viernes, 2 de marzo de 2012

Fallece Santiago Oliveros, capellán emérito de la Residencia “Virgen del Canto” de Toro


Hoy ha fallecido en Zamora el toresano Santiago Oliveros Pardo, sacerdote diocesano, a los 86 años. La Misa de exequias tendrá lugar mañana sábado a las 12,30 horas en la parroquia de la Santísima Trinidad de Toro.

Zamora, 2/03/12. Esta tarde ha fallecido en Zamora el sacerdote diocesano Santiago Oliveros Pardo, capellán emérito de la Residencia de Ancianos “Virgen del Canto” de Toro, a los 86 años de edad y 63 de sacerdocio. El velatorio está instalado en el Tanatorio de Toro, y la Misa de funeral se celebrará mañana, sábado 3, a las 12,30 horas en la iglesia parroquial de la Santísima Trinidad de esa ciudad.

Nacido en Toro en 1925, fue ordenado presbítero en 1949, estrenando su ministerio como cura ecónomo de Palazuelo de Sayago y encargado de Formariz y Mámoles. En 1952 fue nombrado mayordomo del Seminario Mayor de Zamora. En 1955 fue capellán durante unos meses del Asilo de Ancianos de la capital, para pasar a ocupar en 1955 la capellanía de las Siervas de San José de Zamora.

En 1967 comenzó a ser beneficiado de la S.I. Catedral (cargo que ocupó hasta 1986), y en 1980 se encargó de la parroquia de Arcenillas. En 1983 fue nombrado capellán de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos de la capital, y en 1984 se trasladó a Toro, para ser el capellán de la Residencia “Virgen del Canto”, ministerio en el que estuvo hasta 2011. También fue nombrado, a su llegada a Toro, rector de la ermita de la Virgen del Canto y capellán de la Cofradía y Damas de la Corte.

Descanse en paz. Descanse en Dios.

¿Quieres ser feliz? Conviértete


DAVID VILLALÓN

Domingo I de Cuaresma – Ciclo B

“Está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1,15)

Iniciamos un nuevo tiempo litúrgico, el tiempo de Cuaresma, que nos llevará hasta el Triduo Pascual, la celebración del misterio central de la fe cristiana: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. Hoy se proclama el comienzo del evangelio que leeremos durante los domingos y solemnidades en la Eucaristía: el evangelio según san Marcos, el más antiguo, el primero que fue escrito. Jesús acaba de ser bautizado por Juan en el río Jordán y comienza ahora su misión pública en medio de los hombres y lo hace planteando el lema de su mensaje: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».

Podríamos decir que el Señor tiene como principal objetivo en su tarea el anuncio del Reino de Dios. Esta es la Buena Noticia (traducción de la palabra griega «evangelio») que, por encargo de Dios Padre, Cristo viene a darnos a conocer. Pero, ya desde el principio, el Señor pone dos condiciones para acoger completo el mensaje: convertíos y creed. Conversión y fe, dos acciones que nos llevan a acoger la Buena Noticia, el Evangelio del Reino de Dios. Convertirse para creer, convertirse para tener fe y detectar la cercanía del Reino de Dios.

¿Qué significa «convertirse»? ¿Qué entendemos por conversión? Literalmente es un cambio de mentalidad («metanoia», en griego), pero es algo mucho más profundo y mucho más global. Pablo VI definió la conversión como «un total cambio interior, una transformación profunda de la mente y del corazón». Pero, ¿por qué tenemos que transformarnos así, total y profundamente? Porque con la vida que llevamos no somos capaces de captar la verdadera esencia de la fe, no somos capaces de encontrar al verdadero Cristo ni de dejarnos encontrar por Él, no somos capaces de ser transformadores de la realidad para que el Reino de Dios se haga experiencia posible a nuestro alrededor. Este proceso conlleva sufrimiento, cierto, no podemos engañarnos. Estamos muy acostumbrados a vivir, a pensar, a actuar de una manera determinada y cambiar algo que está tan enraizado en nosotros nos cuesta, lógicamente. Pero, ¿por qué vamos a cambiar? ¿Para ser peores personas? ¿Para ser más infelices? ¿Para hacer de nuestra vida algo insoportable? Por supuesto que no. Nadie emplearía sus energías en algo que le va a suponer un futuro de amargura y tristeza. Cristo nos pide lo contrario. Cambia, déjate ayudar por Cristo a transformarte, para ser más feliz. Sí, para ser más feliz, para ser mejor, para más bueno, para ser santo. ¿Es posible? Sí, lo es. Si deseas ser feliz, Cristo te va a ayudar a serlo. Fíate de Él, confía en Él.

La Opinión-El Correo de Zamora, 26/02/12.

Cenizos 2.0


RICARDO CASAS LORENZO

Recientemente los católicos hemos tenido la oportunidad de asistir a nuestra parroquia para la celebración del rito inicial de la cuaresma de imposición de la Ceniza. Este rito cuaresmal, que desde siglos atrás marca el inicio oficial del tiempo litúrgico que precede a la Semana Santa, hunde sus raíces en un profundo y vasto gesto vinculado a la penitencia. En la antigüedad los pecadores públicos, es decir, aquellos cuyos pecados eran conocidos por el resto de la comunidad, debían publicitar su responsabilidad vestidos de sayón y marcados por la ceniza.

Curioso y singular ritual, aunque impensable en el siglo que nos ha tocado vivir. No son pocos los que siendo tentados, acaban sucumbiendo y metiendo la mano en las cosas de la res pública. Raro es el día en que no despertamos con la noticia de un nuevo escándalo de corrupción, enriquecimiento ilícito o aprovechamiento desmesurado de los recursos de todos para beneficio particular. Suena indecente siempre, pero particularmente obsceno cuando un nutrido grupo de españoles se asoma al precipicio de la pobreza.

La memoria recientemente presentada por Cáritas dibuja un panorama desolador. Cerca de seiscientas mil familias se encuentran por debajo del umbral de la pobreza. La carestía, no solo económica, se extiende más y más cada año que pasa desde el inicio de la crisis y afecta con especial crudeza a los más jóvenes, a quienes hemos hipotecado su futuro.

En este escenario resulta escandaloso e hiriente la actitud de los grandes responsables de la crisis económica, así como la de quienes se han dedicado a lucrarse robando el dinero de todos. Unos y otros, por acción u omisión serían, a los ojos de las comunidades pasadas, pecadores públicos y, en consecuencia, deberían vestir el sayón y lucir las marcas de la ceniza penitencial.

Sin embargo, lejos de la realidad, los cenizos del tiempo de la web 2.0 siguen vistiendo los trajes de los grandes diseñadores, viajando en primera clase y rociándose con los mejores perfumes, mientras el resto de la comunidad asiste impasible a la caída del sueño del «engañoso bienestar». Más doloroso resulta descubrir cómo la crisis no ha sido capaz de mover los corazones de los impunes, que sin escrúpulos mueven los hilos a su antojo ante los ojos acríticos de una sociedad que obvió, por temor o vergüenza, valores sobradamente válidos no hace mucho tiempo.

domingo, 26 de febrero de 2012

El Coro Sacro reúne a sus cantores de ayer y de hoy


Como uno de los actos para conmemorar el XXX aniversario del Coro Sacro “Jerónimo Aguado de Zamora”, el próximo 3 de marzo se celebrará una Eucaristía a las 20 horas en la iglesia de San Andrés, seguida de una cena que pretende reunir a las personas que forman parte de la agrupación y que han pasado por ella.

Zamora, 26/02/12. Con motivo del XXX aniversario del Coro Sacro “Jerónimo Aguado”, el próximo sábado 3 de marzo tendrá lugar un encuentro de los actuales y antiguos miembros del coro. La agrupación musical fue fundada por el sacerdote diocesano de Zamora Jerónimo Aguado, y lo sucedió Pablo Durán, que lo dirige actualmente.

Los actos previstos para este encuentro comenzarán con la celebración de la Eucaristía en la iglesia de San Andrés a las 20 horas del sábado, y posteriormente todos los asistentes que quieran compartirán mesa en el restaurante del Hotel Meliá Horus.

Todos aquellos cantores que quieran participar en estos actos podrán hacerlo comunicándolo, hasta el próximo miércoles 29 de febrero, a través del grupo de la red social Facebook (https://www.facebook.com/groups/150481549145/), del correo electrónico (corosacro@terra.es), o acudiendo el día 29, a las 20,30 horas, a la Iglesia de San Andrés. En la Eucaristía, que será aplicada por los miembros ya fallecidos del coro, podrán participar todas aquellas personas que lo deseen.

El Coro Sacro, una de las principales formaciones corales de la ciudad de Zamora, nació en 1980 de la mano de Jerónimo Aguado, para solemnizar las celebraciones litúrgicas de la Catedral. Como ha explicado el profesor Rafael Ángel García Lozano en la publicación diocesana Iglesia en Zamora, Aguado fue “uno de los curas diocesanos que más singularmente apostó por la evangelización de la cultura. Tenía meridianamente claro que la música cobraba un papel nuclear en la configuración de las sociedades y que la primera era un magnífico elemento vehicular de evangelización”.

El pasado mes de noviembre de 2011 la Alhóndiga acogió una exposición titulada “Del armonio a la luz”, que recogía objetos y recuerdos de estos 30 años de historia y que tuvo una gran acogida entre los zamoranos.

sábado, 25 de febrero de 2012

Cuatro películas para la IV Semana de Cine Espiritual


Del 27 de febrero al 2 de marzo se celebra en Zamora la IV Semana de Cine Espiritual, con cuatro películas que transmiten valores. Lo recaudado por las proyecciones irá destinado a la ONG católica Manos Unidas.

Zamora, 25/02/12. Del 27 de febrero al 2 de marzo tendrá lugar la IV Semana de Cine Espiritual, organizada por la Delegación Diocesana de Enseñanza. El lunes 27 inaugurará el ciclo la película Cartas a Dios (E.E. Schmitt, 2009), el martes 28 se proyectará El discurso del rey (Tom Hooper, 2010), el miércoles 29 será el turno de Crash (Paul Haggis, 2005), y por último el viernes 2, para los más pequeños, El secreto de Kells (Tomm Moore, 2010).

En su cuarta edición, la Semana de Cine Espiritual volverá a celebrarse en el Salón de actos del Centro Cultural La Marina (Caja España-Duero), iniciándose a las 20,15 la proyección cada día. Se pide una aportación de 2 euros, que irá destinada a Manos Unidas. La venta anticipada de entradas tiene lugar en la portería del Seminario San Atilano.

Según explica el organizador de la iniciativa, Juan Carlos López, “el buen cine es una herramienta educativa de alto voltaje: la imagen, el sonido, la trama invitan a repensar situaciones, actitudes y valores que pueden servirnos para crecer como personas”. Para el delegado diocesano de Enseñanza, “la Semana es ya un clásico en nuestra Diócesis. Han pasado por los tres ciclos anteriores miles de espectadores que se reencuentran con un cine de calidad, pero que sobre todo se acercan a las proyecciones con ánimo de aprender, de pensar y de extraer lo mejor de cada una de las propuestas”.

Además, la Semana de Cine Espiritual se completa con unas fichas de trabajo que se les facilitan a los profesores de Religión para que, de manera opcional, puedan trabajar cada una de las películas en su asignatura. Porque, como afirma Juan Carlos López, “aprovechar el cine en la clase de Religión es un reto que los profesores han asumido y que les permite, desde una cuidada selección de escenas, ahondar en la materia y ampliar perspectivas”.


SINOPSIS

+ Lunes 27: Cartas a Dios (E.E. Schmitt, 2009)
Óscar, un niño de diez años que está ingresado en un hospital infantil, establece una relación muy especial con Rosa, la mujer malhumorada que le lleva sus pizzas. Para mantener la mente de Óscar activa, le sugiere un juego: vivir cada día a partir de ahora como si fuesen 10 años. De este modo, ella le ofrece vivir toda una vida en tan sólo unos pocos días. Además, para tratar de conseguir que Óscar se abra y hable con mayor facilidad, le propone que se lo cuente por escrito a Dios.

+ Martes 28: El discurso del rey (Tom Hooper, 2010)
A la muerte de su padre, el rey Jorge V, y tras la escandalosa abdicación de Eduardo VIII, Bertie, afectado desde siempre de un angustioso tartamudeo, asciende de pronto al trono como Jorge VI de Inglaterra. Su país se encuentra al borde de la guerra y necesita un líder, por lo que su esposa Isabel llama a un excéntrico logopeda. A pesar del choque inicial, los dos se sumergen de lleno en una terapia peculiar que les llevará a establecer un vínculo inquebrantable. Con el apoyo del logopeda, su familia y el gobierno, el rey supera su afección y pronuncia un discurso inolvidable.

+ Miércoles 29: Crash (Paul Haggis, 2005)
Sigue la pista del encuentro fugaz entre un grupo de personajes que luchan por superar sus miedos a medida que entran y salen de las vidas de los demás: un detective de policía negro con una madre drogadicta y un hermano desaparecido, dos ladrones de coches que teorizan continuamente sobre la sociedad, el ocupado fiscal del distrito y su irritable esposa, un veterano policía racista (que cuida de su padre enfermo) que no gusta a su joven e idealista compañero, un exitoso director de televisión y su altiva esposa, un inmigrante persa que compra un arma, un cerrajero hispano y su pequeña hija.

+ Viernes 2: El secreto de Kells (Tomm Moore, 2010)
Brendan, un joven monje de 12 años, vive en una abadía fortificada de Kells en la Irlanda del siglo IX, y ayuda a construir una muralla para protegerse de los asaltos de los vikingos. Cuando conoce al Hermano Aidan, un famoso maestro miniaturista y "guardián" de un excepcional libro de miniaturas  inacabado, el pequeño Bernard va a vivir increíbles aventuras.

El tejado de Jesús


SANTIAGO MARTÍN CAÑIZARES

Domingo VII del tiempo ordinario – Ciclo B

“Dichoso el que cuida del pobre y desvalido” (Sal 40, 2)

En los últimos meses, más aún en las últimas semanas he oído comentar a algunos sacerdotes las dificultades que tienen para poder poner el acceso adecuado al templo para las personas mayores y los minusválidos. Y es que, desde hace tiempo, venimos tomando conciencia de esta necesidad en los espacios públicos: el acceso más fácil para todos. Existen rampas, entradas, zonas de aparcamiento específicas, lugares reservados en autobuses, trenes, teatros, etc. ¡Cuánto lo hubiera agradecido el paralítico del evangelio de hoy!

La gente se agolpaba en torno a Jesús hasta el punto que ya no había más espacio. Luego serán los escribas quien con su desconsideración enciendan en Jesús la misericordia para curarlo también corporalmente; pero lo que salvó al paralítico de sus pecados fue la fe que movió a aquellos hombres a abrir un boquete en el techo, quizá por lo que dice el Salmo: «Dichoso el que cuida del pobre y desvalido; en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor».

Pasa desapercibido, pero hay un detalle al inicio del evangelio que es importante para nosotros: «al poco tiempo había corrido la voz de que estaba en casa». Jesús estaba en su casa y permite que le abran un boquete en el techo para que el paralítico entre. Es capaz de dejar moldear su casa, y en definitiva su vida, para que un hombre enfermo tenga una posibilidad de escucha, de misericordia y hasta de mejora de su salud.

En los tiempos en que se escribe el texto del profeta Isaías que hoy nos ofrece la Iglesia como primera lectura, el pueblo de Israel era un pueblo débil y espiritualmente enfermo a causa del exilio en Babilonia. Sin embargo, a través del profeta, el Señor consuela a Israel diciéndole que le facilitará las cosas: no sólo olvidará sus pecados, sino que pondrá caminos en el desierto y ríos en el páramo para ayudar en su vuelta a casa.

Parece que la palabra de Dios, hoy no armoniza mucho con la situación actual de proliferación de residencias de mayores y enfermos, o al menos, no cuando se convierten en parking, almacén o museo de ancianos que se visita una vez al año. Es una sugerencia de Jesús, que para seguirle, hemos de dejar modificar nuestros techos, nuestros tabiques, nuestros escalones e incluso nuestro corazón para acoger a los enfermos y ancianos en nuestras casas, nuestros edificios públicos, nuestro templo.

Fijémonos los unos en los otros


JOSÉ ÁLVAREZ ESTEBAN

Este comentario sale con tintes morados, mira hacia adelante, hacia el preludio y anuncio de la fiesta de los disfraces. Predica el carnaval que lo primero es un buen atracón, la juerga por delante y como aperitivo, que el ayuno y la seriedad se llevan mejor con un estómago sobrado. No, no podemos olvidar que estamos a un paso de la Cuaresma. La anuncia a su manera todo ese peregrinar de niños y mayores que siguen haciendo cola en «La Peseta», justo enfrente de la iglesia de San Vicente. Vienen por un disfraz, que el Carnaval es la fiesta de las formas y los tiempos ya no son los mismos.

Nos avanza la Cuaresma Manos Unidas en su convocatoria del pasado 10 de febrero en la Plaza de Castilla y León. Una llamada a rebajar el menú de un día en solidaridad con los que malcomen a diario. La propuesta de Manos Unidas es la de un ayuno que aligera el estómago, pero llena las estancias del corazón. Cuaresma, más que un tiempo litúrgico, más que un morado ambiental, es un estilo de vida, una terapia espiritual que proclama que somos unidad de cuerpo y alma, de necesidades físicas y espirituales. Reducimos las primeras para tomar conciencia de las otras. No vivimos de solo pan. El cartel anunciador de Manos Unidas para el 2012 es un corazón y una como arteria que lo enlaza con el globo terráqueo. El amor es ese movimiento de sístole y diástole, que mantiene las constantes vitales del mundo. Sístole para contraerse, diástole para llevar algo de uno mismo a los demás.

Curioso que el mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma de 2012 llame a «fijarse los unos en los otros» y que traduzca ese «fijarse» en la responsabilidad para con el hermano. Fijarse, dice el Papa, es observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, saber leer la realidad. Es la aplicación práctica de ese componente cuaresmal que es la limosna y que el mismo Benedicto XVI resumió en su encíclica «Dios es amor» con aquello de que nadie da demasiado si no se da a sí mismo. Este mensaje de Benedicto XVI alimenta y, créanme, no rompe el ayuno cuaresmal. Puede leerse a modo de oración, a puerta cerrada, en lo escondido, en los aposentos del alma. Afrontamos la nueva Cuaresma llenos de días, de dolores, de remordimientos. Bajo el pórtico del Miércoles de Ceniza buscaremos un lugar. Nos acompañará la Iglesia. Para el creyente cristiano, en viniendo la Cuaresma, todos los caminos tienen señales y ya no podemos perdernos si no es dentro de nosotros mismos.