domingo, 17 de febrero de 2013
Las Carmelitas de Toro presentan su nueva repostería
miércoles, 14 de marzo de 2012
El Seminario de Zamora: entre el recuerdo y la esperanza
sábado, 10 de marzo de 2012
Crónica del encuentro de adolescentes en Toro
viernes, 2 de marzo de 2012
Fallece Santiago Oliveros, capellán emérito de la Residencia “Virgen del Canto” de Toro
martes, 18 de octubre de 2011
Sólo Dios basta

ÁNGEL CARRETERO MARTÍN
Celebrábamos ayer fiesta grande en el Carmelo de Toro y, en realidad, en toda la Iglesia universal: Santa Teresa de Jesús. Hacer memoria de ella es tanto como recordarnos la necesidad que tenemos de una vida enraizada en Dios, en oración continua, tratando de amistad con aquel que sabemos que nos quiere sin medida. No sólo las hijas de la Orden Carmelitana, todas las comunidades contemplativas nos enseñan, desde el silencio de la clausura, que sólo en el encuentro amistoso nos encontramos con nosotros mismos y con el que es nuestro principio y fundamento; sólo en el encuentro orante se desvanecen tensiones y cansancios; sólo en el encuentro personal con el Absolutamente Otro encuentra uno alivio y paz.
Por eso quisiera que este espacio de hoy sea reconocimiento agradecido a toda esa gran riqueza escondida que forman las dieciséis comunidades sembradas en diversos lugares de nuestra geografía diocesana. Y nada menos que cinco de ellas plantadas desde hace siglos como las mejores cepas de esta parcela de la viña del Señor en Toro: Carmelitas, Clarisas, Dominicas, Sofías y Mercedarias. Todas ellas justamente veneradas hasta por el toresano más «carámbano» que pueda haber, si lo hay. Todas ellas son «oasis» en el desierto del vacío, la superficialidad, las prisas y el materialismo en el que, a menudo, nos movemos en nuestro mundo.
El último botón de muestra es que más de noventa jóvenes católicos ingleses, acogidos en las parroquias de Toro en los días previos a la JMJ, han podido disfrutar igualmente del testimonio orante, sencillo y alegre de estas mujeres de Dios en los diversos encuentros que hemos mantenido. Todo un descubrimiento para nuestros peregrinos y también un toque de atención para nosotros ya que nunca deberíamos acostumbrarnos demasiado a estos faros que nos recuerdan calladamente lo esencial, lo definitivo, lo eterno. Las contemplativas no nos enseñan tanto cosas sobre Dios cuanto que nos lanzan a mirar hacia Él advirtiéndonos que todo lo demás es flor de un día, que «sólo Dios basta» porque sólo Dios es Dios y no hay ninguna otra cosa o persona que pueda sustituirlo. Todo lo bueno es reflejo de Él; todo lo malo nada tiene que ver ni hacer con Él. Es más, decía K. Barth, «que está mal, el mundo lo sabe ya; pero no sabe que, por los cuatro costados, está en las buenas manos de Dios».
Somos muchos los que nos sentimos muy agradecidos porque el testimonio fiel de estas santas mujeres está gritando que Dios no empobrece sino que enriquece; que no ata sino que te hace más libre; que no infantiliza sino que te hace más maduro; que no te empequeñece, sino que te eleva, te potencia y te conduce hacia una vida plena y mejolor.
lunes, 10 de enero de 2011
Fallece Marcial Sánchez, capellán de las Clarisas de Toro
viernes, 7 de enero de 2011
El obispo aprueba una reestructuración del mapa diocesano

Ayer han entrado en vigor tres decretos del obispo por los que se unifican seis arciprestazgos de la Diócesis de Zamora. El cambio del mapa eclesiástico, que afecta a 157 parroquias, simplifica los arciprestazgos, que pasan de 10 a ser 7. Las nuevas zonas pastorales se denominan Aliste-Alba, Benavente-Tierra de Campos y Toro-La Guareña.
Zamora, 7/01/11. Ayer, 6 de enero, solemnidad de la Epifanía del Señor, han entrado en vigor tres decretos del obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, en los que unifica varios arciprestazgos de la Diócesis. En ellos se puede leer que estos cambios no se hacen porque sí, sino “buscando que nuestras estructuras de pastoral sean espacios de comunicación, y teniendo en cuenta las actuales necesidades pastorales, con el fin de prestar un más adecuado servicio a la comunión y a la misión, después de las reflexiones correspondientes llevadas a cabo, habiendo consultado al Consejo Presbiteral y al Consejo Episcopal, y a tenor del canon 374.2 [del Código de Derecho Canónico]”.
De esta manera, los antiguos arciprestazgos de Alba y Aliste se unifican en un arciprestazgo nuevo que se llama “Aliste-Alba”, los antiguos de Benavente y Villalpando forman el arciprestazgo de “Benavente-Tierra de Campos”, y los denominados anteriormente Fuentesaúco y Toro pasan a formar el nuevo de “Toro-La Guareña”. En total, 157 parroquias.
En algunos de estos arciprestazgos ya se venía trabajando de forma conjunta desde hace un tiempo por parte de los sacerdotes, en sus reuniones mensuales para la formación permanente de los agentes pastorales. Con esta reestructuración del mapa diocesano, quedan 7 arciprestazgos: los tres nuevos que ya se han indicado, y los del El Pan, Sayago, El Vino y Zamora-ciudad.
Además, con esta reestructuración, las parroquias de Almaraz de Duero, Almendra, El Campillo, Muelas del Pan, Valdeperdices y Villaseco del Pan pasan a pertenecer al arciprestazgo de El Pan, ya que se toma el río Esla como línea divisoria de zonas pastorales.
Un arciprestazgo es una agrupación de ciertas parroquias cercanas dentro de una diócesis, para facilitar la cura pastoral a través de una actividad común. Además esta figura o grupo peculiar, como lo califica el Código de Derecho Canónico, sirve de enlace perfecto entre el obispo con cada una de las parroquias y sus respectivos sacerdotes.
Aliste-Alba
El nuevo arciprestazgo de Aliste-Alba incluye 84 parroquias, con un total de 11.416 habitantes, que son atendidos actualmente por 9 sacerdotes en activo. Forman parte de este nuevo arciprestazgo las parroquias de Alcañices, Alcorcillo, Arcillera, Bercianos de Aliste, Bermillo de Alba, Brandilanes, Cabañas de Aliste, Campogrande de Aliste, Carbajales de Alba, Carbajosa, El Castillo de Alba, Castro de Alcañices, Ceadea, Cerezal de Aliste, Domez, Figueruela de Abajo, Figueruela de Arriba, Flechas, Flores, Fonfría, Fornillos de Aliste, Fradellos, Gallegos del Campo, Gallegos del Río, Grisuela, Latedo, Lober, Losacino, Losacio, Losilla, Mahíde, Manzanal del Barco, Marquiz de Alba, Matellanes, Mellanes, Moldones, Moveros, Muga de Alba, Navianos de Alba, Nuez, Olmillos de Castro, Palazuelo de las Cuevas, Perilla de Castro, Pino del Oro, Pobladura de Aliste, El Poyo, Puercas, Rabanales, Rábano de Aliste, Ribas, Ricobayo, Riomanzanas, Samir de los Caños, San Blas, San Cristóbal de Aliste, San Juan del Rebollar, San Mamed, San Martín del Pedroso, San Pedro de las Cuevas, San Pedro de las Herrerías, San Vicente de la Cabeza, San Vitero, Santa Ana, Santa Eufemia del Barco, Sarracín de Aliste, Sejas de Aliste, Tola, Tolilla, Las Torres de Aliste, Trabazos, Ufones, Valer, Vega de Nuez, Vegalatrave, Vide de Alba, Videmala, Villaflor, Villalcampo, Villanueva de los Corchos, Villarino de Cebal, Villarino de Manzanas, Villarino tras la Sierra, Viñas y Vivinera.
Benavente-Tierra de Campos
El nuevo arciprestazgo de Benavente-Tierra de Campos incluye 41 parroquias, con un total de 30.325 habitantes, que son atendidos actualmente por 19 sacerdotes en activo. Forman parte de este nuevo arciprestazgo las parroquias de Barcial del Barco, Benavente (San Isidro, San Juan, Santa María la Mayor, Santa María del Carmen de Renueva y Santiago Apóstol), Bretó, Cañizo, Castrogonzalo, Castropepe, Castroverde de Campos, Cerecinos de Campos (San Juan y Santa Marta), Cotanes del Monte, Fuentes de Ropel, Matilla de Arzón, Prado, Quintanilla del Monte, Quintanilla del Olmo, Revellinos, San Agustín del Pozo, San Cristóbal de Entreviñas, San Esteban del Molar, San Martín de Valderaduey, San Miguel del Esla, San Miguel del Valle, Santa Colomba de las Carabias, Santovenia, Tapioles, Valdescorriel, Vega de Villalobos, Vidayanes, Villafáfila, Villalobos, Villalpando, Villamayor de Campos, Villanueva de Azoague, Villanueva del Campo, Villar de Fallaves, Villárdiga y Villaveza del Agua.
Toro-La Guareña
El nuevo arciprestazgo de Toro-La Guareña incluye 32 parroquias, con un total de 19.297 habitantes, que son atendidos actualmente por 10 sacerdotes en activo. Forman parte de este nuevo arciprestazgo las parroquias de Abezames, La Bóveda de Toro, Cañizal, Castrillo de la Guareña, Fresno de la Ribera, Fuentelapeña, Fuentesaúco, Fuentesecas, Guarrate, El Maderal, Matilla la Seca, Morales de Toro, Olmo de la Guareña, El Pego, Peleagonzalo, Pinilla de Toro, Pozoantiguo, Tagarabuena, Toro (San Julián, Santa María la Mayor, Santísima Trinidad y Santo Tomás), Vadillo de la Guareña, Valdefinjas, Vallesa de la Guareña, Vezdemarbán, Villabuena del Puente, Villaescusa, Villalonso, Villamor de los Escuderos, Villardondiego y Villavendimio.
domingo, 5 de diciembre de 2010
A Don Vicente (Carmelitas de Toro)

La comunidad de Carmelitas Descalzas de Toro ha escrito este artículo en recuerdo del sacerdote diocesano Vicente Gullón, fallecido el pasado 21 de noviembre.
Muchos y gratos recuerdos nos ha dejado el que fuera, durante más de 16 años, nuestro confesor: amigo y hermano D. Vicente.
Como diría Santa Teresa: “plego a Su Majestad, me dé acierto en decir lo mucho que nos favoreció en vida este siervo de Dios que, aunque vaya un poco desconcertado, sirva para que los que lo leyeren alaben mucho al Señor por la obra de amor que realiza en aquellos sus siervos, llamados a su santo servicio…”. Teresa de Jesús quería para sus hijas “el trato con personas doctas y santas, que tengan letras y bondad para que la perfección en sus conventos vaya adelante… gran cosa es letras para dar en todo luz”, nos dirá en el capitulo V de su Camino de Perfección. Las que tuvimos la suerte de tratar con D. Vicente, más íntimamente sabíamos de su gran corazón e inteligencia y la verdad es que nos hemos sentido siempre agradecidas por su amistad, por tenerle y saberle cerca, particularmente en el ejercicio de su ministerio sacerdotal.
En las charlas que asiduamente nos daba como preparación al sacramento de la reconciliación, siempre reflejaba profundidad en los temas que exponía y que enlazaba con la realidad cotidiana. Nos informaba a su vez de la marcha de la Iglesia y de la sociedad con la que había que hacer camino como realidades complementarias y no antagónicas: la Biblia y el periódico siempre de la mano, entretejidos en el discurrir diario, en los que se descubre la huella, el paso del Señor. Nos citaba con frecuencia a su amigo el teólogo Andrés Torres Queiruga, con su certero análisis de las realidades presentes.
Campechano, franco, sincero, abierto y también algo tímido, con un sentido del humor que sazonaba toda conversación. No es fácil definir su rica personalidad, amigo de buenos libros, le encantaba la lectura que con frecuencia practicaba al unísono de sus paseos diarios. Le gustaba estar al día de lo que acontecía, siempre atento en captar por donde iban los signos de los tiempos. Buen escritor, apareció su pluma con cierta frecuencia en el periódico local en variados acontecimientos diocesanos y a veces, ejerciendo su función profética: llamando a las cosas por su nombre con todo respeto y verdad. Conservamos algunas de sus cartas a Hna. Mª Pilar, la que fuera nuestra decana con 91 años, fallecida hace tan solo 2 y con la que tenía sus detalles y bromas (que las demás reíamos) y a la que llamaba “su amiga predilecta”.
A lo largo de estos años y, sobre todo en su enfermedad, veíamos cómo iba madurando, cómo el Señor le iba preparando para el encuentro final. Nos contaba que, en sus muchas idas y venidas al clínico y días de ingreso, allí, unido, “atado” a la cruz de Cristo, participando de su misterio redentor, miraba al crucifijo de la habitación del hospital (más bien al lugar donde antes había estado y ahora quedaba una pequeña sombra en la pared) y en el crucificado encontraba fuerza para soportar los continuos dolores de lo que fuera una “novena” de intervenciones quirúrgicas que sólo su fuerte naturaleza y su gran ánimo pudieron resistir. Valiente hasta el final, testimonio de esperanza firme en el Crucificado y Resucitado y de ese amor por la vida, que volvía a brotar después de cada intervención, regalo del Dios de la vida, que agradecía con amplia sonrisa y renovado corazón al poderse incorporar de nuevo al cuidado de sus feligreses y a la actividad cotidiana.
En este Adviento, cuando ya su espera y su esperanza están cumplidas, resuena en nuestros oídos el himno “Rorate Coeli” propio de este tiempo; así como otros cantos con los que comenzaba sus pláticas, según el tiempo litúrgico. Recordar esa privilegiada voz que el Señor le concedió y con la que nos deleitó en numerosas ocasiones, es alabar al Dador de todo don y gracia. Seguro que ahora, unido al coro de los ángeles, en perfecta sintonía canta, alaba y glorifica al Dios uno y Trino en el que creyó y esperó, al que amó y se entregó.
Agradecemos la vida de este sacerdote, regalo del Señor a esta diócesis de Zamora mientras que confiamos a su intercesión todas sus necesidades e intenciones, especialmente las vocaciones. Que su vida entregada, como simiente depositada en el surco, fructifique en cosecha fértil de nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas para esta Iglesia local que camina en Zamora.
Gracias D. Vicente, por todo y por tanto. No te olvidamos.
Carmelitas Descalzas de Toro
lunes, 22 de noviembre de 2010
Fallece Vicente Gullón, párroco de Torres del Carrizal
Zamora, 22/11/10. En la madrugada de ayer, 21 de noviembre, murió en Zamora el sacerdote diocesano Vicente Gullón Alonso. Sus exequias se han celebrado esta mañana en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Lourdes de la capital, con la eucaristía presidida por el obispo, Gregorio Martínez Sacristán.
Nacido en Vega de Villalobos en 1938, Vicente Gullón cursó sus estudios eclesiásticos en la Universidad Pontificia de Comillas, y fue ordenado presbítero allí en 1962. Su primer destino ministerial fue la parroquia de la Santísima Trinidad de Toro, además de las clases de Geografía e Historia en el Seminario Menor “San Luis y San Victoriano” de la misma ciudad.
En 1967 fue nombrado coadjutor de la parroquia de San Torcuato de Zamora, y siguió ejerciendo la docencia, ahora de Religión, en el Instituto “Claudio Moyano” desde 1972. Regresó a Toro en 1977 como ecónomo de la parroquia de Santo Tomás, y se incorporó entonces al claustro del Instituto “Pardo Tavera” como profesor de Religión. En 1986 fue nombrado párroco de Santo Tomás, y allí permaneció hasta 1999.
En 1999 fue nombrado párroco de Torres del Carrizal, ministerio que ejerció hasta su fallecimiento, y también entonces asumió las clases de Religión del Instituto “Maestro Haedo” hasta su jubilación como docente.
Falleció en Zamora, el 21 de noviembre de 2010, a los 72 años de edad y 48 de sacerdocio. Descanse en paz.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Toro y la Cruz: miles de hijos acompañando a su Madre
Zamora, 12/11/10. Ayer tuvo lugar en Toro el hasta ahora más multitudinario acto de la Cruz de los Jóvenes y el Icono de María en la Diócesis de Zamora, cuando alrededor de 3.000 personas se congregaron en la ciudad de Toro para recibir a los dos signos principales de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), acompañando las dos imágenes bajo cuyo patronazgo se encuentra: el Cristo de las Batallas y la Virgen del Canto.
A las 19 horas salieron puntualmente de la iglesia parroquial de Santo Tomás Cantuariense ambas imágenes, llevadas a hombros. Cientos de toresanos los esperaban en la Calle Corredera, aunque muchos ya habían pasado a verlos y a rezarles en el templo, donde se encontraban desde la víspera, cuando hubo una también multitudinaria vigilia de oración preparatoria ante los patronos de la ciudad. El Coro Interparroquial cantó a la salida de la imagen mariana el himno a la patrona de Toro y su alfoz.
A la sombra del conocido Arco de la Corredera se produjo el encuentro entre las imágenes toresanas y la Cruz y el Icono regalados por Juan Pablo II a los jóvenes de todo el mundo. Y muchos jóvenes pudieron verse a lo largo de todo el encuentro de oración, ya que acudieron para participar, sobre todo los que se preparan para recibir el sacramento de la confirmación.
Junto al Arco se explicó el sentido de este encuentro, en la preparación de la próxima JMJ de Madrid 2011, y se invitó a los presentes a la oración. Y se inició el Vía Crucis, que fue recorriendo las calles de Toro hasta la Colegiata de Santa María la Mayor.
En cada estación se iban turnando los diversos grupos que integran las parroquias de la ciudad, con un especial protagonismo de los jóvenes. El padrenuestro o el avemaría en cada estación, además de la meditación tras cada texto bíblico, ayudaba a contemplar cada momento de la Pasión del Señor, que se concluía con un canto apoyado por el Coro Interparroquial.
Al entrar en la Colegiata la imagen de la Virgen del Canto, los toresanos volvieron a entonar, emocionados, el himno a su patrona. Allí se rezó la XIV estación del Vía Crucis, la estación que muestra a Jesús puesto en el sepulcro, la estación de la esperanza en la resurrección, “el consuelo más firme y profundo que podemos tener”.
El obispo concluyó el ejercicio del Vía Crucis con unas palabras de agradecimiento por la extraordinaria asistencia, no sólo de los fieles de la ciudad, sino también de los venidos de otros pueblos de los arciprestazgos de Toro y de Fuentesaúco, que ya llevan un tiempo de trabajo conjunto. Invitó a los presentes a “vivir la fe con valentía”, una insistencia especial de Gregorio Martínez Sacristán en estos días. Concluyó diciendo: “¡Felicidades, Toro!”. Los asistentes a la vigilia pasaron a adorar la Cruz antes de dejar el templo.
A las 22 horas, la Colegiata volvió a llenarse de gente para tener una vigilia de oración en torno a la Cruz de los Jóvenes y al Icono de María, presidida también por el obispo. En ella se alternaron los textos de la Palabra de Dios con fragmentos del mensaje de Benedicto XVI para la JMJ y con cantos del Coro Interparroquial. Hubo también tiempo para la adoración personal de la Cruz, en grupos de doce.
Al término de la vigilia, la Cruz y el icono fueron llevados procesionalmente hasta el Monasterio de Santa Sofía, donde las monjas Sofías (Norbertinas Premostratenses) recibieron en su casa a los signos de la JMJ, para tener toda la noche en oración contemplativa, abierta a todos los toresanos.
El álbum de fotos del paso de la Cruz y del Icono por Toro puede verse en:
http://picasaweb.google.com/obzamora.mcs/ViaCrucisYVigiliaConLaCruzEnToro#
martes, 9 de noviembre de 2010
La Cruz de los Jóvenes protagonizará un gran Vía Crucis en Toro

Zamora, 9/11/10. La Cruz de los Jóvenes y el Icono de María, los dos signos principales de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011, estarán en Toro la tarde del próximo jueves 11 de noviembre, adonde llegarán procedentes de la finca “El Chafaril” (Peleagonzalo), donde está el Centro de Rehabilitación de Alcohólicos que gestiona Cáritas Diocesana.
Previamente a la llegada de la Cruz y del Icono a la ciudad, habrá una vigilia preparatoria de oración, que tendrá lugar el miércoles 10 a las 19 horas en la iglesia de Santo Tomás Cantuariense, ante las imágenes más veneradas por los toresanos: el Cristo de las Batallas y la Virgen del Canto.
Los actos en Toro comenzarán el jueves 11 con la recepción de ambos signos, la Cruz y el Icono, en el Arco de la Corredera a las 19 horas. Allí estarán presentes las imágenes bajo cuyo patronazgo se encuentra la ciudad de Toro y su Alfoz, el Cristo de las Batallas y la Virgen del Canto. Y comenzará, presidida por el obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán, una procesión con el rezo del Vía Crucis que llegará hasta la Colegiata. La Cruz y el Icono serán llevados alternando entre los grupos parroquiales y los grupos de jóvenes que se preparan para recibir la Confirmación.
A las 22 horas la Colegiata de Santa María la Mayor volverá a ser el centro de atención, con una Vigilia de oración presidida por el obispo, ante la Cruz y el Icono, que ocuparán el lugar central del presbiterio. Cuando termine la Vigilia se llevará la Cruz y el Icono al Monasterio de las Sofías, donde se turnarán en oración y adoración de la Cruz pidiendo por los frutos de la JMJ y de todas las actividades previas en la Diócesis, a partir de las 0 horas.
jueves, 12 de agosto de 2010
Alistanos por el mundo
martes, 10 de agosto de 2010
Misioneros y religiosos de Aliste celebran un encuentro en Toro

Zamora, 10/08/10. En 1991 comenzó a realizarse en Aliste este Encuentro Anual de sacerdotes, misioneros y religiosos naturales de la tierra de Aliste, que se encuentran en los más diversos enclaves, desde la misma Diócesis de Zamora hasta los cuatro puntos cardinales. Si en 2008 compartieron la organización Vivinera y Alcañices, y el año pasado tuvo lugar en Palazuelo de las Cuevas y Cabañas de Aliste, la XX edición de este encuentro se celebrará, por primera vez, fuera de Aliste.
En el Encuentro de 2009, los asistentes decidieron trasladar a Toro el emplazamiento para el año 2010, al celebrarse el Bicentenario del nacimiento del padre Jerónimo Usera, fundador de las Religiosas del Amor de Dios, congregación de la que forma parte un buen puñado de alistanas. Allí, en la Casa Fundacional del Amor de Dios, se celebrará esta jornada de convivencia.
A las 10 horas está previsto el inicio del Encuentro, al que muchos de los participantes acudirán en un autobús que saldrá a las 9 horas de Alcañices. Lo primero que harán será celebrar la eucaristía a las 10,30 horas, y tras un café harán una ruta turística con la visita de la Colegiata y de las iglesias de San Lorenzo y el Sepulcro. Tras la comida accederán al museo de la Casa Fundacional de las religiosas y continuarán la tarde de convivencia con otras salidas.
Las procedencias geográficas de los al menos 40 participantes previstos son muy dispares, desde lugares de la geografía nacional como Navarra, Ávila, Orense, Cádiz, Madrid, Oviedo, Segovia, Salamanca, Almería, Toledo o Valencia, hasta otros más lejanos como Alemania, Filipinas o los EE.UU. También participarán los sacerdotes que ejercen su ministerio pastoral en el Arciprestazgo de Aliste, otros que han pasado por allí, los párrocos de Toro y los delegados diocesanos de Misiones y de Medios de Comunicación Social.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Toro venera el domingo las reliquias de San Valentín

Toro, 11/02/10. Mucha gente no lo sabe, pero entre las muchas y variadas reliquias que atesoran las distintas parroquias de Toro, hay una que a lo largo de la historia ha sido la más famosa y preciada: la cabeza de san Valentín, el sacerdote romano que se recuerda como patrono de los enamorados.
Por los documentos conservados sabemos que perteneció a don Diego Enríquez, capellán del Emperador Carlos I, a quien el nuncio de Paulo III, Iohanes Poggius, concedió el 26 de abril de 1545, licencia para su colocación en la Colegiata, así como multitud de indulgencias para los fieles que lo visitaran.
Una centuria después será el canónigo don Valentín Tejederas el que, para impulsar el culto de su santo patrón, consiga del Papa Inocencio XI dos breves fechados en Roma el 24 de abril de 1682, por los que se conceden indulgencia plenaria cada siete años a todos los fieles que visiten la capilla del santo y veneren su reliquia, y jubileo a los cofrades de la Cofradía de san Valentín, una de las más importantes de la Ciudad.
La reliquia, el cráneo del santo sacerdote, se encuentra enmarcada por una caja ovalada de plata, con cerco de puntas de sierra en torno al vidrio del escaparate. Obra del siglo XVI, se le añadieron en el XVII varias cabezas de ángeles alados en los cuatro extremos. Junto a la reliquia, la Colegiata atesora dos representaciones del Santo: Por una parte una imagen neoclásica de gran tamaño entallada en madera de pino y pintada de blanco marmóreo, realizada en 1788 por Pedro León de Sedano, para el retablo que existía en la capilla septentrional del templo, y una tabla que representa el martirio, realizada para el mismo retablo y hoy encajada en el del testero de la sacristía realizada en la misma época por Baltasar de Coca.
El domingo 14, memoria litúrgica de San Valentín, de nuevo se renovará la tradición de dar a venerar la reliquia del santo patrón de los enamorados. Será en las misas de las 13 h. y de las 20 h. que se celebrarán en la Colegiata de Santa María la Mayor.
