Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de diciembre de 2012

Más de 120 belenes, expuestos en el Seminario


El Seminario San Atilano acoge, hasta el próximo 7 de enero, una exposición de los más de 120 belenes presentados por los alumnos de la clase de Religión de Primaria de diversos centros públicos y concertados de la Diócesis de Zamora.

Zamora, 27/12/12. Desde el pasado lunes 24 de diciembre, el claustro principal del Seminario San Atilano está ocupado por más de 120 belenes realizados por alumnos de la asignatura de Religión en los centros de enseñanza públicos y concertados del territorio diocesano. La exposición está abierta de lunes a viernes en horario comercial a lo largo de todo el período de vacaciones escolares.

La muestra recoge las obras que han presentado los alumnos dentro de la segunda edición del Certamen Diocesano de Belenes, organizado por el Seminario en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza. Están elaborados con materiales variados, y hay tanto obras individuales como grupales.

Está previsto que durante el mes de enero tenga lugar el fallo del jurado y se entreguen los premios a los escolares ganadores, en sus tres categorías: 1º y 2º de Primaria, 3º y 4º de Primaria, y 5º y 6º de Primaria.

viernes, 20 de enero de 2012

El Seminario San Atilano entrega los premios a los belenes escolares


El Seminario San Atilano acaba de hacer público el fallo del I Certamen de Belenes realizados por alumnos de Infantil y Primaria de toda la Diócesis, y que ha recaído en centros escolares de Zamora, Peleagonzalo y Toro. La exposición, que reunió 83 belenes artesanales, tuvo un gran éxito de público.

Zamora, 20/01/12. El Seminario Menor San Atilano acaba de hacer público el fallo del I Certamen de Belenes que convocaron para la pasada celebración de la Navidad. A través del profesorado de Enseñanza Religiosa Escolar difundieron esta iniciativa novedosa entre los alumnos de los centros de educación Infantil y Primaria de la Diócesis, públicos y concertados.

El resultado fue la participación de 83 belenes de los más variados tipos, que estuvieron expuestos en el claustro principal del Seminario entre el 1 y el 6 de enero, recibiendo cientos de visitas de los zamoranos. Entre los más comentados, algunos realizados con cáscaras de huevos, otros con envases alimenticios e incluso uno que reunía como pastores a todos los alumnos de un colegio.

Los premios los entregarán los propios profesores de Religión de los alumnos. Los ganadores del I Certamen de Belenes son los siguientes:

Primer premio: Sergio Roncero Cabañas (CEIP La Viña, Zamora).

Segundo premio: Emma, Leila, Daniel y Cynthia (CRA Alfoz de Toro, Peleagonzalo).

Tercer premio: Bárbara Sánchez Fernández (CEIP Virgen del Canto, Toro).

Mención especial: Alumnos de Educación Infantil del Colegio Medalla Milagrosa (Zamora).

jueves, 29 de diciembre de 2011

El Seminario organiza unos talleres de Navidad para niños


El Seminario San Atilano de Zamora convoca a los niños y niñas de 3º a 6º de Primaria para unos talleres navideños del 2 al 4 de enero, y también abre sus puertas para mostrar una exposición de belenes realizados por los escolares zamoranos.

Zamora, 29/12/11. El Seminario Menor San Atilano ha organizado unos talleres navideños que se celebrarán en las mañanas del 2 al 4 de enero, y que están abiertos para niños y niñas que cursen entre 3º y 6º de Primaria. Este centro diocesano de formación abrirá sus puertas de 10 a 14 horas para una actividad que pone a disposición de los zamoranos de forma gratuita.

Los niños que se inscriban para estos talleres en la portería del Seminario podrán participar en diversas actividades lúdicas y educativas relacionadas con la celebración de la Navidad. Entre otras cosas, habrá manualidades, prácticas de teatro, dinámicas de conocimiento y juegos, visitas a belenes y otras muchas más.

Además, durante los días laborables y en horario comercial, estará abierta al público la muestra de misterios y nacimientos que el Seminario San Atilano ha reunido, de los estilos más variopintos, y que proceden de diversos centros educativos de la Diócesis que han participado en un concurso escolar. El claustro del Seminario podrá visitarse para contemplar belenes realizados con distintos materiales.

martes, 27 de diciembre de 2011

Cáritas Diocesana presenta su Campaña de Navidad


Zamora, 27/12/11. “Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir”. Éste es el lema bajo el que se ha presentado la nueva campaña de Navidad de Cáritas Diocesana de Zamora. El delegado episcopal, Antonio Jesús Martín, ha explicado esta mañana en rueda de prensa que la pérdida de valores ha sido otro de los problemas que ha puesto de relieve la crisis económica. Ahora con la nueva campaña de Cáritas se pretende alcanzar una nueva sociedad “más humana y más justa”.

El delegado episcopal de Cáritas ha invitado a la sociedad a vivir estos días “con sencillez” porque en la humildad “se hace presente el Señor”. Además, a través de la sencillez en nuestros hábitos “daremos pasos para marcar la salida de la crisis y seremos capaces de compartir con los demás para que ellos puedan, sencillamente, vivir”. La colecta especial de Navidad se celebrará en todas las parroquias de la Diócesis el próximo 8 de enero, domingo con el que se finaliza el tiempo de Navidad.

La directora de Cáritas Diocesana, Mercedes Morán, ha aprovechado la presentación de la campaña de Navidad para esgrimir algunas preocupaciones: “con la actual situación es triste y amargo observar como familias que habían salido adelante de situaciones complicadas, vuelven otra vez a caer”.  Antonio Martín ha subrayado que la demanda de ayuda a Cáritas se ha incrementado en 2011 una media del 15% en todos sus programas, en comparación con 2010. Unos datos relativos a la capital, ya que en Toro y Benavente las cifras apenas han variado con respecto al año anterior. Bien es cierto que el programa de empleo de Cáritas es el que ha sufrido un mayor aumento con un 25%.

El perfil del demandante también se ha diversificado en este último año: si antes las personas que acudían en busca de ayuda pertenecían a colectivos en riesgo de exclusión, actualmente solicitan estos servicios parejas jóvenes, autónomos, mujeres con hijos a su cargo, inmigrantes y divorciados.

Cáritas Diocesana hizo especial hincapié en 2011 en los programas de acogida, inmigración, empleo y reclusos. Éste último suele ser uno de los apartados más olvidados por la sociedad. Antonio Martín ha afirmado que en este año que termina también se ha elevado notablemente la solicitud de productos de primera necesidad: “no hay más que ver que hace tres años era raro que en las parroquias se hicieran colectas de comida, y ahora en los medios de comunicación podéis ver que se vuelve a eso”. Una circunstancia que pone de relieve las necesidades más urgentes que padecen algunos zamoranos.

A pesar de los recortes presupuestarios que han sufrido las subvenciones recibidas por Cáritas de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Zamora en el apartado de drogodependencias, el delegado episcopal ha apuntado que “gracias a Dios vamos teniendo recursos que nos permiten socorrer y ayudar, y ha habido un incremento en donativos particulares”. Ante este panorama, Antonio Martín y Mercedes Morán han finalizado diciendo que no se puede perder la esperanza ni perder la ilusión “de que las cosas sean de otra manera”.

Para más información:

domingo, 9 de enero de 2011

Tan cerca y tan lejos


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

No sé a ustedes, pero a mí me han sabido a poco estos días entrañables de Navidad. No me estoy refiriendo a lo que a primera vista han sido para muchos como días de encuentros familiares, vacaciones y regalos, sino para saborear un poco más el motivo central que para los creyentes no es otro que el misterio de la encarnación de Dios.

Lo decimos así de fácil pero no tan fácilmente digerimos esta locura del amor de Dios por nosotros; y en el fondo esa es la razón por la que Dios se hizo niño. Quizá no falte todavía entre nosotros quien piense que con ello Dios pretendió «arreglar» con su perdón lo que nosotros habíamos «estropeado» con nuestro pecado. Como si Dios fuese una especie de «técnico-jurista» en reparaciones que logra restablecer el equilibrio entre pecado y perdón. Y no es que todo eso no sea del todo cierto, que lo es, aunque el lenguaje teológico lo explicaría mucho mejor. Pero a donde a mí me gustaría aterrizar la reflexión de hoy es en esa otra razón menos «jurídica» y mucho más fundamental: la pasión de Dios por el hombre, su empeño por no quedarse allá, cómodamente en su cielo, sino por abajarse aquí, en la tierra, haciéndose buen samaritano, padre tierno, amigo íntimo.

Puede que a alguno le suene un poco cursi, pero Dios está tan perdidamente enamorado del ser humano que solo haciéndose de carne y hueso encuentra la mejor manera de poder quedarse con nosotros para siempre. Tanto se ha solidarizado que, menos en el pecado (es decir, en la ruptura con Dios y con el hombre), ha asumido todo; y todo es todo, hasta nuestras ganas de pecar. No sé si de verdad somos conscientes de la humillación que esto supone para Dios. Si Dios se ha implicado hasta ese punto con nosotros tendría que cambiar radicalmente nuestra manera de ver las cosas: convenciéndonos de que este mundo selvático puede ser realmente un mundo más humano y más divino. Y eso es así porque desde que Dios se hace hombre valemos más, podemos más, esperamos más y mayor es también nuestra capacidad de entregarnos a los demás desinteresadamente.

¿Cómo no ponerse «codo con codo» con quien lo sabe todo, lo puede todo y nos ama más que nadie en la vida? Algunos creen que Dios guarda silencio o que está de brazos cruzados ante tantas cosas que suceden. Aquí conviene recordar que contemplar toda la historia de Jesús es contemplar las palabras y acciones de un Dios que precisamente no tiene nada de mudo e inactivo. Desde que Dios se hace hombre el hombre está tan cerca de Dios que Dios piensa, habla y actúa como hombre. Y al mismo tiempo el hombre está tan lejos de Él que, en esa cercanía, el hombre a menudo no le reconoce. Pero Él sigue llamando a la puerta para ser recibido en la posada de nuestra vida.

La Opinión-El Correo de Zamora, 9/01/11.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Estado de alarma


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

Estamos a mitad de camino antes de la Navidad aunque los árboles nevados, las luces de colores y los escaparates de las calles se empeñan en adelantarnos cada vez más su preparación consumiendo desaforadamente. De todos modos no creo que ese sea el principal problema en la manera de vivir estas semanas entrañables, sino el hacernos creer -aunque solo sea por unos días- que el mundo es casi perfecto, que los problemas o el sufrimiento no son propios de este tiempo, que hay que aparcarlos hasta después de Reyes. Pero no nos engañemos. La actual situación familiar, económica y social nos hace caer en la cuenta -con más fuerza que en años pasados- de que el mundo está muy lejos de ser casi perfecto por mucho «espíritu navideño» de papás noeles que peregrinan por las calles tocando campanillas y regalando caramelos.

No pretendo, ni mucho menos, aguar la fiesta a nadie sino denunciar el efecto anestesiante de nuestra cultura que, en medio de sus riquezas y posibilidades, lleva tiempo inoculando el virus de un pretendido paraíso sin Dios. Basten los informativos para hacernos saltar las alarmas al reconocer que, de seguir por estos derroteros, no va a ser precisamente a un paraíso hacia donde nos dirigimos, sino al infierno social de la falta de valores y del vacío más absoluto. Dicen que no hay mal que por bien no venga y quizá sea por eso que cada vez somos muchos más los que estamos convencidos de que la actual crisis familiar y económica hunde sus raíces en una honda crisis de valores. Pero somos tan duros de mollera que no aprendemos hasta que no nos llega el agua al cuello. Solo cuando eso sucede, entonces sí, nos declaramos en «estado de alarma» y nos preguntamos hasta dónde somos capaces de llegar sin pararnos antes a pensar un poco.

Mal está el esfuerzo creciente por desterrar toda referencia al Dios que por nosotros se ha hecho hombre, pero lo que resulta intolerable es hacernos creer que «vivir el espíritu navideño» de estos próximos días o ser auténticamente felices el resto del año significa vivir sin conflictos ni dolores. Esa filosofía barata y mercantilista nos hace insolidarios con las necesidades de los demás e incapaces de afrontar nuestros propios problemas en casa, en el trabajo o con los amigos. Ese misticismo de color rosa no soluciona la realidad de vivir integrando conflictos. Más aún, y aunque siempre habrá quienes no se lo crean, el único que nos soluciona la vida totalmente es el Niño pobre de Belén, el primero en vivir una Navidad de conflictos. Ni la peor de las crisis puede con aquel o aquella que se abre al milagro de la misteriosa presencia de su amor.

La Opinión-El Correo de Zamora, 12/12/10.

domingo, 10 de enero de 2010

Una carta rezagada


ÁNGEL CARRETERO MARTÍN

No sé a ustedes, pero a mí en estos últimos días me han bombardeado preguntando si puse los zapatos en el balcón y qué regalos me han dejado los Reyes. Siempre he respondido diciendo más o menos lo mismo: que eso lo hacía de crío, que ahora ya no tengo edad para la magia de esos rituales infantiles o que en ese día los protagonistas son los más pequeños de la casa. Ahora bien, dos amigos míos que no se conocen entre sí han coincidido en decirme que soy un racionalista, que la ilusión no debe perderse con la edad y que es necesario hacerse como niños tal y como ya se nos advirtió hace mucho tiempo. Confieso que me han dejado un poco descolocado. A eso se añade que otra persona del alma, un familiar, me dijo el mismo día que debería escribir una carta a los Reyes Magos sin más pérdida de tiempo.

Comprenderán, amigos lectores, que para mí esos toques al corazón han sido como si se iluminaran tres estrellas en la oscuridad. Quién sabe si no habrán tenido algo que ver Melchor, Gaspar y Baltasar quienes desde lo alto me pueden estar diciendo, y posiblemente también a otros muchos como yo, que ya va siendo hora de recuperar la confianza en ellos. Reconozco que me siento un poco avergonzado por mi indiferencia. No merecen el trato pasota que les he dado. Así que no voy a esperar más. Cogeré papel y bolígrafo, nada de ordenador, y como en mi más tierna infancia, me pondré manos a la obra con esa carta. Comenzaré pidiendo disculpas a sus Majestades por haber estado tantos años sin ponerme en contacto con ellos. Les pondré al día de mi situación personal y les daré alguna pincelada del momento social que estamos viviendo en nuestro país y en esta tierra zamorana ya que en Oriente las cosas deben ser bastante distintas.

En esa carta les diré que me preocupa ver personas alejadas de Dios cuando Él ahora está más cerca del hombre que nunca. Les pediré que ese Niño pobre de Belén nos cure de nuestras cegueras, que siga teniendo mucha paciencia con los escépticos y con aquellos que desean firmar el certificado de defunción a la Iglesia. Les pediré que el Niño del pesebre siga ahí, esperándonos a todos, sin forzar a nadie para ir a adorarle, respetando nuestra libertad como sólo Él sabe hacer, dándonos ejemplo de humildad y generosidad, aumentando nuestra capacidad de querer a todos y de creer en Él. A estos Sabios más que regalos les voy a pedir que nos regalen parte de su fe, de su estar abiertos a las sorpresas de Dios, de su dejarse llevar por las corazonadas, de su desapego y capacidad de riesgo a pesar de las dificultades del camino, de su perseverancia en medio de la noche oscura, de su capacidad de adoración y alegría por encontrarse con quien tanto habían buscado. Hasta aquí el borrador de esta carta rezagada.

La Opinión-El Correo de Zamora, 10/01/10.

sábado, 2 de enero de 2010

El misterio de un rechazo


LUIS SANTAMARÍA DEL RÍO

Domingo II después de Navidad – Ciclo C

“La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria” (Jn 1, 1-18)

Al igual que se hacía el día de Navidad, hoy en la liturgia católica se lee el prólogo del evangelio según san Juan. Eco de aquel 25 de diciembre, de la primera Navidad de la historia. Un texto profundo y elevado, que nos parece difícil de entender. Un texto que nos dice que el Dios en el que creen los judíos (y creemos los cristianos) no es un ser encerrado en soledad, sino que se encarna. La palabra de Dios, engendrada por el Padre desde siempre, baja a este mundo, para habitar. O, más bien, si hacemos caso al texto griego original, para poner su tienda entre nosotros, para «acampar». Sí, porque la Palabra de Dios se hace peregrina en medio de un pueblo peregrino, se hace nómada en un mundo que camina a veces sin mucha orientación.

Y ante esto, la Creación entera estalla en fiesta. Se alegra el cielo y se goza la tierra, como dice un salmo, al recibir a su rey. Pero miremos con atención al plano humano, al nuestro. «No hay sitio en la posada» para una pareja de desharrapados, y la pobre chica embarazada tiene que dar a luz en un establo. La Palabra de Dios nace como un Niño sin casa. Con mayúsculas, pero sin techo. Éste es el misterio que celebramos en Navidad: aparece la gracia de Dios, que es salvación para todos los hombres. Pero, ante ella, aparece también el misterio del pecado, del rechazo de los hombres. La Palabra «vino a su casa, pero los suyos no la recibieron». Los suyos, no unos extraños. Los suyos: su familia, el pueblo escogido por Dios para ser testigo de su gloria ante todo el mundo.

Pero siempre hay un «pero». Siempre hay algunos que acogen la gloria de Dios, aunque sea una gloria tan rara, presente en un Niño sin techo. A los que sí recibieron a la Palabra hecha carne, «les da poder para ser hijos de Dios». Hijos en el Hijo, que dirá san Pablo. Hijos en aquel pobre Niño que tuvo que nacer rechazado, y que fue acogido por los rechazados. Un pobre que será el Buen Pastor de los hombres, recibido tan sólo por un puñado de pobres pastores que dicen haber visto y oído ángeles que proclamaban gloria en el cielo y paz en la tierra. El elevado texto leído hoy en las iglesias es más evangelio (buena noticia) que nunca: la Palabra de Dios no sólo se hace hombre, no sólo se hace «uno de tantos», sino que escoge hacerse excluido. ¿No es una clara llamada a un cambio de vida? ¿No está Dios apuntando a quiénes tenemos que mirar, en quiénes tenemos que fijarnos? «Hemos visto su gloria», dice san Juan. ¿Seguro? El rechazo del otro es rechazo de Dios. Que la Palabra no vuelva a estar entre nosotros, un año más, rechazada y sin techo.

La Opinión-El Correo de Zamora, 3/01/10.

Navidad de luces y sombras


JOSÉ ÁLVAREZ ESTEBAN

Hemos transpuesto la frontera del Año Nuevo y presumo que nos ha cogido el paso hablando del aprovisionamiento material, del precio de los artículos de uso corriente, de los salarios y del estado de nuestras finanzas. Complicado introducir otro tema, otro lenguaje que hable al corazón y no a la bolsa, complicado ofrecer otra válvula de escape y sumidero para ese buen número de euros que se nos irá en caprichos.

El número de «Iglesia en Zamora» del pasado diciembre incluía una doble hoja informativa de Cáritas Diocesana, como quien esconde algo de valor, parte central y más jugosa, de esta que llamamos Navidad. «Iglesia en Zamora» se distribuye en los templos, allí donde por estos días los creyentes cristianos celebramos la irrupción de Dios en la historia humana y besamos las manos desvalidas de un Niño que asoma a la vida, manos que sirvieron para modelar el mundo. Cáritas anuncia la colecta especial de Navidad para este primer domingo de enero bajo el lema «Una sociedad con valores es una sociedad con futuro». Aun con todas las necesidades del mundo llamando a su puerta, Cáritas entiende que su función no empieza y termina en lo asistencial; es una institución encarnada en la Iglesia, portadora de valores compartidos, que son el fundamento sólido sobre el cual construir un futuro mejor para todos.

Entre la cohetería callejera de la Nochevieja y el «chin, chin» y las felicitaciones del Año Nuevo más de uno habrá que se haya hecho sus planes para el futuro. Por más que sobrevivamos en un sistema económico montado sobre el gasto y el consumo, una pizca de sentido habrá quedado para entender que el cuerpo no resiste la permanente solicitación del mercado. El alma se nos está quedando atravesada, paralizado y encogido el corazón, a la puerta del «Super» donde nos reciben manos tendidas, a las entradas de las iglesias materialmente ocupadas, en las inmediaciones de Cáritas donde recala buena parte de ese contingente consumido, más que consumidor, por esta nuestra «sociedad de consumo».

«Navidad de luces y sombras» la del 2009 en la que celebramos el nacimiento de Jesús, «punto de partida en la construcción de otro mundo posible teniéndole a Él como maestro de obras». Lejos de Cáritas el pensamiento de que la respuesta a esta campaña, que confía sea generosa, se haga más en premio a su labor que a la evidente razón de su llamada. «Cuando el dinero sale por la puerta, el amor sale por la ventana». Me atrevo a añadir «del corazón». Ya lo decía Jesús: «Donde está tu tesoro allí está tu corazón». ¿Y si nuestro tesoro, al menos este domingo, lo hubiéramos transferido a esa otra «sociedad de valores», expresión y signo de solidaridad fraterna?

La Opinión-El Correo de Zamora, 3/01/10.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Cáritas apela a la solidaridad de los zamoranos en la crisis


Cáritas Diocesana realiza el próximo 3 de enero una colecta extraordinaria en las parroquias zamoranas con motivo de su Campaña de Navidad. Sus responsables ofrecen los datos de las nuevas necesidades en nuestra tierra, originadas por la crisis: un 60% más de familias que solicitan ayuda con respecto al año 2008.

Zamora, 31/12/09. Durante este mes de diciembre Cáritas Diocesana de Zamora está llevando a cabo su Campaña de Navidad, con el lema “Una sociedad con valores es una sociedad con futuro”. Sus responsables han aparecido públicamente alertando del importante aumento de las necesidades entre los zamoranos, y del cambio de perfil de la pobreza.

En su carta de Navidad, el Delegado Episcopal de Cáritas Diocesana, Antonio Jesús Martín de Lera, recuerda que lo celebrado en estas fechas “comenzó siendo una historia de rechazo, pobreza y marginalidad y, por ello, de subversión en la manera de entender la vida”. Por eso desde Cáritas llaman a cambiar el estilo de vida, los valores por los que se rige la sociedad y que han dado lugar a la crisis actual.

Para Antonio Jesús Martín, “contemplando la Navidad así quizá entendamos también nuestra realidad. Seguramente nos hace más humanos, más cercanos a los hermanos que sufren la crueldad del sistema social que tenemos. La Navidad cristiana nos llama a la fraternidad más allá del límite familiar, nos llama a la solidaridad con los que menos tienen, con los excluidos de nuestro mundo, con los que a nuestro lado lo pasan mal”.

Y es que las cifras muestran lo urgente de estos planteamientos. Cáritas Diocesana de Zamora ha recibido durante el año 2009 a un 60% más de familias que solicitan ayuda económica. Son 1.600 las familias que han recibido el apoyo de Cáritas a través de sus centros en Zamora, Benavente y Toro. Lo que ha llevado a la entidad a incrementar su inversión mensual en ayuda directa hasta alrededor de 60.000 euros.

La Directora de la institución, Mercedes Morán, explica que “ahora ya no acuden a nosotros personas en riesgo de exclusión, sino que se trata de personas que han perdido su trabajo, se les termina la prestación y no tienen cómo pagar la hipoteca o el alquiler”. El perfil de la pobreza ha cambiado debido a la crisis.

Caridad imaginativa

Ésta es la realidad difícil de la pobreza en Zamora. Según Antonio Jesús Martín, “en Cáritas estamos notando desde hace un tiempo la demanda creciente de alimentos y otras cosas básicas que las personas piden, no sólo los inmigrantes, también personas de nuestro entorno que hasta hace poco tenían una situación económica estable. La pérdida de empleo, el no poder afrontar las hipotecas, etc., les hacen vulnerables y necesitados”.

Ante esta situación, “pedimos a las personas de buena voluntad ayuda económica y sensibilidad, para poder hacer realidad una Navidad cristiana y socorrer a nuestros hermanos. Sólo si somos solidarios y fraternos con los necesitados, tendremos una Navidad auténtica. Sólo así celebraremos la Navidad y el Niño Dios entrará en nuestras vidas; si no, pasaremos unas fiestas más, pero sin sentido”.

De hecho, no sólo cambia el perfil de la pobreza; también cambia la manera de ayudar. Los responsables de Cáritas Diocesana llaman a una “caridad imaginativa”. Y lo ilustran con dos ejemplos. El primero, el del cardiólogo zamorano Gregorio Cardoso, que acaba de publicar un libro de poesía (Eterna mudanza), cuyos ingresos por la venta irán destinados íntegramente a Cáritas. El segundo ejemplo, el protagonizado por un grupo de empresarios y profesionales liberales de la provincia, que a comienzos de diciembre han abierto una cuenta corriente para aportar donaciones en estos tiempos difíciles, y que ya llegan a la cincuentena de colaboradores.

Datos nacionales

Cáritas Española ha presentado recientemente su IV Informe del Observatorio de la Realidad Social sobre la acción social en España. En él se hace un recorrido por la acción social desarrollada ante la crisis, con apartados para datos sobre La protección social en España, la información en la acción social, Los procesos de trabajo en la acción social, Las propuestas de Cáritas para la acción social y Algunas iniciativas de Cáritas ante la crisis.

En el Informe se pone de relieve la precariedad de la protección social en España, y como en tiempos de bonanza económica (de 1993 a 2006), el gasto social se mantuvo en valores bajos. La evolución de la pobreza en España desde 1994 hasta 2008 se ha mantenido invariable, y España está 5 puntos por debajo de la media europea en la proporción de gasto social sobre el PIB.

El Observatorio de la Realidad Social de Cáritas nos muestra que el número de personas atendidas por Cáritas en sus servicios de Acogida y Asistencia aumentó de 400.000 a 600.000 personas del 2007 al 2008, y que previsiblemente alcanzará las 800.000 personas en 2009. Esto supone que en dos años se ha duplicado el número de personas atendidas por Cáritas en sus servicios de Acogida y Asistencia.

De otra parte, Cáritas está asumiendo casi todas las derivaciones que realizan los servicios sociales públicos lo que evidencia la precariedad del sistema público al que Cáritas no tendría que sustituir, sino tan solo complementar. Además, Cáritas Española ha cerrado el año 2009 con un paquete de ayudas de cooperación por valor de 1.700.000 euros.

Para más información:

Hoja informativa de Cáritas Diocesana de Zamora – Diciembre 2009

jueves, 24 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!


"Hoy, en la ciudad de Belén, os ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: Encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre"

(Evangelio según san Lucas 2, 11-12)


La Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social de Zamora te desea una FELIZ NAVIDAD. Que Dios te llene de alegría por el nacimiento de su Hijo... y que el año 2010 venga repleto de su gracia y bendición.

Dios se ha hecho hombre por amor. Ésta es la buena noticia, la mayor que queremos comunicar. Que ese amor, que ven nuestros ojos, lo contagiemos a los demás. La encarnación es, para los creyentes, exigencia de justicia y paz.

“Hoy nos ilumina la Luz, porque ha nacido para nosotros el Señor” (Benedicto XVI)

Foto: Del retablo de la iglesia parroquial de Barcial del Barco (Zamora)