lunes, 22 de abril de 2013
El obispo inauguró la visita pastoral a El Pan bajo la mirada de la Virgen del Templo
miércoles, 17 de abril de 2013
El obispo comienza la visita pastoral al arciprestazgo de El Pan
martes, 24 de abril de 2012
Crónica de la inauguración de la visita pastoral a Sayago
miércoles, 18 de abril de 2012
El obispo comienza su visita pastoral al arciprestazgo de Sayago
lunes, 14 de noviembre de 2011
Clausura de la visita pastoral al arciprestazgo de El Vino

Zamora, 14/11/11. El obispo de la Diócesis, Gregorio Martínez Sacristán, clausuró el pasado sábado 12 su visita pastoral al arciprestazgo de El Vino en la ermita del Cristo de Morales. El prelado presidió allí la eucaristía que concelebraron los sacerdotes del arciprestazgo, entre ellos Antonio Jesús Martín, el nuevo arcipreste de la zona.
Los vecinos de Morales del Vino recibieron con alegría la visita del obispo y además los feligreses recordaron a su anterior párroco, Zacarías García Prieto, fallecido el pasado mes de agosto. Un momento que emocionó a los presentes y en el que se observó también a Martínez Sacristán especialmente conmovido.
Durante su homilía el obispo realizó algunas peticiones a los presentes. Por un lado, puso el acento en el sacramento de la confirmación para atraer a los jóvenes a la fe y acercarlos a la Iglesia. “Les debemos acompañar y no tener miedo al rechazo”, afirmó el obispo en relación al vínculo entre los presbíteros y la juventud. Pero, sobre todo, Martínez Sacristán advirtió de que la Iglesia “está herida de muerte” por la escasez de vocaciones y alentó a los feligreses a que pidieran constantemente al Señor “para que no se olvide de nosotros”. El obispo insistió en que “estamos viviendo momentos difíciles” y por ello hay que esforzarse y trabajar más aún “porque otros verán la recompensa”.
En referencia a las dificultades por las que atraviesa la Iglesia, también se dirigió a sus “hermanos”, los sacerdotes de El Vino: “permaneced unidos y en comunión; otra cosa no podemos hacer, pero no olvidéis nunca reforzar y trabajar la unión”. Mientras que a los laicos les pidió que fueran “testigos del Señor” en esta tierra “recia” donde los fieles tendrán que responder también “reciamente”. Los cristianos deben “estar gozosos de serlo y practicarlo como tal en la Iglesia”, afirmó.
Álbum fotográfico de la clausura en:
https://picasaweb.google.com/115137003494754343816/ClausuraDeLaVisitaPastoralAElVino
viernes, 4 de marzo de 2011
El obispo comienza su visita pastoral al Arciprestazgo de El Vino

El próximo domingo 6 de marzo comienza la visita pastoral al arciprestazgo de El Vino, en la que el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, se acercará a las 32 parroquias de esta zona hasta el mes de noviembre.
Zamora, 4/03/11. El próximo domingo 6 de marzo el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, inaugurará su visita pastoral al Arciprestazgo de El Vino, después de haber concluido el pasado 22 de enero la visita al Arciprestazgo de Zamora ciudad. En esta ocasión, el prelado tiene previsto conocer de primera mano todas las parroquias que forman este arciprestazgo hasta el próximo mes de noviembre.
La visita pastoral comenzará con la eucaristía en la iglesia parroquial de Morales del Vino el domingo 6 a las 12,30 horas. Tras esta celebración, el obispo tendrá un encuentro con los niños que participan en los procesos de catequesis, y en la tarde del mismo domingo visitará la residencia de ancianos de la localidad y la ermita del Santo Cristo de Morales, importante núcleo de religiosidad popular de la zona, donde habrá un momento de oración a las 18 horas.
El miércoles 9 el obispo diocesano visitará el Complejo Asistencial “Cristo de Morales” que tiene la asociación protectora de minusválidos psíquicos Asprosub en Morales del Vino, a las 11,30 horas; mientras que el sábado 12 acudirá a Entrala, y el domingo 13 a San Marcial y Tardobispo. De esta manera irá recorriendo todos los 32 pueblos de la zona, encontrándose con los fieles y sus párrocos, reuniéndose con los consejos parroquiales y otras realidades eclesiales, visitando las instituciones, presidiendo la eucaristía y visitando a los enfermos.
La última visita pastoral al Arciprestazgo de El Vino la realizó el obispo anterior, Casimiro López Llorente, en el año 2003. En aquella ocasión, la inauguración tuvo lugar en Corrales, y la clausura en Villaralbo.
Datos del arciprestazgo
El arciprestazgo de El Vino está formado actualmente por 32 parroquias, que son las de Arcenillas, Argujillo, Bamba, Cabañas de Sayago, Casaseca de Campeán, Casaseca de las Chanas, Cazurra, Corrales, El Cubo de Tierra del Vino, Cuelgamures, Entrala, Fuente el Carnero, Fuentespreadas, Gema, Jambrina, Madridanos, Moraleja del Vino, Morales del Vino, Peleas de Abajo, Peleas de Arriba, El Perdigón, El Piñero, Pontejos, San Marcial, San Miguel de la Ribera, Santa Clara de Avedillo, Sanzoles, Tardobispo, Venialbo, Villalazán, Villanueva de Campeán y Villaralbo.
Atienden pastoralmente estas parroquias 12 sacerdotes en activo y un religioso. En total hay una población de 14.151 habitantes, lo que da un resultado estadístico de 1.089 habitantes por sacerdote. El arcipreste es Zacarías García Prieto, párroco de Morales del Vino y otras comunidades cercanas. El Arciprestazgo de El Vino nació en abril de 1972, fruto de la unión de los antiguos arciprestazgos de Valdegema y El Vino. El de Valdegema comprendía las parroquias situadas a la izquierda de la actual carretera de Fuentesaúco, y el de El Vino las restantes.
Las gentes de estos pueblos son eminentemente de ambiente rural, dedicados a la ganadería y a la agricultura. Si bien es verdad que en los pueblos más cercanos a Zamora capital se nota un cierto ambiente más “capitalino”. Pueblos como Moraleja del Vino, Villaralbo o Morales del Vino, se van convirtiendo poco a poco en segundas viviendas, perdiendo sus gentes ese aire rural que les caracterizaba.
La religiosidad se conserva en muchos de sus pueblos y son especialmente destacables los grandes momentos festivos del año como la Semana Santa o la Navidad. Mucha devoción tienen algunas imágenes del Señor crucificado custodiadas en ermitas como la del Santo Cristo de Morales del Vino, cuya fiesta se celebra el 9 de mayo, o la de Santa Clara de Avedillo que actualmente se celebra el fin de semana más cercano al 3 de mayo.
Asimismo destaca también la ermita de la Vera Cruz de Venialbo, cuya romería se celebra el 3 de mayo. Otro lugar con gran devoción a Cristo crucificado es Corrales, donde se celebra su fiesta el 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz.
Entre las advocaciones marianas destacan la Virgen de la Salud de Argujillo (9 de febrero) y la Virgen del Aviso de Bamba cuya devoción se extiende a todos los pueblos de alrededor. También existe honda devoción a Nuestra Señora de las Angustias en Corrales y existe también, una peculiar devoción a San Fernando rey en Peleas de Arriba, pues en esa localidad se encuentra el lugar de su nacimiento que los fieles recuerdan con orgullo.
¿Qué es una visita pastoral?
Según el Directorio para el Ministerio pastoral de los Obispos, “la visita pastoral es uno de los modos, ciertamente singular, por el que el Obispo cultiva el encuentro personal con el clero y demás fieles del pueblo de Dios, para que los conozca y dirija, los exhorte a una vida de fe y de práctica cristiana, así como para que vea de cerca y valore en su real eficacia las estructuras e instrumentos destinados a su servicio pastoral” (n. 166).
El objetivo principal de la visita pastoral es “el encuentro del Obispo con las personas, es decir, con el clero, los religiosos y los laicos: todos los actos de la visita deben orientarse hacia este fin” (nº 168). Se le indica al obispo que trate de encontrarse con los niños en la catequesis y con los jóvenes, con los enfermos, con los miembros de asociaciones de apostolado, con el Consejo Pastoral de la parroquia y con los grupos parroquiales de Cáritas, etc.
La Iglesia pide a los obispos que hagan la visita pastoral a todas las comunidades cristianas y a las instituciones católicas. Así lo prescribe el Código de Derecho Canónico: “El Obispo tiene la obligación de visitar la diócesis cada año total o parcialmente, de modo que al menos cada cinco años visite la diócesis entera, personalmente o, si se encuentra legítimamente impedido, por medio del Vicario general o de otro presbítero. El obispo puede elegir a los clérigos que desee para que le acompañen y ayuden en la visita” (CIC 396).
