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miércoles, 20 de noviembre de 2013

El domingo se clausura el Año de la Fe en Cristo Rey

Trece meses después de su inauguración, el obispo de Zamora clausurará solemnemente el Año de la Fe a nivel diocesano el domingo 24, con una eucaristía a las 18 horas en la iglesia de Cristo Rey, a la que invita a todos los fieles.

Zamora, 20/11/13. El próximo domingo 24 de noviembre, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, tendrá lugar la clausura del Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI en 2012, en toda la Iglesia universal. La Diócesis de Zamora lo hará con la eucaristía solemne que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán a las 18 horas en la iglesia parroquial de Cristo Rey de la capital.

En una misiva dirigida a los sacerdotes, consagrados y laicos de la Diócesis, el obispo señala que “conviene que clausuremos conjuntamente este Año de la Fe, para de este modo agradecer a nuestro Señor cuánto nos ha concedido durante este tiempo en que hemos redescubierto y anunciado más nuestra fe cristiana”.

El prelado invita a toda la comunidad diocesana a participar en esta Misa, que será el broche final del Año de la Fe a nivel local. A los sacerdotes les pide especialmente “anunciar esta celebración en vuestras parroquias, asociaciones y movimientos, así como alentar y acompañar a todos los fieles cristianos a acudir a dicha Eucaristía por el gran significado eclesial que en ella se expresará”.

Monseñor Martínez Sacristán también cuenta en su carta con las monjas de clausura de los 16 conventos y monasterios de la Diócesis, a quienes pide “que a lo largo de la tarde de dicha jornada se unan a la celebración por medio de la oración a favor de la abundante fructificación de lo vivido durante este Año”.

Balance de una efeméride eclesial

La Diócesis de Zamora inauguró solemnemente el Año de la Fe con una eucaristía en la Catedral el 12 de octubre de 2012, y durante estos trece meses han tenido lugar algunos acontecimientos significativos en la vida ordinaria de la Iglesia local. El obispo publicó, con motivo de este Año, la carta pastoral Creyentes y testigos alegres, que se ha leído y trabajado en diversas instancias diocesanas. También firmó un decreto de indulgencias especial para este Año.

Diversas actividades diocesanas han girado especialmente en torno al tema de la fe y a la efeméride eclesial que motivó al Papa emérito a convocar este Año: el cincuentenario de la apertura del Concilio Vaticano II y el vigésimo aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. Por eso, las XI Jornadas Diocesanas que se celebraron entre el 30 de enero y el 1 de febrero abordaron esta temática, y el curso formativo del Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso” (las conocidas como “Lecciones de Teología”) han presentado de forma sistemática los documentos más importantes del Concilio.

Además, ha habido algunos momentos especiales, organizados con motivo precisamente del Año de la Fe, entre los que destaca especialmente la celebración de la eucaristía en la que el obispo confirmó a casi 300 adolescentes de las parroquias de Zamora capital, el 25 de mayo en el Auditorio “Ruta de la Plata”. Más tarde, el 9 de octubre, cientos de escolares de los colegios católicos hicieron su peregrinación a la Catedral.

La Catedral, por otra parte, acoge desde febrero la exposición de un apostolado del siglo XVII, 13 lienzos que han sido restaurados para la ocasión y que en el trascoro del primer templo diocesano sirven para que los fieles puedan hacer la profesión de fe. De hecho, éste ha sido otro de los momentos significativos del Año de la Fe: las diversas peregrinaciones que los arciprestazgos de la Diócesis han hecho a la Catedral para confesar el Credo junto al obispo. Otros santuarios de la geografía diocesana han sido meta de peregrinaciones más modestas pero igualmente importantes para sus participantes.

La vida contemplativa también ha hecho su aportación al Año de la Fe, y se ha concretado en la preparación de unas vigilias mensuales de oración que arrancaban el pasado mes de octubre de 2012 y que en el Convento de Santa Clara de la capital han congregado a laicos, consagrados y sacerdotes para rezar siguiendo las partes del Credo.

A nivel de arciprestazgos y parroquias también ha tenido su importancia el Año de la Fe. En Toro-La Guareña, por ejemplo, se celebró en abril la Semana de la Fe, y en otros lugares y parroquias se han comenzado iniciativas de formación y catequesis de adultos. Durante el mes de mayo, el claustro principal del Seminario San Atilano acogió una exposición sobre el Concilio Vaticano II.

La Diócesis de Zamora ha estado representada en algunos de los principales encuentros que han tenido lugar en Roma con el nuevo papa Francisco. Del 3 al 5 de mayo, una decena de zamoranos participaron en la Jornada Mundial de las Cofradías, y del 26 al 29 de septiembre doce catequistas y sacerdotes acudieron a la Jornada Mundial de los Catequistas. También el Seminario Mayor y parte del Seminario Mayor acudió con su rector a la Jornada Mundial de los Seminaristas y Novicios del 4 al 7 de julio.

A nivel nacional, un evento importante ha sido la eucaristía en la que fueron beatificados 522 mártires del siglo XX en España, celebrada el pasado 13 de octubre en Tarragona. En esta ocasión han sido reconocidos como beatos el sacerdote franciscano Antonio Faúndez, natural de La Hiniesta, y los religiosos carmelitas Ángel María Reguilón, Bartolomé Fanti María Andrés Vecilla y Ángel María Sánchez.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Zamora celebra a San Alfonso 25 años después de su canonización

El próximo domingo 17 el obispo de Zamora presidirá la eucaristía en memoria de San Alfonso Rodríguez a los 25 años de su canonización por Juan Pablo II. Será a las 12,30 horas en la iglesia de San Andrés, y a continuación se hará una ofrenda floral ante su estatua en la Plaza del Seminario.

Zamora, 14/11/13. El próximo 16 de noviembre es la memoria litúrgica de San Alfonso Rodríguez, mártir jesuita en las Reducciones del Paraguay, que fue canonizado junto con otros compañeros en 1988 por Juan Pablo II. Con este motivo la conmemoración de la Diócesis de Zamora de este año tendrá un carácter especial, con la eucaristía que presidirá el obispo Gregorio Martínez Sacristán el domingo 17 a las 12,30 horas en la iglesia de San Andrés.

Al finalizar la Misa se realizará una ofrenda floral ante la estatua de San Alfonso en su nueva ubicación, la Plaza del Seminario, adonde ha sido trasladada esta misma semana desde el Parque de las Viñas por el Ayuntamiento de la capital. Por ello, el nuevo delegado diocesano de Misiones, David Villalón, convoca a los fieles “a participar en estos actos en homenaje a nuestro único santo mártir zamorano”.

Aniversario de la canonización

El pasado 9 de noviembre se hizo pública en la Santa Sede la carta con la que el papa Francisco nombró al cardenal Claudio Hummes su enviado especial a Paraguay, con motivo de la celebración con la que culminará en la ciudad de Asunción la peregrinación nacional de las reliquias de San Roque González de Santa Cruz y de sus compañeros mártires, en el XXV aniversario de su canonización.

La celebración será el 15 de noviembre, recordando el martirio de estos santos misioneros de la Compañía de Jesús, ocurrido en 1628 en las reducciones de Paraguay: San Roque González, primer santo paraguayo, el zamorano Alfonso Rodríguez y el belmonteño Juan del Castillo, “cuyas vidas estuvieron marcadas plenamente por el amor: amor a Dios y, por Él, a todos los hombres, en especial a los más necesitados, a aquellos que no conocían la existencia de Cristo ni habían sido aún liberados por su gracia redentora”.

Como recuerda el Papa en su misiva, fueron canonizados por Juan Pablo II y en este Año de la Fe se cumple el XXV aniversario de esa solemne celebración. “Esta canonización de tres mártires jesuitas es también un motivo de sano orgullo para toda la Compañía de Jesús”, dijo el papa Wojtyla, en su homilía en la canonización que celebró en Asunción en 1988, señalando que “Roque González se encuentra entre los primeros jesuitas del nuevo continente, y Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo pertenecen a aquel grupo de hombres generosos que, respondiendo a la llamada de Jesús para incorporarse a su compañía, llevaron a Cristo por todo el mundo”.

En la capital paraguaya, Juan Pablo II destacó entonces que “sabiéndose responsables en cuanto a la necesidad de custodiar la dignidad humana en aquel momento de la historia, el padre Roque González, el padre Alfonso Rodríguez, el padre Juan del Castillo y tantos otros cristianos, afrontaron el tremendo desafío que había supuesto el descubrimiento del llamado Nuevo Mundo. Convencidos de que el Evangelio es mensaje de amor y de libertad, procuraron dar a conocer “la verdad en Cristo Jesús” (Ef 4, 21) a lo largo y a lo ancho de estas tierras”.

Perfil biográfico del santo mártir

Alfonso Rodríguez Olmedo nació en Zamora el 10 de marzo de 1598, hijo de Gonzalo Rodríguez y María de Olmedo, una familia modesta y piadosa. Tras estudiar las primeras letras en su ciudad natal, ingresó en la Compañía de Jesús en 1614, en Salamanca. Tras realizar el noviciado en Villagarcía de Campos (Valladolid) iba a ser enviado a Pamplona, para hacer los estudios de Filosofía, cuando pasó por el noviciado Juan de Viana, procurador de la que era entonces Provincia Jesuítica del Paraguay. Tenía permiso del general de la Compañía Mucio Vitelleschi para reclutar religiosos que fuesen a trabajar en las misiones. Su propuesta tuvo acogida en el generoso corazón de Alfonso, quien fue aceptado y embarcó en Lisboa con otros 37 compañeros, el 2 de noviembre de 1616, desembarcando en el puerto de Santa María de los Buenos Aires el 15 de febrero del año siguiente.

Pasó Alfonso al Escolasticado que la Compañía de Jesús tenía en la ciudad de Córdoba (Argentina), para realizar estudios superiores eclesiásticos. A fines de 1623 o principios de 1624 fue ordenado sacerdote. Concluidos los estudios teológicos, comenzará a evangelizar entre los guacurúes, una de las reducciones más trabajosas, debido a la dificultad del dialecto indígena allí utilizado.

En 1627 fue destinado a Encarnación de Itapuá, reducción fundada en 1615 por Roque González. Junto con éste fundaría en 1628 una nueva reducción de Todos los Santos del Caaró, que sería su último destino. El 15 de noviembre de 1628, a los 30 años de edad, Alfonso es asesinado brutalmente por algunos de estos mismos indígenas azuzados por un cacique.

El 28 de enero de 1934 los mártires del Caaró e Ijuhí fueron beatificados por Pío XI. Entre ellos se encontraba Alfonso Rodríguez, que sería canonizado en Asunción junto con sus dos compañeros Roque González y Juan del Castillo por Juan Pablo II el 16 de mayo de 1988, durante su visita a Paraguay.

Zamora, además de acoger la estatua de San Alfonso realizada por Ricardo Flecha que estrena ubicación en la Plaza del Seminario, guarda la memoria del mártir con varios elementos, entre los que se encuentran el Coro San Alfonso de Zamora, la residencia de estudiantes que lleva su nombre (con un busto también del escultor Flecha en el exterior) y un gran cuadro en la iglesia parroquial de San Ildefonso en la capital.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La Iglesia diocesana de Zamora: con todos y al servicio de todos

La Diócesis de Zamora celebra el domingo 17, junto a la Iglesia en España, el Día de la Iglesia Diocesana, y da a conocer con motivo de esta jornada sus datos estadísticos y económicos. El obispo subraya en una carta el servicio que hace a miles de personas la comunidad diocesana.

Zamora, 13/11/13. El próximo domingo 17 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana. Con el lema “La Iglesia con todos, al servicio de todos”, se recuerda a los fieles y a toda la sociedad en general la identidad y la labor de la Iglesia católica, que se concreta en las diócesis y en las parroquias, y se hace en éstas una colecta para las necesidades de la Iglesia diocesana.

Datos estadísticos

En el último número de la publicación diocesana Iglesia en Zamora, editada por la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social, se ofrecen algunos datos actualizados sobre la realidad eclesial en Zamora, cuya Diócesis cuenta con 303 parroquias repartidas en 7 arciprestazgos desde la última remodelación del mapa el año 2011.

Esta red de comunidades es atendida por el trabajo de 146 sacerdotes diocesanos y la colaboración de numerosos fieles, entre los que se calculan, por ejemplo, más de 400 catequistas y más de 100 celebrantes de la Palabra. El Seminario Mayor tiene 3 alumnos estudiando Teología en Salamanca. El Seminario Menor cuenta con 46 chicos matriculados en la ESO y 3 en Bachillerato. El curso introductorio al Seminario Mayor lo forman 2 alumnos.

En cuanto a la vida consagrada, las monjas contemplativas son 191, distribuidas en 16 conventos y monasterios de 8 órdenes diferentes. Además, hay 6 órdenes y congregaciones que agrupan a 22 religiosos de vida activa. Las religiosas de vida activa son 237, pertenecientes a 13 institutos diferentes que cuentan con 27 casas. También entran aquí los 24 miembros de cuatro institutos seculares, 3 femeninos y 1 masculino.

Existen 35 movimientos y asociaciones de apostolado seglar (31 de adultos y 4 de jóvenes), además de innumerables cofradías y hermandades por toda la geografía diocesana.

Un resumen de la economía diocesana

En torno a esta jornada eclesial, la Diócesis de Zamora informa a sus fieles sobre el funcionamiento económico, y con este motivo se ha distribuido en todas las parroquias el folleto Nuestra Iglesia, que muestra gráficamente los porcentajes que supone cada capítulo en la administración diocesana.

En cuanto a los ingresos, los dos apartados principales son lo ingresado en las parroquias (un 40,87 %) y lo correspondiente a la asignación tributaria (un 40,75 %). Un 5,35 % entra por los ingresos de patrimonio y otras actividades, y el 4,83 % se refiere a ingresos extraordinarios, mientras que el 1,89 % restante lo integran las aportaciones voluntarias de los fieles a través de colectas parroquiales, cuotas, suscripciones, limosnas, herencias y legados.

En el capítulo de gastos, el sostenimiento ordinario de las parroquias se lleva la mayor parte (un 39,99 %), y las reparaciones y conservación de las iglesias y otros locales pastorales suponen el 12,90 %. La retribución del clero y los gastos sociales correspondientes ascienden al 17,68 % de los gastos, mientras que el 5,33 % se refiere al mismo concepto en el personal seglar. Un 4,00 % está dedicado a las acciones pastorales y asistenciales. Así, la capacidad de financiación propia de la Diócesis está en el 20,10 %.

En el folleto distribuido en las parroquias se recuerda a los fieles y a todos los que valoran y apoyan la acción de las comunidades cristianas que “la colaboración periódica, con una cuota familiar o personal, abonada a través de domiciliación bancaria, es el mejor sistema para contribuir al sostenimiento económico de la Iglesia”.

Obispo de Zamora: comprometidos a servir a todos

La publicación Nuestra Iglesia incluye una carta del obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, que afirma que “nuestra Iglesia diocesana está con todos los hombres y mujeres de nuestro pueblo”. Y va haciendo un repaso de “cómo está con los niños que son presentados para ser iniciados en la vida de fe; está con los adolescentes que asumen personalmente su condición cristiana, y también está con los jóvenes que maduran responsablemente su experiencia creyente”.

El prelado continúa diciendo que la Diócesis “a la vez está con los bautizados que se preparan para unir sus vidas formando un matrimonio; está con las familias que se esfuerzan por construirse y mantenerse desde los principios cristianos; así como está con los mayores necesitados de compañía y atención; y también está con los enfermos que requieren ser cuidados y confortados”.

Además, recuerda monseñor Martínez Sacristán, “está con los que vienen de lejos esperando ser acogidos; y está con los hombres y mujeres marginados que son merecedores de recobrar una vida con dignidad”. De esta manera, la Iglesia diocesana de Zamora “está y estará en todos y cada uno de nuestros pueblos y ciudades”.

Esta presencia eclesial continua “está motivada y caracterizada por una actitud: el servicio. Sí, nuestra Diócesis está al servicio de todos. Vive y se construye sirviendo a los hombres ya que así la quiere su único Señor, Jesucristo. Mirando su enseñanza y su ejemplo los católicos nos comprometemos a vivir sirviendo a nuestros contemporáneos, de modo que la vida eclesial constituye una espléndida floración de personas, palabras y acciones serviciales”.

Para hacer posible esto, señala el obispo, “se requiere no sólo la implicación personal de todos sus miembros, sino también medios para sostener a sus personas y actividades”. Por ello la jornada del 17 de noviembre “nos ofrece la oportunidad de mostrarnos responsables con nuestra Iglesia, de ahí que os invito a seguir cooperando con ella, para que así verifiquemos esta afirmación: ‘Ayuda a la Iglesia, ganamos todos’. Esto depende de nuestro propio compromiso”.

Para más información: http://www.portantos.es/

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El obispo inaugura como profesor las Lecciones de Teología

Comienza un nuevo curso de las Lecciones de Teología convocadas por la Diócesis para la formación sistemática de todos sus fieles, y lo hará con una clase del obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán, sobre la primera encíclica del papa Francisco, el jueves 7 de noviembre a las 20 horas en la Casa de la Iglesia.

Zamora, 6/11/13. Mañana, jueves 7 de noviembre, comenzará el nuevo curso académico del Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso”, continuando con su formato de Lecciones de Teología con periodicidad mensual. La primera de las Lecciones estará a cargo del obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán, que presentará la primera encíclica del papa Francisco, Lumen fidei.

Las 8 Lecciones de Teología tendrán lugar en la Casa de la Iglesia (Seminario San Atilano) los primeros jueves de cada mes a las 20 horas. Durante el curso pasado, medio centenar de alumnos siguieron las clases mensuales, en las que los profesores expusieron los documentos más destacados del Concilio Vaticano II y propusieron materiales para el estudio personal.

Como explica el director del Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso”, Narciso-Jesús Lorenzo, “en esta ocasión la celebración del Año de la Fe nos ha dado las claves para profundizar en algunos aspectos de la formación teológica”, destacando, además, la “generosa colaboración de los profesores y el interés manifiesto de muchos de los antiguos alumnos y otras personas preocupadas por seguir formándose”.

En una carta dirigida a las parroquias de la Diócesis para dar a conocer el nuevo curso académico de las Lecciones de Teología, su director señala que “queremos responder a la invitación que nuestro obispo nos hacía en su carta pastoral: potenciar y renovar la vivencia personal y comunitaria de fe en el Dios vivo y verdadero contribuyendo con una serie de lecciones que nos ayuden profundizar en la razonabilidad de nuestra de fe”.

El objetivo de la convocatoria es mostrar que “nuestra fe no es una opinión más de sentido; tiene que ver con la presencia e intervención de Dios en la historia. Y sus repercusiones en la vida y en la sociedad: la caridad, la santidad, la cultura, etc.”. Así se ha programado el ciclo de 8 Lecciones bajo el título genérico de “La luz de la fe”. Además del obispo, los otros ponentes serán 6 sacerdotes diocesanos y la directora de Cáritas Diocesana.

El Centro Teológico Diocesano “San Ildefonso” es una institución diocesana de formación teológica. Por él han pasado ya 5 promociones de alumnos, que han cursado un trienio sistemático de estudios teológicos: 3 en Zamora capital, 1 Benavente y 1 en Toro.

Para atender la formación permanente de estos alumnos y para iniciar en la Teología a otras personas interesadas en seguir profundizando en su formación cristiana, desde hace dos cursos ha puesto en marcha las Lecciones de Teología. Se trata de una lección mensual en la que el profesor expone un tema de profundización o actualidad, con competencia académica y capacidad comunicativa.

Programa del curso: La luz de la fe

- Jueves 7 de noviembre
Lumen fidei. Gregorio Martínez Sacristán, obispo diocesano.

- Jueves 5 de diciembre
Tener o no tener fe: creyentes, agnósticos, ateos, apóstatas. José Alberto Sutil, vicario parroquial de Cristo Rey.

- Jueves 9 de enero
La transmisión de la fe a la luz de la Biblia. Antonio Jesús Martín, delegado episcopal de Cáritas Diocesana y párroco de Villaralbo.

- Jueves 6 de febrero
Fe en Dios, fe en la Trinidad. Emilio José Justo, párroco de Peñausende.

- Jueves 6 de marzo
Creo “en” la Iglesia. Jesús Campos, director del Secretariado de Pastoral Universitaria y párroco de San Lorenzo.

- Jueves 3 de abril
Testigos de la fe en Zamora. David Villalón, delegado diocesano de Misiones y párroco de Bermillo de Sayago.

- Jueves 8 de mayo
El compromiso de la fe: la caridad. Mercedes Morán, directora de Cáritas Diocesana.

- Jueves 5 de junio
La obras de la fe: historia y contenidos de la fe en el arte de la Catedral de Zamora. José Ángel Rivera, delegado diocesano para el Patrimonio y la Cultura y párroco de San Frontis.

miércoles, 16 de octubre de 2013

11 centros de toda la Diócesis peregrinan a la Catedral

El pasado miércoles la ciudad de Zamora acogió la Peregrinación de la Fe de los colegios católicos de la Diócesis, que, en tres oleadas, llenaron las calles de la capital en su camino hacia la catedral, donde profesaron el Credo ante el obispo después de participar en una actuación musical y unas escenificaciones.

Zamora, 10/10/13. El miércoles, Zamora se llenó de niños y jóvenes en uno de los actos más esperados del Año de la Fe. Se trató de la Peregrinación de la Fe de los colegios católicos de la Diócesis. En este encuentro, que fue coordinado por la Vicaría de Pastoral y la Delegación Diocesana de Enseñanza, junto con representantes de los colegios de la Diócesis, participaron alumnos de entre 4º de Primaria y 2º de Bachillerato de 11 centros concertados de la provincia. Para facilitar la organización, el encuentro se dividió en 3 oleadas, donde los alumnos, divididos por edades fueron llegando a la catedral. Pero antes, estos alumnos pasaron por dos paradas.

La primera estación se realizó en nueve iglesias de la capital, donde habrá un breve momento introductorio de oración con el tema “Creo en Dios Padre”. Los templos donde tuvo lugar esta primera estación fueron Cristo Rey, Nuestra Señora de Lourdes, San Lázaro, San Juan, San José Obrero, San Lorenzo, San Torcuato, Santiago del Burgo y Santa María de la Horta. La segunda estación ocupó la Plaza Mayor, bajo el lema “Creo en Jesucristo”, y estuvo presidida por la imagen del Cristo crucificado de las confirmaciones del pasado mes de mayo.

La tercera estación fue en la catedral, donde el sacerdote y cantautor Javi Sánchez les dio la bienvenida interpretando algunas de sus composiciones. También hubo representaciones sobre la vida de San Atilano, el Buen pastor o el Espíritu Santo. El primer grupo de alumnos llegó a la Catedral sobre las 11 horas. Después de participar en las escenificaciones y en la actuación musical, se encontraron con el obispo en el atrio de la Catedral, donde les dirigió unas palabras y todos juntos profesarán el Credo ante él, un acto central en el Año de la Fe. A las 12,15 horas llegó el segundo grupo, que tuvo el acto con el obispo a las 13 horas. Y a las 13,15 horas llegó el tercer grupo, que se reunió con Martínez Sacristán a las 13,55 horas.

El obispo, Gregorio Martínez Sacristán, se mostró muy contento por el éxito de esta peregrinación. “Algo extraordinario. –dijo don Gregorio- Ha sido un encuentro gozoso de muchísimos muchachos de todos los colegios cristianos de Zamora y eso es lo que verdaderamente causa una alegría inmensa”. El sucesor de San Atilano también tuvo palabras para los organizadores: “Una muy buena organización por parte de todos los colaboradores. Profesores, directores de los colegios y todos, yo les agradezco enormemente la preparación de este evento”.

Javi Sánchez, sacerdote y cantautor zaragozano, también se mostró muy sorprendido por la implicación de los jóvenes: “Cada uno de los chicos, con su dinámica, con su manera de estar, han entendido el gesto. El mensaje que tenía el encuentro estaba muy claro, un mensaje de unidad y de formar parte de algo más grande que no solamente la escuela donde están”. Para Juan Carlos López, delegado diocesano de enseñanza, fue “un encuentro festivo” y que se logró “aunar esfuerzos entre los diferentes carismas que están representados en la diócesis”. Para Juan Carlos, este encuentro “puede ser el inicio de una experiencia nueva de trabajo coordinado” y que están “dispuestos a seguir buscando fórmulas que nos permitan seguir creciendo en comunión”.

Se trata de uno de los actos centrales del Año de la Fe a nivel diocesano. Otras celebraciones destacadas han sido la inauguración solemne en la Catedral, que tuvo lugar el 12 de octubre de 2012, y la confirmación multitudinaria de adolescentes de Zamora ciudad en el Auditorio Ruta de la Plata el pasado 25 de mayo. El Año de la Fe será clausurado a nivel diocesano el próximo 24 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey, en la iglesia que lo tiene como titular en la capital.

sábado, 12 de octubre de 2013

Cuatro mártires de la Diócesis serán beatificados mañana

Mañana tendrá lugar en Tarragona la ceremonia de beatificación de 522 mártires del siglo XX en España, entre los que se encuentran un religioso de La Hiniesta y tres de Pajares de la Lampreana. En la Misa solemne concelebrarán el obispo de Zamora y el párroco de La Hiniesta.

Zamora, 12/10/13. Mañana, domingo 13 de octubre, 522 mártires españoles de la persecución religiosa de los años 30 serán beatificados en la ciudad de Tarragona, en una celebración multitudinaria que se ha preparado como uno de los hitos del Año de la Fe. Desde entonces, sus nombres estarán inscritos en el Martirologio de la Iglesia (el catálogo de los santos) y serán objeto de veneración y de culto.

Entre estos Siervos de Dios (así se denomina a las personas que están en el proceso de beatificación)hay cuatro religiosos zamoranos:un sacerdote franciscano natural de La Hiniesta y tres religiosos carmelitas nacidos en Pajares de la Lampreana.

Antonio Faúndez López nació en La Hiniesta en 1907 y fue bautizado con el nombre de Miguel. Entró en la Orden de Frailes Menores en 1924 y fue ordenado sacerdote en 1931. Fue fusilado a las afueras de Bullas (Murcia)el 11 de septiembre de 1936.

Ángel María Reguilón Lobato (bautizado como Ángelo) nació en Pajares de la Lampreana en 1917, Bartolomé Fanti María Andrés Vecilla (bautizado como Nicomedes)nació en el mismo pueblo y año, y Ángel María Sánchez Rodríguez (bautizado como José) vino al mundo en Pajares en 1918. Todos ellos eran clérigos profesos de la Orden de los Carmelitas de la Antigua Observancia, y fueron martirizados en Carabanchel Bajo (Madrid)el 18 de agosto de 1936 junto a otros cinco frailes de la misma Orden.Tenían entre 18 y 19 años cuando derramaron su sangre por Cristo.

Mañana serán beatificados en Tarragona estos cuatro mártires zamoranos y otros 518. Pero en el siglo XX también fueron perseguidos muchos otros cristianos en distintas partes del mundo. Al final del segundo milenio –decía Juan Pablo II– la Iglesia ha vuelto a ser “Iglesia de mártires”.


Presencia del obispo de Zamora

Los actos oficiales han comenzado ayer, viernes 11, con la representación de la Pasión de San Fructuoso y de los mártires del siglo XX en el Tarraco Arena Plaza. Hoy se rezarán las Solemnes Vísperas a las 19 horas en la Catedral. En esta celebración ya estará presente el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, y el párroco de La Hiniesta, localidad natal de uno de los nuevos beatos, Manuel Carrascal.

Mañana, domingo 13, tendrán lugar la ceremonia de beatificación y la Misa, que comenzarán a las 12 horas en el Complejo Educativo de Tarragona, y que contará con 8 cardenales y 104 obispos. Los actos del domingo se emitirán en directo en TVE(La 2)y en 13TV.También se podrá ver en directo en la web oficial de la Beatificación, www.beatificacion2013.com. COPE y Radio María también emitirán esta celebración en directo.

lunes, 7 de octubre de 2013

Los colegios católicos de Zamora hacen la Peregrinación de la Fe

El miércoles 9 de octubre la ciudad de Zamora acogerá la Peregrinación de la Fe de los colegios católicos de la Diócesis, que en tres oleadas partirán de varias iglesias, harán una estación en la Plaza Mayor y concluirán el encuentro en la Catedral, donde profesarán el Credo ante el obispo después de participar en una actuación musical y unas escenificaciones.

Zamora, 7/10/13. El próximo miércoles 9 de octubre tendrá lugar uno de los actos especiales convocados con motivo del Año de la Fe en la Diócesis de Zamora, que fue inaugurado el 12 de octubre del año pasado y será clausurado el próximo 24 de noviembre. Se trata de la Peregrinación de la Fe de los centros educativos de la Iglesia católica en la Diócesis de Zamora.

El encuentro, coordinado por la Vicaría de Pastoral y la Delegación Diocesana de Enseñanza, junto con representantes de los colegios de la Diócesis, consiste en una peregrinación con tres estaciones que culminará en la Catedral en un encuentro con el obispo, Gregorio Martínez Sacristán. Participarán los alumnos de los centros que se encuentran cursando entre 4º de Primaria y 2º de Bachillerato.

Para facilitar la organización y el desarrollo del encuentro, se dividirán en tres grupos, por edades. La primera estación se realizará en nueve iglesias de la capital, donde habrá un breve momento introductorio de oración con el tema “Creo en Dios Padre”. Los templos donde tendrá lugar esta primera estación son los de Cristo Rey, Nuestra Señora de Lourdes, San Lázaro, San Juan, San José Obrero, San Lorenzo, San Torcuato, Santiago del Burgo y Santa María de la Horta. Cada colegio determinará la hora de inicio para poder llegar a tiempo a la segunda estación.

La segunda estación ocupará la Plaza Mayor, bajo el lema “Creo en Jesucristo”, y estará presidida por la imagen del Cristo crucificado de las confirmaciones del pasado mes de mayo. Se hará, como está previsto, en tres momentos: a las 9,45 horas llegará el grupo primero, a las 10,45 el segundo y a las 12 el tercero, y el acto en la Plaza durará un cuarto de hora.

La tercera estación comenzará con un encuentro en el atrio de la Catedral, donde estará el sacerdote cantautor Javi Sánchez interpretando algunas de sus composiciones, y además en el interior de la Catedral y en la puerta del Obispo habrá escenificaciones preparadas por los alumnos de los colegios sobre diversos aspectos del primer templo diocesano, la figura del obispo, la historia de San Atilano y la acción del Espíritu Santo en la Iglesia.

El primer grupo de alumnos llegará a la Catedral a las 10,45 horas. Después de participar en las escenificaciones y en la actuación musical, se encontrarán con el obispo a las 11,25 horas en el atrio de la Catedral, donde les dirigirá unas palabras y todos juntos profesarán el Credo ante él, un acto central en el Año de la Fe. A las 12 horas llegará el segundo grupo, que tendrá el acto con el obispo a las 12,40 horas. Y a las 13,15 horas está previsto que llegue el tercer grupo, que se reunirá con Martínez Sacristán a las 13,55 horas.

Se trata de uno de los actos centrales del Año de la Fe a nivel diocesano. Otras celebraciones destacadas han sido la inauguración solemne en la Catedral, que tuvo lugar el 12 de octubre de 2012, y la confirmación multitudinaria de adolescentes de Zamora ciudad en el Auditorio Ruta de la Plata el pasado 25 de mayo. El Año de la Fe será clausurado a nivel diocesano el próximo 24 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey, en la iglesia que lo tiene como titular en la capital.

sábado, 5 de octubre de 2013

Obispo de Zamora: “nuestra fuerza no somos nosotros; es el Señor”

Presentamos a continuación el resumen de la homilía pronunciada por el obispo de Zamora en la inauguración del curso pastoral 2013/14 con la fiesta de San Atilano.

Zamora, 5/10/13. Hoy a mediodía el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha presidido la eucaristía solemne de la fiesta de San Atilano, primer obispo y patrón de la Diócesis de Zamora, en la iglesia que custodia sus restos junto a los de San Ildefonso. El templo ha quedado pequeño para albergar a una nutrida representación del clero diocesano, los institutos de vida consagrada e institutos seculares, asociaciones de fieles y cofradías y laicos de muy diversa procedencia.

Después de escuchar en la proclamación del Evangelio la llamada de Cristo a ser sal de la tierra y luz del mundo, el obispo ha saludado a los presentes y ha comenzado su homilía señalando que “un año más, nos reunimos a los pies de los sagrados restos de nuestros patronos Atilano e Ildefonso” en el inicio del nuevo curso pastoral.

“Así reunidos expresamos mejor que en cualquier otro momento nuestra propia identidad”, subrayó. Identidad “que nos ha revelado la Palabra del Señor: somos una comunidad de hermanos nacida de la Pascua, con la misión de salir al mundo y anunciar el Evangelio”.

Para vivir así como Iglesia afirmó la necesidad de una “actitud humilde, suplicante al Señor nuestro Dios, porque nosotros solos ni somos ni valemos, y las circunstancias que nos rodean son pobres y humildes, no grandilocuentes ni para tirar cohetes. El Señor, reuniéndonos esta mañana, nos invita a mirarlo a él, y a reconocer en él la fuerza, la gracia, la valentía que hemos de tener todos nosotros como Iglesia que somos”.

Salir a las periferias

El Señor nos invita una vez más, explicó, “a salir de nosotros mismos, a no vivir en repliegue ni tampoco por inanición o aburrimiento… salir de nosotros mismos y de nuestros lugares habituales. Nos invita a ser sal y luz en medio del mundo. Para eso tendremos que salir a buscar las periferias existenciales de los hombres y estar allí. Particularmente en los rostros de los adolescentes recién confirmados para acompañarlos en el desarrollo de su vida cristiana hasta que estén plenamente incorporados a la comunión de la Iglesia”.

Monseñor Martínez Sacristán exhortó a “salir hacia lo profano, lo lejano, lo perdido, lo herido entre nosotros. Tiene que haber un interés especial por mezclarse con los hermanos, sean quienes fueren, como nos lo recuerda el Papa desde que fue elegido. Seremos buenos hijos de la Iglesia si lo incorporamos en nuestro ser y en nuestro hacer”.

Salir, estar… “pero sin el rostro de Cristo, sin su figura, sin su experiencia, esas salidas nuestras se convertirán en algo que no merecerá la pena, nos buscaremos sólo a nosotros mismos y nos perderemos. Por eso, Cristo debe ser el principio y el fin de toda nuestra vida, de nuestra renovación personal y de las comunidades cristianas a las que pertenecemos. ¡Cristo siempre! Dejamos de ser un grupo específico en la sociedad cuando Cristo es sustituido por nosotros, por nuestras cosas”.

Hay que salir con una actitud fundamental, añadió el obispo: “la de la conversión, con el corazón triturado por el Señor. Os invito a que cambiemos nuestras actitudes personales, pastorales y comunitarias. Es lo único que podemos hacer, es lo mejor que podemos hacer, es lo que está a nuestro alcance. De esto Dios nos pedirá cuentas, del cambio del corazón”.

Valentía en tiempos difíciles

Sin embargo, hay que tener en cuenta las dificultades y la realidad actual, y por eso es más urgente la conversión personal y comunitaria: “a esto tenemos que sentirnos invitados, y a esto tenemos que invitar a los otros cuando salgamos. Estamos en momentos de particular dificultad en Zamora. Debemos cambiar todos el chip, porque estamos en una situación de pobreza absoluta de medios humanos”. Dicho esto, monseñor Martínez Sacristán afirmó: “desde que llevo aquí se han muerto 70 sacerdotes y se han ordenado 11. Sed conscientes del desajuste”.

“Mucha fuerza, mucha valentía, mucha paciencia… esto es lo que hay que tener”. Y entonces el obispo se dirigió a los que habían acudido en gran número para celebrar su envío como agentes de pastoral: “valentía para los catequistas y para los profesores de Religión, en medio de las dificultades. No nos pongamos nerviosos, el Señor nos ha llamado en una época pobre, deficiente, y hay que asumirlo, con humildad y con gozo. Nuestra fuerza no somos nosotros; es el Señor. Ya nos sacará de aquí. El Señor saca a su pueblo de las dificultades”.

Al final, reiteró una recomendación especial a los profesores de Religión y a los catequistas, “que hoy vais a renovar vuestra misión en la Iglesia, desde vuestro bautismo. Renovadla poniendo vuestro corazón en Dios, poniendo vuestra alma a punto de energía, de alegría, de mantenerse de pie en las dificultades… Dad testimonio frente a los demás. Que el envío que hoy recibís de mi parte como cabeza de esta Iglesia lo viváis fraternal y comunitariamente. Si os falta la valentía, la conversión, la comunión… no sois nada. Sois alguien importante en nuestra Iglesia porque sois estas cosas”.

Para terminar su homilía, el prelado leyó una frase del papa emérito Benedicto XVI, para “que sea meditada. Éste también es mi deseo para toda la Iglesia en Zamora. Que nos acompañen nuestros hermanos santos, y la Virgen María, nuestra Madre”. También tuvo, posteriormente, un saludo especial para los seminaristas, presentes en la celebración.

Al finalizar la eucaristía el obispo dirigió el rito de envío de los catequistas, y también la entrega de la “missio” canónica a los profesores de Enseñanza Religiosa Escolar. En ambos casos, algunos representantes de los dos colectivos recibieron oficialmente la encomienda eclesial de manos del obispo representando a sus compañeros.

jueves, 3 de octubre de 2013

La Diócesis inaugura el curso pastoral en la fiesta de San Atilano

El sábado 5 el obispo presidirá la eucaristía en la fiesta de San Atilano para inaugurar el curso pastoral 2013-14, a las 12 horas en la iglesia de San Ildefonso, donde también tendrá lugar el envío de los catequistas y la entrega de la “missio” canónica a los profesores de Religión.

Zamora, 3/10/13. El próximo sábado 5 de octubre, festividad de San Atilano, primer obispo y patrono de la Diócesis de Zamora, se celebrará de forma solemne el inicio del curso pastoral 2013-14 con una eucaristía presidida por el obispo, Gregorio Martínez Sacristán, en la iglesia parroquial de San Ildefonso de la capital a las 12 horas. Este templo custodia los restos del primer prelado zamorano junto a los de San Ildefonso de Toledo.

El obispo ha convocado a toda la Diócesis a sentirse invitada a esta celebración, que constituye la inauguración oficial del curso apostólico. Un curso cuyo objetivo pastoral será “Renovar nuestra vida y nuestras comunidades cristianas”. La presentación del documento que contiene este objetivo diocesano y la programación para el curso tuvo lugar el pasado lunes 30 de septiembre en un encuentro sacerdotal.

En la presentación que el obispo ha escrito para el objetivo diocesano, recuerda unas palabras del papa emérito Benedicto XVI sobre la razón de ser de la Iglesia: “No somos un establecimiento de producción, no somos una empresa que aspira a obtener ganancias, somos Iglesia. Es decir, somos una comunidad de personas que se encuentra afincada en la fe. La tarea no es elaborar algún producto o tener éxito en la venta de mercancías. La tarea consiste, en cambio, en confesar sin miedos la fe, en celebrarla gozosamente, en vivir coherentemente y en testimoniarla con valor y alegría”.

Catequistas y profesores de Religión

La eucaristía del 5 de octubre contará con la presencia de sacerdotes de todos los arciprestazgos de la Diócesis, así como con la representación de los institutos de vida consagrada, asociaciones de fieles y cofradías. Además, el obispo presidirá el rito del envío de los catequistas y la entrega de la “missio” canónica a los profesores de Enseñanza Religiosa Escolar.

Por ello, ambos colectivos diocesanos aprovecharán el día 5 para tener sus encuentros de inicio de curso en la Casa de la Iglesia (Seminario San Atilano). Los catequistas comenzarán allí a las 10,30 horas. Tras la oración inicial tendrán una conferencia, “La fe transmitida en la catequesis”, a cargo del nuevo subdelegado diocesano de Catequesis, Francisco Ortega Vicente.

Por su parte, los docentes de Religión en la enseñanza pública comenzarán su reunión a las 10,15 horas en el mismo lugar, con la programación del nuevo curso, a cargo de Juan Carlos López, delegado diocesano de Enseñanza.

Todos ellos, profesores de Religión (a los que se unirán los que trabajan en la escuela concertada) y catequistas, terminarán su encuentro participando en la Misa solemne en honor de San Atilano a las 12 horas con el obispo y el resto de la Iglesia diocesana.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Los sacerdotes de Zamora inauguran su curso de formación

El lunes 30 de septiembre el obispo de Zamora presidirá los actos de inicio del curso pastoral 2013/14 para el clero. Tras la oración a las 11,30 horas en la iglesia de San Andrés, a las 12 horas comenzará en el Seminario una conferencia de Santiago Bohigues sobre el Directorio del Vaticano que traza las líneas fundamentales de la identidad de los curas. También se presentarán la programación diocesana y los materiales de formación.

Zamora, 28/09/13. El próximo lunes 30 de septiembre tendrá lugar la inauguración del curso pastoral 2013/14 de la formación permanente del clero de la Diócesis de Zamora. Comenzará a las 11,30 horas con el rezo de la Hora Intermedia en la iglesia de San Andrés.

A continuación, a las 12 horas, los participantes pasarán al Salón de Actos del Seminario San Atilano, donde tendrá lugar la sesión inaugural de la formación sacerdotal, que estará a cargo de Santiago Bohigues Fernández, con una conferencia sobre la nueva edición del Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros.

Santiago Bohigues es, desde el año 2011, el director del Secretariado de la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. Sacerdote diocesano de Valencia, es doctor en Teología Espiritual por la Facultad del Norte de España (sede de Burgos). En su Diócesis ha sido vicario parroquial y párroco de varias localidades antes de su nombramiento de carácter nacional.

El Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros, sobre el que viene a Zamora a dar su conferencia, es un documento de la Santa Sede, elaborado por la Congregación para el Clero (el organismo del Vaticano dedicado a los sacerdotes). Su primera edición fue publicada en 1994, como herramienta para ayudar al “compromiso de renovación espiritual de los ministros sagrados, apóstoles cada vez más desorientados, inmersos en un mundo difícil y continuamente cambiante”, como señalaba el cardenal Mauro Piacenza en la presentación de su nueva edición, de 2013, que es la que explicará Santiago Bohigues en Zamora.

Tras la conferencia y el turno de preguntas, tendrá lugar la presentación de la Programación Pastoral Diocesana del curso 2013/14 (el documento que incluye el objetivo pastoral de la Diócesis para este año, las programaciones de los diversos organismos diocesanos y el calendario) y los materiales para la formación permanente del clero (con las oraciones y los temas formativos que se tratan en los arciprestazgos con periodicidad mensual). Cabe destacar que en el grupo que ha redactado los temas de formación se ha incluido, por primera vez, a dos laicos y una religiosa de vida contemplativa, además de varios sacerdotes.

sábado, 21 de septiembre de 2013

El obispo nombra nuevos delegados diocesanos

El obispo de Zamora acaba de hacer públicos nuevos nombramientos que afectan a varias delegaciones y secretariados diocesanos, además de algunas parroquias.

Zamora, 21/09/13. Con fecha del 19 de septiembre, el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha firmado nuevos nombramientos para la Diócesis.

Nombramientos diocesanos

- Juan Luis Benito Rodríguez, del instituto secular Cruzados de Santa María, ha sido nombrado delegado diocesano de Apostolado Seglar.

- El sacerdote diocesano David Villalón Villalón, párroco de Bermillo de Sayago, ha sido nombrado delegado diocesano de Misiones y, además, consiliario de Manos Unidas.

- El sacerdote diocesano Florentino Pérez Vaquero, rector de los Seminarios Mayor y Menor, ha sido nombrado director del Secretariado Diocesano de Pastoral Vocacional.

- El sacerdote diocesano Luis Miguel Rodríguez Herrero, párroco de San José Obrero, ha sido nombrado consiliario de los Centros Católicos de Cultura Popular y Desarrollo de Adultos.

- El sacerdote Luis Zurrón Rodríguez, Misionero del Verbo Divino, ha sido nombrado capellán del Convento de las Carmelitas Descalzas de Zamora (de la Asunción de Nuestra Señora y San José).

Nombramientos parroquiales

- En el arciprestazgo de Benavente-Tierra de Campos, Ángel Carretero Martín, que acaba de tomar posesión como párroco de San Cristóbal de Entreviñas y Matilla de Arzón, ha sido nombrado ahora también cura encargado de las parroquias de Santa Colomba de las Carabias y San Miguel del Esla.

- En el arciprestazgo de Zamora ciudad, José Díez Anta ha sido nombrado cura adscrito a la parroquia de San José Obrero.

martes, 21 de mayo de 2013

El obispo confirmará en una celebración a casi 300 jóvenes


El sábado 25 de mayo el Auditorio “Ruta de la Plata” de Zamora acogerá la eucaristía en la que el obispo administrará el sacramento de la confirmación a 292 adolescentes y jóvenes de las parroquias de Zamora ciudad. Esta celebración multitudinaria tiene lugar con motivo del Año de la Fe.

Zamora, 22/05/13. El próximo sábado 25 de mayo el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, administrará el sacramento de la confirmación a 292 adolescentes y jóvenes de Zamora capital en el marco de una eucaristía que presidirá a las 18 horas en el Auditorio Municipal “Ruta de la Plata”, a las afueras de la ciudad.

El obispo propuso hace unos meses a los párrocos del arciprestazgo de Zamora ciudad la posibilidad de reunir en una sola celebración las confirmaciones de todas las parroquias, para que este sacramento adquiera una visibilidad especial en este Año de la Fe y los chicos y chicas descubran que otra mucha gente de su edad vive su fe en la comunidad cristiana.

Las parroquias aceptaron esta propuesta episcopal, que en la práctica ha traído consigo un importante esfuerzo de organización conjunto de las parroquias con el Obispado para una Misa que puede tener una participación de más de 3.500 personas. Habida cuenta de que los templos de la capital no se acercan a ese aforo, desde el Obispado se solicitó el espacio público al Ayuntamiento de Zamora.

El escenario del Auditorio se utilizará como presbiterio en la eucaristía, y allí se situará el altar y la sede desde los que el obispo presidirá la celebración. Junto a él estarán los sacerdotes concelebrantes y un grupo de 55 confirmandos con sus padrinos, que serán a los que el obispo crismará (los ungirá con el Santo Crisma, óleo empleado en el sacramento de la confirmación).

Esos 55 jóvenes confirmados por el obispo se han seleccionado de forma proporcional de entre las 14 parroquias y 2 asociaciones de fieles de Zamora ciudad. Al resto de confirmandos los crismarán los cuatro vicarios del Obispado, y estarán situados, junto con sus padrinos, delante del escenario.

Para asistir a la eucaristía en las gradas, por motivos de organización, se hará por invitación. Las invitaciones han sido repartidas a los confirmandos, y también cuentan con ellas los catequistas y otras personas implicadas en su proceso de iniciación cristiana. Además, habrá entrada libre para quienes deseen asistir sin invitación, y serán situados, hasta mil personas, entre las sillas de los confirmandos y sus padrinos y el graderío.

Las parroquias de la capital que participan (María Auxiliadora, San Torcuato, Cristo Rey, San José Obrero, San Frontis, San Benito, Nuestra Señora de Lourdes, Espíritu Santo, San Lázaro, San Juan y San Vicente, San Lorenzo, Santa María de la Horta, San Ildefonso y La Natividad) y las dos asociaciones juveniles de fieles (Juventudes Marianas Vicencianas y Centro Juvenil Claret) aportarán los voluntarios de organización, que tienen repartidas las tareas de liturgia, acompañamiento a los ministros de la comunión, orden y acceso, acomodación y limpieza.

Como preparación para las confirmaciones, está prevista una celebración penitencial presidida por el obispo el jueves 23 a las 20,15 horas en la iglesia de María Auxiliadora. Será el momento en el que los confirmandos podrán acercarse a recibir el sacramento de la reconciliación penitencial.

viernes, 10 de mayo de 2013

Obispo de Zamora: “la espiritualidad es la armadura de la vida sacerdotal”


La Diócesis de Zamora ha celebrado esta mañana, en la fiesta de San Juan de Ávila, su Jornada Sacerdotal, con la eucaristía presidida por el obispo, una conferencia sobre la vida de los presbíteros a la luz del Concilio Vaticano II y una comida donde se ha homenajeado a siete sacerdotes que celebran sus aniversarios de ordenación.

Zamora, 10/05/13. Hoy, memoria litúrgica de San Juan de Ávila, patrono del clero secular español y nuevo Doctor de la Iglesia, la Diócesis de Zamora ha celebrado un año más la Jornada Sacerdotal, momento de encuentro festivo del clero que ha incluido la celebración de las bodas de platino de Gregorio Gallego, las bodas de diamante de Fabriciano Martín, Eufemiano Morán y Lorenzo Luciano, las bodas de oro de Tomás Calero y Marcelino de Dios, y las bodas de plata de Antonio-Jesús Martín.

Los actos comenzaron a las 11 horas, con la eucaristía presidida por el obispo, Gregorio Martínez Sacristán en la iglesia de San Andrés, concelebrada por la mayor parte de los sacerdotes de la Diócesis. Fue el momento central de la jornada, y contó con la presencia de familiares, amigos y antiguos feligreses de los curas jubilares.

La centralidad de la vinculación con Cristo

En su homilía, el obispo señaló cómo “la Palabra de Dios que hemos escuchado nos ha recordado los sinsabores y dificultades de los primeros cristianos construyendo la Iglesia de Dios. Ésos sí eran trabajos y cansancios. Y en medio de ellos, la palabra de San Pablo, que da color y sabor a lo que están haciendo”, ya que “el Señor se le aparece a Pablo en Corinto y le dice: no temas, yo estoy contigo, nada ni nadie podrá hacerte daño”.

De hecho, indicó a los sacerdotes, “ésta es la experiencia que se ha de tener en el apostolado, porque si no, el apostolado puede con nosotros, y nos convierte en trapos viejos, en papeles zarandeados por cualquier viento que venga”. Por eso, subrayó, “la experiencia fundamental es la vinculación con Cristo, que es el sostén de nuestra vida y de nuestro apostolado”.

Monseñor Martínez Sacristán afirmó que “la Iglesia no se construye por nosotros, sino que avanza porque el Señor Jesús la guía y la lleva. Nosotros tenemos que estar agarrados, imantados al Señor resucitado, cuya presencia en medio de nosotros es evidente y patente. Sin ser percibido, el Señor está. No estamos solos en el camino de la vida, nunca”.

Romper las cadenas de la tristeza

En su exhortación, el obispo indicó el camino a seguir al presbiterio diocesano: “que no vivamos con miedo, arrugados, sino todo lo contrario, con valor y con fuerza”. E hizo una llamada explícita a la alegría cristiana: “nosotros necesitamos la fuerza del Señor para convertir nuestra tristeza en gozo. El gozo del Espíritu Santo, que hay que tener, que hay que pedir y que se nos da. Ese gozo debe romper las cadenas de la tristeza, del pesimismo, de la inanición, superando los sinsabores y los peligros con alegría”.

También tuvo en su homilía un recuerdo a los sacerdotes fallecidos, “que han dejado su vida en el servicio de esta tierra de Zamora, buscando el Reino de Dios”. Y se dirigió a los que celebran su aniversario de ordenación: “al contemplar vuestra vida, vuestra historia, vuestros pasos por la Diócesis en estos años, reconocemos la gracia de Dios, la fuerza del Espíritu, el valor de Cristo, los dones que os ha dado y que habéis hecho fructificar en esta tierra”. Y añadió: “vuestro currículum es el de hombres entregados al servicio de Dios para el bien de las almas, al estilo de San Juan de Ávila”.

Llamada a la espiritualidad y a la comunión

El obispo se refirió a la figura del patrono del clero secular español: “que San Juan de Ávila aumente nuestra santidad, nos ayude a ser santos acercándonos a él, dándonos el espíritu de la espiritualidad. Nos hace falta, más que nada en el mundo, para subsistir, para mantenernos, para poder decir algo a nuestro mundo. La espiritualidad es la armadura de nuestra vida sacerdotal”. Junto a esto, señaló: “no cada uno por su cuenta, sino todos unidos. Las individualidades sobran. ¡Sobran! Y falta la comunión de todos con todos”.

Por ello, subrayó, “no podemos vivir sin orientación espiritual, sin acompañamiento espiritual, sin vida espiritual. Por el don que hemos recibido en la Iglesia, no tenemos derecho al fracaso, porque es mucho lo que ella ha puesto en nuestras manos para el bien de la humanidad”.

La vida y el ministerio de los sacerdotes, a estudio

Después de la celebración eucarística, tuvo lugar la conferencia “El Presbyterorum Ordinis a los 50 años del Concilio Vaticano II”, pronunciada por Gaspar Hernández Peludo, rector del Seminario Mayor de Ávila y profesor de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Al presentarlo, el obispo le agradeció públicamente su ayuda en la formación de los tres seminaristas mayores de la Diócesis de Zamora, que se forman en el Seminario Mayor de Ávila, situado en Salamanca.

Es un documento que recoge todo el recorrido del Concilio, “uno de sus frutos granados”, que tuvo diversas redacciones, porque se produjo un cambio de paradigma en el acercamiento, que pasó de ser más disciplinario a ser más misional. Como decreto, pretende aplicar concretamente la doctrina de las constituciones. “No se entiende sin las cuatro grandes constituciones del Concilio”, señaló el ponente, que añadió que tampoco puede entenderse sin los documentos relativos a los obispos, religiosos y laicos.

Gaspar Hernández destacó la importancia de “una hermenéutica de la continuidad, de reforma en la continuidad. El decreto Presbyterorum Ordinis no supuso una ruptura con lo anterior, ni se puede separar tampoco de su recepción posterior”. Hay que reconocer, además, la enorme labor de la Conferencia Episcopal Española para la recepción de este documento y la renovación de la vida del presbítero diocesano.

El teólogo explicó que este documento conciliar sigue básicamente la estructura de la Regla pastoral de San Gregorio Magno. El primer capítulo se dedica a la identidad del presbítero, situado en la misión global de la Iglesia, y detalla su carácter secular. El segundo capítulo habla del ministerio de los presbíteros, y el tercer capítulo aborda la vida sacerdotal.

Descentrarse para recentrarse

Se habló mucho de la crisis de identidad del presbítero, que “sufrió un descentramiento para un recentramiento. El centro no es el presbítero, la jerarquía. Hay que volver al centro, que es un triple eje: recentramiento del sacerdocio sacramental en el único sacerdocio de Cristo, recentramiento del ministerio en la Iglesia ministerial (al servicio del Pueblo de Dios), y la referencia al mundo (su dimensión secular)”.

Lo propio de la vocación sacerdotal es “servir al resto de cristianos para que desarrollen su vocación propia. Es una misión que se sitúa en el centro de la comunidad al servicio de ella, y al frente de la comunidad, con una autoridad recibida como servicio”.

El documento sitúa al ministerio presbiteral en el contexto de la misión de la Iglesia. Y el ministerio es un don de Dios a su pueblo, un carisma suscitado por el Espíritu Santo. Además, hay una dimensión fundamental que es la secularidad, “la referencia al mundo. Por nuestra ordenación somos consagrados para servir al sacerdocio del pueblo santo en la Iglesia para el mundo”. Hay una distinción del mundo que no es separación, ni temor, sino una actitud de servicio al mundo: “distinguir para unirse”. Por eso el sacerdote debe cultivar su humanidad, las virtudes humanas.

Las tres grandes misiones del presbítero se abordan desde su interrelación, dando importancia a todas, y con un orden no casual: el ministerio de la Palabra, la celebración de los misterios y la dirección de la comunidad, “reflejando así las etapas de la labor evangelizadora de la Iglesia”. Además, se habla de las relaciones del presbítero con los otros, de su espíritu de comunión: “el sacerdote no se entiende sin las relaciones”, porque no puede desarrollar su ministerio de forma aislada. “Es necesaria la comunión que potencia nuestra individualidad, en un triple eje: relación con el obispo, con el presbiterio y con todos los miembros del Pueblo de Dios”, afirmó el ponente.

La centralidad de la misión

Otro elemento importante del documento sobre el sacerdocio es “de tipo centrífugo, hacia afuera: el presbítero ha de participar de la solicitud para todas las Iglesias y debe estar disponible para la misión”. El verbo “salir” habla de la apertura misionera, en un momento en el que tenemos en el centro la nueva evangelización. “Sólo la Iglesia que sale es la que cumple su misión, como señala el papa Francisco. Jesús está llamando a nuestra puerta para que salgamos”.

Gaspar Hernández subrayó la importancia de la llamada a la santidad, que “se tiene que dar en el ejercicio de nuestro ministerio, que es donde nos santificamos”. Destacó la necesidad de la unidad de vida ante los riesgos de dispersión y de activismo en los curas. Y “lo que hace posible la unidad de vida es la caridad pastoral. El tema es saber desde dónde hacemos las cosas, desde dónde tienen sentido”.

Los consejos evangélicos están ordenados así: “la obediencia como disponibilidad de buscar la voluntad de Dios en el ministerio y como ascesis del propio yo; el celibato que combine la paternidad, la esponsalidad y la virginidad; y la pobreza que hace vivir en acción de gracias y da libertad interior para ser dóciles a Dios y para la discreción espiritual”, todo esto “vivido en la clave apostólica, para los otros”.

Tres acentos que hay que articular: la ministerialidad, “ser mediadores en una sociedad en la que muchos hombres están fragmentados”, la relacionalidad, “ser hombres de comunión, que integren y no separen”; y la contextualidad, “en el aquí y el ahora de cada persona concreta”. Y Gaspar Hernández concluyó proponiendo cuatro actitudes concretas: la humildad, la valentía y el celo del ministerio, la acción de gracias y la alegría.

En la comida de hermandad, en el nuevo comedor del Seminario diocesano, el obispo felicitó personalmente a los sacerdotes jubilares en nombre de todos y les dio un regalo de parte de la Diócesis.

Álbum fotográfico de la Jornada Sacerdotal:

jueves, 2 de mayo de 2013

La iglesia de la Virgen de la Salud de Alcañices será el primer Santuario Mariano Diocesano


El 18 de mayo el obispo de Zamora declarará la iglesia de la Virgen de la Salud de Alcañices “Santuario Mariano Diocesano” en el marco del Año de la Fe, con una eucaristía solemne a las 12,30 horas, seguida de procesión. Al día siguiente habrá una Misa de acción de gracias a las 21,30 horas, con la primera procesión nocturna de la Virgen de la Salud en la historia.

Zamora, 2/05/13. El próximo 18 de mayo, el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, erigirá Santuario Mariano Diocesano el templo de Alcañices que alberga la imagen de la Virgen de la Salud, patrona de la Villa de Alcañices y de la comarca alistana y trasmontana. Lo hará con una Eucaristía que comenzará en dicha iglesia a las 12,30 horas.

Tal como explica el párroco de Alcañices y arcipreste de Aliste-Alba, Héctor Galán, “es un momento muy importante, no sólo para Alcañices, sino para todo el Arciprestazgo de Aliste-Alba, ya que se va a declarar este templo como lugar de referencia espiritual para toda la Diócesis de Zamora”.

Al erigir este templo en Santuario Mariano Diocesano, el obispo de Zamora declara oficialmente que es un lugar de una gracia especial, en el que se vive la fe de una manera sencilla, pero profunda. Significa reconocer que la tradición y la devoción a la Virgen, como Salud de los Enfermos, es un camino especial para encontrarse con Dios y para hacer viva y patente la pertenencia a la Iglesia.

Desde el momento en el que se haga lectura al decreto de erección de la iglesia como Santuario Mariano Diocesano, pasará a tener la categoría de Santuario, como lugar de referencia para toda la Diócesis, al cual toda la Iglesia diocesana de Zamora está invitada a mirar y a visitar, como lugar de peregrinación y celebración de la fe. Pasará, por tanto, a ser una referencia más de espiritualidad para toda la comunidad eclesial de Zamora.


Actos previstos

El viernes 17, víspera de la fiesta, habrá una celebración de la Eucaristía a las 20 horas. Después tendrá lugar una mesa redonda, con varias intervenciones, en la que algunos especialistas en la materia pondrán el marco histórico y espiritual de lo que se va a celebrar. Bajo el título “Presencia y devoción de la Virgen de la Salud en Aliste y Alcañices”, los ponentes explicarán qué origen y sentido tiene la presencia franciscana y la devoción a la Virgen de la Salud en la localidad y en toda la comarca. Un especialista presentará los Estatutos Oficiales del Santuario que al día siguiente se erigirá; y el párroco de Alcañices dará unas pistas para entender y vivir espiritualmente ese momento.

El sábado 18, día solemne, los fieles se congregarán en la iglesia del Convento a las 12,30 horas. La Misa solemne estará presidida por el obispo de Zamora, y está previsto que concelebren otros obispos y sacerdotes. A dicha celebración está invitada la totalidad del clero de la Diócesis, por ser una celebración enmarcada en el Año de la Fe. El párroco, Héctor Galán, señala que “esperamos la presencia de varias decenas de sacerdotes, especialmente los que han desarrollado parte de su tarea en tierras alistanas o albarinas”.

Al comienzo de la Misa se hará lectura del Decreto de Erección por parte de un representante del Obispado de Zamora, y a continuación, con volteo y repique de campanas, se cantará el Gloria. En la Eucaristía tendrán una presencia especial las gentes venidas de todos los pueblos del Arciprestazgo de Aliste-Alba, especialmente los enfermos, y cada pueblo portará una insignia representativa de su parroquia, que tendrán una significación en la procesión al concluir la Misa. La celebración terminará con la procesión de la Virgen de la Salud por las calles de Alcañices.

Por otra parte, al día siguiente, 19 de mayo, solemnidad de Pentecostés, se celebrará la Acción de Gracias por la Declaración. A las 21,30 horas tendrá lugar en el santuario la Misa solemne. Después está previsto un acto muy emotivo: por primera vez la Virgen de la Salud saldrá en procesión de noche, acompañada por todos los devotos de Alcañices y de los pueblos del Arciprestazgo que quieran acercarse. Durante el recorrido procesional, los devotos acompañarán a la Virgen con antorchas encendidas y cantando el rosario.

La devoción hecha regalo

Para tan importante ocasión, Héctor Galán afirma que el sábado 18 “la Virgen estrenará varios regalos de los devotos”. En primer lugar, “los vecinos de Alcañices han ofrecido a la Virgen la media luna que lleva a los pies, tan representativa de la Virgen en esa imagen que el Apocalipsis hace de la Virgen María como la mujer ‘vestida de sol, coronada por doce estrellas y con la luna bajo los pies’. Esta media luna, realizada en plata, ha sido costeada por los vecinos de Alcañices, y está grabada por el reverso, para dejar constancia de la fecha en la que se regaló”.

Por otra parte, el carro triunfal de la Virgen de la Salud lucirá a partir de este momento, un palio nuevo, en sustitución del anterior, demasiado estropeado por el paso del tiempo. “Realizado en un taller zamorano, está hecho en tisú de plata y tela brocada. El cielo del palio, bajo el que se coloca a la Virgen, está bordado en plata y seda azul: en el centro el emblema de la Virgen María, las dos letras con las que comienza el Ave María, entrelazadas, y el resto del cielo bordado con estrellas en plata”.

Además, continúa detallando el párroco de Alcañices, “el dintel que rodea el palio, está realizado en brocado de plata con un fleco que remata todo el conjunto. En cada esquina del palio cuelgan dos borlas seda que bailan al compás del paso de la procesión. Todo el alrededor del palio está salpicado por las tradicionales campanillas y cascabeles que ofrecen el característico sonido de la procesión de la Salud. Este palio ha sido costeado por los donativos de los fieles devotos”.