador en Benavente tiene actualmente por abadesa a la madre Myriam-Amanda Bedoya Salazar.
La jornada en torno al hermano Rafael se iniciará a las 11 horas con una presentación de su figura, y a las 13 horas será la Eucaristía de acción de gracias, presidida por el obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán. A continuación, el cantautor Alberto Ramos ofrecerá una colección de textos del hermano Rafael que él mismo ha musicalizado.
Con este encuentro las Bernardas, según explican ellas mismas, “comparten con toda la Diócesis de Zamora la riqueza y la belleza de este joven, cuya vida y escritos hacen resplandecer aún más el rostro de nuestra amada Iglesia, a fin de que conozcamos mejor un modelo para la juventud, ¡no vaya a ocurrir que “los de casa” desconozcamos el tesoro que tenemos a nuestro lado, y que tenga que venir de lejos a abrirnos los ojos!”.

